Sistema Motor
Sitio: Campus Virtual Fac. de Psicología UNT Imprimido por: YANINA MARIANELA OCAMPO
Curso: Psicofisiología AT Día: viernes, 29 de marzo de 2024, 18:25
Libro: Sistema Motor
Tabla de contenidos
1. Introducción
2. ¿Qué es el movimiento?
3. Tipos de Motilidad y Tipos de Movimientos
4. ¿Cómo está organizado el sistema motor acorde a su complejidad?
5. Sistema Piramidal y Extrapiramidal
6. Sistema Piramidal
7. Sistema Extrapiramidal
1. Introducción
Motilidad es un tema de mucha importancia, ya que el próximo año será retomado para ver ciertas patologías, es por ello que
entender su concepto es fundamental para comprender más adelante que sucede en pacientes con lesiones en la vía motora.
La noción de Motilidad proviene del vocablo inglés motility. El término refiere a la capacidad de moverse: desplazarse para abandonar un lugar
y pasar a ocupar otro diferente.
En el ámbito de la medicina, la motilidad alude de manera específica a la facultad de desarrollar movimientos coordinados y con un cierto
grado de complejidad. En este marco, el concepto se vincula a la motricidad.
Para la biología, la motilidad es la destreza para moverse de forma independiente y espontánea. Aquello que tiene motilidad, por lo tanto, se
puede mover.
El hombre nace inacabado, indeterminado por ello el movimiento es el medio esencial de llevar a cabo el proceso madurativo y creativo en los
primeros años de la vida, condicionador de todo el ser futuro. Por ello se dice que el niño hace al hombre. Si al niño desde que nace le
imposibilitáramos moverse por completo y desarrollar sus propias experiencias sensoriales, ni su cuerpo, ni su cerebro, ni su psiquis, ni su
personalidad llegaría a formarse. Su cuerpo no sería más que una masa uniforme que incluso desarrollaría muy deficientemente sus funciones
orgánicas primarias y llegaría a morir temprano. Sus órganos sensoriales se atrofiarían, su cerebro estaría desierto y sus funciones mentales
no se desarrollarían jamás.
La estructura corporal humana de la cual el cerebro forma parte, está preparada genéticamente al nacer para poder desplazarse en la posición
erguida, utilizar las manos como herramientas, hablar, ser inteligente, inventar proyectos y realizarlos entre otras muchas capacidades, pero
esto es únicamente una posibilidad potencial que el movimiento en su quehacer, englobando a la totalidad de los comportamientos, ha de
convertir en realidad. El niño tiene la posibilidad de serlo todo pero ha de aprender a serlo y sólo se aprende haciéndolo. Acción es movimiento.
El proceso de aprendizaje motor llevado a cabo para la consecución del desplazamiento bípedo y la manipulación de objetos no significa un
mero progreso físico, sino también sensorial, perceptivo, cerebral y mental.
El movimiento posibilita y favorece las sensaciones propioceptivas, provenientes de músculos, articulaciones, ligamentos, tendones, etc.,
relativas a las adquisiciones posturales, al desplazamiento y a la coordinación entre los miembros, potenciando además, sobre todo mediante
los procesos manipulativos, las sensaciones exteroceptivas provenientes del mundo exterior, a través del tacto, la visión, el oído o el gusto. El
cerebro se alimenta y activa con esas informaciones sensoriales, a partir de las cuales puede regular y organizar los mecanismos del
movimiento, de sus coordinaciones o de su precisión, en una constante interrelación. Mediante los procesos motores y manipulativos se
amplía la percepción del entorno y se llega a ser consciente de las acciones y de las relaciones lógicas entre los objetos y los acontecimientos.
El resultado más notable es la consciencia del propio movimiento, del propio cuerpo, de sus posibilidades y sus límites, de lo que es y de lo que
no es el propio cuerpo: la realidad exterior, los objetos y las otras personas.
2. ¿Qué es el movimiento?
Es un elemento básico en la expresión de la conducta, en cuanto representa la forma más generalizada en que los seres vivos reaccionan ante
los estímulos que configuran su mundo sensorial.
El aparato motor es aquel que está formado por los músculos, huesos y articulaciones y son los encargados juntos con el Sistema Nervioso,
del movimiento de nuestro cuerpo.
