I See You
I See You
I See You
¿Un sueño? ¿Una pesadilla? ¿Es real o solo viví una ilusión? Me pregunte tantas veces.
A veces solo quisiera regresar el tiempo y....
Las noches jóvenes son lo mío. Las noches locas es cuando un cazador busca a la presa
más jugosa, es fácil identificarla, pero en ciertos periodos encuentras a otras que
superan a la primera presa.
Las fiestas juveniles son las mejores, son los momentos más memorables para aquellas
generaciones que quieren vivir a lo máximo porque están en una etapa donde quieren
comerse al mundo con esos yates, playas, antros, bares y principalmente despilfarrando
el dinero en lujos innecesarios. Pero solo un experto puede vivir esas experiencias y
aprovecharlas para ligarse y explotar su sexualidad. Si, ese soy yo.
Las noches jóvenes son mi especialidad. He ido a incontables fiestas en los últimos 4
años. He conocido a tantas personas, no hay lugar en la ciudad que no conozca a
alguien. A veces veo a extranjeros y.…no se imaginan la cantidad de chicas de
diferentes países que tienen su modo para hacer el amor. Básicamente si quieren
consejos de como conquistar a chicas de este país u otro fuera, soy el indicado para
decirles como ligárselas y avanzar a segunda base en una noche. Incluso si quieres
casarte con ellas puedo ayudarte.
Muchos me han dicho que debería dejar esto y encontrar mi alma gemela. La verdad no
creo en esas cosas. Disfruto el fruto prohibido cuando quiero ¿Qué más podría pedir?
Estar enganchado en alguien para siempre es realmente absurdo.
Esta noche tengo que ir a la zona roja, John me ha dicho que se trata de algo
clandestino. Esas fiestas suelen ser los más destructivos, ilegales y nunca duran el
menor tiempo posible por los federales. Son lo peor, no se disfruta nada y se adelantan a
tomar cantidades exageradas de alcohol, peleas callejeras, drogas, etc. Pero no tengo
nada más que hacer hoy. Quizás pueda llevarme a una chica linda a un hotel y concluir
la noche.
- Kai ¿Dónde estás? La fiesta ya comenzó y déjame decirte que aquí hay de todo
– Llamo Loey mi mejor amigo de la Universidad, estaba al teléfono.
- ¿De qué edad?
- Preparatoria, la verdad hay buenas presas aquí amigo. - Menciono
emocionado.
Loey es el tipo de amigo que no tiene límites, estoy seguro de que se habrá metido con
menores de edad, no lo ha querido admitir, pero sé que es verdad, para mi mis limites
son de 18 años. No estoy tan enfermo como él.
Acepte la invitación y me prepare con una camisa roja y pantalón negro. Me encanta
vestir de modo casual elegante, eso les agrada a las chicas, un chico bien vestido con
confianza y seguridad al hablar. El secreto es el modo en cómo les hablas y las palabras
correctas para entablar la conversación. Y lo demás...bueno.
Cuando estábamos en la localización de la fiesta clandestina, me percate rápidamente
que había demasiadas chicas con locas con botellas, latas de cerveza, además de cubas
en vasos rojos llenos. Definitivamente esas chicas eran ilegales y ya se creían maduras
para hacer lo que les de su gana. Para Loey era el paraíso.
- ¡Amigo! Aquí hay un festín – Lo mire con asco. En fin, en realidad no haría algo
al respecto, es su problema de él y ellas.
- Como sea... - Le conteste desinteresado.
Observe el panorama completo, era una bodega abandonada. Había un DJ de no mayor
de 25 años. Música urbana. Las chicas movían sus cuerpos sin parar e iban al suelo
haciendo movimientos sugerentes entre ellas mismas. Mientras que las chicas que tenía
a su chico les bailaban de la misma forma. Cualquier hombre se prende con esos
movimientos sugerentes. Muchos que ya no aguantan las ganas y se van detrás de la
bodega a hacer cosas de sexuales de muchas maneras posibles.
Solo estaba observando alrededor y veía a puras chicas ilegales, pero entre la pista
improvisada de baile de concreto, vi a alguien diferente. Si era una chica relativamente
de mi edad, tal vez un año menor o mayor que yo ¿Cómo lo es? No tengo idea, pero
era...atractiva. Pelo largo teñido de rubio, usaba tacones y un vestido pegado color
negro, labios pintados de rojo y para mi sorpresa no tenía atributos grandes, para mi
gusto no era nada compatible, pero la forma en cómo se movía y esa sonrisa de
satisfacción por la música...no sé, pero era muy linda verla de lejos.
- ¿Kai? ¿Qué ocurre? Conozco esa mirada – Llego Loey y trataba de deducir
quien era la chica a la que miraba.
- ¿Quién es ella? - Dije con una voz inusual que nunca había empleado a referirme
a alguien.
- ¿La delgada? ¿En serio? No es la clase de chica que te gusta, no tiene de donde
agarrar amigo – Lo mire con enojo. Se saco de onda al verme y después fui
directo a la pista sin titubear.
El mundo se detenía, la vibración de la música era intensa, me metía entre la gente hasta
que su mirada se cruzó con la mía. Me miro de pies para arriba y dio una sonrisa
coqueta y volteo hacia sus amigas disfrutando el ritmo de música. Era una buena señal,
no espere más y llegue por detrás y baile al ritmo de la música llamando su atención,
sonrió nuevamente y así seguimos un rato.
- Pareces toda una profesional en esto – Ella hizo un gesto incrédulo.
- Pues tú no te mueves mal, pero podrías mejorar – Me califico al verme los pies.
Una vez cansados nos retiramos de la pista. Sus amigos también nos siguieron, al
principio me miraron raro al cruzarme con ellos, pero después todo fue más relajado.
- ¿Estas con alguien? - Pregunto la chica
- Estoy con un amigo, pero creo se fue con su novia.
- Entonces acompáñanos - La invitación fue clara, parecía que estaba interesada,
aunque no había cruzado palabras de conquista.
Nos sentamos en la mesa, todos los amigos de ella murmuraban y la miraban con
impresión. Eso era raro e incluso confuso ¿Por qué estarían juzgando a su amiga? ¿Sera
por mi presencia?
- ¿Cómo te llamas? - pregunte sin titubear
- Haneul – Era la primera vez que escuchaba semejante nombre único
- ¡Woow! Me gusta – Sonrió cálidamente - ¿Tiene algún significado?
- Si, “Hermoso Cielo Azul” -Abrí más los ojos de asombro, nunca antes había
escuchado una cosa así. Sus ojos color azul hacían honor a su hermoso nombre.
- Han....hanul.... - Tartamudeaba al tratar de decir su nombre. Ella empezó a reír
fuerte.
- Han...eul - La pronunciaba como se debía, pero no hallaba el modo de decirlo
bien
- Olvídalo, te llamare Han – Era la palabra más difícil que había escuchado en mi
vida.
- Jajaja ¡No! Inténtalo, mis amigos tenían el mismo problema, pero tardaron
menos tiempo en decirlo correctamente - Insistía muy dulcemente. Lo intente
varias veces hasta que me saliera.
- Hane....Haneul - Lo pronuncie bien por fin, lo hice una segunda vez y falle de
nuevo.
- No te preocupes, lo lograras – Su tono de voz era muy amistosa, su sonrisa decía
más que mil palabras.
- Me esforzare, prometo decirlo antes de que termine la noche.
- ¿Y tu nombre?
- Kai – Ella se sorprendió también.
- Vaya eso significa muchas cosas positivas, si no mal recuerdo es “Inicio o Apertura,
bueno es el significado que más me gusta. - Esta chica me sorprendía cada vez mas
- Además de bonita, inteligente –Ella rio dulcemente y veía como se sonrojaba. -
Prefiero más el significado de “Triunfo o victoria” -Mostro una sonrisa soberbia,
como si supiera que quise ser superior.
Incluso en esos minutos de conversación no eran lo mío, generalmente iba al grano con
la seducción y convencimiento de ir a un lugar más privado e íntimo, pero mientras más
hablaba con ella me atrapaba. Pero mientras me desviaba por unos instantes de sus
palabras me convencí de que era lo adecuado para tener más confianza e ir directo a lo
físico.
Debo admitirlo, cambiar de conversación fue muy difícil, me la ponía difícil. Pasamos
casi toda la fiesta disfrutando de una conversación y cuando sus amigos la llamaban
para bailar ella me jalaba a la pista también. No quería ir, incluso pensé que cualquier
cosa seria la oportunidad para la seducción y que mejor que bailar de un modo muy
seductor. Mientras la música sonaba y el sonido hacia vibrar nuestros cuerpos, me
mantenía pegada a ella como un chicle, la agarraba de la cintura y ella se meneaba muy
sugerentemente, la conversación en físico fluía de manera natural y nuestras miradas se
conectaban. Dios que hermosa es cuando me mira a los ojos y cuando sabía que era el
momento nuestros labios hicieron contacto por varios segundos. TE TENGO.
Volvimos a la mesa, Ella tenía un semblante vergonzoso, sabía que la tenía en mis
manos, pero no podía soltarla ahora que todo iba bien.
- Disculpa por lo que paso ahí, me dejé llevar, espero no te hayas incomodado –
Dije teniendo una doble intención.
- Está bien…no pasa nada – Sonrió, era buena señal y ahora...
