COLOR-T16 Metalogénesis y Marco Tectónico
COLOR-T16 Metalogénesis y Marco Tectónico
COLOR-T16 Metalogénesis y Marco Tectónico
Sebastián Grande
a) Las series magmáticas: son características de marcos tectónicos particulares, cada una está asociada a
un cierto tipo de alteración hidrotermal o de mineralización, debidas tanto a plutonismo como a vulcanismo
submarino (depósitos exhalativos) o subaéreo. Por ejemplo: las rocas volcánicas y plutónicas calco-alcalinas
son extrusionadas e intrusionadas en arcos magmáticos relacionados con zonas de subducción; las rocas
alcalinas y exóticas en rifts intracontinentales, cuencas retro o intra-arco y fallas de transformación con pull-
aparts; y las lavas tholeíticas en centros de expansión intraoceánicos (dorsales) y en mesetas continentales.
b) La naturaleza de las principales secuencias sedimentarias: su geometría, espesor, composición,
hasta sus facies en detalle y la formación de depósitos singenéticos, diagenéticos o epigenéticos tempranos,
está controlada, por lo menos en parte, por el marco tectónico. Por ejemplo: extensos prismas de carbonatos
marinos someros, con depósitos teletermales de Pb-Zn-F-Ba, son característicos de márgenes continentales
pasivos (no-orogénicos) y de mares epicontinentales; los gruesos cinturones alargados de grauvacas
feldespáticas casi carentes de sulfuros estratiformes son típicos de cuencas ante-arco orogénicas.
c) La deformación que afecta a las rocas luego de su formación: su metamorfismo, levantamiento y
erosión subsiguientes, a menudo dependen del marco tectónico en que se generaron. El potencial de
preservación de las rocas y de los depósitos minerales asociados, en gran parte está determinado por el
marco tectónico existente al momento de su formación.
d) El gradiente geotérmico: que depende intrínsecamente del marco tectónico. No sólo es de mucha
importancia en la generación y maduración de los hidrocarburos o en determinar la calidad de los carbones,
sino también ejerce control sobre la circulación de las salmueras hidrotermales mineralizantes. El
movimiento de estas salmueras calientes y la migración de los hidrocarburos es esencial para la formación
de depósitos metálicos de tipo sedimentario-epigénico o vulcanogénico-hidrotermales.
e) Las fallas mayores: pueden controlar la circulación de los fluidos mineralizantes, y por ende, la
depositación de menas. Estas pueden considerarse como un tipo de marco tectónico. Aunque su control
directo se restringe a la formación de depósitos hidrotermales, tienen un control indirecto sobre el
levantamiento, la erosión y la sedimentación en áreas adyacentes.
El marco tectónico es pues, un control fundamental sobre la mineralización, más que los ambientes
sedimentarios o volcánicos, tomados en sentido restringido. Los depósitos de placeres de metales pesados
formados en barras de meandro pueden acumularse en secuencias fluviales generadas en varios marcos
tectónicos; si el depósito fue formado en una cuenca foreland, arco externo o en un valle rift, sólo podrá
determinarse interpretando el ambiente depositacional regional de las secuencias mineralizadas y de las
rocas fuentes que les dieron origen.
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Al tratar de relacionar los depósitos de menas con marcos tectónicos globales, es necesario dividir los
cuatro tipos principales de límites de placas (dorsales, zonas de subducción, zonas de sutura y fallas
transformantes) en un número adecuado de subambientes. Algunos de éstos dependen de la naturaleza
(oceánica o continental) de las placas involucradas, mientras que otros evolucionan durante prolongadas
interacciones entre las placas. En cada uno de estos sub-ambientes ocurren procesos volcánicos,
plutónicos, sedimentarios y metamórficos, que generan secuencias sedimentario-volcánicas y rocas
plutónicas o metamórficas características del marco tectónico en consideración. En la mayoría de los casos
los marcos tectónicos modernos son definidos de acuerdo a su posición con respecto a los límites actuales
de las placas. Las rocas que allí se forman son observadas y las secuencias rocosas antiguas se interpretan
como formadas en ambientes pasados análogos a los modernos. En la actualidad la deformación y el
metamorfismo de los principales cinturones orogénicos pueden ser asociados a procesos que ocurrieron en
marcos tectónicos relacionados con algún límite de placas (dorsal centroceánica, zonas de subducción o de
sutura o fallas transformantes (Fig. 16-1), pero otros procesos no-orogénicos (epirogénicos) ocurrieron en
marcos tectónicos intraplaca (oceánicos o continentales), relacionados probablemente con puntos calientes
(hot spots) presentes en el manto.
D E
F G
Fig. 16-1. Secciones a lo largo de la litósfera terrestre actual mostrando los diferentes tipos de límites e
interacciones posibles entre las placas tectónicas. En negro: corteza oceánica, cuencas marginales y cuencas
remanentes; en amarillo con rayitas: corteza continental; en verde: manto litosférico; en rojo: arcos volcánicos y
zonas de sutura. Límites: DIVERGENTES o dorsales; CONVERGENTES: zonas de subducción (arcos volcánicos y
márgenes activos) o zonas de sutura; TRANSFORMANTES: fallas transformantes; MARCOS INTRAPLACA: valles rift,
puntos calientes (en morado) y márgenes pasivos (punteado). De W a E: (A) margen activo andino, escudo
brasileño, margen pasivo atlántico de Brasil, dorsal Centroatlántica, margen pasivo del oeste de África, escudo
africano, valle rift africano, margen pasivo del este de África, dorsal Índica. (B) Escudo chino, cuencas
marginales japonesas, arco volcánico japonés, océano Pacífico, punto caliente de Hawai (cadena de islas
oceánicas y guyots), dorsal del Pacífico sur, margen activo andino. (C) Escudo chino, cuenca marginal del mar
de la China, arco volcánico filipino, cuenca marginal de las Filipinas, arco volcánico de las Marianas, océano
Pacífico, margen transformante del oeste de Norteamérica (falla de San Andrés). (E) Escudo australiano, margen
pasivo del este de Australia, cuencas marginales de Dampier y Nva. Caledonia, arco remanente de Nva.