El mecanismo motor puede subdividirse en subsistemas bien organizados de modo que puede controlar perfectamente todos los
movimientos del cuerpo. Este mecanismo supone:
Un Centro Motor: que comanda o incita la respuesta
Vías Nerviosas: que llevan impulsos
Un Efector Nervioso: que se encuentra a nivel de un músculo o glándula.
Para realizar una evaluación de la Motilidad se tienen en cuenta ciertos criterios:
Tono Muscular: La palpación de un músculo normal en reposo revela que tiene cierto grado de tensión, es decir que no está completamente
fláccido, Aunque no haya contracción para efectuar movimiento, los músculos no están totalmente relajados. En estado consciente hay una
contracción parcial sostenida, que posibilita mantener la posición característica de cada especie, es El Tono Muscular. El aumento del tono
muscular se conoce como Hipertonía y la disminución del mismo como Hipotonía.
Fuerza Muscular: La fuerza muscular es la capacidad de generar tensión intramuscular ante una resistencia, independientemente de que se
genere o no movimiento. En otras palabras, es la capacidad de levantar, empujar o tirar de un peso determinado en un solo movimiento con la
ayuda de los músculos.
Reflejos: estos consisten en una respuesta motora e involuntaria y desencadenada por un estímulo sensorial.
Trofismo: Valoración subjetiva del volumen y masa muscular. Se realiza por una simple inspección y será el propio médico el que determine
si un músculo se encuentra normal o si es demasiado grande, hipertrofia, o demasiado pequeño, hipotrofia
3. Tipos de Motilidad y Tipos de Movimientos
ESTÁTICA: Se refiere a esa contracción muscular permanente que permite la actividad. Son varias las estructuras nerviosas que permiten e
intervienen en el mantenimiento del tono muscular, están regidas por el Sistema Extrapiramidal.
CINÉTICA: Es el movimiento propiamente dicho, implica el desplazamiento de segmentos de la totalidad del cuerpo en el espacio.
Tipos de Movimientos
Involuntarios: reflejos. Movimientos automáticos y asociados.
El arco reflejo tiene 5 componentes: receptor, neurona sensitiva, sinapsis, neurona motora y músculo efector.
Los movimientos automáticos se dividen en 1º (masticación, mímica expresiva emocional) y 2º que requieren un aprendizaje previo
(cepillarse los dientes, manejar)
Asociados son todos los movimientos que acompañan determinada actividad)
En cambio, los movimientos voluntarios son aquellos que requieren intervención cortical, hay una decisión consciente de realizarlos.
Todo movimiento es ejecutado en última instancia por neuronas motoras de las astas anteriores de la médula espinal, o por las neuronas que
forman los núcleos motores de los nervios craneales. Ellos son los que entran en conexión directa con el músculo, y toda iniciación motora se
transmite a través de las motoneuronas, por esa razón son llamadas “vías final común”. Pero su acción ejecutora final es el resultado de
múltiples influencias aportadas por numerosas vías.
Llamamos 1º neurona o Motoneurona superior a aquellos haces de fibras que van desde las células piramidales de Betz, hasta el asta anterior
de la médula espinal (sea de manera cruzada o directa) y 2º Neurona o Motoneurona Inferior a aquellos haces de fibras que van desde el asta
anterior de la médula espinal hasta el músculo efector. Debemos conocer muy bien la vía para poder comprender el próximo año ciertas
lesiones o patologías.
4. ¿Cómo está organizado el sistema motor acorde a su complejidad?
Médula espinal: Se encarga de respuestas reflejas. La información sensitiva que ingresa a la sustancia gris medular puede tener dos
recorridos: Continuar su acceso a niveles superiores del SNC de la misma médula, del tronco, de corteza o generar una respuesta segmentaria
(un reflejo).
La médula espinal es una estructura larga y delgada que se encuentra en el canal vertebral, protegida por las vértebras de la columna vertebral.
Su función principal es transmitir señales nerviosas entre el cerebro y el resto del cuerpo.
La médula espinal actúa como una vía de comunicación bidireccional entre el cerebro y el cuerpo. Transmite señales motoras desde el cerebro
hacia los músculos y órganos, lo cual permite el control voluntario del movimiento. Por ejemplo, cuando uno desea levantar el brazo, las
señales motoras viajan desde el cerebro a través de la médula espinal hacia los músculos responsables del movimiento del brazo.