- Creo que estuvo bien...sé que es atrevido de mi parte, pero podríamos ir a un
lugar más privado, conozco un buen lugar – La mire y cambio bruscamente su
expresión a incomodidad y molestia.
- Estoy con mis amigos. - Dijo seca.
- Lo entiendo, lo siento – Trate de ser convincente con mi tono, pero no la había
cambiado su semblante.
Mire mi reloj, marcaba las 9:00pm.
- Rayos....es muy tarde, perdón tengo que irme – Me levante bruscamente y ella
me detuvo del brazo.
- ¡¿Por qué?! ¡No, no te vayas! – Su mirada triste en sus ojos me conmovieron y
me sorprendió su actitud.
- En verdad me gustaría quedarme otro rato, pero....
- Sea lo que sea creo que no es importante ¿Verdad? - Su semblante una vez más
cambio bruscamente. Puso mi mano sobre su pierna y nos sentamos de nuevo,
veía en sus ojos perversos una clara señal.
Seguí el juego como estaba planeado y la besé porque nuestras intenciones eran obvias.
- ¿Segura que quieres quedarte con tus amigos? - Pregunte sosteniendo su cintura.
Ella se sentía un poco insegura, pero sabía que cedería.
- Está bien. Les diré que tengo que regresar a casa.
Todo había salido tal y como quería, ahora era mía. Ella se dirigió a la pista y se
despidió de sus amigos que todavía seguían bailando.
- ¿Nos vamos? -Ella asintió y salimos de la fiesta.
- ¿A dónde iremos? - Pregunto curiosa
- No lo sé, a donde el camino nos lleve – Nos detuvimos y deje que ella admirara
mi auto.
Un Auto ni lujoso ni tan masacrado, totalmente aceptable, limpio, color rojo. Ella
sonrió, agarre su mano y la invite a entrar al auto como todo un caballero.
Durante el poco tiempo de camino, vi que se acomodaba mucho su cabello y frotaba
mucho sus manos, primero pensé que tenía frio, pero después vi su expresión y se sentía
insegura, de seguro estaba pensando “¿Que estoy haciendo? Sentí un poco de
compasión, decidí llevarla a un pequeño parque antes que el hotel para que no se sienta
tan presionada.
El parque desde la vista del auto era brillante, muy luminoso y tenía un Quiosco muy
hermoso que cualquier pareja desearía estar ahí o también perfecto para proponer
matrimonio, muchas cosas románticas podrían pasar ahí. Ella observo sorprendida y
maravillada por la vista.
- ¿Te gustaría un paseo? - Ella volteo a verme
- ¡Si! - Dijo emocionada, sus ojos brillaban. Sonreí al verla así.
Caminamos hacia la entrada y algo se me hizo extraño, algo que pase por alto.
- ¿No habías visto este parque? - Todo el mundo conocía este parque, era el más
famoso de la ciudad, era imposible que nadie lo reconozca a menos que...
- No, la verdad no soy de aquí. - Su respuesta me sorprendió
- ¿En serio? ¿De dónde eres?
- Vivo en Shanghái, estoy de visita por las vacaciones – Se me hizo muy extraño
ya que no tiene rasgos asiáticos.
- No lo pareces
- Es porque soy canadiense, pero vivo en Shanghái porque estoy de intercambio.
- Ahh...Entiendo, eso tiene más sentido – Ella dio una pequeña carcajada.
Después de le compre un algodón de azúcar y nos dirigimos hacia el Quiosco que a ella
tenía tantas ganas de ir. Es más impresionante estar dentro del Quiosco, las luces que lo
rodean tanto dentro como por fuera son realmente hermosas y había adornos florales
que le colocaban de un árbol cerca del Quiosco. Rosas, Orquídeas, Tulipanes,
Margaritas etc. Lo admito también sentí bonito al ver tanta naturaleza, pero me
engañaba a mí mismo, en realidad me gustaba verla a ella entre tantas flores. Su belleza
era inimaginable, algo que nunca había visto antes.
- Sabes, recuerdo que mi Mamá me llevaba a su jardín cuando tenía 10 años, tenía
tantas flores de varios tipos, mis favoritas eran las orquídeas y las flores de cerezo
y también lo verdoso que se veía todo el invernadero. Cuando vi este lugar fue
como si estuviera con ella de nuevo. - Haneul olía cada flor que se encontraba
mientras hablaba. Su historia me conmovió.
- ¿Ella aún está viva? - Pregunte por la forma en cómo se expresó.
- No...ella murió de cáncer hace un año y medio – Camine hacia ella, tome su
frente y la mire a los ojos, estaba a punto de llorar. Vi una orquídea y la arranque
y la puse en su cabello como si fuese un broche.
- Te queda bien las flores – Aun sosteniendo su frente la besé, sus labios dulces
me hechizaban – Eres hermosa.
Parecía un cuento de hadas, el príncipe y la princesa en el fin de la historia siendo
felices, pero la única diferencia es que lo que seguía no era una escena de una boda con
todos los invitados, familiares y amigos, sino que lo siguiente fue entrar a una
habitación. Su aroma a fresas me volvió loco como si estuviera hechizado y su cuerpo
delgado y sexy envuelta en mí, aferrándonos fuertes entre nosotros, el tiempo se detiene,
era nuestro momento, ahora estoy lleno de emociones y lo único que quiero es a ella,
mis labios primero recorriendo su cuerpo seguido de mis manos ansiosas por hacerte
mía hasta llegar al éxtasis terminado en mis brazos cálidamente.
En esa noche, esa madrugada estaba pensando y viéndola dormir. Su belleza aumento,
me dije a mi mismo “No quiero nada más que a ella........” ¿Qué estoy pensando? Me
cuestione seriamente, este no soy yo. Estoy loco.
CAPITULO 2: REASON
La noche fue maravillosa, pero nada nuevo. Desperté y ella aún seguía durmiendo, eran
las 9 de la mañana, incluso estando dormida y desnuda su belleza se multiplico por 2.
Fue divertido mientras duro, recordé lo que pensé en la madrugada y era absurdo, solo
fue el calor de la tentación...solo eso.
Tome mis cosas y tome la iniciativa de irme primero, pero recordé que ella no es de
aquí ¿Qué debería hacer? Busque alguna libreta u hojas en blanco para dejar una nota y
deje $100 dólares para que pudiera regresar a casa. No suelo hacer esto con nadie que
me haya revolcado, pero viendo su situación era más que suficiente para irme sin culpa
alguna y así fue.
Regrese a casa y conteste unos mensajes que me dejo Loey preguntando si había pasado
la noche con alguien y le conteste que sí y también me dijo que se llevó a una de 17
años, vaya idiota siendo que él tiene 23 años, en fin, no es mi problema.
Justo tenía que entrar a trabajar a las 3 en el Club, uno de mis trabajos y motivos por los
cuales he conocido a tantas mujeres. Mi jefe es un idiota, desde hace ya un tiempo
quería despedirme, pero nadie hace el mejor trabajo de Bartender que yo y mis técnicas
para los cocteles más ricos de la ciudad o del país podría decir. En fin
- ¡Llegas tarde de nuevo! - Grito mi jefe – ¡Sigue así y te dejare una semana sin paga! -
Siempre me paso de largo para ignorarlo, sabe que si me deja sin paga
renunciaría cuando me dé la gana.
El jefe me dio un golpe en la cabeza. Me gire enojado y apretando mis puños, él me
miro retándome, pero si no necesitara el dinero le daría un su merecido y lo dejaría
sangrando en su establecimiento. Solo le di la espalda y fui hacia la barra y me puse a
lavar y preparar todo para la hora de abrir.
Generalmente los días entre semana se la pasa todo normal y son los más aburridos.
Observo a los adolescentes menores de edad con sus identificaciones falsas, en esta
nueva generación las chicas se desarrollan mucho más rápido, bueno unas más que otras
y los chicos son más altos de lo normal. Los de seguridad a veces suelen dejarlos pasar
por dos simples razones; La primera es que reciben sobornos de hasta $100 dólares y la
segunda es que las chicas desarrolladas suelen darles un buen taco de ojo. Incluso me
parece repugnante hacer eso con las chicas menores, pero recuerdo me aprovecho de
ellas para el placer, pero solo las que son mayores de edad o las que recién cumplen la
mayoría de edad.
Recuerdo que una vez me metí con una chica de apenas 17 años y ya quería casarse
conmigo por hacerla perder la virginidad. Además de que tenía novio y le partí la cara
en su preparatoria, claro que yo no estudiaba ahí, solo fui allá a dejarla y ella nunca me
menciono acerca de esa relación. En pocas palabras tenia de dónde comer en dos lados y
bueno como dije le partí la cara al novio número 2 y me llevaron a la comisaria y si me
metieron preso. Aunque no sé cómo, pero pude liberarme de esos cargos gracias a un
abogado que mi madre contrato y también fue la última vez que vi a mis padres ya que
me echaron de casa esa misma mañana que salí en libertad.
Si lo sé, son recuerdos tristes, pero no me arrepiento de nada, ahora soy independiente y
me gusta.
Una vez que la noche llego y la música hace retumbar el pecho por el ritmo. Me percato
de alguien conocido entre la pista del baile. Veo detenidamente la persona entre la gente
y sobresale una cabellera larga y castaña. Pensé que era aquella chica de ojos azules,
pero una vez que pude verle el rostro y veo que no es ella, aun así, sobresalto quien
bailaba con ella. Era Loey.