Caledonia, arco volcánico de las Nvas. Hébridas, océano Pacífico. De N a S: (F) Arco extinto del Cáucaso,
cuenca remanente (mar Negro), placa turca, falla transformante de Anatolia y arco volcánico turco desactivado,
cuenca mediterránea, margen pasivo del norte de África. (G) Meseta del Tíbet, sutura himalayana (colisión
continental), escudo de la India, margen pasivo del SE de la India, posible futura zona de subducción en
formación, dorsal Índica. Modificado de DEWEY Y BIRD (1973).
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Las descripciones que siguen, relacionando marcos tectónicos con depósitos minerales asociados,
comenzarán con los depósitos formados en ambientes oceánicos, dado que la expansión de los fondos
oceánicos es el motor principal de la tectónica de placas. Estos depósitos se hallan sobre todo en ofiolitas
emplazadas tectónicamente en cinturones orogénicos durante colisiones arco/arco, arco/continente o
continente/continente. A continuación, se describirán los marcos relacionados con zonas de subducción y
de colisión (o sutura), para finalizar con los marcos relacionados con la actividad ígnea intraplaca, rifts
continentales y límites transformantes (ver Fig. 16-1).
Fig. 16-2. Mapa esquemático de un complejo ofiolítico en Terranova, mostrando las diversas litologías que
contiene, su relación con las rocas aledañas y los depósitos de menas contenidos en cada tipo litológico. Los
contactos de los cuerpos ofiolíticos son generalmente fallas de corrimiento. En la suela del corrimiento
principal, que contiene a la napa ofiolítica, puede desarrollarse una zona de contacto de relativa alta temperatura
debida al emplazamiento de litosfera profunda y caliente, no es metamorfismo de contacto sensu stricto y no es
igual a una aureola de contacto producida por una intrusión ìgnea. Nótese la gran profusión y variedad
metalogénica posible en los depósitos asociados, que contienen una asociación Mn-Cu-Fe-Cr-Pt.
(B) Sulfuros masivos de Cu-Zn-Fe-Pb (tipo Chipre): la circulación convectiva del agua marina,
originalmente fría y oxigenada, en el interior de la corteza oceánica de nueva formación origina importantes
depósitos de Cu-Pb-Zn, en forma de sulfuros masivos y stockwork (Fig. 16-3). El agua marina (a 4°C) se
infiltra a través de las múltiples fracturas y grietas de la nueva corteza, penetrando a más de 4-6 km de
profundidad y alcanza temperaturas de unos 350 °C, debido al elevado gradiente geotérmico local. Son
soluciones salinas ricas en hidrosulfuro y cloruro, Na, Mg, Ca y K, que alteran metasomáticamente las rocas
basálticas y gabroides, generando espilitas, queratofiros y rodingitas, serpentinizando a las rocas
ultramáficas del manto y a los cumulados máfico-ultramáficos, generando vetas de crisotilo (asbesto) y
depósitos de talco-magnesita. Originalmente son oxidantes, pero durante su trayecto en el interior de la
corteza estas soluciones clorinadas y sulfuradas calientes se tornan reductoras y lixivian metales de las
rocas basálticas. Cuando finalmente ascienden a niveles superficiales, depositan su carga formando
importantes depósitos de sulfuros masivos de tipo exhalativo-hidrotermal (tipo Chipre), especialmente en los
altos topográficos submarinos (horst de los valles rift, montes submarinos, etc.). La zona de recarga de la
circulación convectiva es muy amplia y difusa, abarcando grandes áreas del fondo oceánico. No así las
zonas de descarga, las cuales se hallan extremadamente localizadas, teniendo un gran caudal. Estas zonas
de descarga hidrotermales fueron descubiertas en el piso de la dorsal E del Pacífico por el submarino
ALVIN, en 1982. Constan de chimeneas que exhalan aguas a 300-350 °C, muy ricas en sulfuros,
denominadas por sus descubridores chimeneas de humo negro (Fig. 16-4). Estas fueron muestreadas,
hallándose que están formadas por costras sucesivas de sulfuros de Zn-Cu-Pb, barita, anhidrita y otros
minerales, formando cuerpos tubulares de 30-50 cm de diámetro y 3-4 m de altura, que se yerguen en el
fondo marino.
Fig. 16-3. (A) Corte del valle axial de una dorsal mostrando la ubicación de los depósitos de menas de Mn y Cu
asociados basaltos almohadillados submarinos, espilitizados por la alteración hidrotermal en esa zona de
elevado gradiente geotérmico. (B) Modelo de circulación convectiva hidrotermal en la corteza del valle axial de
una dorsal. Las flechas indican que la zona de recarga freática marina es muy difusa y amplia, mientras que las
zonas de descarga son muy localizadas. El lente o cuerpo de sulfuros masivos vulcanogénicos se forma muy
cerca o en el fondo marino y luego es rápidamente soterrado por sedimentos pelágicos o nuevas lavas. El
stockwork debajo del lente masivo representa la zona de ascenso de los fluidos hidrotermales mineralizantes. A
la derecha de la figura se muestran las isógradas de metamorfismo de piso oceánico, con gradiente de baja P/T.
Facies metamórficas: z, zeolitas; ev, esquistos verdes; an, anfibolita. (a) Rocas gabroides; (b) Complejo de
diques de diabasa; (c) Basaltos almohadillados espilitizados; (d) Costras y capas de óxidos de Mn hidrogénicos;
(e) Lente de sulfuros masivos vulcanogénicos de Cu-Fe ( Zn-Pb-As-Sb-Au-Ag-Ni-Co); (f) Stockwork de sulfuros
y alteración propilítica. Modificado de Sassano y Cárcano (1983).