Además de transmitir señales motoras, la médula espinal también es responsable de la transmisión de señales sensoriales desde el cuerpo
hacia el cerebro. Estas señales sensoriales incluyen información táctil, de temperatura, dolor y posición de las diferentes partes del cuerpo. Por
ejemplo, cuando tocamos algo caliente, los receptores sensoriales en la piel envían señales a través de la médula espinal hacia el cerebro,
donde se interpreta la sensación de calor y se genera una respuesta de retirar la mano.
La médula espinal también puede generar respuestas reflejas rápidas sin necesidad de la intervención consciente del cerebro. Por ejemplo, si
tocamos algo extremadamente caliente, la médula espinal puede generar una respuesta de retirada de la mano antes de que la información
llegue al cerebro. Esto se debe a los circuitos neuronales presentes en la médula espinal, llamados reflejos espinales, que pueden coordinar
respuestas automáticas para proteger al cuerpo de posibles daños.
La médula espinal desempeña un papel fundamental en el control del movimiento al transmitir señales motoras desde el cerebro hacia los
músculos y órganos, así como al transmitir señales sensoriales desde el cuerpo hacia el cerebro. También participa en la generación de
respuestas reflejas rápidas.
Tronco Encefálico: Integra órdenes motoras de los centros superiores y transmite las señales provenientes de la médula. Se encuentran aquí
los núcleos motores de los nervios craneales cuyos axones inervan músculos de cabeza y cuello. Sustancia reticulada, que tiene acción
moduladora del movimiento. Por último tenemos aquí núcleos grises que son centros reflejos (respiración, vómito, deglución, estornudo,
parpadeo).
Sustancia reticular: es una red de neuronas dispersas que se encuentra en la parte central del tronco encefálico, abarcando varias estructuras
como el bulbo raquídeo, la protuberancia y el mesencéfalo.
En relación con el movimiento, la sustancia reticular cumple varios roles importantes:
1. Modulación del tono muscular: La sustancia reticular desempeña un papel en la regulación del tono muscular, que se refiere a la ligera
contracción constante de los músculos en reposo. Es responsable de mantener un nivel óptimo de excitabilidad muscular para facilitar
el movimiento suave y coordinado. También está involucrada en el ajuste del tono muscular durante diferentes actividades y estados del
cuerpo, como el sueño y la vigilia.
2. Integración de información sensorial y motora: La sustancia reticular actúa como una estación de relevo para la información sensorial y
motora. Recibe señales de diferentes vías sensoriales y las integra con la información motora que proviene de la corteza cerebral y los
ganglios basales. Esta integración permite la coordinación de los movimientos y la respuesta adecuada a los estímulos del entorno.
3. Participación en reflejos motores: La sustancia reticular está involucrada en la generación y coordinación de reflejos motores. Estos
reflejos son respuestas automáticas y rápidas a los estímulos, como retirar la mano de una fuente de calor o cerrar los ojos ante una luz
intensa. La sustancia reticular juega un papel en la organización y ejecución de estos reflejos para asegurar respuestas motoras
apropiadas y coordinadas.
4. Regulación de la atención y la vigilia: La sustancia reticular también está relacionada con la regulación de la atención y el estado de
vigilia. Forma parte del sistema activador reticular ascendente, que es responsable de mantener el estado de alerta y la conciencia. A
través de su interacción con otras estructuras cerebrales, la sustancia reticular participa en la modulación de la atención y la regulación
del ciclo sueño-vigilia.
Mesencéfalo: también conocido como el cerebro medio, desempeñan un papel crucial en el control del movimiento. El mesencéfalo es una
región del encéfalo que se encuentra entre el tronco cerebral y el cerebro posterior. Dentro del mesencéfalo, hay dos estructuras principales
relacionadas con el movimiento: la sustancia negra y los núcleos de los nervios oculomotores.
1. Sustancia negra: La sustancia negra es una región ubicada en la base del mesencéfalo. Contiene un grupo de neuronas que producen y
liberan una sustancia química llamada dopamina. La dopamina tiene un papel clave en la regulación del movimiento, ya que actúa como
un neurotransmisor que ayuda a transmitir señales entre las neuronas. La degeneración de las células de la sustancia negra está
asociada con la enfermedad de Parkinson, un trastorno caracterizado por la rigidez muscular, los temblores y la dificultad para iniciar y
controlar el movimiento.