Loey es un chico de mí misma edad, suele salir con menores por lo activas que suelen
ser las chicas y más porque se adentran a la vida adulta experimentando sus primeras
veces en la actividad sexual. Loey se encarga de quitarles lo más preciado de sus vidas y
luego…bueno las desecha como cualquier preservativo que ya se usó. Lo sé es un tipo
despreciable, pero es mi único amigo de la infancia. Varias veces me incita a hacerlo lo
mismo, pero siempre me niego. Yo dejo que ellas experimenten sus primeras veces con
chicos de su edad y dejo que maduren.
Y digamos que Loey no es una persona en la que cuento para momentos difíciles ni
conversaciones serias. Es solo un imbécil. Y se está acercando a la barra
- ¡Hey Kai! ¿Cómo te fue ayer? Vi que te acercaste a aquella chica flaca. A decir
verdad, nunca te imagine con alguien así, siempre vas por las chicas que tienen
mejores atributos. – Menciono prendiendo un cigarrillo.
- Si bueno, no es importante. – Dije con tono seco.
- Como sea… ¿Te la tiraste? – Ese comentario de alguna manera me molesto.
- Ya cállate…. ¿Qué quieres que te sirva? – Mi comentario extraño a Loey
- Dame dos margaritas para esa dulzura que está ahí. – Seguido me mostro a la
chica con la mirada. Parecía una chica de 18 años recién cumplidos. Observe sin
sorpresa alguna.
- Sera mejor que tengas cuidado, había escuchado que esa esa chica tiene un padre
policía.
- ¡Por favor amigo! ¡Nadie la obliga a estar en estos lugares! Además, ya está
grande para tomar sus decisiones ¿No crees? – Menciono sin miedo alguno a
que puede ser arrestado o golpeado por un policía, era todo un descarado.
- Entonces has lo que siempre sabes hacer…lo que te la gana.
Un azotón de billetes pego a la barra.
- Dame una botella de Tequila y otra de Vodka – Era un chico que dijo sin rodeos.
- Claro… - Dije sin sorpresa, pero en cuanto vi su rostro me resulto familiar y al
parecer él también hizo el mismo gesto que yo. Y lo recordé, es uno de los
amigos de la chica de ojos azules.
Le entregue las botellas sin más que decir y mientras se iba lo seguía con la mirada para
saber a qué mesa se dirigía. No debería importarme, pero me dio curiosidad saber si
estaba aquella chica. Y así fue, ella estaba tan feliz junto con ellos, su sonrisa me
gustaba por alguna razón. Es raro que sienta eso por alguien así. No fue hasta que un
chico se sentó junto a ella que se me borro mi paz mental por un momento. ¿Qué
debería hacer?
- Cúbreme un momento – Le dije a mi compañera, mientras que fingía que iba al
baño. Aun así, fue para allá.
Me mire al espejo, abrí la llave y deje que el agua fría me empapara la cara. Pensaba
que estaba volviéndome loco de ira al verla con alguien más. - ¿Qué estás haciendo? -
Me dije a mi mismo. Podría hacerme miles de cuestionamientos en ese mismo instante,
pero decidí actuar de inmediato.
Sali del baño decidido. No lo pensé dos veces. Fui directo a su mesa y en cuanto ella me
vio su sonrisa se había borrado, pero no le tome importancia.
- ¿Me recuerdas? – Ella estaba confundida y a la vez disgustada.
- ¿Lo conoces? – Pregunto el chavo junto a ella. Sus amigos estaban sorprendidos de
que estuviera ahí.
- No… - Dijo sin titubear, me quedé sin palabras y hubo unos segundos de silencio
incomodo y en ese momento me sentí un amateur, ella me había humillado. – ¿Puedes
traer unas botanas? – Le hice una sonrisa agridulce.
- Claro… ¿quiere algo más? – Le conteste con un tono disgustado.
-No… -Me retire rápido. No podía creer que esta chica me humillara de esa manera. Se
me hervía la sangre de ira.
- ¿Qué tienes? – Pregunto mi compañera.
- Nada… - Di una respuesta seca, ella solo se limitó a preguntar más.
Le pedí a mi compañera que les llevara las botanas a la mesa, no quería volver allá. Me
quede un buen rato viendo aquella mesa y la veía como se divertía junto al otro tipo. Lo
observé lo más que pude y era solo un nerd, no tenía nada de atractivo, camisa de rayas,
pantalón de gabardina semi formal, y lentes… ¿Qué le falta? El acné, todo un cerebrito.
Que asco… ¿Cómo puede fijarse en alguien así? ....
El ambiente del bar cambio, ella y sus amigos empezaron a bailar en la pequeña pista
que había. De la nada sentí su mirada sobre mí y fue como si quisiera que fuera allá. Se
estaba burlando de mí, era obvio ya que me miro mientras que ese tipejo la agarraba de
la cintura y ella lo abrazara del cuello con la música de reguetón.
¿Por qué me molesta esto? ¿Qué tiene de diferente ella? ¿Acaso me hechizo? Preguntas
estúpidas, pero no me dejaban en paz. Odiaba cada segundo que pasaba, pero otra vez
sentí su mirada, trataba de decirme algo, su expresión me daba ánimos ¿Juegas conmigo
o te escondes de mí? En ese momento volvo mi confianza, pero no sabía qué hacer.
Te mueves entre la gente, el mundo se para por un momento, el otro tipo quiere seguir
tu paso, pero sabes que al que le bailas es a mí, intento mover mis piernas, pero es
inútil, dejo de pensar y me olvido de todo. Salgo de mi puesto y voy a la pista. Me
muevo entre la gente, no te pierdo de vista y rápidamente te acerco hacia mi sin que el
otro tipo de cuenta.
- ¿Me recuerdas? -Volví a preguntar, su reacción fue confusa, pero me da una leve
sonrisa.
- ¿Dónde estabas? – Dijo con tono seco y se fue
¿A que juegas? Se burlaba de mi al no tenerla, no se cansaba de humillarme. Solo me
enfurecía más, solo me seducía, era peligrosa y mi curiosidad se extendía cada vez más
-Vas a ser mía – solo me planteaba esa meta.
Mi pierna se mueve involuntariamente, miraba su mesa con desesperación. Ya no sentía
su mirada, solo crecía mi ira.
Mi turno no terminaría hasta las 11 y aún faltaban 2 horas. Podría irme, pero necesito el
dinero. Mi compañera se disgustaba por la forma en que trabajaba en ese momento, todo
se lo deje a ella y yo miraba esa estúpida mesa.
- ¿Vas a seguir mirando o me vas a ayudar? – Dijo irritada, me limite a contestar, pero
solo empecé a atender a los clientes.
En ese momento estaba super ansioso de que mi turno terminara, era agobiante estar de
espectador, solo contaba los minutos para que esto acabara.
-Sigues mirando esa mesa ¿Hay alguien que te gusto? – Menciono mi compañera Hana
curiosa.
- No es algo que te importe
- Bueno, pues déjame decirte que esa chica a la que le hablaste es realmente hermosa –
Hana, suele decir esas cosas a menudo.
- Dices eso todo el tiempo. No es una sorpresa.
- Es verdad, pero está realmente me gusta y eso no lo digo siempre.
- Consíguete a la tuya, ella es mía – Dije serio y enojado.
- Mira cuanto te tengo miedo – Vacilaba. – En 30 minutos podrás robármela, pero eso
si idiota, si te vuelve a rechazar será mía – Solo apretaba mis puños con ira. - ¿Y eso?
¿Acaso te enamoraste de verdad? Hahaha eso es imposible.
- ¿Por qué no vas a molestar a alguien más? – Mencione irritado, ella se fue con una
estúpida sonrisa.
Esa estúpida charla me hizo perder de vista la mesa de Haneul, Nada nuevo, pero me
daba la impresión de que pronto se irían ya que estaban aburriéndose sus amigos. En
cambio, el Nerd y ella solo platicaban, ella se veía muy interesada, pero no lo veía con
ojos de enamorada.
En general el ambiente estaba flojo, parece que el Dj estaba descansando, era una gran
desventaja. Y eso me dio una idea. No me importo y dejé otra vez mi puesto y me dirigí
a la cabina del Dj.
Me percate que ni siquiera estaba el Dj, solo estaba corriendo el reproductor. Parece que
no soy el único que deja su puesto. No me importo y busque en la lista las canciones de
Reguetón. Lo reproduje y la gente empezó a gritar al escuchar una de las canciones
populares, el ambiente había cambiado drásticamente.
Mire mi reloj, me quedaban 10 minutos. No me espere y fui a cambiarme antes de
tiempo. Era mi momento.
Sali de ahí motivado. Pero lo peor era que vi a los amigos de Haneul irse, solo corrí
rápido antes de que dejaran el lugar.
- ¿Dónde está Haneul? – Agarre el hombro de uno de ellos, se sorprendió tanto
que no supo contestar.
- Eehh…. – Solo balbuceaba, Desvié la mirada y la vi caminando hacia la salida.
Corrí lo más rápido posible y le sostuve el brazo.
- No te vayas – Ella me miro sorprendida y a la vez asustada.
