Universidad Andina Simón Bolívar Sede Ecuador
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COMITÉ DE INVESTIGACIONES
INFORME DE INVESTIGACIÓN
Quito – Ecuador
2015
Se trata de una versión modificada por el autor antes de su colocación en el Repositorio Institucional de
la UASB en el año 2016.
2
Abstract
El estudio de los contenidos y connotaciones que adquiere el término “Historia”, en la
(1809-1815) permite conocer los usos políticos del conocimiento histórico en una
formas en las sociedades, tanto en tiempos normales como en coyunturas críticas, y esto
conduce a los agentes históricos a buscar en las experiencias de otros tiempos, en los
enfrentar las situaciones del presente. Es claro que, como sucedió en Europa, la
y en el caso de la Nueva Granada, esto significó que los líderes de aquel movimiento
para proponer a la opinión pública, según sea el caso, el modelo centralista o federalista
paradigmas de la historia para sustentar su punto de vista, por considerar que los modelos
Tabla de contenido
Introducción .................................................................................................................................. 4
Anotaciones historiográficas....................................................................................................... 13
Bibliografía y fuentes................................................................................................................... 53
4
Introducción
del término “historia” y los usos políticos que se le dio al saber histórico durante el
lo anterior, las preguntas que guiaron este estudio fueron las siguientes: ¿Cuáles fueron
los discursos políticos de la época estudiada? ¿Será posible dilucidar los usos del
los hechos y los historiadores la tensión entre la historia magistra vitae, la historia materia
y la historiografía?
afirmarse que el conocimiento del pasado humano, independiente de las fuentes a partir
1
Según lo planteado por Francois Hartog, se entiende por régimen de historicidad, una hipótesis o
herramienta heurística para preguntar por la experiencia del tiempo en épocas de crisis, “cuando las
articulaciones entre el pasado, el presente y el futuro dejan de parecer obvias.” Para el caso de esta
investigación, considero que un régimen de historicidad es una concepción determinada del pensamiento
en una época dada, por medio de la cual una sociedad se piensa a si misma en el tiempo, es decir, su relación
con el pasado, el presente y el futuro. Esta forma de pensarse históricamente tiende a ser de larga duración,
y la transición de un régimen a otro coincide con coyunturas revolucionarias. Ver: Francois Hartog,
Regímenes de historicidad. Presentismo y experiencias del tiempo, México, Universidad Iberoamericana,
2007, p. 37 y ss.
5
idiomáticas), del pasado en el presente, conduce con frecuencia a los agentes históricos a
buscar en las experiencias de otros tiempos, en los éxitos y fracasos de ciertos individuos
o grupos humanos, pautas de comportamiento para enfrentar las situaciones del presente.
En gran medida, todo depende de los usos políticos que tiene el conocimiento del pasado,
estado y ciudadanía. Valga mencionar la forma cómo se utilizó el legado clásico y los
Moses Finley, entre “el pasado como una fuente de paradigmas”, y “la historia como un
estudio sistemático, como una disciplina”.2 En tal sentido es interesante traer a colación
a Pierre Vilar, quien en su conocido texto sobre “Los diversos contenidos del término
historia”, alude a las dos acepciones del vocablo y plantea la distinción entre una historia
conocimiento de esa materia le permita a quienes hacen la historia –esto es a los actores
históricos, no a los historiadores– tener “una previsión inteligente de los hechos” para
2
Moses I. Finley, Uso y abuso de la historia, Barcelona, Crítica, 1977, p. 12
3
Pierre Vilar, Iniciación al vocabulario del análisis histórico, 6ª ed., Barcelona, Crítica, 1999, p. 17 y ss.
6
que adquieren los vocablos usados en las estructuras discursivas. Según este autor,
texto (ya sean palabras, frases, párrafos u otros) según sea la unidad analítica escogida”. 4
Es importante aclarar que el análisis de contenido está más interesado en las ideas
expresadas que en el estilo del texto. Esta técnica exige la determinación previa de
categorías de análisis, las cuales para el caso de esta investigación son las relacionadas
con el término “historia”, las definiciones que se hacen de ésta en tanto materia y
conocimiento, las alusiones directas o indirectas a la historia magistra vitae y las nociones
de historicidad que se puedan inferir a partir de los textos. Relacionado con lo anterior,
durante la realización de una investigación que, al igual que esta, contó con el apoyo y la
extenso documento escrito el 15 de mayo de 1810 por el Síndico Procurador General del
4
Maurice Duverger, Métodos de las ciencias sociales, Barcelona, Ariel, 1996, p. 169
5
Rodrigo de J. García Estrada, “Los cabildos antioqueños ante la crisis monárquica, 1808-1813”, ponencia
del Coloquio Internacional “Las primeras juntas doscientos años después”, Universidad Andina Simón
Bolívar, Quito, 21 y 23 de julio de 2008. Publicada en Procesos, Revista ecuatoriana de historia, No. 29,
Quito, I Semestre 2009, pp. 21-40.
7
Cabildo de Cartagena, Antonio José de Ayos, en el cual apela a una noción ilustrada y
racionalista: “a mérito de todas las reglas con que una sana crítica debe dirigirnos al
Este documento es interesante, no tanto por las noticias que transmite, sino por las
nociones de base y los conceptos que lo sustentan, y por ello vamos a apelar a él en el
desarrollo de esta disertación. Por ejemplo, se acude a la autoridad del romano Plutarco,
corromper las costumbres recibidas por la juventud, ya que, según el primero, cuando las
recta opinión. Según el Síndico Ayos: “En efecto, las leyes, como obras de los hombres
por santas que hayan sido al tiempo de su formación, no pueden ser eternamente justas, y
por su misma naturaleza están expuestas a cambiar y perder su vigor[…]”.7 Con relación
a esto, en otro de sus apartes se plantea que en América se padecía el peso de la antigua
constitución colonial y subsistían leyes contrarias al buen gobierno: “[…] los veinte años
de tiranía, deben contarse veinte y dos, esta tiranía es mucho más insoportable para la
América en donde todo el peso que ha cargado sobre ella le ha venido de ajenas manos. 8
6
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, s.f.
7
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, f. 7v.
8
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, f. 6v.
8
conceptos antes citados, cuyo autor es el síndico Ayos permite observar que, en aquellas
vividas por los americanos desde tres siglos atrás y más aún sobre lo sucedido a partir de
1788, cuando la Corona española dio un giro político hacia el colonialismo; 3) eran
conscientes de estar viviendo una época de crisis y cambio, y la razón les permitía
herramientas para pensar el futuro, anticiparse, prevenir y adoptar medidas que permitan
Caracas y La Paz hacen parte del utillaje mental para derivar un aprendizaje que evite
aquella revolución política conlleva a otro extremo vicioso: pensar a los sujetos históricos
que actuaron durante aquel periodo como actores desprovistos de nociones de pasado y
de futuro.
Otro de los hallazgos que resultó de aquel ejercicio es la alusión que se hizo en el
donde resultó un nuevo pacto social escrito y la conformación de una junta de gobierno
9
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, f. 10r.
9
también al cambio en las reglas de juego que se dio durante las reformas borbónicas,
motivo por el cual era urgente adoptar medidas que remediaran aquella situación, por lo
que se incluyeron varias reivindicaciones que décadas antes habían motivado la revuelta
de los comuneros en varias localidades antioqueñas.10 Como puede verse, en aquella crisis
coloniales, para enarbolar banderas que habían sido derrotadas por medio de la fuerza.
pertinente conocer estos, así sea como referente de contraste. En tal sentido es válido traer
1726-1739, por ser el antecedente más cercano y probablemente fue de consulta por parte
de los letrados, eclesiásticos y civiles. Según este texto, la historia es una “Relación hecha
con arte: descripción de las cosas como ellas fueron por una narración continuada y
verdadera de los sucesos más memorables y las acciones más célebres”, y se considera
se alude a la Historia magistra vitae, por cuanto se afirma: “La Historia da forma a la vida
10
Rodrigo de J. García E., “Los cabildos antioqueños ante la crisis monárquica...” pp. 21-40.