Núcleos de los nervios oculomotores: Los núcleos de los nervios oculomotores son grupos de células nerviosas situadas en el mesencéfalo
que están involucrados en el control de los movimientos oculares. Estos núcleos envían señales a los músculos responsables del
movimiento de los ojos, permitiendo los movimientos coordinados y precisos necesarios para seguir objetos, cambiar el enfoque y realizar
movimientos conjugados de los ojos.
Además, el mesencéfalo actúa como una estación de relevo para las señales motoras que se transmiten entre el cerebro y la médula espinal.
Las vías descendentes que llevan señales motoras desde el cerebro hacia la médula espinal pasan a través del mesencéfalo. Estas vías están
involucradas en el control voluntario del movimiento, permitiendo la coordinación precisa de los músculos y las respuestas motoras.
Protuberancia: Las estructuras de la protuberancia, también conocida como puente de Varolio, desempeñan un papel importante en el control
del movimiento. La protuberancia es una región del tronco encefálico que se encuentra entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo.
Dentro de la protuberancia, hay varias estructuras que son relevantes para el movimiento, entre las que se incluyen:
1. Núcleos de los nervios craneales: La protuberancia contiene los núcleos de varios nervios craneales, incluyendo el MOC, patético,
trigémino, MO, facial, glosofaríngeo, vago, espinal, hipogloso . Estos núcleos están involucrados en el control de los músculos faciales, la
masticación, los movimientos oculares y la audición. Juegan un papel fundamental en el control de los movimientos relacionados con la
cabeza, la cara y el cuello.
2. Vías ascendentes y descendentes: La protuberancia contiene vías nerviosas ascendentes y descendentes que transmiten señales entre
el cerebro y la médula espinal. Estas vías son importantes para la coordinación y la ejecución de movimientos voluntarios. Las vías
ascendentes llevan información sensorial desde el cuerpo hacia el cerebro, mientras que las vías descendentes transmiten señales
motoras desde el cerebro hacia los músculos y órganos.
3. Formación reticular: La protuberancia alberga una parte de la formación reticular, que es una red de neuronas interconectadas que se
extiende a lo largo del tronco encefálico. La formación reticular desempeña un papel fundamental en la regulación del nivel de alerta y la
coordinación de diversas funciones cerebrales, incluido el control del movimiento. Ayuda a regular la activación y la inhibición de las vías
motoras, contribuyendo así a la coordinación de los movimientos corporales.
Bulbo raquídeo: también conocido como médula oblonga o simplemente bulbo, desempeñan un papel esencial en el control del movimiento y
otras funciones vitales. El bulbo raquídeo es la porción más baja del tronco encefálico y se conecta directamente con la médula espinal.
El bulbo raquídeo tiene varias funciones importantes relacionadas con el movimiento:
1. Control de la respiración: El bulbo raquídeo regula y controla el proceso respiratorio. Contiene centros respiratorios que coordinan los
movimientos de los músculos respiratorios, como el diafragma y los músculos intercostales. Estos centros generan ritmos respiratorios
y regulan la frecuencia y la profundidad de la respiración.
2. Coordinación motora: El bulbo raquídeo está involucrado en la coordinación y el control fino de los movimientos musculares. Contiene
núcleos motores que envían señales a los músculos para controlar su contracción y relajación. Estas señales permiten la coordinación
precisa y la ejecución de movimientos, como caminar, hablar y realizar acciones motoras complejas.
3. Control de reflejos vitales: El bulbo raquídeo es responsable de controlar varios reflejos vitales del organismo, como la tos, el estornudo y
el vómito. Estos reflejos son respuestas automáticas y protectivas ante estímulos que pueden representar una amenaza para el cuerpo.
4. Regulación del tono muscular y el equilibrio: El bulbo raquídeo contribuye a la regulación del tono muscular y el equilibrio. Contiene
núcleos que reciben información sensorial desde los receptores musculares y articulares, así como de los órganos del equilibrio en el
oído interno. Esta información es utilizada para ajustar y mantener la postura, el equilibrio y la coordinación de los movimientos.
5. Las pirámides bulbares, son estructuras prominentes que se encuentran en la superficie anterior del bulbo raquídeo. Estas pirámides
están formadas por las vías motoras descendentes que transmiten las señales motoras desde el cerebro hacia la médula espinal,
contienen fibras nerviosas que componen la vía corticoespinal, también llamada vía piramidal. La vía corticoespinal es una de las
principales vías motoras del sistema nervioso central y tiene un papel crucial en el control del movimiento voluntario y la ejecución de
movimientos finos y precisos.