- ¿Qué estás haciendo? – Dijo el Nerd empujándome
- Lo siento, perdóname – Exclame mirándola a los ojos. Ella se quedó sin palabras
-Aun no acaba la fiesta, ven conmigo – La sostuve de la mano y ella me siguió
sin decir nada.
- ¿A dónde vas Haneul? – Exclamo el Nerd. Solo nos vio volviendo a la pista.
La fiesta comenzó de nuevo, la lleve a la pista. Empecé a bailar primero, su expresión
era intrigante. Solo quería sentirla cerca de mí. Mi cuerpo vibraba con el sonido, quería
que ella me sintiera de nuevo, pero fue inútil y se retiró de la pista.
- Espera, por favor – Otra vez detuve del brazo.
- No quiero nada contigo – Exclamo enojada. Me arrebato el brazo.
- ¡No! – Mencione disgustado y algo violento.
- ¡Suéltame! – Grito. La solté, me había dado cuenta que había cruzado la línea.
Ella salió del Club. Por un momento me había rendido, sabía que la había perdido.
Crucé la línea y fui violento con ella. Solamente la vi salir corriendo.
- ¡Vaya! Parece que no salió bien las cosas – Era Hana burlándose
- Déjame en paz… - Suspiré y me senté derrotado.
- Bueno, eso significa que ella será mía, cariño – Su comentario me irrito
- Yo…No…. – Me levante, No era el fin, ella será mía.
Corrí a la salida, la iba a alcanzar, no me voy a rendir. Alcance a verla en el
estacionamiento esperando un taxi.
No me importaba nada, solo la quería a ella conmigo.
- ¡Haneul espera! – Estaba jadeando
- Otra vez tu – Exclamo disgustada y fastidiada
- Escúchame, por favor. – Hablaba sincero – Lo siento, te abandone y no fue
correcto, suelo ser así con todas, pero tu…no sé porque me haces sentir
diferente, en el primer momento que te vi sentí algo, y estoy feliz de haberte
conocido. Y no podría soportar perderte…y yo…Lo siento, en serio lo siento,
quiero remediar las cosas…quiero ser mejor. – Se lo dije mirándola a los ojos y
sosteniendo sus manos.
Vi en sus ojos que me creía, estaba insegura, pero creo se convenció de lo que le dije.
Alejo sus manos y empezó a esculcar su bolso. Era un trozo de papel y escribió algo en
ella.
- Ultima oportunidad – Me pego ese trozo de papel en el pecho. Un Taxi había
llegado y ella se subió sin decir nada.
Revise el papel y era su número de celular. Lo había logrado. Ya lo había dicho, pero mi
curiosidad se había expandido, quería saber quién era ella en realidad y porque me
importa tanto. Pero también estaba seguro que escondía su corazón, quizás alguien le
hizo daño o algo así. - La razón por la que escondes tu corazón no me importa,
podríamos ser tú y yo. – Dije al aire. Era oficial y lo admito, estaba enamorado.
CAPITULO 3: VANILLA
Es Curioso, incluso en mis días más oscuros no es de pensar que terminaría así.
Recuerdo con amargura cuando vivía con mis padres. En realidad, no eran malos, al
contrario, eran buenos, sobre todo mi madre. Toda madre quiere ver a su hijo en la cima
del éxito. Pero no era un estudiante con excelencia académica, no tenía un sueño en sí,
no tenía ninguna meta, estaba vacío. Cosa que a mis padres no les agrado; Mi padre me
dijo que debía estudia Administración de Empresas, quería que heredara su Empresa de
Autos. No me interesaba y él lo sabía, se lo dije, pero si o si, iba a heredármela y no
dejaría que esa empresa fuese de alguien más.
En fin, estaba en la deriva hasta que me metieron preso, desde ahí perdí a mi familia. Si,
me dolió, pero a la vez quería controlar mi vida. Gracias a Loey estoy aquí, me ayudo,
me apoyo cuando más lo necesitaba, aunque no era una gran influencia, pero su lealtad
se ganó el puesto de mejor amigo.
Cuando abrí los ojos y la luz del sol me deslumbraba, algo diferente sentí es mañana, ya
no era como un día más o esa pereza, que siempre siento cada día, sin ganas de estar en
este estúpido mundo, pero ese día fue diferente. Con solo abrir los ojos y recordar
aquella noche dibujo una sonrisa en mi rostro. Solo observe a mi costado y desearla que
esté completamente dormida, cansada, desnuda y feliz era solo lo que quería en ese
momento.
Esperando el momento para llamarte, quería hacerlo de inmediato en esa noche, pero
sabía que era imprudente, y desesperado. No, debía esperar, solo un poco. Esperaría a
los dos días. Apenas era el primero y mi ansiedad crecía, con tan solo una llamada o
mensaje podría escuchar su bella voz, pero… no es el momento…solo esperar.
Para distraerme decidí ver a Loey, no estaba seguro de seguir estando con él, pero no
tengo a nadie más, ya lo había dicho, sin él no que hubiera sido de mí. Hicimos cosas
imperdonables, que nadie hubiese imaginado, pero eso no era importante, lo importante
era que seguimos adelante en donde estamos.
Suele estar en su Taller, es un mecánico, con eso se gana la vida y es bueno haciéndolo,
le encantan los autos y la estructura, pareciera que quiere casarse con una de ellas, solo
presentarle un Lamborghini y no dudaría que lo vistiera de blanco. Desgraciadamente
no tiene cuca para una noche de pasión.
- ¿Qué haces aquí? Es demasiado temprano – Lo visite a las 10am. Regularmente
suelo despertar a las 12pm.
- No lo sé… - Mencione sin saber que decir.
- Como sea…me entere que te despidieron – Me sorprendió
- ¿Qué estás diciendo?
- Eso me dijo Hana -Hana es el amor imposible de Loey, es decir, su amante
imposible.
- Hana es una mentirosa, solo lo hace para fastidiarme
- No lo creo…ayer vi un cartel solicitando Bartender – Eso me hizo voltear de
inmediato
- Es…es…. – Miré hacia abajo y corrí de inmediato al Club.
Cuando llegue al Club en efecto había un cartel solicitando un Bartender. No lo pensé
dos veces y entre al despacho de mi jefe.
- ¡¿Qué significa ese cartel? – Azote la puerta al entrar. Nada me importaba en ese
momento.
- ¡¿Qué crees que estás haciendo imbécil?! – Se levanto precipitado de su silla de
escritorio.
- ¡He estado en este trabajo por un año! ¡¿Crees que puedes conseguir alguien
igual que yo?! – No me daba miedo, no pensaba claro, solo protestaba.
- ¡No me importa! Sales cuando quieres, no cumples tus horarios, te ligas a tus
clientes, armas peleas en mi negocio, eres un grosero, arrogante, egocéntrico.
Cuando te acepté en este trabajo te di muchas oportunidades, préstamos y mira
cómo me pagas ¡Lárgate de una buena vez!
En ese momento, cuando me gritaba me sentí impotente por primera vez. No pude decir
nada…Lo mire a los ojos y solo me retire.
¿Y ahora que iba a hacer? ...no lo sé. Camine y camine…mis puños estaban al punto de
que mis uñas atravesarían mi pie. Nunca antes había experimentado esta ira. No sé de
qué iba a ser capaz de hacer, era una sensación de locura…Juro que algún día me las va
a pagar.
Mi celular empezó a sonar, era Loey.
- Hermano ven rápido a mi taller, es importante – Colgó sin decir mas
Mi mente cobro razón y a mitad del camino corrí, parecía agitado la voz de Loey. De la
nada sentí una presión en mi pecho y mi respiración se aceleró, pensaba que me estaba
dando un ataque, mis piernas se entumecían o de alguna manera las sentía temblorosas.
Un mal presentimiento.
Una vez llegando a la calle del taller, visualice algo extraño, era una camioneta, lujosa,
en ningún millón de años a Loey le tocaría atender a unos millonarios o si acaso a
alguien con un presupuesto lo suficiente para tener ciertos lujos como esa camioneta.
Siguiendo con mi ataque me acerque y me percate de que estaban mis padres ahí. Ahora
entendía mi ataque, pero… ¿Por qué están ahí? ¿Quién les comento sobre este lugar?
¿Qué voy a hacer? …No puedo verlos a los ojos…ellos me abandonaron…ellos son lo
peor de mi vida…
No me quedaría ahí a verlos, pero me dio curiosidad saber cómo eran después de 4 años.
Solo camine hasta la entrada y observar discretamente y para mi sorpresa estaban justo
ahí. Hablando con Loey.
- Llegará pronto, ya le he llamado. Sera mejor que entren al despacho para que no
los vea. – Menciono Loey. Al parecer mis padres se veían ansiosos, más mi
madre.
- Ya se ha tardado – Mi madre se veía preocupada
- Tranquila Marry, llegara pronto. – Mi padre trataba de consolarla.
Mi ataque había regresado, solamente que tenía ganas de llorar… ¿Por qué debería estar
así? Ellos me abandonaron, es su culpa, nunca quise esto, ellos son lo peor de mi vida,
lo arruinaron todo…
De sorpresa mi celular empezó a sonar. Lo saque rápido para apagarlo, pero de la nada
escuche una voz familiar.
- ¿Hijo? – Era mi padre, debió salir a ver el auto.
No supe responder, solo me quedé paralizado.
- Por favor, ven conmigo, necesitamos hablar… - Postro su mano en mi hombro,
caminamos directo al despacho, pero una vez que vi los ojos de mi madre no
pude soportarlo.