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(C) Nódulos-costras de hidróxidos de Fe-Mn: las aguas reductoras calientes al abandonar las chimeneas
entran en contacto con el agua marina fría y oxidante, precipitando inmediatamente óxidos e hidróxidos de
Fe y Mn, que forman nódulos y costras sobre la corteza basáltica, éstos depósitos se denominan
hidrogénicos, y generalmente se hallan interestratificados con sedimentos pelágicos, como barros rojos,
barros calcáreos y barros de radiolaritas. El ALVIN además descubrió que un nuevo tipo de ecosistema
marino pelágico se había generado en los alrededores de las chimeneas hidrotermales. Las aguas calientes,
ricas en bacterias, nutren a extrañas criaturas como almejas gigantes (de 30 cm), gusanos tubulares rojos
(de 1 m), cangrejos, camarones, etc. La preservación de los sulfuros precipitados requiere de condiciones
anóxicas o de un rápido soterramiento debajo de sedimentos detríticos o hidrogénicos. Las chimeneas han
sido halladas sólo en el fondo de la dorsal Pacífico-este, en segmentos con muy elevada tasa de expansión
(8-10 cm/año), lo que sugiere que altas tasas de expansión pueden ser favorables para la formación de
eficientes sistemas convectivos hidrotermales que permiten la acumulación de sulfuros y nódulos de Mn.
(D) Depósitos epigénicos hidrotermales: otros tipos de depósitos hidrotermales (hipotermales) se asocian
a grandes zonas de cizallamiento profundas, que cortan a rocas gabroides y cumulados ultramáficos. En los
cumulados se hallan mineralizaciones de arseniuros de Ni-Co y sulfuros de Ni-Fe; en las rocas gabroides,
depósitos de calcopirita (Cu) y pirrotita (Fe). El resto de la zona gabroide es notoriamente estéril en
depósitos de menas. La TABLA 16-1 resume esquemáticamente los principales depósitos de minerales
asociados a marcos tectónicos oceánicos.
Fig. 16-4. Esquema de la zona de descarga hidrotermal submarina en el piso del valle axial de la dorsal del
Atlántico norte, tal y como fue fotografiada por el submarino no-tripulado ALVIN. La descarga submarina más
concentrada forma lo que se denominado una “chimenea de humo negro”, que exhala un fluido denso,
negruzco, muy caliente (a una temperatura de 350ºC) y sobresaturado en menas metálicas; otras “chimeneas”
exhalan agua no-mineralizada a 300ºC y se denominan de humo blanco o “bolas de nieve”, siendo el material
blanquecino sulfatos insolubles (barita, anhidrita); y otras están extintas y desgastadas. Las chimeneas activas
se hierguen generalmente unos 3-4 m por encima del suelo marino y alcanzan hasta 50 cm de diámetro, pero
recientemente se ha hallado chimeneas gigantes de hasta 30-40 m de altura. Todo el fondo marino, formado por
basaltos almohadillados, se halla cubierto de costras de óxido-hidróxidos de Mn. En este ambiente situado en
total oscuridad existe un ecosistema realmente insólito, alimentado por la energía termal de las chimeneas y una
sobreabundancia de bacterias, que generan los nutrientes necesarios para sustentar una extraña vida
multicelular constituida por gusanos tubulares con las puntas rojas (¿por qué rojas si no hay luz?), almejas
gigantes, camarones y cangrejos. Algunos de estos ejemplares fueron sustraídos del fondo marino por el brazo
mecánico del ALVIN y se encontró que habitan en un ambiente tan contaminado con elementos venenosos
como Cu, Pb, Zn, As, etc. que su consumo sería letal para seres humanos. Algunos científicos creen que en
lugares como estos, en el Arqueano, comenzó la vida en la Tierra, hace 4.000 Ma y otros especulan que en Marte
pudieran existir “oasis” similares alimentados por una circulación convectiva hidrotermal similar a la terrestre
cuando el planeta rojo tenía un océano similar al terrestre. Modificado de MITCHELL Y GARSON (1983).
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-Arcos magmáticos: en los que la generación de magma se relaciona directamente con el descenso de la
litosfera oceánica, y la deshidratación de la corteza oceánica metasomatizada en las dorsales.
-Trincheras submarinas y arcos externos: donde la destrucción de las placas es responsable de procesos
predominantemente tectónicos.
-Cuencas ante-arco: donde la subsidencia y la sedimentación se relacionan indirectamente con la subducción,
estando influenciadas por fuentes diversas, como el arco externo o el arco magmático.
-Cinturones magmáticos retro-arco: situados unos cientos de km tierra adentro en los márgenes activos
tipo andino, generados por fusión parcial de metasedimentos en una corteza muy gruesa formada por napas
de corrimiento imbricadas con rocas fuertemente plegadas y tectonizadas.
-Cuencas retro-arco: cuya subsidencia y sedimentación se halla influenciada por el crecimiento y erosión
de los cinturones magmáticos retro-arco.
-Cuencas marginales y cuencas inter-arco: situadas detrás de los sistemas arco-trinchera y generadas
por el proceso de expansión retro-arco, indirectamente relacionado con la zona de subducción.
No se conocen bien las etapas iniciales de la subducción, ni los lugares donde ésta comienza. Entre los
mecanismos propuestos se encuentran: movimiento gravitacional de la litosfera generada en zonas de
expansión (dorsales); hundimiento de litosfera "fría" y por lo tanto, densa; y arrastre viscoso debido a
corrientes de convección en el manto superior. Las zonas de subducción actuales parecen demostrar que la
subducción comienza en los límites entre corteza oceánica normal y corteza más gruesa, que puede ser
continental o corteza oceánica anómala. Se acepta que la litosfera oceánica más antigua (más fría y de
mayor densidad) tiende a ser subducida más fácilmente que la litosfera oceánica joven (caliente y menos
densa). Una vez que el proceso de subducción comienza procede por muchas decenas de millones de años,
terminando con una colisión de tipo alpino, o por un cambio en el movimiento relativo de las placas, que
pudiera resultar en un límite de tipo transformante o en una inversión de polaridad de subducción.