Cerebelo: Implicado en la modulación del movimiento. La información que sale de la corteza cerebelosa se canaliza a través de las células de
Purkinje que se dirigen a los núcleos cerebelosos profundos. Recibe impulsos de los receptores propioceptivos ubicados en articulaciones,
músculos, huesos. También recibe información sensitiva que proviene del sistema vestibular, visual y auditivo.
Las principales funciones del cerebelo con respecto al movimiento son las siguientes:
1. Coordinación motora: El cerebelo coordina los movimientos musculares y las acciones motoras suaves y precisas. Recibe información
sensorial de todo el cuerpo, incluyendo los receptores de los músculos, las articulaciones y los órganos del equilibrio. Esta información
se utiliza para ajustar y corregir la contracción de los músculos, la fuerza aplicada y la duración del movimiento, lo que permite una
ejecución precisa y coordinada.
2. Control del equilibrio y la postura: El cerebelo también desempeña un papel clave en el mantenimiento del equilibrio y la postura corporal.
Recibe información de los órganos del equilibrio en el oído interno, así como de los receptores en los músculos y las articulaciones.
Utiliza esta información para realizar ajustes finos en los músculos y mantener una postura estable, así como para contribuir a la
estabilización durante los movimientos.
3. Aprendizaje motor: El cerebelo está involucrado en el aprendizaje y la adaptación de los movimientos. A través de repetición y práctica, el
cerebelo ayuda a ajustar y perfeccionar los patrones motores, mejorando la precisión y la eficiencia de los movimientos. También es
importante para la adquisición de nuevas habilidades motoras y la automatización de movimientos aprendidos.
4. Control del tiempo: El cerebelo participa en la sincronización y el control temporal de los movimientos. Ayuda a regular la secuencia
temporal de las contracciones musculares y la duración precisa de los movimientos.
El cerebelo desempeña un papel esencial en el control y la coordinación del movimiento. Contribuye a la coordinación motora, el control del
equilibrio y la postura, el aprendizaje motor y el control temporal de los movimientos. Es una estructura fundamental para la ejecución precisa
y coordinada de los movimientos corporales.
Ganglios Basales: Están formados por el Núcleo Caudado, el Putamen, el Globo Pálido, el Núcleo Subtalámico y la Sustancia Negra.
Contribuyen a la fase preparatoria del control motor, modulan el movimiento.
Los ganglios basales desempeñan un papel crucial en el control y la regulación del movimiento. Son una red de estructuras subcorticales en el
cerebro que trabajan en conjunto para influir en la ejecución, la coordinación y la modulación de los movimientos voluntarios.
El papel de los ganglios basales en el movimiento se puede resumir de la siguiente manera:
1. Inicio y supresión del movimiento: Los ganglios basales están implicados en la iniciación y la supresión de los movimientos voluntarios.
Ayudan a determinar cuándo y cómo se inician los movimientos y cuándo se detienen o se inhiben. Esto implica la selección y la
secuenciación adecuada de los movimientos necesarios para una acción específica.
2. Control motor fino: Los ganglios basales participan en la regulación del control motor fino. Contribuyen a refinar y ajustar la amplitud, la
velocidad y la fuerza de los movimientos para lograr una ejecución precisa y coordinada. Ayudan a mantener la estabilidad, el equilibrio y
la postura durante la ejecución de movimientos complejos.
3. Aprendizaje y automatización de movimientos: Los ganglios basales también tienen un papel en el aprendizaje y la automatización de
los movimientos. Ayudan a adquirir nuevas habilidades motoras y a mejorar la ejecución a través de la repetición y la práctica. Con el
tiempo, los movimientos aprendidos se automatizan y se vuelven más fluidos y eficientes.
4. Integración sensoriomotora: Los ganglios basales reciben información sensorial de diversas regiones del cerebro y la integran con la
información motora. Esta integración permite ajustar y modular los movimientos en función de la retroalimentación sensorial, como la
posición y el estado de los músculos y las articulaciones. También influyen en la anticipación y la predicción de los resultados de los
movimientos.