10
llama también la descripción que se hace de las cosas naturales, animales, vegetales,
también fábula ó enredo”, es decir, esta connotación alude a la historia en tanto cuento,
interesante por cuanto refleja una noción superada en el siglo XVIII, aquella según la cual
el autor de la narración de los acontecimientos pasados debía ser testigo de vista, pero
aquello que narra, escribe, y que de industria no mienta”. Por otro lado, permite recalcar
la permanencia y confusión que este concepto implicaba en el siglo XVII ya que era
igualmente válido para aludir a “cualquiera narración que se cuente, aunque no sea con
este rigor largo modo se llama historia, como historia de los animales, historia de las
plantas, etc.”12
devenida en el tiempo, materia histórica, res gestae –en latin– o geschichte –en alemán–
sólo aparece a mediados del siglo XVIII. Según este filósofo e historiador conceptual, fue
en la segunda mitad del siglo mencionado cuando empezó a aparecer ese colectivo
singular que designa la suma de las historias individuales “como compendio de todo lo
1726 empieza a despuntar esta connotación en forma tenue, al aludir a la historia como
11
Real Academia Española, Diccionario de Autoridades, Madrid: Gredos, 1990, Tomo 2, p. 162.
12
Sebastian de Covarrubias, Segunda parte del Tesoro de la lengua castellana o española, Madrid, Melchor
Sánchez, 1673, p. 56
13
Reinhart Koselleck, Historia/Historia (trad. Antonio Gómez Ramos), Madrid, Trotta, 2004, p. 29
11
donde se define a la Historia como “espejo de vicios y virtudes”, o como saber instructivo
y útil.14
parecen haber permeado la lengua hablada ni escrita, sino muy tardíamente.15 Un ejemplo
documento de 1809 que se encuentra en un archivo antioqueño, escrito por Juan Nicolás
entre los funcionarios coloniales. Entre sus considerandos, se afirma: “Que no hay Nación
alguna que deje de adoptar la máxima de impedir los delitos en su infancia, para evitar
lleguen a hacerse incurables en la senectud: siendo la cuna de todo exceso el ocio de los
tomar medidas contra este “delito” se recurre, no a las leyes de Indias, ni a normas escritas
14
Reinhart Koselleck, Historia/Historia, p. 28.
15
Según Guillermo Zermeño Padilla, un año después de su publicación en Francia (1751), el letrado español
Gregorio Mayans y Siscar divide la historia en humana y sagrada, y la humana a su vez en literaria, natural
y civil. Véase Guillermo Zermeño Padilla, “Historia, experiencia y modernidad en Iberoamérica, 1750-
1850”, en: Javier Fernández Sebastián (Dir.), Diccionario político y social del mundo iberoamericano. La
era de las revoluciones, 1750-1850, Madrid, Fundación Carolina, 2009, p. 566.
16
A.H.Marinilla, Colonia, Cabildo, Tomo 90, Doc. 26, representaciones al Ilustre Cabildo, 1809, f. 6r.
12
Los Romanos Señores del Mundo, pasaron del estado de una República
floreciente a la constitución más miserable por sola su ociosidad, a la cual se
entregaron llenos de laureles, juzgando que estos frutos serían siempre suyos, y
olvidándose de que como el campo sin arado sólo produce espinas y abrojos,
ningunos otros objetos promueve el hombre dormido en la inacción, que el vicio
y sus falaces condescendencias.17
Como puede verse, se considera que las lecciones que las personas y los estados
pueden sacar de sus experiencias pasadas, pueden proceder, sin solución de continuidad,
de la historia sagrada o de la historia humana, dejando claro que se “puede por experiencia
ajena aprenderse lo que se ha de hacer o dejar de hacer”, como lo dijo Jablonski en 1748.18
Este documento merece ser citado de nuevo, por cuanto en éste queda en evidencia que
entre los funcionarios reales hubo letrados que demostraron cierto grado de erudición
histórica, por ello, después de señalar la causa de la perdición de los romanos, se pasa a
Nuestra España sintió los mismos efectos que Roma por su mentable
ociosidad, y a quién atribuyen los Historiadores la pérdida de un Reino tan
privilegiado de la naturaleza, sucediendo lo propio a todas las Monarquías entre
cuyos imperios el laborioso extendió su dominación, aprovechándose de la
desidia del dormido, que sólo cuidaba de erigir aras al placer y la flojedad.
Para contener estos riesgos tuvieron los Atenienses por crimen público a
el Ocio, y a la vagancia, prescribiendo, por ley que los ciudadanos se presentasen
anualmente al areópago a dar cuenta judicial del arte en que se ocupaban cada
uno, u del empleo sobre que aseguraba su abasto […] Los partos observaron la
costumbre de no dar alimento aun a sus hijos sin que estos se ocupasen de algo
a proporción de su edad, robustez y sexo. […]19
17
A.H.Marinilla, Colonia, Cabildo, Tomo 90, Doc. 26, representaciones al Ilustre Cabildo, 1809, f. 6r.
18
Reinhart Koselleck, Historia/Historia, p. 28
19
A.H.Marinilla, Colonia, Cabildo, Tomo 90, Doc. 26, representaciones al Ilustre Cabildo, 1809, f. 6r-6v.
13
Ahora bien, en esta cita queda en evidencia la importancia que para la sociedad
historia magistra vitae, en tanto utillaje mental para la acción política y para la superación
síndicos de Cartagena y Marinilla antes citadas no son casos atípicos, y por el contrario,
con certeza que el conocimiento histórico fue un recurso cotidiano muy valorado por
Anotaciones historiográficas
pocos antecedentes del análisis que en este texto se propone. El primero fue Ricardo del
comienzos del siglo XIX. Según el propio autor, su propósito fue mostrar que la historia
y el francés, y que por lo tanto merece ser considerado un objeto de estudio histórico y
político con entidad propia”.20 El segundo, es un texto de Jorge Orlando Melo que hace
parte del Diccionario político y social del mundo iberoamericano. La era de las
20
Ricardo del Molino García, Griegos y romanos en la Primera República Colombiana. La antigüedad
clásica en el pensamiento emancipador neogranadino (1810-1816), Bogotá, Academia Colombiana de
Historia, 2007, p. 16
14
su aporte: “Hasta finales del siglo XVIII los usos del término historia que se han
independencia.”21
uno anterior a las reformas borbónicas y otro posterior, del cual hace parte el proceso de
Conquistas del Nuevo Reino22 y hace un recorrido por los usos del término en las obras
de Pedro Aguado, Pedro Simón, Pedro Mercado, Juan Rivero, José Cassani y José
Gumilla, entre otros. Constata que el uso del término es el de “narración o recuento hecho
por un testigo o por alguien que se apoya en narraciones de testigos dignos de crédito.”23
Es notable que el análisis que Melo hace de la historiografia producida durante los siglos
de los autores, relaciones entre historia natural y civil, así como los alcances explicativos
21
Jorge O. Melo, “Historia. Colombia”, en: Javier Fernández Sebastián (Dir.), Diccionario político y social
del mundo iberoamericano. La era de las revoluciones, 1750-1850, Madrid, Fundación Carolina, 2009, p.
616
22
Es un error del notable historiador, ya que 1624 es el año de nacimiento de Lucas Fernández de Piedrahita,
quien escribió su obra en 1676.