Cuando la subducción comienza en un ambiente intra-oceánico, el proceso es meramente tectónico y
consiste en la formación de un complejo de subducción o prisma de acreción, formado por una melánge de
sedimentos marinos no subducidos y fragmentos ofiolíticos arrancados a la placa oceánica. Sólo cuando la
placa subducida alcanza la profundidad “mágica” de 70-80 km comenzarán los complejos procesos de
deshidratación y fusión parcial que darán origen a magmas tholeiíticos, que al principio serán extrusionados
sobre el fondo marino como lavas basálticas almohadilladas, casi idénticas a las que forman la parte
superior de la corteza oceánica. A medida que la subducción progresa, el complejo de subducción crece y el
arco magmático incipiente evoluciona hacia series calco-alcalinas hasta emerger de la superficie del mar: se
ha formado un arco volcánico intra-oceánico con un fuerte vulcanismo subaéreo (Fig 16-5).
Si la zona de subducción se forma marginal a una masa continental (margen activo), se forman un
complejo de subducción y una trinchera submarina marginales al continente (tipo andino). Cuando la placa
alcanza la profundidad crítica comienza la generación de magmas. Estos serán ahora intrusionados en la
corteza continental como batolitos graníticos y formarán sobre la superficie del continente una cadena de
estratovolcanes andesíticos, acompañados por extensos flujos de cenizas y de ignimbritas y profundas
calderas de colapso o explosión (Andes Perú-Chile y México-Centro América).
En el momento actual y probablemente en tiempos pasados, existe una marcada diferencia entre las
zonas de subducción con polaridad este y las de polaridad oeste, sobre todo en los márgenes de la cuenca
del Pacífico. Las zonas de subducción situadas al este del Pacífico (Norte-Centro-Suramérica) se hallan
cerca de la dorsal Pacífica y destruyen corteza joven y caliente debajo de una corteza continental que
avanza hacia el oeste, empujada por la expansión del piso del océano Atlántico. En los Andes centrales
(Perú-Chile) la subducción es de ángulo bajo (15-25°), se produce así una erosión tectónica del complejo
de subducción, el cual es sobrecorrido por el continente y no se preserva. La compresión genera un cinturón
de napas retro-arco, el cual crecerá hasta el punto de generar magmas anatécticos propios, que formarán
otro arco magmático detrás del original, como ocurre en Bolivia.
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Las zonas de subducción con polaridad este situadas al NE del océano Índico (Indonesia), subducen
corteza oceánica antigua, gruesa y fría debajo de un margen activo, con un ángulo de subducción alto (más
de 45°). Allí no se generan cinturones magmáticos retro-arco, pero sí se preservan los complejos de
subducción, los cuales pueden llegar a emerger formando arcos externos no-magmáticos, especialmente si
el aporte de sedimentos sobre la placa oceánica está controlado por masas continentales cercanas, como
ocurre en las islas Nicobar y Andamán, ceca de Indonesia (Fig. 16-5). Contrariamente, las zonas de
subducción con polaridad oeste situadas en el margen oeste del Pacífico muestran un fenómeno
denominado expansión retro-arco, cuyo efecto es el de disecar los arcos maduros, generando un arco
activo supra-zona de Benioff y un arco inactivo separado del anterior por una cuenca marginal. La cuenca
marginal es muy similar a una pequeña cuenca oceánica, sólo que en ella la expansión del piso oceánico no
es a través de una dorsal definida, sino que ocurre de manera esporádica y por “parches” a lo largo y ancho
de la misma. El arco remanente, una vez desactivado el vulcanismo, es objeto de una profunda erosión y
subsidencia, que lo pueden llegar a sumergir bajo las aguas, lo que promoverá la formación de arrecifes y
atolones coralinos. Este caso es muy notable en los arcos de Filipinas, Marianas, Tonga, Japón, Nueva
Zelanda y de las Antillas Menores.
En cuanto a la metalogénesis los ambientes relacionados con la subducción son muy importantes y
prolíficos. Los arcos magmáticos y los cinturones magmáticos retro-arco contienen ricos yacimientos de tipo
singenético y epigénico relacionados con la actividad hidrotermal plutónico-volcánica. Los complejos de
subducción, los arcos externos y las cuencas marginales, en los que a menudo se hallan fragmentos y
napas ofiolíticas arrancados de la placa subducida, pueden contener los característicos depósitos formados
en marcos oceánicos, asociados a la suite ofiolítica, ya descritos (Fig. 16-2).
En los arcos más complejos, al parecer existe un basamento antiguo que incluye fragmentos de corteza
continental paleozoica o precámbrica que fueron separados del continente tras la expansión retro-arco en un
margen activo previo (Japón, Filipinas, isla norte de Nueva Zelanda). Las rocas volcánicas son
predominantemente andesitas, andesitas basálticas y dacitas, raramente se encuentran rocas más silíceas.
Debido al levantamiento las rocas volcánicas subaéreas son rápidamente erosionadas y se preservan
raramente. Las facies reportadas comprenden lavas almohadilladas basálticas o andesíticas y brechas de
flujo submarinas, interestratificadas con depósitos de lahares y flujos de lodo submarinos, formados por la
erosión de los volcanes subaéreos.