Llegamos así a Cerebro:
Corteza Motora 1º: Encargada de la ejecución de los movimientos voluntarios. Se localiza en la circunvolución prerrolándica, área 4 de
brodmann. En lo funcional hay una representación topográfica de cada parte topográfica del cuerpo en la corteza motora primaria. Este mapa
es conocido como Homúnculo de Penfield.
Corteza Motora No 1º: Las áreas corticales no primarias preparan a los sistemas motores para el movimiento. Hay dos áreas principales:
*Área Premotora: área 6 de Brodmann. Su actividad es la planificación o programación de los movimientos.
*Área Motora Suplementaria: recibe información de los ganglios basales. Juega un papel importante en la programación de secuencias
complejas de movimientos, aquellos que involucran a múltiples articulaciones (movimiento de manos) y a los que se realizan en ambos lados
del cuerpo.
Otras Áreas Motoras:
Área de Broca: es una región cerebral ubicada en la corteza frontal del hemisferio dominante (generalmente el hemisferio izquierdo en la
mayoría de las personas diestras). Se le atribuye un papel fundamental en la producción del lenguaje y la comunicación verbal, más
específicamente en la producción del habla articulada. Aunque su función principal está relacionada con el lenguaje.
5. Sistema Piramidal y Extrapiramidal
El sistema piramidal y el sistema extrapiramidal son dos sistemas motores del sistema nervioso central que desempeñan un papel en el
control del movimiento.
Si bien están divididos en 2 sistemas, uno no puede funcionar sin el otro, ya que el sistema piramidal no podría realizar un movimiento perfecto
sin el apoyo y colaboración del sistema extrapiramidal.
6. Sistema Piramidal
El sistema piramidal, también conocido como vía corticoespinal, es una vía motora directa que lleva las señales motoras desde la corteza
cerebral hasta la médula espinal. La vía corticoespinal se origina en la corteza motora primaria, que se encuentra en el lóbulo frontal del
cerebro. Las fibras motoras de esta vía forman las pirámides bulbares en el bulbo raquídeo antes de cruzar hacia el lado opuesto del cuerpo
(decusación de las pirámides) y descender por la médula espinal. Una vez en la médula espinal, las fibras del sistema piramidal se conectan
con las neuronas motoras que inervan los músculos esqueléticos periféricos, permitiendo el control voluntario y preciso del movimiento.
Vía Piramidal: También se llama cortical directa. Encargada de la conducción de impulsos referidos a la motilidad voluntaria. Conduce
impulsos desde la corteza cerebral hasta las motoneuronas del tronco encefálico y la médula espinal. Su origen principal son las células
gigantes de Betz, ubicadas en el área motora primaria. Consta de dos neuronas, una central en corteza y una periférica, la motoneuronas o “vía
final común”.
Las fibras de este haz tienen diferente longitud. Las más cortas constituirán el Haz Geniculado cuyo destino son los núcleos motores de los
pares craneales a través de los cuales se concretarán los movimientos voluntarios de cabeza y cuello. Estas fibras descienden de corteza,
pasan por la rodilla de la cápsula interna, de allí su nombre de geniculado (genicula=rodilla). Una vez que llegan al tronco encefálico, las fibras
cruzan al lado opuesto para encontrar el núcleo motor correspondiente y hacer sinapsis. Las fibras más largas, ocupan el brazo posterior de la
cápsula interna y continúan descendiendo. Al salir del bulbo se separa en dos fascículos, el mayor cruza al lado opuesto alcanzando el cordón
lateral de la médula. Es el Haz Piramidal Cruzado que hará sinapsis con la neurona periférica del asta anterior del lado contrario a su
nacimiento. El otro contingente de fibras llega a la médula sin cruzar de lado es el Haz Piramidal Directo, sus fibras se ubican en el cordón
anterior de la médula, junto a la línea media. Desde allí por la comisura blanca, sus fibras pasan al asta anterior del lado opuesto para
conectarse con la neurona periférica. Los tres sectores del sistema piramidal tienen bajo su control la realización de movimientos voluntarios.
El Haz Geniculado se encargará de los movimientos voluntarios de la cabeza y cuello.
El Haz Piramidal Directo y Cruzado de los movimientos voluntarios del resto del cuerpo.