23
Jorge O. Melo, “Historia. Colombia”, p. 617
15
primer lugar, que Francisco José de Caldas y Joaquín Camacho, en su Diario Político de
Santafé de Bogotá expresan la idea de estar viviendo una “época histórica” y, con algo
de duda, considera que aparece la noción de historia “como proceso que se hace” y el uso
afirma:
conscientes de estar viviendo una época crítica, y esto está ligado a la noción de una
“historia” en tanto proceso que acontece, y cuyos resultados dan la razón o la niegan a
empírico, ya que luego de ser enunciada en los términos citados, pasa a referirse a la
24
Jorge O. Melo, “Historia. Colombia”, p. 621.
25
Jorge O. Melo, “Historia. Colombia”, p. 622.
16
erudita, en especial la obra de José Manuel Restrepo, Joaquín Acosta y José María
tecnoeconómico y la ética protestante, y tiene que ver más con la discontinuidad que se
establece entre la “experiencia inédita” del presente, que “no encuentra semejanzas con
otras experiencias del pasado”.26 En esta medida el pasado deja de ser referente para
Desde este punto de vista lo que distingue a los hombres modernos es su forma
pasado se prolonga a medida que pasa el tiempo, y el presente existe sólo “como límite
de los sucesos narrados”, los cuales se agregan a partir de la figura de autoridad que
26
Guillermo Zermeño Padilla, “Historia, experiencia y modernidad...”, p. 554
27
Guillermo Zermeño Padilla, “Historia, experiencia y modernidad...” p. 554
17
de un “presente continuo enriquecido con los hechos del pasado que se amplía y extiende
de manera acumulativa”, sino a la inversa, un pasado continuo que se prolonga como una
sombra sobre el presente y el futuro. Por eso, la experiencia de lo más reciente y del
presente es una prolongación del pasado, donde lo único nuevo que puede esperarse es
el “fin del mundo”. Por eso, en esa historiografía el historiador no es consciente del
tiempo propio como diferente del pasado que estudia. Según Koselleck, sólo hasta 1800,
cuando la expectativa cristiana del juicio final perdió su “carácter de presente continuo”
fue posible que se dieran las condiciones para concebir “un futuro siempre abierto a la
vamos a ser testigos de un cambio en la percepción del tiempo ocurrido entre 1809 y
1815, comprobando empíricamente que la nueva noción sobre las relaciones entre
hacia 1800 ocurrió en suelo colombiano de manera casi simultánea. Primero veamos la
Juan Nicolás Gómez, síndico procurador de Marinilla. Para lograr dar cuenta de los
discursos insertos en la prensa y otras fuentes, ya que por lo general son extensos y los
hallazgos exceden las pretensiones de esta pesquisa y los límites deseables de este texto.
28
Guillermo Zermeño Padilla, “Historia, experiencia y modernidad...”, p. 555
18
Real Caja de Panamá, quien escribió dicho documento en atención a una solicitud hecha por la
administrativa y financiera del istmo panameño. Para lograrlo, entre otros recursos, apeló a la
experiencia de los antiguos romanos y por ello aconsejó, para promover el matrimonio legítimo,
darle un trato especial a los casados, “excluyendo a los celibatos de todo empleo lucrativo o
intendente, sugirió que no sólo implique el aspecto militar y fiscal, sino el político,
presentando como modelo a José en Egipto, quien debió velar por la salud y el bienestar
del pueblo y para ello tuvo bajo su mando los ramos de hacienda, administración,
agregando a estos, los propios de Panamá: “como son los de trabajos de minas de oro,
En tanto fuente de experiencias a partir de las cuales se pueda sacar lecciones que
sirvan para orientar las decisiones en el presente son ilustrativos los siguientes pasajes.
El primero, del periódico Aviso al Público, cuyo editor es Diego Francisco Padilla, uno
americanos a desobedecer sus mandatos. Según este punto de vista, no se podía esperar
nada bueno del dicho órgano de gobierno, ya que por su mismo origen es semilla de
29
La solicitud de la junta Suprema de España está fechada en Aranjuez el 26 de octubre de 1808. Véase:
Armando Martínez Garnica y Daniel Gutiérrez Ardila (edits.), Quien es quien en 1810. Guía de forasteros
del Virreinato de Santa Fe, Bogotá, Universidad del Rosario, 2010, p. 251
30
Salvador Bernabeu de Reguart, “Plan de economía y buena administración o prospecto al gobierno
político, militar y económico para el istmo de Panamá”, Instrucciones para los diputados del Nuevo Reino
de Granada y Venezuela ante la Junta Central Gubernativa de España y las Indias, Ángel Rafael Almarza
Villalobos y Armando Martínez Garnica (eds), Bucaramanga, Universidad Industrial de Santander, tomo I,
2008, p. 182.
31
Salvador Bernabeu de Reguart, “Plan de economía y buena administración...” p. 222.
19
posible anunciar los males que se derivarían para las libertades americanas si se acepta
autoridad?, veamos: “Para probar los tales males pretéritos nos valemos de la historia.
Para anunciar los futuros alegamos la previsión de los políticos, y las advertencias que
nos había hecho la junta central.”32 Así que para anunciar los males futuros estarían los
sumaria instructiva de las novedades ocurridas en la muy noble y muy leal ciudad de Santafé de
Bogotá, capital del Nuevo Reino de Granada, desde la tarde del 20 de julio de 1810...” Allí
considera que el pueblo neogranadino no había hecho otra cosa que seguir el ejemplo histórico
de los hebreos hace miles de años en suelo babilónico, y por tanto la historia no es más
que una manifestación del mandato divino, en tal sentido “sólo se acordó de lo que le
manda la santa religión que profesa y de que se gloria como el más ilustre blasón”.33
Como puede verse, aún no se había dado la separación entre historia sagrada e historia
civil, y ambas al unísono servían para sustentar las propuestas de los políticos y las
Junta de Sevilla, cómo única salvaguarda de la soberanía: “Sobre este asunto [el pueblo]
ha dado ya repetidos ejemplos, quizá más sublimes que los de Atenas y de Roma en las
32
Aviso al público, No. 2, Bogotá, octubre 6 de 1810, p. 6.
33
Manuel del Socorro Rodríguez, “Relación sumaria instructiva de las novedades ocurridas en la muy noble
y muy leal ciudad de Santafé de Bogotá, capital del Nuevo Reino de Granada, desde la tarde del 20 de julio
de 1810, hasta el día de la fecha”, Actas de formación de juntas y declaraciones de independencia (1809–
1822). Reales Audiencias de Quito, Caracas y Santa Fé, Inés Quintero Montiel y Armando Martínez
Garnica (eds), Bucaramanga, Universidad Industrial de Santander, tomo II, 2007, pp. 47, 53, 54 y 58.
20
sino hacer aquí honrosa memoria de algunos, para que la posteridad los imite con
generosa emulación”.34 En éstas últimas palabras queda expresada aquella noción según
la cual habría un continuum entre pasado, presente y futuro, y el peligro que esconde
precedentes.
intelectuales que presenciaron los hechos del 20 de julio de 1810 en la capital virreinal,
por cuanto reflejan la necesidad de legitimar los hechos y decisiones en los que
participaron los criollos, ante el temor de un juicio que desde el punto de vista europeo
niegue la razón de este movimiento revolucionario. Por ello, el antes citado Manuel del
Socorro Rodríguez, no duda en afirmar que en dicha fecha “[…] se dieron a conocer un
sustentaban por sí mismas, sino por parecerse a las de grandes oradores antiguos, ya que
aquello permitió ver que “[...] la ilustre América es también madre fecunda de sabios
Demóstenes y Cicerones”.35
los personajes que los cronistas de aquellos hechos consideran un tribuno al mejor estilo
inmortal. Torres, Pombito, etc. El pueblo gritaba lleno de entusiasmo. Jamás Atenas ni
34
Manuel del Socorro Rodríguez, “Relación sumaria instructiva...” p. 58.
35
Manuel del Socorro Rodríguez, “Relación sumaria instructiva...” pp. 47.