- ¡No! – Corrí de allí sin mirar atrás.
Solo escuchaba los gritos de mis padres llamándome por mi nombre y solo corría hacia
derramando lágrimas. Nunca más pisare ese lugar en mi vida.
Solo recuerdo que ese día compre una botella de alcohol y todo el mundo se fue al
carajo. Ese día fue un infierno. Perdí mi trabajo, una traición de mi mejor amigo y el
regreso de mis padres.
¿Qué más podría decir a esta parte de mi vida? Generalmente acabaría con todo de una
vez. Pero en ese momento solo había una cosa que me dio algo de sentido en mi vida, si
una persona.
Después del día del infierno. Recuerdo en mi cabeza un tremendo dolor de cabeza,
cansancio, fatiga, una cruda infernal, una resequedad del desierto y dolor corporal del
demonio. Diría que fue el peor día de mi vida, pero se quedaría corto.
Revise mi celular, eran la 2pm. Bastante tarde, incluso después de eso no quería
levantarme. Hice un autoanálisis de mi vida hasta ahora y todo se fue al carajo, excepto
por Haneul. Lo dije, si no fuese por ella, acabaría con todo de una vez por todas.
(- ¿Viste la hora?) Mande ese mensaje al su chat. Y espere a que me respondiera. Por lo
mientras haría lo posible por quitarme esta pesades de mi cabeza y empecé primero con
ducharme, almorzar algo e incluso empezar a recoger todo en mi departamento. A pesar
de no tener trabajo, no pensaba como le haría para pagar la renta cuando el dinero no
fuese suficiente.
(- ¿A qué te refieres?) Era ella contesto después de 3 horas. Algo raro, a decir verdad,
en ese tiempo mi paciencia habría acabado, pero me mantuve ocupado para distraerme.
Solo espere unos 10 minutos para enviar el siguiente.
(-La hora para ser felices juntos) – Ni idea si eso funcionaria, pero solo fui yo mismo
como siempre y siempre funciona.
(- Esa hora tenía fecha de vencimiento ¿sabías?) – Supongo que lo habría dicho por los 3
días de ausencia.
Ese día pasamos platicando de muchas cosas, nos estábamos conociendo y veía una
respuesta muy positiva ya que me mandaba mensajes riéndose e incluso con las notas de
voz era muy evidente lo bien que nos lo estábamos pasando. Esa tarde que comenzó
como una taza de café amargo, se convirtió en una bebida dulce.
Esa noche no podía consolar el sueño, tenía pensamientos tan románticos, tan
fantasiosos, todo lo que un hombre podría imaginar alado de su amada. Parecía un
amateur, pero definitivamente no lo era y actuaba como uno.
Me he sentido super nervioso y es la primera vez que me siento así. Al despertar era
como si hubiera despertado con todas las energías del mundo. No podía contener mi
felicidad, era algo extraordinario y preparado para una cita ese mismo día.
Caminaba directo a plaza super conocida de la Ciudad. No sentía que era lo ideal para
una cita, pero estaba entusiasmado. Comprar unas flores fue lo primero que se me vino
a la cabeza, pero recordar que no se debe hacer hasta la segunda o tercera cita. Pero esta
era la primera y me comportaba tan…principiante, pero sabía lo que tenía que hacer.
Incluso había llegado como treinta minutos antes, parece que no pude contener la
paciencia, pero ya estaba ahí, tenía tiempo para pensar que hacer en todo el día con
ella…Pero…recordaba que aun la estaba conociendo y no sabía cuáles eran sus gustos
para pasar el rato…en la noche solo hablamos sobre vernos y unos cuantos juegos
coquetos, pero nada más…Es decir, no se hacer esto ya que nunca había llegado tan
lejos con una chica así, solo…las usaba para el deseo carnal…estaba en un dilema.
No fue hasta que sonó mi celular, era un mensaje de ella. (- Estoy por llegar ¿Dónde
estás?) En mis pensamientos de catástrofe se había comido esos treinta minutos en un
bocado. (- Estoy en la entrada, te espero).
Saque rápido una loción y la derrame en mi cuello, muñecas y casi todo el pecho y
ajuste toda mi vestimenta para evitar que me vea mal. Y finalmente la vi a lo lejos, con
unos shorts de mezclilla, medias negras y una blusa rosa tan brillante, su cabello suelto
tan hermoso lacio. Era una obra de arte en persona, la mujer más hermosa que he visto
en mi vida.
-Hola, ¿Estabas esperando mucho tiempo? -Pregunto un poco preocupada.
- Bueno, las dos veces que te vi, estabas en fiestas, pero no me esperaba que convivieras
mucho con tu familia de esa manera.
- Eso sucede porque mi familia suele ser muy conservadora, pero no dejo que me influyan en
mi parte social. – Una mujer que busca independizarse de sus padres, es una mente
madura.
- Me alegro saber eso, es muy maduro de tu parte pensar así.
- ¿Y tu familia? ¿Cómo es? – Eso deshizo mi sonrisa.
- Bueno… -No sabía que decir – Es complicado -Ella mostro una expresión de
curiosidad.
- ¿Problemas? – Suspire, era la primera vez que le comentaba a una chica sobre mi
situación familiar. Solo lo sabía Loey.
- No tengo buena relación con ellos…me abandonaron…tal vez yo me lo busqué – No
quise decir más y ella se dio cuenta.
- Sea lo que sea, estoy segura que te extrañan, eres su hijo, una madre no puede odiar a sus
hijos por más que hicieran algo terrible. Son su sangre y el amor siempre perdura. -Me
pareció extraño y a la vez reconfortante ese mensaje, ahora sabia porque mis padres
estaban en el taller, pero, aun así, dudaba en volver, pero ella me dio un poco de paz.
- Bueno…todo lo que sé es que no quiero verlos ahora mismo…necesito tiempo. -Ella
me miro sonriendo como si me entendiera.
Ya lo dije, pero es increíble estar con ella. Después de eso fuimos a un restaurante de
comida rápida, era algo simple y pensé que no era el lugar correcto, pero ella insistió
que comiéramos ahí, así que acepté solo porque ella no le molestaba.
Ella era una persona de gustos simples, pero también de gustos exóticos que suelen
suceder cuando menos lo piensa, un claro ejemplo fue el lugar donde la besé por
primera vez, fue un bello lugar para nuestro primer beso y no me di cuenta que desde
ese momento fue mágico.
Después de ver una película en el cine, caminamos, platicamos sobre la película y
ambos concordamos que era la peor película de miedo de toda la historia; Malos actores
malos efectos especiales, malos sustos, todo estaba mal y aun así nos reíamos de tal
desastre de película.
Mientras más tiempo pasaba, más me enamoraba de ella, era perfecta, divertida, simple,
elegante, hermosa sonrisa, todo de ella era increíble, si, lo repetiré las veces que sea
necesarias, ella es la chica perfecta. Entre toda esa oscuridad veía colores pasteles, la
vanilla que me despeja de mi mente retorcida y fría.
El aroma de su perfume sabor vainilla, su cabello sedoso y suave, su piel bien cuidada,
que me daban ganas de besar en su mano, cuello y su labial de fresas…podría hacerla
mía en este momento, pero el simple hecho de estar cerca de ella es mi droga
Mientras Íbamos a su casa, escuchamos música y compartimos gustos por la música
pop. Es increíble saber que le encanta Bruno Mars, Michael Jackson y Madonna.
- ¿Cuál prefieres? – Preguntaba cuál era su artista favorito
-Realmente es difícil, esperaba que el Rey del Pop fuera el indicado, pero cada uno de
los 3 son admirables, aunque me quedaría con Bruno Mars porque es muy apuesto.
- ¿Mas apuesto que yo? Bueno, supongo que no puedo competir con un artista mundial.
-Ella rio simpática ante mi comentario.
- Vaya más celoso no puedes ser – Dijo irónicamente
- Debo decir, que no me esperaba una casa así y me refiero a que es bastante bella –
Fanfarronee, su casa era simple, normal, pero era la mejor a comparación de las que
estaban a nuestro alrededor.
- Lo dices como si tuvieras grandes expectativas – Miro curiosa.
- Lo poco o incluso mucho que te conocí hoy, debo decir que cada vez me sorprende
más y de buena forma.
- Pues…es lo que hay
Si, la entiendo, yo también tenía miedo, pero al menos yo nunca daría el paso para
terminar, incluso si la situación es crítica, nunca la dejaría.
- ¿Sabes? No deberías preocuparte por el futuro ahora, solo hay que disfrutar el
presente. Y después si queremos construir algo mucho más, se verá poco a poco. – Le
plante un beso. Ella sonrió y pareció calmarse.
- Me gusta cómo me haces sentir mejor con tus palabras. – Nos dimos otro beso y
brindamos con una botella de champagne.
Sabía que ella era especial y claro merecía un regalo especial. Así que lentamente saque
un estuche rojo terciopelo de mi bolsillo. Ella lo vio y tapo su boca con asombro. Pero
sé que están pensando y no lo es.
- Kai… ¿Qué es esto? – Su voz se tornaba más aguda, estaba a punto de llorar.