Fig. 16-5. Mineralización asociada a un sistema arco-trinchera. El prisma de acreción ha crecido lo suficiente
para emerger del mar como un arco externo. Ofiolitas desmembradas con sus depósitos Cu-Fe y Cr han sido
obducidas e incorporados a la mèlange, cuyas partes más profundas sufren metamorfismo de alta P/T con
formación de jadeita-nefrita. Las peridotitas aflorantes pueden desarrollar, en climas tropicales, lateritas
niquelíferas. En el arco volcánico emergente se originan depósitos tipo “kuroko” y en las cúpulas de los
batolitos intrusivos se pueden desarrollar pórfidos de Cu-Au; skarns metasomáticos de W-Sn pueden originarse
en las aureolas de contacto de los batolitos epi-mesozonales. La cuenca ante-arco puede acumular Au en
placeres y generar sulfuros masivos tipo “Besshi”. Las soluciones responsables de la serpentinización pueden
depositar vetas de cinabrio (Hg), que generalmente se encuentran en las grauvacas del complejo de subducción,
desligadas de las serpentinitas que les dieron origen (depósitos tipo “Almadén”). Otros depósitos menores son
mostrados y señalados en el diagrama. Modificado de MITCHELL Y GARSON (1983).
B) Márgenes continentales activos: incluyen los llamados márgenes de tipo andino y los arcos tipo
cordillerano. Muchos márgenes continentales activos son la continuación dentro de los continentes de arcos
intraoceánicos (Aleutianas-Alaska, Tonga-Nva. Zelanda). Este tipo de arcos tiende a formarse casi siempre
en los márgenes occidentales de los continentes (Fig. 16-6). En muchos arcos las rocas volcánicas recubren
una corteza muy engrosada debido al acortamiento tectónico y al sobrecorrimiento de placas. Aunque la
corteza debajo del arco está en un estado general de compresión, muchos arcos volcánicos experimentan
fallamiento extensional de bloques, que originan graben paralelos (lagos de Nicaragua y Managua) u
oblícuos al arco. Las rocas volcánicas extrusionadas son típicamente calco-alcalinas y shoshoníticas, de
composición intermedia a ácida (andesita a riolita), raramente basálticas. Comprenden altos estratovolcanes
construidos por intercalaciones de lavas, piroclásticos e ignimbritas. Gruesas secuencias de sedimentos
volcaniclásticos se acumulan en los flancos de los volcanes, sobre todo en depresiones y graben de origen
tectónico, donde se interestratifican con sedimentos fluviales.
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Entre o en los flancos de los volcanes afloran extensas áreas de rocas pre-volcánicas, que consisten de
rocas metamórficas antiguas y de rocas sedimentarias levantadas e intrusionadas por plutones de tonalita-
granodiorita, con escasos granito y diorita. El detritus proveniente de estas rocas prexistentes se mezcla con
los del arco formando sedimentos epiclásticos y polimícticos.
Los arcos antiguos, que otrora fueron arcos activos o inactivos, se hallan ahora en los márgenes
continentales o en posiciones intraplaca, debido a que han sido emplazados tectónicamente en los
cinturones orogénicos por el proceso de colisión-acreción. La naturaleza previa de estos arcos
(intraoceánicos o márgenes activos) a veces es difícil de determinar, aunque un ambiente oceánico puede
ser inferido por la presencia de abundantes rocas basálticas submarinas. Los dos tipos pueden diferenciarse
sólo mediante estudios muy completos efectuados en zonas periféricas, que requieren de un conocimiento
de la polaridad de la subducción y otras variables. Muchos arcos antiguos han sido incluidos en las
secuencias denominadas "eugeosinclinales" del Paleozoico al Terciario ubicadas en diversos cinturones
orogénicos. Algunos autores postulan su existencia hasta en cinturones del Proterozoico, basándose en la
gran similitud litológica de las secuencias. El problema de estos arcos antiguos es que, debido a la colisión y
levantamiento subsiguientes, han sido erosionados hasta sus raíces, las cuales contienen sólo complejos
ígneo-metamórficos muy deformados, carentes a menudo de rocas volcánicas diagnósticas, indicadoras de
marco tectónico. A pesar de ello, muchos arcos deformados y "volcados" han sido identificados en
numerosos cinturones montañosos, como los montes Urales, las montañas Rocosas, el Himalaya y las
cordilleras Hercínicas europeas. Otros han sido propuestos en cinturones proterozoicos que ahora forman
parte de escudos precámbricos, como el Escudo Arábigo y el de Guayana (Provincia Pastora).
U-V
4 cm/año
Fig. 16-6. Mineralización asociada a un margen continental activo tipo Andino. La mineralización refleja una
completa zonación regional de provincias metalogénicas, con una copiosa mineralización, que incluye:
depósitos de epitermales a hipotermales polimetálicos, pórfidos de Cu-Mo, depósitos xenotermales de Sn-Ag-
Sb, skarns con variadas mineralogías, magmas mena con Fe-apatito y placeres auríferos con gran volumen de
reservas. En las cuencas retro-arco compresivas se pueden generar depósitos de U-V tipo “Meseta del Colorado”
en areniscas fluviales. Escala vertical exagerada 3X, por claridad. Modificado de SASSANO Y CÁRCANO.
Debido a esta intensa actividad magmática y orogénica LOS ARCOS MAGMÁTICOS CONTIENEN LAS ROCAS
CON LA MAYOR CONCENTRACIÓN AREAL DE MINERALIZACIONES QUE SE PUEDAN HALLAR EN AMBIENTE TECTÓNICO
ALGUNO. Los depósitos más importantes, sin duda, son los grandes pórfidos de Cu-Mo o Cu-Au y los sulfuros
polimetálicos vulcanogénicos de Pb-Cu-Zn-Ag-Au (tipos Kuroko y Besshi), también se conocen depósitos de
skarn de Sn-W asociados a los plutones graníticos, depósitos epitermales de Au-Ag-Te, depósitos de
apatito-Fe formados por magmas mena y yacimientos de carbón, hidrocarburos y uranio, formados en las
cuencas ante-arco, inter-arco o retro-arco (Figs. 16-5 y 16-6).
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(A) Placeres auríferos: ricos placeres auríferos contenidos en sedimentos fluviales son posibles en este
ambiente. El oro proviene de depósitos de grano grueso (conglomerados polimícticos) situados en el arco
magmático adyacente y se puede hallar en paleocauces, barras de meandro y terrazas aluviales levantadas.