21
Roma tuvieron momento tan feliz, ni fueron superiores a sus [sic] oradores a los que
hablaron la noche del 20 de julio en Santafé”.36 Así que no es descabellado pensar que
mismos y a sus copartidarios con los oradores de la antigüedad. Esta sospecha puede ser
confirmada por otro discurso, atribuido a José Joaquín Camacho y Lago, uno de los
protagonistas de los hechos que pretende resaltar, donde eleva a sus iguales, y por tanto
a sí mismo a la altura de Cicerón, Bruto o Catón: “[...] Este Torres modesto, prudente,
silencioso, pero profundo, firme y digno de haber sido compañero de Catón y de Bruto, sostuvo
con decoro y con prudencia nuestra libertad en esta noche memorable […]”.37
amor por la libertad, los mismos que se ratifican y continúan en sucesos recién acaecidos,
En ella se encuentran razones y ejemplos, de los cuales extraer lecciones, pero no sólo se
36
José Acevedo y Gómez, “Carta de José Acevedo y Gómez sobre los sucesos del 20 de julio de 1810”,
Actas de formación de juntas y declaraciones de independencia (1809–1822). Reales Audiencias de Quito,
Caracas y Santa Fé, Inés Quintero Montiel y Armando Martínez Garnica (eds), Bucaramanga, Universidad
Industrial de Santander, tomo II, 2007, p. 19.
37
Sin autor, aunque ha sido atribuido a Francisco José de Caldas por unos, y a Joaquín Camacho por otros,
“Historia de nuestra revolución”, Actas de formación de juntas y declaraciones de independencia (1809–
1822). Reales Audiencias de Quito, Caracas y Santa Fé, Inés Quintero Montiel y Armando Martínez
Garnica (eds), Bucaramanga, Universidad Industrial de Santander, tomo II, 2007, pp. 73, y 77.
38
Aviso al público, No. 9, Bogotá, noviembre 24 de 1810, p. 67
22
trata de la historia materia en tanto magistra vitae, sino del aprendizaje que se puede
enunciada por Simón Bolívar, a la sazón Gobernador de Curazao, en una carta del 4 de
americana para entender la guerra a muerte declarada contra los españoles. Su versión de
por mares inmensos, más poblado y más rico que ella, sometido tres siglos a una
Es decir, no se trataba de una simple traición, como lo hacía ver el punto de vista
español, sino una “irresistible necesidad” la que llevó a formar juntas de gobierno leales
a los derechos de Fernando 7o, haciendo lo mismo que las provincias de la península.
parte de los españoles, y, luego, la creación del Consejo de Regencia y sus “decretos
destructores contra Pueblos libres [...] Tal fue el espíritu que animó la primera revolución
de América”. Y, no obstante haber padecido tres siglos de opresión bajo el yugo español,
“cuando la Providencia justa le prestó la ocasión inopinada de romper las cadenas, lejos
39
Simón Bolívar “Carta del Gobernador de Curazao al General en Jefe del Ejército de Venezuela. Palacio
de Gobierno, Curazao septiembre 4 de 1813, Argos de la Nueva Granada. Nº 20, Bogotá, 24 de marzo de
1814, p. 79-80.
23
partir con ellos sus dones y asilo.”40 Pero, mientras los americanos se mostraron
sumisión, que no ofrece la historia de ningún otro pueblo del mundo”, por el contrario,
el “Español feroz, vomitado sobre las Costas de Colombia” convirtió “la porción más
Como puede verse, la historia es un proceso real y objetivo, cuya lógica puede
leerse de diversas maneras. Una, muy superficial y “ligera”, que presta atención sólo a lo
evidente, a los acontecimientos, en este caso las demostraciones de lealtad al rey español
y luego, “a los pocos meses”, las declaraciones de Independencia absoluta, y desde este
punto de vista se trataría de una historia de perfidia y traición. Pero, en contravía de esta
interpretación, habría otra más comprensiva, que entiende el necesario cambio de rumbo
de las juntas americanas, ante el peligro que significaba legitimar al Consejo de Regencia.
Independencia es la licencia comparativa que se dan los autores, y más aún por tratarse
de una comparación entre presente y pasado, de donde se concluye que un hecho histórico
por su trascendencia y notoriedad puede marcar con mayor fuerza la memoria colectiva
que otros más contemporáneos, a pesar de su cercanía. Es importante señalar que el autor
del Colegio Electoral Constituyente del Estado de Cundinamarca, quien aportó en 1811
40
Simón Bolívar “Carta del Gobernador de Curazao...” p. 80.
41
Simón Bolívar “Carta del Gobernador de Curazao...” p. 80.
24
Haciendo a un lado que Tadeo Lozano, autor de las anteriores palabras no hacía
otra cosa que demeritar el triunfo militar de los españoles y sus aliados ingleses, al
una comparación histórica para sustentar su punto de vista. De las palabras citadas es de
resaltar la relación entre historia y memoria, ya que se infiere a partir de éstas que la
mayor que hechos similares más recientes, a pesar de su distancia temporal, por lo tanto
se trata de una memoria selectiva que perpetúa ciertos hechos pasados y los hace parte
como recurso de primera mano la comparación de un hecho reciente con otro de la misma
índole tomado de los libros de historia, bien para resaltar la similitud o la diferencia, o
En este orden de ideas, comparar el presente con el pasado resulta útil para
42
Juan Rodríguez, El anteojo de Larga Vista, Santafé, Imprenta del Estado, no. 1, 1814, s.p.
25
al Público disertaba sobre la justeza de este giro, tomando como ejemplo las ciudades-
historia sagrada, en la historia civil se encuentran por doquier enseñanzas para justificar
la Independencia declarada por las diferentes juntas americanas. Otro ejemplo, aunque
de otro orden, sobre las razones para validar la independencia es un texto citado por
Del texto citado llama la atención que se concibe a la historia como una sustancia
sentimiento de adhesión al cuerpo político del que se hace parte desde el nacimiento es
43
Aviso al público, No. 5, Bogotá, octubre 27 de 1810, p. 30.
44
Este texto es supuestamente de autoría de un “Español digno de mejores tiempos”, pero Nariño no dice
quién es, y probablemente sea un escritor ficticio, mediante el cual expresó su propio pensamiento. La
Bagatela, N. 4, Tomo I, Santafé, domingo 4 de agosto de 1811, p. 16 (El subrayado es nuestro)
26
concebido como algo sempiterno y universal, por tanto algo que está más allá de la
historia, es decir algo ahistórico. Por supuesto, esta noción es muy propia de una
puede concebirse que los hombres puedan, mediante el estudio del pasado extraer
traiga a colación como argumento final el religioso amor por la patria, consagrado por el
Cristianismo y “cuyo principal objeto es formar del mundo todo un pueblo reducido,
quiere que se observe esta unión fraternal entre los patricios con preferencia, y que ellos
entre sí no compongan más que una sola familia, un solo corazón, una sola alma”, y
concluye afirmando que “no puede ser verdadero Cristiano, el que no es un buen
patriota.” 45
Pero como la historia, a pesar de ser algo dado e irreversible, es a su vez un libro
que puede ser leído de múltiples formas, según el color político desde donde se le mire,
independencia, sino que resuelto este surgió de inmediato el relacionado con el tipo de
régimen político que adoptarían los nuevos proyectos estatales, el debate en torno a este
problema ilustra sobre otros aspectos del régimen de historicidad de la época. Los
45
La Bagatela, N. 4, Tomo I, Santafé, domingo 4 de agosto de 1811, p. 16 (Cursiva en el texto original)
46
La Bagatela, N. 3, Tomo I, Santafé, domingo 18 de julio de 1811, p. 10
27
apelación.
tesis, aunque retoma hechos más o menos contemporáneos. Primero, le recuerda a los
americanos que los mayores enemigos de la libertad son los españoles residentes en este
suelo, y pone por ejemplo lo ocurrido en Quito: “Volved continuamente vuestras miradas
hacia Quito ¡que la sangrienta escena del 2 de agosto os recuerde sin cesar la confianza
que debéis poner en las promesas de vuestros antiguos amos!”. 47 Es decir, para Nariño
como para todas las personas de aquella época y de la actualidad, es válido aprender de
los errores cometidos en el pasado. No obstante, hay una sutil diferencia entre Nariño y
sus contemporáneos, ya que el estudio del pasado no es infalible para todo. Para pensar
y diseñar la mejor forma de gobierno que debían darse los americanos, había que echar
antiguos, ni recientes. Los retos del presente exigen mayor perspicacia e imaginación.