Son Voluntarios las acciones que van precedidas por una representación consciente, que son metódicas y requieren esfuerzo
7. Sistema Extrapiramidal
El sistema extrapiramidal es un término que se utiliza para describir una red de vías motoras indirectas y complejas que se originan en
diferentes áreas del cerebro y se conectan con la médula espinal. Estas vías están involucradas en la regulación y el control del movimiento,
pero difieren del sistema piramidal en términos de su origen y función.
El sistema extrapiramidal incluye varias estructuras, como los ganglios basales, la sustancia negra, el tálamo, la sustancia reticular y el
cerebelo. Estas estructuras trabajan en conjunto para modular y coordinar el movimiento, así como para regular el tono muscular, la postura y
la ejecución de movimientos automáticos y reflejos. El sistema extrapiramidal también desempeña un papel importante en la planificación, la
secuenciación y la adaptación de los movimientos, así como en la regulación de los aspectos emocionales y motivacionales relacionados con
el movimiento.
En resumen, el sistema piramidal es una vía motora directa que lleva señales desde la corteza cerebral hasta la médula espinal para el control
voluntario del movimiento, mientras que el sistema extrapiramidal se refiere a una red de vías motoras indirectas y complejas que regulan y
coordinan el movimiento, junto con otras funciones motoras y emocionales. Ambos sistemas son importantes en el control y la ejecución de
movimientos corporales.
Sistema Extrapiramidal: Incluyen núcleos de la base y núcleos subtalámicos. Tiene 3 funciones que sirven para la producción de los
movimientos automáticos y asociados, el control del tono muscular y del mantenimiento de la postura.
Vías:
Corticopontocerebelosa: Sus fibras nacen en corteza cerebral, por lo tanto es la única de las extrapiramidales que es cortical.
En su trayecto hace un recorrido de ida desde corteza a cerebelo y de vuelta desde éste a corteza. Con la intervención cerebelosa cumplirá con
su función: coordinar y regular el movimiento voluntario.
Sus fibras nacen en todos los lóbulos cerebrales (frontal y temporal), bajan hasta protuberancia y de allí cruzan la línea media para dirigirse a la
corteza cerebelosa del lado opuesto. De allí luego de conectarse con núcleos del cerebelo las fibras retornan a la corteza cerebral del mismo
lado del nacimiento.
La acción coordinadora del cerebro regulará la intensidad o velocidad de la contracción de los músculos agonistas y la relajación de los
músculos antagonistas.
La información sensorial que recibe el cerebelo contribuirá para el cálculo o la medida precisa del movimiento.
El cerebelo posee dos informaciones sobre el acto motor: una cuando ha sido planificada por el cortex y otra cuando ha sido efectivamente
realizada. Cuando las dos informaciones no coinciden, el cerebelo envía señales para rectificar el error.
La acción coordinadora del cerebro regulará la intensidad o velocidad de la contracción de los músculos agonistas y la relajación de los
músculos antagonistas.
Estrioespinal: desempeña un papel importante en la regulación del movimiento y la postura. Permite que los ganglios basales influyan en la
actividad de las neuronas motoras de la médula espinal, facilitando o inhibiendo su excitabilidad y controlando así la ejecución de
movimientos específicos. Además, la vía estrioespinal también puede estar involucrada en la inhibición de movimientos no deseados o en la
supresión de movimientos involuntarios, es una ruta neural que conecta los ganglios basales con la médula espinal. Esta vía desempeña un
papel importante en el control y la modulación de los movimientos, así como en la regulación del tono muscular y la postura.
Vestibuloespinal: conecta el sistema vestibular del oído interno con la médula espinal. Su función principal es transmitir información
relacionada con el equilibrio y la orientación espacial desde los órganos vestibulares hasta la médula espinal, para influir en la postura y los
movimientos corporales en respuesta a los cambios en la posición y aceleración de la cabeza.
Reticuloespinal: conecta el tronco encefálico, específicamente la formación reticular, con la médula espinal. Su función principal es influir en la
actividad de las neuronas motoras de la médula espinal para modular el tono muscular, los reflejos espinales y la coordinación de los
movimientos.
Tectoespinal: conecta los colículos en el mesencéfalo con la médula espinal. Su función es transmitir información visual y auditiva para influir
en los movimientos de la cabeza, cuello y ojos en respuesta a estímulos visuales y auditivos. Esta vía desempeña un papel crucial en la
orientación espacial, los movimientos de seguimiento visual y auditivo, y la coordinación de los movimientos oculares.