Los famosos placeres del Gran Valle de California, de edad Cuaternario, representan este tipo de ambiente y
acumularon tal cantidad de oro que dieron origen a la legendaria "fiebre del oro" de California, a mediados
del siglo pasado. Actualmente dicha región es una de las que proveen mayor cantidad de hortalizas, nueces
y frutas, a nivel mundial.
(B) Capas de carbón: en ambientes deltaicos se preservaron gruesas capas de materia vegetal, que por
soterramiento dieron origen a carbones sub-bituminosos, a medida que se producía la maduración térmica
de la materia orgánica.
(C) Evaporitas con sales de K: cuando las cuencas retro-arco sufren una marcada subsidencia se
pueden poner en contacto con las cuencas oceánicas y el ambiente sedimentario, típicamente continental,
pasa transicionalmente y episódicamente a marino costero-transicional. En estas condiciones y en climas
áridos, es posible la depositación de espesas secuencias evaporíticas, algunas de las cuales pueden
contener importantes estratos de silvina-carnalita, o sales de Li, todas ellas de alto valor económico. Los
salares de Chile y Bolivia contienen las más grandes reservas de este metal tan solicitado por la industria
electrónica (baterías recargables de ión-litio).
(D) Capas de carbón: debido a la gran variabilidad de los ambientes de sedimentación que puede ocurrir
en estas cuencas, es posible la depositación de secuencias fluvio-deltaicas, en las cuales puede preservarse
materia orgánica vegetal, formando luego gruesas capas carboníferas.
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Fig. 16-7. Depósitos asociados a un margen continental activo exhumado en el oeste de Norteamérica. El arco
magmático y la orogénesis tienen edad Cretácico tardío, por lo tanto, las rocas C-A afloran como una imponente
cadena de grandes batolitos graníticos, algunos de origen anatéctico. Los batolitos contienen numerosos
pórfidos de Cu-Mo. incluyendo los famosos y gigantescos yacimientos de Bingham Canyon (Utah) y Butte
(Montana), en el sur de California existen pegmatitas complejas con Li, Be y turmalina gema. Las ofiolitas
obducidas en extensos complejos ofiolíticos contienen cromititas podiformes, la secuencia del Gran Valle, de
Califronia, otrora una cuenca ante-arco, contuvo y contiene ricos placeres auríferos y las secuencias
continentales de la extensa cuenca ante-país contienen los importantes depósitos de U-V tipo “Meseta del
Colorado”. Finalmente, los corrimientos ante-país han levantado bloques precámbricos de edades proterozoica
y arqueanas que contienen depósitos tan variados como granitos con pegmatitas con Li-Be (Black Hills, Dakota
del Sur; Domo de San Pedro, Colorado; Nuevo México), carbonatitas con T.R. y Th (Mountain Pass, California) y
hasta un lopolito estratiforme con capas de Cr-Pt-Pd (Complejo Stillwater, en Montana). Numerosas vetas
hidrotermales polimetálicas (Pb, Zn, Cu, Ag, Au), bonanzas epitermales de Au-Ag-Te y depósitos de skarn se
asocian tambien a los batolitos mesozoicos y a las rocas volcánicas félsicas consanguíneas. Esta es una
provincia metalogénica de gran importancia en el ámbito mundial. Modificado de MITCHELL Y GARSON (1983).
13
Fig. 16-8. Esquema de una colisión continental tipo alpino-himalayano, que genera una megasutura continental.
Inicialmente existió una zona de subducción por debajo del margen activo “A”, que generó una cuenca ante-
arco y un complejo de subducción o arco externo, y alimentaba a un arco volcánico-plutónico calco-alcalino,
con un complejo basal metamórfico de baja P/T, detrás del cual existía una cuenca reto-arco, posiblemente
molásica. En el lado opuesto de la placa que se subducía (a miles de km de distancia) hubo un margen
continental pasivo con un grueso prisma sedimentario miogeoclinal, con una secuencia progradante de
plataforma-talud-levantamiento continental. Eventualmente el margen pasivo se aproximó a la zona de
subducción entrando en colisión ambas masas continentales. La colisión desactivó el arco volcánico en “A”,
levantándolo y exponiendo sus raíces plutónico-metamórficas, mientras que en el otrora margen pasivo se dio
lugar a una intensa deformación compresional que produjo un cinturón de napas de corrimiento ante-país (FTB:
foreland thrust fold belt) donde se involucran la melánge de subducción, rocas ofiolíticas, sedimentos del
margen pasivo, a menudo metamorfizados a intermedia P/T y hasta bloques del basamento Pre-C del margen
pasivo “B”. Luego de la colisión la raíz isostática del cinturón, engrosada hasta más 65 km de espesor por la
yuxtaposición de napas de corrimiento, sufre anatexis, con formación de magmas graníticos peralumínicos que
generan leucogranitos turmaliníferos ricos en Sn-W-F-B. Las rocas expuestas del arco magmático generalmente
contienen copiosas mineralizaciones de sulfuros y otras menas, en forma de pórfidos de Cu-Mo, vetas
hidrotermales polimetálicas, skarns, depósitos vulcanogénicos y xenotermales. El cinturón metamórfico de baja
P/T puede ser expuesto, allí es posible la exposición de mármoles de alto grado con rubí-zafiro-espinela noble o
de rocas metapelíticas con andalucita-sillimanita-corindón. Las rocas ofiolíticas obducidas pueden contener su
mineralización característica de Mn en sedimentos pelágicos, Cu-Fe vulcanogénico, Cr podiforme, Ni-Co
hipotermales y Pt magmático diseminado. La mèlange de alta P/T pudiera exponer rocas de facies esquistos
azules con jadeita-nefrita, secuencias flysch con vetas de cuarzo-Au o de sulfuros de Hg-Sb epitermales. Sobre
el margen pasivo se desarrolla una cuenca molásica con sedimentación continental a marina somera (cuenca
ante-país o foreland basin) en la cual pueden acumularse depósitos de U-V en areniscas, placeres de Au o Sn, y
sobre todo, capas de carbón y yacimientos de hidrocarburos. Los bloques de basamento precámbrico
levantados por la colisión pudieran exponer rocas con mineralizaciones típicas de la era precámbrica, como
anortositas titaníferas, cinturones verdes con formación bandeada de Fe, vetas auríferas o komatitas con
sulfuros masivos de Ni-Cu-Pt, además de granitos con pegmatitas complejas, gabros estratiformes y hasta
carbonatitas. En las rocas aflorantes del margen pasivo, del arco extinto, del escudo precámbrico o de las
ofiolitas, si el clima es apropiado, pueden generarse, respectivamente, lateritas de Al, Ni, Al-Fe-Mn, Nb-T.R., o
depósitos de enriquecimiento supergénico de Cu, Ag, Co-Ni, U-V, etc. En fin, las cuencas expuestas pueden
contener valiosos depósitos de sulfuros sedimentario-exhalativos, teletermales, evaporitas o fosforitas. Al
continuar los movimientos compresivos las napas serán levantadas y erosionadas cada vez más, pudiendo
llegar a desaparecer, entrando los dos basamentos continentales “A” y “B” en contacto directo sin presencia de
rocas supracorticales diagnósticas de la colisión: sutura críptica. Es sin duda el marco tectónico más complejo
que pueda existir. Basado en varios diagramas y secciones de Mitchell y Garson (1983), Windley (1988), y Wyllie
(1985).