Primero a la imaginación, por eso dice: “Yo me figuro, para decretar a mi gusto, que soy
un Soberano con los plenos poderes de todo el Reyno; y que tengo mi trono, como el
gran Lama, en la punta de un cerro.”48 En tal posición, este soberano imaginario convoca
un congreso de las diferentes provincias, entre quienes el más sabio toma la palabra y
habla a nombre de la “voluntad general” para decir que ésta deseaba que todas las
47
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 19.
48
La Bagatela, No. 3, Tomo I, Santafé, domingo 28 de julio de 1811, p. 11.
28
Federativo.49 En tal escenario, el soberano decreta dicha voluntad y por tanto tales
estados se reconozcan entre sí, y que “los reconozcan también todas las potencias de
Europa, el Emperador de China, y el gran Kan de los Tártaros”. Hecho aquello, aquel
entregarse al “sueño de Epimenides”, pero apenas haber dormido unos días, meses o
años, fue despertado otra vez por los diputados de las provincias que exigían ser
escuchados.
Este relato se interrumpe para pasar a relatar un sueño en el que el supuesto autor
sueño vuelve a relatar lo sucedido con el soberano, a cuyos pies llegan los diputados, a
solicitarle que además de la soberanía les conceda rentas, tribunales, milicia, escuelas,
colegios y universidades. El soberano se burló al ver que el solicitante pensaba que crear
mandando que en los estados soberanos haya todo lo que pedían, y no sólo eso, sino que
“las de temperamento frío produzcan plátanos y cañas de azúcar y las tierras calientes
tierra dé esos frutos por decreto, el soberano respondió: “Lo mismo produciría la tierra
esos frutos, que el que vosotros de la noche a la mañana os encontréis con hombres y
49
Cursivas en el original.
50
La Bagatela, No. 3, Tomo I, Santafé, domingo 28 de julio de 1811, p. 12.
51
La Bagatela, No. 3, Tomo I, Santafé, domingo 28 de julio de 1811, p. 13.
29
recursos para sostener la Soberanía de unas Provincias que carecen de todo menos de
voluntad de ser Soberanas, pero como mi deseo es daros gusto ¿qué importa que en el
hecho ni nazca el trigo, ni los plátanos, ni tengáis legisladores, ni rentas, si lleváis los
títulos para tenerlo todo, aunque sea de aquí a cincuenta años?” 52 Interpelado de nuevo
por uno de los diputados, y aceptando su petición resolvió: “[...] que se admita la renuncia
de los legítimos y vanos derechos que querían exercer las Provincias de la Nueva
Granada, sin tener todavía fuerzas para ello: que todas las cosas vuelvan y se pongan in
statu quo [...] que no se hagan leyes con efecto retroactivo, no se pidan cuentas de lo
pasado; sino que todo comience de nuevo como si hoy fuera el día de la creación del
nuevo, y muy pronto, fue interrumpido por sus súbditos, quienes seguían sufriendo
dificultades para organizarse y lograr la grandeza de sus provincias, por eso uno de ellos,
hubo personas capaces de sostener la soberanía del nuevo estado, por lo cual fue
nuestra libertad para volver a ser lo que antes éramos.”55 En este punto, fue necesario
acudir de nuevo a los brazos de su Soberano, para que sea él quien dicte la manera como
propuesta.
52
La Bagatela, No. 3, Tomo I, Santafé, domingo 28 de julio de 1811, p. 14.
53
La Bagatela, No. 3, Tomo I, Santafé, domingo 28 de julio de 1811, p. 14.
54
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 17.
55
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 18.
56
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 18.
30
para la Nueva Granada era una locura “hija de la precipitación de nuestros juicios y de
una ambición mal entendida”,57 motivo por el cual propone abrir la discusión y dejar que
adoptado en los Estados Unidos, ya que la Nueva Granada es un estado dominado por la
tantas partes como provincias, y como resultado de esto, le integridad y soberanía del
reino estaba a punto de perderse. Ante este peligro, el ficticio Soberano propone a sus
oyentes que nombren representantes ilustrados por un número dado de sus poblaciones
indistintamente de sus Representantes: las leyes serían hechas por ellos con conocimiento
57
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 19.
58
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 19.
59
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 20.
31
utopía, propiciada por el poder de una hermosa virgen que apareció en una nube
resplandeciente y quiso cumplir sus deseos por la felicidad de su patria. De esta manera
pudo ver la reunión de los diputados en la capital, quienes “con unos moderados salarios”
conforman los cuerpos legislativos, ejecutivos y judiciales. Estos cuerpos, formados por
secciones según ramos, organizan la milicia, el tesoro y emiten leyes sobre las
Esta utopía centralista, cobijada por el amor maternal de una matrona renacentista
terminó, para aquel Soberano, con el despertar a una situación caracterizada por la
a la opinión de alguien por más razón que tenga. Y concluye: “El que yo he propuesto,
es preciso convenir en que es más sencillo, más fácil de poner su execución, más seguro
60
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 20.
61
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 20.
32
ponernos en seguridad.”62
apelaron a ejemplos históricos como los de Grecia antigua y los estados angloamericanos,
argumentos, como los que enuncia en su disertación, más relacionados con su análisis del
que presentó para validar sus tesis fue la inconveniencia de dividir a los neogranadinos
en estados soberanos donde el poder y los intereses de los gamonales prevalecieran: “Bien
sabido es la preponderancia de algunos ricachos en quasi todos los pueblos del Reyno; si
a argumentos como los de Nariño, lo que lo hace más interesante. Por el contrario,
convencer a la opinión pública sobre la justeza de sus razones, publicaron sus propios
periódicos. Incluso en fecha muy posterior a la que datan los anteriores discursos, en
enero de 1814, se encuentra El Explorador, medio bogotano dedicado a defender las ideas
62
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 26.
63
La Bagatela, No. 5, Tomo I, Santafé, domingo 11 de agosto de 1811, p. 26.
33
de Nariño. Se acusa a las políticas del antiguo régimen de haberle negado el conocimiento
a estos pueblos, por lo que no había un número suficiente de hombres para proveer los
empleos que necesitaba el nuevo estado. Felipe Fernández, autor de dicha reflexión, al
indagar sobre los principios que sustentan el sistema federativo, anota que no fue otro que
mil circunstancias que debieron considerarse.”64 Y, en este punto acude al análisis del
vitae es que, debido a la diversidad de hechos producidos por el hombre en sus variadas
otra tesis. En este caso, se retoman una buena cantidad de casos antiguos y modernos que
64
Felipe Fernández, ciudadano, El Explorador, No. 1, Bogotá, Imprenta del Estado, año de 1814, segundo
de la Independencia, p. 4
65
El Explorador, Santafe, Nº 1, Imprenta del Estado, año de 1814, segundo de la Independencia, p. 4
34
demostrarían lo inadecuado del sistema federativo, no sólo para la Nueva Granada, sino
para cualquier época y lugar del planeta. Y, mientras a la propuesta centralista la sostiene,
en este discurso, la sabiduría de los antiguos romanos, la Ilustración de toda Europa y las
revoluciones de Inglaterra y Francia, el federalismo de los Estados Unidos era visto como
reconoce lo inédito y novedoso como el inicio de una nueva historia y como solución a
los retos del presente, porque se recurre a una noción de la historia como continuidad y
supuesta demostración de que los modelos exitosos del pasado lo seguirán siendo en el
futuro.
