tosco


También se encuentra en: Sinónimos.

tosco, a

(Del lat. vulgar *tuscus .)
1. adj. Que está hecho con poco esmero y habilidad, y con materiales de escasa calidad cerámica tosca; pared tosca. basto fino
2. adj./ s. Que no tiene delicadeza o educación no adoptes posturas toscas ante el director; es un hombre tosco y maleducado . inculto, rudo
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

tosco, -ca

  (del l. vulg. tuscu, vil, disoluto)
adj. Grosero, basto.
adj.-s. fig.Inculto, sin doctrina ni enseñanza.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

tosco, -ca

('tosko, -ka)
abreviación
1. cosa fino que está elaborada con poco cuidado o con materiales de poco valor El mobiliario de la vivienda era escaso y tosco.
2. persona de modales groseros o poco cuidados La soledad lo volvió tosco y huraño.
3. delicado que es propio de este tipo de personas Se expresaba de manera tosca.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

tosco

, tosca
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

tosco

plump, grob

tosco

hrubý

tosco

grov

tosco

karkea

tosco

grub

tosco

きめの粗い

tosco

거친

tosco

grof

tosco

grov

tosco

grov

tosco

อย่างหยาบ

tosco

kaba

tosco

thô

tosco

ADJcoarse, rough, crude
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Se aplica la escala al muro, y sube por ella altivo el valeroso poeta que el miedo jamás ha visto, cuando de los matacanes desplómase con rüido grave piedra, que, arrollando la escala, frágil camino por do a la gloria subían tanto ingenio y tanto brío, hirió la noble cabeza, do el lauro a la yedra unido hubiera evitado el rayo, y no pudo, ¡infausto sino!, de un tosco peñasco entonces evitar el rudo tiro.
Abundan ahí, en varios reinos, las princesas casaderas; pero muchas eran de linaje dudoso, y hasta las de raza más noble parecían, por lo tosco, hijas de cocineras, con sus manazas coloradotas.
Confesad que os he rendido, y pues que prenda no llevo, porque podáis conocerme si a vuestra presencia vuelvo, »miradme, que soy mellado». Y alzando del tosco yelmo la visera, en un instante le mostró dos dientes menos.
Tenía fe en mí mismo; me adoraba como si fuera un dios, como pudiera adorarse el propio Goethe, y a tales extremos llegué de amor calológico que, de haberme sentido en trance de muerte, como aquel pintor Nani Grosso, del Renacimiento italiano, tampoco yo hubiera podido morir tranquilo sujetando con mis manos un Crucifijo tosco, y también hubiera necesitado que me trajeran un Donatello.
El punto fuerte de la monarquía fue que el rey, por razones egoístas en tanto que poseedor del país, tenía la sensación de este interés. La forma autocrática de gobierno, basada únicamente en eso, siempre tuvo un cierto tipo tosco de eficiencia.
Hita, soldado gallego, tosco y de toscos modales, con su sangrienta alabarda y desharrapado traje, llega, y con poco respeto, ya resuelto a despojarle, de la insignia se apodera del más elevado arcángel.
Además de que todo lo futuro es incierto y solamente es cierto en cuanto a ofrecer males más grandes, el camino hacia las regiones superiores es mucho más fácil para los que abandonan pronto el comercio humano; porque arrastran consigo menos lodo, menos peso: libres antes de mancharse, antes de mezclarse con demasiada intimidad a las cosas terrestres, suben más ligeros al punto de su origen y se desprenden con mayor facilidad del elemento tosco e impuro.
siempre a su negocio y a no asistir al degüello moral de ninguno de sus clientes, puso carretera por medio, y a su tosco mostrador se retiró.
Le grité: – ¡De acuerdo!– y me dirigí a aquel lugar. Allí, a fuerza de mirar cuidadosamente a mi alrededor descubrí un tosco sendero en zig–zag tallado en la roca, que seguí.
Entonces los franceses nos decían, por boca de su oráculo Boileau: Allá, un coplero, al otro lado de los Pirineos, sin peligro de que le silben, acumula en un día, sobre la escena, años enteros; allá, el héroe de un espectáculo bárbaro, grosero y tosco, suele aparecer niño en el primer acto y anciano en el último.
Bajo aquel sauce que moja Su cabellera en el río, Largas horas he pasado A solas con mis delirios. Las hojas de esas achiras Eran el tosco abanico, Que refrescaba mi frente Y humedecía mis rizos.
El hombre, que vestía un traje tosco y oscuro, retrocedió hasta el lugar donde habíamos estado antes, junto a la boca del túnel: –Después de tomar la curva del túnel, señor –dijo–, le descubrí al otro extremo, como si le viese por el tubo de un catalejo.