15
Fig. 16-9. Depósitos asociados a las zonas de colisión del continente asiático con microcontinentes indochinos
durante el Mesozoico y con la India, en el Eoceno tardío. Los granitos anatécticos formaron cinturones
estanníferos generadores de los más importantes depósitos mundiales de Sn como placeres de varios tipos, en
los cuales tambien se recuperan columbita y tantalita. Existen pórfidos de Cu en los plutones tonalítico-
monzoníticos de los arcos mesozoicos, placeres de Au en cuencas ante-arco y cromititas en los arcos externos
o complejos de subducción con ofiolitas obducidas. En las cuencas retro-arco de Indochina se depositaron
evaporitas y sedimentos fluviales con depósitos de U-V tipo Colorado (Meseta Khorat), en ciertas partes rocas
de alto grado de la raíz del antiguo margen activo han sido expuestas y se han generado placeres de rubí-zafiro
y espinela noble producto de la denudación de mármoles de alto grado y skarns con esas gemas (Hunza y
Mogok). Las secuencias plataformales de ante-país (foreland basin) en la India han dejado al descubierto
importantes depósitos de fosforitas formadas en un antiguo margen pasivo proterozoico del Escudo Índico.
Finalmente, en cuencas graben intramontanas en Pakistán han sido intrusionadas carbonatitas con apatito, Nb y
T.R, en rifts pasivos post-colisionales. Pequeños plutones graníticos post-colisionales con Sn existen en los
altos Himalayas, pero su explotación es muy dificultosa debido a la altitud y accesibilidad. Las rocas de alta
presión de los prismas de acreción obducidos contienen vetas de jadeita y nefrita. Ciudades C: Calcutta; L:
Lhasa; M: Mandalay; R: Rangún; B: Bangkok; K: Kuala Lumpur; S: Singapur; Sg: Saigon. Modificado de
MITCHELL Y GARSON (1988).
17
(A) Granitos anorogénicos con Sn-U: granitos peralcalinos (con riebeckita), contienen importantes
concentraciones de elementos incompatibles. La mineralización se asocia a estructuras anulares y greisen,
conteniendo menas de Sn-Nb-Th-T.R. diseminadas y venas greisenizadas con Sn-Zn-Cu-Pb-Fe. Son
frecuentes las vetas de topacio-cuarzo, topacio-casiterita y de wolframita-columbita/tantalita. Es notable el
complejo de granitos alcalinos como stocks y diques anulares ubicado en las mesetas de Jos (Nigeria) y Air
(Níger) (Fig 16-9).
(B) Carbonatitas y rocas ultramáficas relacionadas: las carbonatitas son rocas ígneas volcánicas o
plutónicas formadas por más de 50% de carbonatos de origen ígneo (primarios). La intrusión de la
carbonatita origina una amplia aureola de fenitización y alteración metasomática, donde son notables las
transformaciones del basamento granítico-gneísico a fenitas (rocas con Na-anfíbol y Na-cpx) y de las rocas
ultramáficas (jacupirangitas, peridotitas y dunitas) a rocas de flogopita, llamadas glimmeritas. Las
carbonatitas han sido reconocidas como fuente de T.R., apatito, magnetita, vermiculita (alteración de
flogopita), circón, baddeleyita (ZrO2), pirocloro (óxido de Nb y T.R.), fluorita, barita, estroncianita (SrCO 3), V,
Ti, U y, excepcionalmente, de Pt, Cu y Pb (raro caso de la carbonatita de Palabora, Sudáfrica) (Fig. 16-10).
(C) Basaltos alcalinos y basanitas con gemas preciosas: en la región de Kampuchea (Laos-Tailandia)
existen placeres de rubí, zafiro, circón gema y espinela noble, derivados de extensos flujos basaníticos de
inundación originados en el manto superior profundo. Las gemas representan xenocristales de alta presión
formados en el manto superior y transportados rápidamente a la superficie por las lavas alcalinas.
Los valles rift continentales son graben muy amplios y largos caracterizados por una intensa actividad
volcánica y una acumulación de secuencias clásticas de origen continental. Los estudios más recientes
indican la existencia de dos tipos de valles rift: a) activos, que generalmente se desarrollan como uniones
triples de tres o más rifts, que radian desde un levantamiento dómico cortical producido por la epirogénesis
debida a un punto caliente o astenolito sub-cortical. Los rifts activos tienen una gran probabilidad para dar
lugar a nuevas cuencas oceánicas y representan la primera etapa del fracturamiento de una masa
continental; y b) pasivos, son los rifts post-colisionales que se desarrollan luego de una colisión continental y
perpendicularmente al cinturón de sutura. Generalmente permanecen como cuencas intramontanas, siendo
difícil que den lugar una nueva corteza oceánica o a un centro de expansión.