análisis sobre el pasado. Empecemos por su manera propia de ver el legado español, tema
66
“Reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, Tomo I, No. 4, Cartagena de Indias, lunes 8
de octubre de 1810, pp. 17.18
35
En estas líneas queda resumida la tesis sobre la cual había consenso entre los
de considerar que el conocimiento por sí solo de dichos recursos podía sacar al país del
atraso en que se encontraba. Un ejemplo de este tipo de análisis, aunque valga decir,
demuestra una capacidad inusual para distinguir entre pasado y presente es el expresado
Anotación al margen, pero que vale traer a colación por su relación con la anterior
cita es la alusión de los citados editores sobre el tema de los derechos de ciudadanía para
el pueblo raso, ya que en tal asunto se apela a la historia como fuente de lecciones para
primacía. Abramos los anales de la historia del mundo, y veremos a muchas naciones
poderosas devorarse entre los furores de la anarquía causada por el egoísmo y predominio
con que la nobleza intentaba hollar los sagrados derechos del pueblo [...]”68
Hay un aparte de este número del Argos que es interesante por ser una aclaración
conceptual poco común en el periodo de estudio. Se trata de una respuesta a las objeciones
67
“Continúan las reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, p. 24.
68
“Continúan las reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, p. 29.
36
septiembre de 1810:69
palabras están cargadas de erudición histórica, ya que aluden a procesos históricos como
la confederación de las polis griegas del siglo IV a.C., o la formación de varios estados
federales modernos en los Países Bajos, Holanda y Norteamérica, todos como expresión
historia antigua para pensar las situaciones que eran parte del día a día de los
tiempos tan remotos, y sin salir de nuestro recinto, ¿Cuál ha sido la causa de la división
en que hoy se hallan las provincias del Reyno?” Y en vez de buscar la causa de los
problemas de orden político vivido por los neogranadinos en la historia de Grecia prefiere
69
Ignacio Herrera, “Alocución del Sindico Procurador General”, septiembre 22 de 1810, Biblioteca
Nacional, Fondo Pineda, Vol. 166, pieza 5.
70
“Continúan las reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, p. 30.
37
hacer que prevalezca en la opinión pública la opción centralista o federalista, según sea
otro, el Síndico Procurador de Santafé y la junta bogotana. Éste último afirma que
sistema federativo... y que la separación de las provincias se realizó cuando ya nada tenían
que temer, pasados 30 años después de adquirida su libertad.” 71 Por su parte, el Argos
futuro de una nación. Independiente de la orilla política de quien enuncie las opiniones
punto de vista propio –incluso para rechazar la validez de la razón histórica–, o para dejar
sin fundamento las ideas del contradictor. Lo cierto es que la historia de aquella
confrontación de ideas terminó por darle la razón a los centralistas, y así lo reconocieron
algunos de ellos en fechas posteriores. El antioqueño José Manuel Restrepo, quien ocupó
71
“Continúan las reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, p. 50. (Cursiva en el original)
72
“Continúan las reflexiones sobre nuestro estado.”, El Argos Americano, p. 50. (Cursiva en el original)
38
federación “con una terquedad que se acercaba al fanatismo”, el mismo que le impidió
guerra y hacienda. Las razones para dicha propuesta, que se alejaba del federalismo a
común. Comenta Restrepo: “De aquí provino la facilidad con que Quito y Venezuela
fueron subyugadas el año anterior, suerte que probablemente debía correr la Nueva
provinciales.”73 Para Restrepo resulta incomprensible que Torres y otros miembros del
Congreso de las Provincias Unidas (Joaquín Camacho, Miguel Pombo y otros), hubieran
adoración a las instituciones de los Estados Unidos, “a pesar de que semejante proyecto
de reforma iba apoyado en la experiencia de tres años, en los principios de la ciencia del
gobierno, y en los de la más sana política”.74 Y concluye con una crítica desde una idea
73
José Manuel Restrepo, Historia de la revolución de la República de Colombia en a América meridional,
5a ed., Medellín, Universidad de Antioquia, 2009, Tomo 1, pp. 233-235
74
José Manuel Restrepo, Historia de la revolución...” Tomo 1, p. 234.
39
es llamativo que un periódico cartagenero donde prevaleció este partido, en 1815 hiciera
Cuatro años de bellas teorías que sólo han servido para lisonjear el
espíritu: cuatro años en que no se ha oído otra cosa que el silbo destructor de las
pasiones: Cuatro años que se han gastado en apurar las dulzuras de la elegancia
para definir la libertad: Cuatro años inútilmente empleados en materias
accesorias acerca del sostenimiento de la independencia, sin salir de su círculo
para tratar formalmente de su esencia, son una terrible lección que con mudas
voces nos enseñan a pensar con seriedad en conquistarla.76
los modelos históricos retomados para los temas constitucionales y de ciudadanía, en los
que igualmente se observa la pervivencia de la historia magistra vita para resolver los
problemas de una situación como la que padecían las provincias neogranadinas después
de 1810. Un primer ejemplo es la alusión en las actas del Colegio Electoral Constituyente
tiempos de tiranía, mientras que77 “Julio César empezó quebrantando las órdenes del
Senado con el paso del Rubicón, y Tiberio se condujo del mismo modo”.78 Por ser una
75
José Manuel Restrepo, Historia de la revolución...” Tomo 1, p. 234.
76
Manuel González, “Prospecto”, Década. Miscelánea de Cartagena, No. 1, Cartagena, septiembre 29 de
1814, p. 2.
77
Armando Martínez Garnica (Transcripción), “Actas del serenísimo colegio constituyente y electoral de la
provincia de Cundinamarca. Congregado en su capital la ciudad de Santafé de Bogotá para formar y
establecer su constitución. Año 1811”, Daniel Gutiérrez Ardila (comp), Las Asambleas Constituyentes de
la Independencia. Actas de Cundinamarca y Antioquia (1811–1812), Bogotá, Universidad Externado de
Colombia, 2010, p. 85.
78
Armando Martínez Garnica (Transcripción), “Actas del serenísimo colegio constituyente...” p. 108.
40
opinión pública a escoger las personas más ilustradas de la patria, de tal manera que
puedan diseñar las nuevas leyes y escoger la forma más adecuada de gobierno que asegure
las libertades logradas: “Tened presente aquella máxima de los legisladores Athenienses:
no nos deis la constitución más perfecta, sino la que nos sea más conveniente y más
adecuada en las circunstancias en que nos hallamos”80 Llamado que será reiterado en
varios números del mismo periódico, por considerar que la elección de representantes
sabios garantizaba que esta virtud se refleje en las nuevas leyes, ya que los filósofos
predicen las crisis que amenazan a las naciones. Por ello se retoma una proclama de los
modelo norteamericano81: “los legisladores del pueblo fueron los mayores filósofos del
mundo […] Aristóteles predice las convulsiones de la Grecia, Polibio la disolución del
79
Armando Martínez Garnica (Transcripción), “Actas del serenísimo colegio constituyente...” p. 163.