- Haneul…Me has hecho muy feliz, desde el día en que te vi, algo cambio, algo cambio
dentro de mí, quería negarlo cuando, pero finalmente lo acepte…y eres la primera y la
única chica con la que quiero estar. No soy perfecto, pero quiero serlo lo mejor posible.
– Seguido de mis palabras abrí el estuche dando luz a una diadema de flores blancas
sujeto a una varilla de oro. Y una pulsera del mismo tipo.
Los ojos de Haneul se tornaron brillantes al ver semejante accesorio.
- Pero…Kai, esto debió costar una fortuna – Menciono preocupada.
- Bueno…gracias a ti, todo mejoro para mí, conseguí un trabajo formal en una agencia
de coches y me ascendieron de puesto a gerente, es obvio que pude darme el gusto de
comprar algo para mi amada dama.
- Ay… - Lloraba de felicidad, sus ojos azules brillaban aún más. – TE AMO
¿Qué más puedo decir? Fue un aniversario de 3 meses. Debo decir que fue arriesgado
comprar semejante cosa costosa, pero todo iba muy bien que no dudaba que nuestra
relación iba a continuar y más fuerte se hacía.
Después de salir del restaurante de lo más felices. Me preguntaba si ella había preparado
un regalo para mi…sé que era un día para saber si nuestra relación iba a continuar y aun
así compre un regalo. Pero no veía nada de parte de ella…eso me hizo sentir un poco
mal. Pero decidí callar…
Caminábamos justo en el Parque donde la engañe para llevarla a la cama…Si, no es el
mejor lugar para estar, pero ella quería ir de nuevo. Supongo que ahora que éramos
pareja el ir allí simbolizaba lo maduro que hemos sido. Ir al kiosco y darnos un beso
como una pareja de enamorados contra un beso que llego a la tensión sexual. Si, es un
giro de 180 grados, pero supongo que era algo bueno.
- Sabes…Lamento que no haya traído nada para ti. Era un día importante, pero no me
quise confiar para comprar algo si las cosas iban a terminar. – Lo dijo porque temía a que
se repitiera la historia.
- Si, lo entiendo – Suspire. Ella noto mi molestia.
- Aunque no es del todo cierto. – Eso me confundió – Mi padre, Mi hermano y yo iremos
de vacaciones a la playa de Haeundae Beach. Y mis padres quieren que estes con nosotros.
- Tu padre me invito a… ¿un viaje familiar? – Mi asombro era evidente, pero me puse
muy feliz.
Solo podía pensar en muchos momentos inolvidables que puedo pasar con ella en una
playa. Tomarnos fotos, hacer un corazón en la arena, verla en bikini, ir al mar juntos…y
muchas más cosas que no podía imaginar. No podía esperar más.
Bueno, antes de ese viaje, es momento de mencionar que, aunque habíamos pasado un
maravilloso día, después todo se tornó un poco gris.
En ese entonces fue a causa de que estábamos en una relación discreta. Y no lo digo por
su padre, sino a terceras personas que Haneul no quería comentarle. Sus amigos.
¿Qué pasa con sus amigos? Es simple. Pero todo tiene que ver con Haneul y su última
relación antes de mí. Se preguntarán ¿Cómo se dé esto? Es fácil. Les contare.
Unos meses antes de que me encontrara por primera vez a Haneul en el bar. Ella estaba
pasando un mal momento con su ex novio. Este imbécil no tenía remedio, pues se
trataba de un celoso de primera, un toxico. Si tanto la mujer como el hombre son
tóxicos.
El tipo simplemente era un controlador. Haneul era ingenua y muchos de sus amigos le
decían que tenía que dejarlo, cosa que también provoco que su ex novio le ordenara que
dejara de verlos a ellos, pues tampoco tenían buena relación. La cosa llego tan lejos que
el chico le llego a dar un golpe a ella por no ser obediente. Vivian juntos, tenían año y
medio de relación. Ella pensaba que si se separaba de él no tendría nada. Pero claro que
estaba equivocada.
El sujeto llego a confinarla en su propia casa y nunca la dejaba salir. Llamaron a las
autoridades por maltrato. Si era increíble que eso sucediera a sus 20 años.
En Fin, desde ese incidente, los amigos de Haneul la querían cuidar lo más posible y el
chico que estaba con ella en mi antiguo trabajo era un amigo del su grupo que siempre
la quería a su lado. Claro que me lleve la victoria en tan solo una noche con ella.
Sus amigos no aprobaron nuestra relación en cuanto se enteraron. Eso sucedió a 4 meses
después de su ex novio. Ellos pensaban que ella necesitaba estar libre de eso por un
tiempo ¿Cuánto? No lo sé… ¿un año? ¿Dos? Pero ella había tomado su decisión. Con el
tiempo me empecé a llevar su confianza y eso fue porque Haneul me invitaba a sus
fiestas con ellos, bares y antros. Yo no tenía problema, ella debía divertirse lo más que
pudiera y eso convenció a sus amigos.
Yeon, Choi, Jeong, Minhyun, Sunwoon y Jin. Eran todos ellos quienes protegían a mi
querida Haneul, Podría decir que eran las mejores personas alado de Mi princesa, ellos
realmente eran buenos.
Pero cuando cumplimos 2 meses fue cuando nuestra situación casi llega a nuestra
separación.
Yeon era la mejor amiga de Haneul, como siempre se contaban todo, no hay cosa que
Yeon no sepa de Haneul y viceversa, pero por alguna razón le oculto nuestra relación.
Lo importante es que cuando finalmente se lo revelo ella no lo tomo de la mejor manera
y prácticamente la regaño y cuestiono seriamente sobre la relación diciendo que apenas
me conocía y que no era lo correcto dado la experiencia que tuvo anteriormente con el
exnovio, pero eso no era lo peor. Yeon no respeto la privacidad de Haneul y corrió el
chisme con todos los demás y de un día para el otro, sus mensajes se llenaron de
cuestionamientos de parte de sus amigos. Ella estaba sufriendo.
Cuando estábamos hablando ya sea por mensaje o incluso la llamaba notaba una cierta
frialdad. Me dio pánico y pensaba que ya no estaba a gusto conmigo o que incluso hice
algo malo sin darme cuenta, pero el primer pensamiento se me hacía más coherente
dado que autoanalicé mis acciones en los últimos días e incluso semanas y no era una
opción.
De cualquier modo, fui directo y le pregunté si algo le ocurría, ella solo decía que no
pasaba nada, pero nuestras llamadas ya no duraban más de 1 hora, que por lo general
podíamos hablar más de 3 horas. Me sentía angustiado, pareciera que ya no quería estar
conmigo o que se había interesado en alguien más.
Mi miedo más grande se hacía realidad. En mis pensamientos hallaba nublado mi
mundo perfecto, incluso podría decir que mi cabeza se llenaba de “Te está engañando”
“Te quedaras solo” “No vales la pena” “No la mereces” “Siempre será el mismo
mujeriego de siempre” “no vas a cambiar” Entre otros más que invaden mi cabeza,
pareciera que algo en mi cabeza me atormenta todo el tiempo.
Incluso nuestras salidas se vieron afectadas ya que quería invitarla a comer, ir al cine,
incluso quería visitarla en su casa, pero ella siempre me decía que estaba ocupada y que
después me avisaría, pero estaba claro que no quería verme. Así fue por 2 semanas que
sentí que fue mucho más.
¿Qué podía hacer? Solo mi corazón se venía abajo con eso.
No me importo y fui directo a su casa. Nuestra conversación por mensaje fue muy
cortante y no pude soportar más esa actitud hacia ella.
Recuerdo que llegue y toque su puerta. El que me atendió fue su hermano Joshua.
- Hola Joshua, perdón por no avisar, pero quiero ver a Haneul. – El me miro
dudoso de dejarme entrar, pero aun así me dejo entrar.
- Escucha – Me detuvo - solo te advierto que le tengas un poco de paciencia –
Solo me hizo sentirme más nervioso de lo que ya estaba.
- ¿Qué ocurre? – Pregunte intrigado
- Solo puedo decirte que la ha pasado mal y que deberían hablarlo solos.
- Gracias
Ella estaba en su recamara, su hermano me acompaño hasta ella y toco su puerta.
- Han, Quieren verte ahora – Su hermano fue simple, pero directo.
- No quiero hablar con nadie, déjame en paz – Su voz era seca y parecía fastidiada,
pero a la vez triste.
- Haneul… - Entre a su habitación y la vi un tanto sorprendida, pero como si no
quisiera verme – ¿Estas bien? – Ella no quiso contestar.
Me quede parado viéndola sofocada en su cama y se cubrió completamente. No quería
verme. No sabía qué hacer.
- Por favor…. ¿Dime que ocurre? ¿Hice algo malo? – Ella no quiso contestar y
empezó a llorar
Verla llorar era lo peor que había experimentado, no sabía que hacer exactamente, solo
me acerque a ella y la abrace.
- Di que ocurre, por favor… - Ella lloraba y se recargo en mí. Eso me dio el
indicio que yo no era el problema…o quizás sí.
- Nadie quiere vernos juntos…Me han abandonado – Dijo entre sollozos.
- ¿Tus padres?
- No…Mis amigos me han abandonado – En ese momento mi preocupación se había
convertido en enojo.
Sus amigos no son quien para decidir el destino de Haneul. No tienen ningún derecho a
decidir por ella.
- ¿Por qué? Ellos no tienen derecho – La abrace fuerte.
