4 No se contaminará, porque es príncipe en sus pueblos, haciéndose inmundo. 5 No harán calva en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños.
10 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fué derramado el aceite de la unción, y que hinchió su mano para vestir las vestimentas, no descubrirá su cabeza, ni romperá sus vestidos: 11 Ni entrará donde haya alguna persona muerta, ni por su padre, ó por su madre se contaminará.
7 Y díjome: Hijo del hombre, este es el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre: y nunca más contaminará la casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, y con los cuerpos muertos de sus reyes en sus altares: 8 Y poniendo ellos su umbral junto á mi umbral, y su poste junto á mi poste, y no más que pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron: consumílos por tanto en mi furor.
2 Mas por su pariente cercano á sí, por su madre, ó por su padre, ó por su hijo, ó por su hermano, 3 O por su hermana virgen, á él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará.
7 Por su padre, ni por su madre, por su hermano, ni por su hermana, no se contaminará con ellos cuando murieren; porque consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
9 Y si alguno muriere muy de repente junto á el, contaminará la cabeza de su nazareato; por tanto el día de su purificacíon raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.
Como consecuencia de su sacrificio heroico se contaminará con radiación llegando a un encuentro cercano a la muerte, donde se le aparece Oma Desala que le ofrece ascender a un plano superior de existencia.
12 Ni saldrá del santuario, ni contaminará el santuario de su Dios; porque la corona del aceite de la unción de su Dios está sobre él: Yo Jehová.
25 Y á hombre muerto no entrará para contaminarse; mas sobre padre, ó madre, ó hijo, ó hija, hermano, ó hermana que no haya tenido marido, se contaminará.