80
Gazeta ministerial de Cundinamarca, Tomo 1, No. 20, Santa fe de Bogotá, jueves 2 de enero de 1812,
p. 71
81
En uno de sus pasajes se dice: “La libertad elevó en otro tiempo a tanta gloria, a tanto poder, a tanta
prosperidad a la Grecia, a Venecia, a la Holanda; en nuestros días en medio de los desastres del género
humano, cuando gime el resto del mundo bajo el peso insoportable de los gobiernos despósticos, aparecen
los colonos ingleses gozando de la dicha compatible con nuestra debilidad y triste destino. Estos colonos,
o digamos mejor esta nación grande y admirables existe para el ejemplo y la consolación de todos los
Pueblos.” Gazeta ministerial de Cundinamarca, Tomo 1, No. 71, Santafe de Bogotá, jueves 3 de septiembre
de 1812, p. 360
41
Europa.”82
Las polémicas periodísticas del período independentista abarcan los más diversos
relación del ciudadano con el orden político y su respeto a la constitución. Y, como una
especie de acto reflejo, los analistas volvían sus ojos a Grecia y Roma como fuente de
paradigmas, este es el caso del artículo titulado “El Cortesano al Campesino”, publicado
por El Observador de Bogotá, especie de carta dirigida al pueblo raso, donde se analiza
la constitución de los Estados Unidos como punto de referencia para proponer cuál debe
representantes del pueblo y las calidades que estos deben tener al momento de ser
elegidos, no tenía otro fin que el de mostrar la conveniencia de fortalecer la unión de los
estados neogranadinos, propuesta por Nariño y rechazada por Torres y otros miembros
del Congreso. Pero, si el argumento reciente de los Estados Unidos no era suficiente, se
82
Gazeta ministerial de Cundinamarca, Tomo 1, No. 71, Santafe de Bogotá, jueves 3 de septiembre de
1812, p. 362.
83
Felipe Fernández, “El Cortesano al Campesino”, El observador No. 14, Santafé 19 de agosto de 1814, p.
1
42
representantes a los que el pueblo les había dado su voz y voto no correspondían a sus
de partido y a conquistar sus votos por medio de las amenazas y el terror. Y, no es traído
de los cabellos pensar que aquellas palabras estaban dirigidas a Camilo Torres, cuya
imagen y poderío quedan retratadas en las siguientes palabras: “Así, todos los grandes
negocios, todas las empresas se acordaban por el pueblo y nunca dependía su resolución
del arbitrio de un solo hombre, aunque fuese más autorizado que Catón.”85
84
Felipe Fernández, “El Cortesano al Campesino”, El observador No. 14, Santafé 19 de agosto de 1814,
pp. 1-2.
85
Felipe Fernández, “El Cortesano al Campesino”, El Observador No. 14, Santafé 19 de agosto de 1814,
p. 2
43
expedición militar para recuperar las colonias ultramarinas, y otras medidas.86 Ante la
a la organización del tema financiero para disponer de un ejército fuerte para defender la
libertad amenazada.87
centralización del poder, pero como toda reforma constitucional debía ser aprobada
primero en el Congreso, este periódico, como muchos otros, pidió a sus electores elegir
alguna. Y, como modelo de civismo y patriotismo, de nuevo volvieron a surgir las figuras
se propone reunir todos los poderes en un solo sujeto, “de probidad, patriotismo y virtud”,
y esto resulta legítimo, no sólo por la constitución, sino por lo aprendido de los modelos
cívicos de la antigüedad:
86
“Noticias de Europa”, Década. Miscelánea de Cartagena, Tomo 1, No. 2, Cartagena, miércoles 19 de
octubre 1814, p. 13.
87
“Instrucción para las elecciones del presente año”, Década. Miscelánea de Cartagena, Tomo 1, No. 2,
Cartagena, miércoles 19 de octubre de 1814, p. 18.
88
“Si no encontráis tantos apoderados como exige la Constitución, libres de la epidemia del partido, para
confiarles vuestros poderes, la instrucción publicada y la Constitución misma os autoriza para reunir varios
poderes en un mismo sujeto, de probidad, patriotismo y virtud, que sabrá sustituir en otros que tengan estas
44
1815, quien pone como ejemplo de esos Solones neogranadinos la renuncia anunciada de
los dos gobernadores de Cartagena. Esta era una insinuación expresa a los funcionarios
de aquella plaza, a desprenderse del mando y retirarse a la vida privada, como una manera
de desterrar los partidos y la desunión, luego de lo cual se elija “uno solo del todo
imparcial”. Y agrega: “ejemplo que solo se veía en las antiguas Repúblicas Griegas en
a pesar de que los gobernadores José María García Toledo y Pedro Gual presentaron su
renuncia, ésta provocó una acalorada y prolongada discusión que concluyó con su
retractación, así que lo dicho sobre los valores cívicos se quedó en la simple retórica.
cualidades”, Década miscelánea de Cartagena. Tomo 1, No. 2, Cartagena, miércoles 19 de octubre 1814,
p. 19.
89
Década. Miscelánea de Cartagena, Cartagena, tomo No. 1, no. 15, febrero 28 de 1815, p. 142.
90
Juan Pablo Viscardo y Guzmán, “Carta Dirigida a los españoles Americanos”, Aviso al público, No. 5,
Bogotá, Noviembre 2 de 1810, p. 33. El autor, nativo de Arequipa (Perú) fue un ex Jesuita muerto en
Londres en Febrero de 1798.
45
geschichte que hasta entonces sólo se refería al acontecer absorbió el concepto Historie,
De ahí que en la cita anterior, esa historia de la cual participa quien hace el enunciado –
en este caso Juan Pablo Vizcardo y Guzmán– es ese acontecimiento espacializado que
tuvo lugar en América, con el arribo de los europeos. Pero esa historia no es sólo la
historia de un territorio, un pueblo y una patria, sino la de todos y cada uno de los
americanos. Una historia que debe conocerse y a la luz de la cual se piensa el presente y
se toma conciencia para defender los derechos que da el hacer parte de aquella patria.
importante a la hora de entender la génesis del presente de quienes emiten los enunciados
críticos, a partir de la cual se puede plantear el deber ser en el futuro. Es decir, si el legado
erróneo para construir una nueva nación, cobijada por las Luces. Pero quizás la alusión
91
“Sigue el artículo ¿Qué debe la América a España? ¿La religión?”, Argos de la Nueva Granada, No. 22,
Bogotá, 7 de abril de 1814, p. 86.
46
aclararse que no se trata de un concepto elaborado por algún intelectual criollo, y según
glosario de términos:
Nada hay que empañe tanto los lentes de nuestro anteojo intelectual,
como la acepción equívoca de las palabras; por desgracia es tal el trastorno que
ahora se observa en esta materia, que corremos el sirgo de experimentar la misma
catástrofe que sufrieron los fabricantes de la torre de Babel, y quizás con el mismo
motivo; por impedir en cuanto esté de nuestra parte esta desdicha, y desempeñar
el objeto que nos hemos propuesto iremos dando poco a poco los fragmentos de
un diccionario genuino, que si cada uno de nuestros lectores tiene la bondad de
coordinar por orden alfabético en el repertorio de su discurso, no dudamos le sirva
de saludable auxilio para entender muchas cosas de que se quedaría en ayunas, a
causa de estar dichas o escritas en Congo o Carabalí, disfrazados bajo el sonido
de nuestra lengua común.93
que señala la importancia que tienen los conceptos para representar el mundo y buscar
códigos comunes para comunicarse con los congéneres, más aún en una situación como
trata de suscribir el concepto enunciado a continuación, sino evidenciar este interés por
los términos, echando mano de autores extranjeros, cuyas elaboraciones pueden ser
adaptadas a pie juntillas para pensar los problemas propios. Como se verá, hay algo de
de los hombres, que en virtud de intereses ideológicos exalta a individuos que no merecen
92
El nombre completo de este autor francés es: François-Thomas-Marie de Baculard d'Arnaud, autor de
numerosas novelas y diversas obras de teatro y poesía. Nació en París en 1718 y murió en la misma ciudad
en 1805.
93
En la fuente se cita como Mr. D´Armaud: “Fragmentos de un diccionario genuino; idea de Mr. D´ Armaud
adoptada por un Cosmogeno”, El Anteojo de Larga Vista, (Editor Juan Rodríguez Molano), No. 2, Santafé,
Imprenta del Estado, 1814, p. 5.
94
El anteojo de Larga Vista, No. 3, Santafé, Imprenta del Estado, 1814, p. 10.