Ella me conto todo acerca de su ex novio controlador. Los amigos de Haneul no me
veían con buenos ojos, pensaban que también la lastimaría y además estaban enojados
con ella porque su decisión fue muy precipitada.
No me importa lo que ellos pensaban, nuestra relación se dio un poco rápido, pero en
verdad no me conocían ahora, he cambiado, soy diferente y nunca lastimaría a mi
princesa.
En ese momento hablamos por mucho tiempo y acordamos y estaba dispuesto a
enfrentar a sus amigos, al menos quería decirles lo que pienso. Estaba dispuesto a luchar
por ella. Pero la cosa era que ella no los quiera perder por nuestra relación así que tenía
que pensar claro y no dar ataques sin sentido, aunque si lo quería hacer.
Su Familia se había preocupado por ella en estos días y me había enterado que no comía
suficiente y que a veces solo comía una vez al día. Y todo el día estaba encerrada en su
cuarto y lloraba todos los días. Incluso me di cuenta que estaba delgada de una forma
anormal. Pero tenía la esperanza de que todo se arreglaría después de hablar con todos
ellos.
Acordamos vernos todos en la casa de Haneul. Fue difícil convencer a todos sus amigos
de que fueran a su casa ya que en verdad no quería verme, pero Haneul era muy
perseverante y lo consiguió.
Ese día de la reunión, estaba listo, aunque muy eufórico y un poco enojado. Pero me
mantenía cuerdo.
Fue un poco difícil reunirlos a todos hay que cada uno tiene sus actividades y viven
unos más lejos que otros, pero después de 2 semanas pudimos hablar como gente
civilizada.
En la sala estábamos todos reunidos y se sentía toda una tención como si todo el mundo
me quiera comer vivo.
Yeon fue la primera en hablar.
- La verdad no quería estar aquí, no importara que digas…no aprueba esta relación. –
Su actitud posesiva era un fastidio
- Yeon por favor… - Haneul quería tranquilizarla.
- Se lo que sufrió Haneul, estoy enterado de que esto fue muy apresurado, pero estoy
seguro que podre darle a Haneul lo que necesita, yo la amo mucho.
- Chico, cualquier hombre podría decir eso, pero eso no basta. – Minhyun, era el amigo
más cercano después de Yeon de Haneul.
- Lo entiendo y de hecho estos dos meses han sido increíbles con ella, en verdad amo
mucho a Haneul, no sé si sea suficiente, pero acordamos algo ella y yo.
Yeon se tornó curiosa ante lo que dije, sus ojos de odio hacia mí, cambiaron.
- Acordamos que dentro de un mes decidiríamos si continuamos esta relación. -Haneul no
quiera hablar, pero se armó de valor para terminar mi explicación.
- La regla de los 3 meses, lo entiendo – Ese era Jin. Los demás estaban confundidos, así
que Jin les explico. – Digamos que son 3 meses de prueba, si en esos 3 meses hay
interés y amor fluye para una relación seria, pero si no lo hay, se termina la relación.
Todos cambiaron su actitud, creí pensar que sonaba una buena idea, pero…
- ¿Y tú que dices Haneul? – Ella se inmuto, no quiso contestar, se veía insegura
- Yo… - Su nerviosismo la hacía tartamudear
- ¿No será mejor que decidan ahora si esto va en serio? – Dijo prepotente,
simplemente me ponía de mal humor su actitud.
- Prefiero que sigamos como estamos hasta que lleguemos a los 3 meses – Dije
recto.
- No quiero que le hagas daño, mejor dime si esto va en serio – Insistía.
- Yo…quiero esperar… - Apenas se pudo escuchar su voz, Haneul estaba
intimidada.
Quise decir algo más, pero al ver la cara de Yeon estaba más que claro que debían
esperar sus amigos. Incluso el resto de la demás tenía opiniones divididas. Unos estaban
a favor de esperar y otros no.
Y bueno…no había más que decir así que la reunión termino muy pronto como si fuese
trabajo y no una convivencia de amigos. Los demás solo se despidieron de Haneul y la
mitad de sus amigos se despidieron también de mí, parecía que les había agradado. Eso
me hizo sentir seguro de lo que estaba haciendo.
Los días posteriores empezaron a mejorar, nuestra relación estaba floreciendo una vez
más, estaba muy feliz de que todo se haya arreglado…bueno, supongo que cuestión de
lo que sus amigos digan después de cumplir los 3 meses, pero yo si estaba seguro de
estar con ella el resto de mi vida.
Estoy seguro de que Ambos queremos lo mismo, pero no sabemos cómo expresarlo. En
este momento necesitamos ser honestos.
CAPITULO 5 PEACHES
Llego el día, empacaba mis cosas, Toallas, Sandalias, bloqueador solar, Lentes, traje de
baño, etc. Era el día en que me iría a la playa junto al amor de mi vida.
Estaba muy entusiasmado, pero de pronto se me paso por la cabeza que nunca fui con
mis padres a una playa. No sé porque lo había recordado de la nada. No me gusto
recordarlos, pero también Haneul me ha comentado que debería hablar con ellos y
arreglar las cosas. Le conté sobre ellos después de la disputa que tuve con sus amigos,
decidí que no quería más secretos entre nosotros. Pero aun así no me atrevo a hablarles,
aun no me siento preparado.
No era momento de pensar en eso. Solo recogí lo necesario y me dirigí a la casa de mi
novia. Emprendimos el viaje hacia Haeundae Beach. Solo admiraba el paisaje junto a
mi princesa, me contaba que no era la primera vez que iban ahí. Iban más frecuente en
las vacaciones con su madre, pero cuando ella murió, no habían ido, pero después de
una charla con su padre y hermano decidieron ir porque seguramente su madre lo habría
querido.
Todo el camino fue muy increíble, por momentos nos deteníamos a admirar o comprar
algunas cosas como comida porque era un viaje largo. Pero no me había dado cuenta,
pero había algo que me estaba molestando y creo que no lo había admitido hasta ahora,
y es que Haneul era extremadamente hermosa, era muy bella como una princesa de
cuento de hadas y cuando eso sucede llega a llamar la atención de cualquier hombre. En
cualquier lugar donde ella y yo íbamos muchos la veían sin ser discretos, tanto jóvenes
como nosotros hasta hombres maduros. Llegamos a hablar sobre eso, pero debo decir
que no pudimos acordar algo sobre eso y es porque ella no tenía la culpa, pero mis celos
eran bastantes impulsivos y no era nada disimulado, si algo me molesta no puedo
ocultarlo. Aun así, nada se pudo resolver y estaba ocurriendo una y otra vez en nuestro
viaje. Sin embargo, no dije nada en el camino.
Cuando llegamos al Hotel me percaté de un vendedor ambulante que llevaba flores
blancas tanto reales como artificiales, de verdad me encantaron y fui con él. Y compre
una rosa para ella.
- ¿Quiere alguna otra cosa Joven?
- Que es exactamente esto? – Pregunte por una especie de diadema de flores blancas
artificiales.
- Es una corona, solía hacerla con flores reales, pero son muy delicadas y no llegan
durar mucho.
- Me gusta, me llevo los dos. – Seguro que a Haneul le encantaran
- Si me deja darle una recomendación, tengo esta pulsera que combina perfectamente
con la corona. – La pulsera era hermosa. No lo dude y compre ambas.
El padre de Haneul me vio comprar las flores y solo me miro con una sonrisa. Le
platique que eran para Haneul y sus flores favoritas eran las flores blancas porque le
recuerdan a su madre ya que ella vestía casi siempre blanco y era su color favorito.
Haneul se quedó con eso y ahora casi todas sus cosas son de color blanco.
Ambos regresamos al Hotel y después nos dirigimos a nuestra habitación. Lo raro fue
que pidieron 2 habitaciones, una para El padre y hermano y la otra era para Haneul y yo.
Parece que me he ganado la confianza de Su padre para que hiciera tal cosa e incluso
Haneul se sorprendió cuando su padre lo pidió así en recepción.
En cuanto llegamos a la habitación le di a Haneul aquellas flores.
- Haneul, vi esto afuera del hotel y…no pude evitar pensar que te quedaría hermoso. –
Le entrego la rosa, la corona y la pulsera. Ella se queda sin palabras, aun no sé, pero
siempre se sorprende de cualquier cosa que pueda regalarle.
- Kai…me encanta… - Decía emocionada. En seguida le puse la corona y le abroché la
pulsera. En verdad se veía hermosa.
Es increíble, pero ella en ningún momento se quitaba esa corona y la pulsera, solo
cuando dormíamos, pero al despertarse y arreglarse volvía a ponérselas, en verdad le
encanto y no podría estar más feliz de verla así.
Nos quedaríamos por 5 días, y estábamos en el 3er día ¿Qué puedo decir?
Estábamos en la playa, pasábamos en la tarde. Me decías que estabas en tus mejores
momentos, me acariciabas mi cabello y te di un beso que saben a duraznos, creo que te
dije que no me iría nunca. Dibujaste una sonrisa en tu rostro.
- Amor…creo que algo anda mal… - La mire de inmediato y le pregunte que tenía. – No
se…pero no quiero esto… - Su mirada estaba petrificada, estaba asustada, como si viera
un fantasma y cayo convulsionándose.
Pedí ayuda, su padre estaba yendo hacia nosotros y le grité que me ayudara con
desesperación, pero también se quedó petrificado y mirándome como si no tuviese alma.