47
la importancia que los historiadores les dan, pero a su vez instancia de auto-conocimiento,
que permite conocer sobre las zonas oscuras del ser humano. Como lo plantea R. G.
del Cabildo de Cartagena, Antonio José de Ayos, del 15 de mayo de 1810 citado al
comienzo de este texto, por cuanto nos permite ligar la representación del pasado con la
expectativa del futuro. Antes se pudo ver cómo este funcionario, consciente de estar
viviendo una crisis, utilizó su erudición histórica para cuestionar el statu quo, y a partir
de la negación del pasado se planteó un deseado escenario futuro, esto es lo que se llama
esperar que las cosas por sí mismas fueran diferentes, veamos: “Temblemos señores,
delante de las sombras de estos horrores, y a la manera que interín el incauto pajarillo se
entretiene con su canto embelesado en la serenidad del horizonte el diestro piloto trinando
y conociendo desde muy lejos el funesto pequeño grano que dentro de pocos momentos
ha de causar una impetuosa borrasca se apercibe y previene contra ella apurando todas
La figura literaria es palmaria: conocer desde muy lejos los horrores del pasado
permite al diestro piloto reconocer en aquello que está en ciernes lo que puede suceder en
el futuro, y coherente con ello tomar las medidas para encauzar el barco por la mejor ruta.
95
R. G. Collingwood, Idea de la historia, México, Fondo de Cultura Económica, 20a reimp., 2000, p. 20
96
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, s.f.
48
posible prever alternativas a partir del conocimiento del proceso, las estructuras, los
De nuevo los errores de los procesos revolucionarios en Quito y Caracas son propuestos
¿Qué es esto, sino una extrema confianza en las posibilidades de encauzar el futuro
decisiones, estrategias y tácticas mediante las cuales los hombres intentan diseñar el
eso no debe olvidarse que este juego intelectual de hipotéticos futuros es lo que permite
la organización de los hombres para afrontar lo inevitable. Se trata de una tensión vital en
todo momento, en cuyo extremo anterior está la historia como cúmulo de experiencias y
la balanza está a favor de la historia como magistra vitae, como pasado que condiciona
el futuro. Con el pasar de los días y los meses esta situación cambia en forma rápida,
97
A.H.A., Colonia, Libros capitulares de Antioquia, Tomo 649, Doc. 10346, s.f.
49
a los criollos neogranadinos a declarar la Independencia, ante los peligros que para la
como la posible restauración del sistema colonial, por ello el Aviso al Público afirmaba:
las leyes y las normas, todo aquello que resiste al cambio. Por su parte, la libertad es el
males del pasado, y en tal sentido, se trata de un porvenir que no viene por sí sólo, se debe
ayudar a parirlo, y hacia él debe enfocarse toda la praxis de los ciudadanos. Frente a la
es el futuro. Por eso las preguntas: “¿Dónde irán a parar tal vez entonces nuestras cortes,
nuestra libertad, las dulces perspectivas del bien, y gloria futura, que se nos ponen
98
Aviso al público, No. 1, Santafé de Bogotá, septiembre 29 de 1810, p. 1
99
Aviso al público, No. 1, Santafé de Bogotá, septiembre 29 de 1810, p. 4
50
decisiones que se tomen en el presente, para superar los horrores del pasado y construir
La historia permite conocer los orígenes de las personas y las instituciones, y este
origen define lo que es; su conocimiento hace posible la constatación de los males que
aún inciden en el presente. Pero, para anunciar los males futuros está la previsión de los
políticos y esto pueden preverlo desde la crítica al pasado y desde el proyecto social y
estatal por el que trabajan. Para el caso, la libertad republicana. Este tránsito de la historia
Granada, coherente con la idea ilustrada de la mayoría de edad planteada por Kant,
permite observar que la reflexión histórica no es sólo estudio del pasado, sino que a su
paradigmas. Este es más o menos el mismo tono de una reflexión que se encuentra en la
autor, el fraile José Camilo Henríquez González, atribuye esta virtud a los filósofos:
“Ellos se lanzan en lo futuro, y leyendo en lo pasado la historia de lo que está por venir,
descubriendo los efectos en las causas, predicen las revoluciones, ven en los sistemas
100
Aviso al público, No. 2, Santafé de Bogotá, Octubre 6 de 1810, p. 6. Subrayado nuestro.
101
En el primer número de este periódico, publicado en Londres, hay una nota al margen que aclara el
ancestro irlandés de Blanco White: “El Editor de este papel, Mr. White, conocido en España por la
traducción de su apellido en Blanco, es de una familia irlandesa establecida en Sevilla”. El Español, Tomo
1, No. 1, Londres, 30 de abril de 1810, p. 1.
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capacidad se reserva a los filósofos, de hecho son unos filósofos muy particulares ya que
pasado se puede prever la historia del porvenir, “descubriendo los efectos en las causas”.
Este tipo de conceptualización en torno a las relaciones entre historia y futuro es lo que
Esto es inevitable. Los seres humanos, no sólo en el siglo XIX, sino en todos los
otros aspectos históricos, como el éxito de sus decisiones, les permitan conseguir sus
imprevisible que anuncia el futuro. Porque, no cabe duda, como dice Koselleck:
102
Quirino Lemachez [José Camilo Henríquez González] “Proclama” [Al pueblo chileno], El Español,
Tomo 3, No. 16, Londres, 30 julio de 1810, p. 328
103
Anónimo, “Variedades. The London Star of February 13”, Argos de la Nueva Granada, No. 89, Bogotá,
Imprenta del Estado, (Editor: José María Ríos), domingo 3 de septiembre de 1815, p. 453-454.
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encuentran dos fuerzas contradictorias, una que apunta a la conservación del pasado
(experiencia) y otra que impulsa hacia lo incierto, la sorpresa y lo inédito del futuro
retomando paradigmas del pasado –pero adecuándolos a las circunstancias del presente–
cotidiana. Pero nada les permite decir con total certeza lo que ha de ser. El futuro, bifronte,
resuelve las crisis y los dilemas, sin anunciarse. El valor que mejor lo representa según el
sólo por ella puede ser feliz. Quita este atractivo en lo futuro, y perderá todas sus ventajas
lo presente.”106
104
Reinhart Koselleck, Crítica y crisis: un estudio sobre la patogénesis del mundo burgués, Madrid, Trotta,
2007, p. 115, citado por: Marcela Uribe Pérez, “Acontecimiento y representación: un estudio a la Histórica
o teoría del tiempo de Reinhart Koselleck”, (trabajo de grado para optar al título de Historiador), Medellín,
Universidad de Antioquia, Departamento de Historia, 2014, p. 18
105
Marcela Uribe Pérez, “Acontecimiento y representación: un estudio a la Histórica o teoría del tiempo de
Reinhart Koselleck”, (trabajo de grado para optar al título de Historiador), Medellín, Universidad de
Antioquia, Departamento de Historia, 2014, p. 20.
106
François-Thomas-Marie de Baculard d'Arnaud, “Fragmentos de un diccionario genuino; idea de Mr. D´
Armaud adoptada por un Cosmogeno”, El anteojo de Larga Vista, (Editor Juan Rodríguez Molano), No. 3,
Santafé, Imprenta del Estado, 1814, p. 9.
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Bibliografía y fuentes
Documentos de Archivo
Prensa
El anteojo de Larga Vista, Santafé, Imprenta del Estado, Editor Juan Rodríguez Molano,
1814-1815.
El Argos Americano, Cartagena de Indias, editado por José Fernández de Madrid y Castro
y Manuel Rodríguez Thorizes y Quiroz, Septiembre de 1810 a marzo de 1812.
El Español, Londres, editor: José María Balnco White, abril de 1810 a junio de 1814.
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después”, Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, 21 y 23 de julio de 2008. Publicada
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Vilar, Pierre, Iniciación al vocabulario del análisis histórico, 6ª ed., Barcelona, Crítica,
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