- ¡¡Sácame de aquí!!…- Dijo con una voz siniestra. – ¡¡Sácame de aquí!! – Lo decía
una y otra vez.
De la nada escuche una doble voz que provenía de abajo. Era Haneul diciendo las
mismas palabras. Me asuste, estaba con la misma expresión sin alma que su padre,
ambos no dejaban de decir esa frase y lo siguiente fue….
- ¡DEJAME EN PAZ! ¡NO!
- ¿Qué te ocurre? – Jadeaba, me hacía falta el aire. – Kai tranquilo, fue una pesadilla… -
Reconocí su voz y la volteé a ver, estaba bien.
-Yo… - No podía pronunciar las palabras, solo la abrace.
Ella también estaba asustada. Era la primera vez que me sucedía algo así. Era como si
fuera real.
- Todo está bien, no te preocupes. – Me mencionada una y otra vez Haneul.
La abrazaba fuerte, en verdad era la primera vez que tenía un sueño tan horrible.
Lo que paso después no lo recuerdo, solo sé que desperté abrazado de Haneul. El sol
daba con todo a la habitación. Me sentía como si tuviera resaca, y un dolor de cabeza.
No sé en qué momento paso, pero volví a despertar, esta vez reaccioné rápido y vi la
hora. Eran casi la una de la tarde. Llame a Haneul rápido.
- ¿Despertaste? ¿Cómo te sientes? – Ella estaba sentada en una silla enfrente del
televisor.
- Bien… ¿Por qué no me despertaste? – Dije preocupado.
- Fue una noche difícil, no quise molestarte. Nunca te había visto como anoche – Su tono
era casi de preocupación, parece que la había asustado.
- No sé qué paso… No recuerdo bien que soñé – Solo se me figuraba sangre en mi
sueño.
- Me asustaste por un momento…Pero solo fue una pesadilla.
- ¿Y tu padre? – Me exalte
- Ellos están en su habitación. Tuvimos que cancelar la salida programada. – Eso me hizo
sentir mal.
- Lo lamento…
- Tranquilo, podremos ir en otro momento. -Dijo mostrando compresión con su hermosa
sonrisa.
Haneul me acompaño a comer algo en una plaza ya que era un poco tarde, pero aun así
me seguía sintiendo mal por lo sucedido. Y bueno, algo que me estuvo molestando es
que una vez más los hombres miraban mucho a mi princesa. Ella noto mi descontento,
así que abrazo aún más cuando estábamos ya agarrados de la mano. Eso me hizo sentir
seguro.
Después de comer algo, le dije a mi princesa que diéramos un paseo por la plaza, ella
ama las plazas y si tiene la oportunidad compra algo para ella. No importa si estamos en
la ciudad, campo, montañas o playa, le encanta ir a las plazas. Nos detuvimos en un
local de Chanel. En primera instancia, el hombre de la entrada la saludo y dio una
bienvenida al parecer un poco coqueta, por supuesto que me molesto, pero lo deje pasar
por alto y no me despegue de ella. Lo peor es que el mismo hombre le estaba dando
demasiada atención siendo que no éramos los únicos cliente de ahí. Ella era totalmente
neutral con él. Pero yo me hervía de celos.
- ¿Por qué no vamos a otro lado? Vendremos en otro momento – Le susurre mostrando
molestia en mi tono.
- No por favor, déjame ver un poco más y nos iremos – Insistió de manera tierna, no pude
negarme.
- Esta bien, pero ten cuidado con ese empleado.
- Kai, no te preocupes, solo está haciendo su trabajo, además si estuviera haciendo algo malo
nos iríamos de inmediato. – Dijo recta.
Me gustaba mucho la seguridad que tenía en estas situaciones, pero aun así veía con
malos ojos ese empleado, la hostigaba cada vez que iba a otra sección de la tienda.
En todo el tiempo que estuvimos ahí ese empleado está regresando una y otra vez
mostrando su interés en mi princesa, si fuese otra persona ya lo hubiera golpeado, pero
mostré serenidad ante mi princesa, no quiera armar una escena de celos en un lugar tan
público, además de que arruinaría su visita y el día de mi Haneul.
El resto del día fue mejorando. Ella quería ver una película en el aire libre, estaban
proyectando “Titanic” en la playa mientras que la podías ver desde tu auto.
Generalmente no es mi estilo, pero es una de las películas favoritas de mi princesa, así
que no me quedaba de otra, aun así, fue muy alentador. Compramos nachos, palomitas y
refrescos que vendía un camión de snacks.
Lo siguiente fue a cenar con su Padre y hermano, platicamos sobre el día que tuvimos
Haneul y yo. Ellos por otra parte estuvieron visitando un pequeño festival en un barrio
un poco lejos, pero nos platicaron que había actuaciones de maleantes secuestrando a
cualquier dama que tenga un kimono. Un poco ridículo en mi opinión, pero parece que
ellos se divirtieron y los mantenía felices.
El hermano de Hanuel menciono que quería ir a un Karaoke que estaba a unas calles del
Hotel. Él sabía cantar a la perfección como un Idol. Haneul le pareció bien además que
ahí también cuenta como discoteca y hacen pequeños espectáculos, así que todos fuimos
después de cenar. Definitivamente su hermano se robaba el escenario, todos estaban
impactados con su talento. Cantaba canciones de artistas como Bruno Mars, Hozier,
Justin Timberlake, entre otros. Bueno sin mencionar que me obligaron a pasar a cantar
una canción, pero definitivamente iba a hacer el ridículo. Pero aun así elegí una canción
que Haneul adora y en cierta manera le tome cariño, la canción se llamaba “PEACHES”
Y bueno lo intente, la miraba a ella y estaba dando pequeñas carcajadas y sonría
tiernamente. Al final recibí unos pocos aplausos, lo dije, lo intente, pero no soy bueno.
Hanuel se animó y también subió a cantar una canción, era de ADELE, debo decir que
le salió decente para una voz tan poderosa que es esa artista, si recibió bastantes
aplausos. Era obvio también era hermosa e incluso recibió chiflidos coquetos. Si, eso
me molesto.
- Tranquilo viejo, no pasa nada – Su hermano vio que estaba molesto. Todos dicen que
no puedo ocultar mis expresiones de molestia, enojo, tristeza, etc. Soy fácil para que me
lean.
- Esta bien, no pasa nada. – Dije tranquilamente y seguimos con la noche.
El día estuvo bien. Fue un poco raro si lo resumo, pero solo me quiero quedar con lo
bueno.
El resto de los días que nos quedaban fueron también increíbles. Estuvimos en unas
lanchas que nos Darian la experiencia de bucear. Algo que quería hacer desde pequeño
era admirar el océano y los peces, creo que me encanta la vida marina. Es bello, es otro
mundo, hay mucha vida. De eche estoy en contra de la contaminación de las playas y
océanos. Cuando tenga un mejor futuro, quiero crear reservas para cuidar los océanos y
playas a favor de la vida marítima.
Y bueno estábamos a un día de irnos de la playa, así que le dije a Haneul que si
pudiéramos tener todo el día entero para nosotros. Ella estaba de acuerdo.
Lo siguiente que hicimos era desayunar juntos, ir a un Museo de antigüedades, a ella le
encantan las historias antiguas al igual que las reliquias y su historia. A veces se pone
sentimental porque alguna de ellas tiene historias trágicas o tristes.
Después fuimos a comer a un restaurante de Carnes, muy caro si tenían de res, cerdo,
cordero, conejo, toro, caballo, etc. La verdad a mí me quedo solo con los ya conocidos,
pero aun así Haneul me hizo comer pequeñas cantidades de toro y caballo, no podía
decir si estaban ricas porque el hecho de imaginarme a esos animales solo me hizo
asquearme, pero no tenía esa sensación de nauseas. Fuera de eso, todo estuvo delicioso.
Por último, queríamos ver una película en nuestra habitación, pero vimos una función o
más bien un carnaval que se iba a dar en el mismo lugar del Karaoke así que nos
aventuramos. Debo decir que de haber leído mejor no iríamos a un carnaval de Hombres
musculosos bailando, si bien no era algo nudista o strippers si me la pase incomodo
viéndolos, pero la que no podía parpadear era Haneul que estaba muy impactada con el
espectáculo y apostaría que pagaría el doble para verlos repetir su acto. Bueno, no
puedo enojarme porque en primer lugar no la estaban coqueteando y en segundo lugar
era un espectáculo. Así que solo estuve incomodo.
Las calles eran cálidas y muy cómodas, en realidad fue muy romántico caminar y
conversar sobre todo lo que hicimos ese día tan inolvidable para mí. Muy divertido y
entretenido.
Recuerdo que estábamos tan acaramelados que no pudimos evitar ir a la cama y
envolvernos mutuamente, entre beso y beso, subíamos la intensidad yendo más abajo
hasta llegar al punto de placer.
MI CHICA BONITA, MI PRINCESA, Eres como el Durazno. Me envuelves
suavemente, tu dulce sabor se esparce en mi boca.
Nunca imagine tener esta vida, me has cambiado 360 grados. Eres lo que estaba esperando sin
pensarlo. Estoy en mi lecho de miel junto a ti. No sé qué haría sin ti. Eres mi pasatiempo
favorito, mi distracción, mi vida, mi todo.