Las uniones triples rift/rift/rift pueden dar lugar a tres dorsales, pero comúnmente uno de los tres brazos
es abortado y queda como una muesca que se adentra desde el margen pasivo hacia en interior del bloque
continental. Estos rifts abortados o aulacógenos acumulan enormes espesores de sedimentos mientras que
forman parte del margen pasivo (en efecto, en ellos se suman las secuencias del valle rift y golfo
protoceánico más las del margen pasivo, que generalmente son inmensos prismas deltaicos). Si,
eventualmente, el océano abierto comienza a cerrarse, debido a un cambio en los movimientos de las
placas, se producirá una colisión continental y los aulacógenos quedarán como cuencas o graben
intracratónicos ortogonales al cinturón de sutura, pero de edad más antigua que la colisión continental.
18
Los valles rift y, en especial, los aulacógenos han sido objeto de detallados estudios debido al interés
económico que revisten como posibles sitios de formación de yacimientos de hidrocarburos y de evaporitas
continentales (boratos, en particular). Pero, a parte de esto, en estos graben ocurren intrusiones y
extrusiones con un enorme potencial metalífero. Las carbonatitas, las kimberlitas, los granitos alcalinos y los
complejos gabroides estratiformes son importantes fuentes de metales raros, preciosos y radiactivos. No
está claro si existen diferencias en las mineralizaciones de ambos tipos de rifts, por ende, se describirán los
depósitos asociados a ellos, independientemente de su origen del rift (activo, pasivo o aulacógeno).
Fig. 16-9. Depósitos asociados a puntos calientes intracontinentales y sus trazas. (A) Macizos graníticos
alcalinos de Nigeria-Níger, con mineralización de Sn, Nb, Y-T.R. y crocidolita. (B): Intrusiones no-orogénicas de
edad precámbrica en el SE de Africa. Se muestran los complejos gabroides estratiformes de Bushweld y el Gran
Dique de Zimbabwe y carbonatitas de edad Proterozoico (Palabora). La alineación de estos centros magmáticos
sugiere una traza de punto caliente o un antiguo rifting Proterozoico. Las líneas punteadas muestran la
ubicación de cinturones móviles intercratónicos. Modificado de MITCHELL Y GARSON (1988).
(D) Complejos gabroides estratiformes con Cr-Ni-Pt-Cu: enormes volúmenes de basalto tholeiítico
son intrusionados a gran profundidad debajo de los graben de los valles rift. Allí, en gigantescas cámaras
magmáticas, se produce un fraccionamiento gravitatorio que da origen a numerosos y ricos depósitos de tipo
magmático: Pt y Au diseminados, cumulados de cromitita (Cr), horizontes debidos a líquidos inmiscibles de
sulfuros de Ni-Cu-Fe, segregaciones de Ti-magnetita y V-magnetita en anortositas y "arrecifes" de sulfuros
con cantidades económicamente explotables de Pt y Au. Nuevamente Sudáfrica ostenta la primicia mundial
en este tipo de depósitos, con el espectacular Complejo Bushweld y otros plutones lopolíticos adyacentes en
Zimbabwe (Gran Dique). Sin embargo, otros plutones similares en el mundo contienen depósitos similares,
por ejemplo Muskox y Sudbury, en Canadá; Duluth y Stillwater, en Estados Unidos, Campo Formoso, en
Bahía, Brasil; y otros en Rusia (Noril’sk, Siberia), la India, Australia y la zona del mar Rojo (Arabia, Egipto y
Yemen) (Fig. 16-xx).
(B) Depósitos de Ag-Pb-Zn (tipo Sullivan): depósitos contenidos en secuencias muy espesas formadas
casi totalmente por clásticos terrígenos en secuencias flysch, generalmente metamorfizadas a bajo grado. La
mineralización es más o menos estratiforme y está limitada a lodolitas y limolitas, con escasos flujos y diques
basálticos asociados. Se cree que estos tipos de depósitos se formaron en rifts que no llegaron a formar
demasiada corteza oceánica o en aulacógenos.
(D) Evaporitas: sedimentos químicos depositados en las etapas iniciales de la separación continental o
en rifts abortados. Se acumulan gruesos espesores de cloruros de Na, K, Li y K-Mg, sulfatos de Ca, etc.
Fig. 16-10. Detalle del sistema de valles rift del este de Africa mostrando la ubicación de las kimberlitas y de las carbonatitas.
Nótese que las carbonatitas ocurren en o cerca de los graben centrales de los rifts, mientras que las kimberlitas ocurren en los
horst inter-graben, a una distancia angular de 3º−5º de los graben centrales. La gran mayoría de las kimberlitas son estériles
(círculos blancos), sólo un pequeño porcentaje contiene diamantes (círculos negros) porque provienen de profundidades
mayores de 150 km, donde ese polimorfo del C es estable. Cerca del centro de la figura, en el extremo sur del Rift Oriental, se
halla en único volcán carbonatítico activo del mundo, el Oldoinyo Lengai, en Tanzania, justo en el punto de intersección de
tres rifts. En una o dos localidades de esta área se sospecha la existencia de kimberlitas extrusivas (Igwisi). El volcán
Oldoinyo Lengai (al sur del Lago Natrón) es el único volcán carbonatítico activo del mundo. Los extensos flujos bimodales de
basalto Th-riolita o basalto alcalino-fonolita son posteriores a la apertura de los rifts y los inundan. Grandes lagos alargados
ocupan las depresiones más profundas de los graben centrales, algunos de estos lagos tienen más de 1.000 m de
profundidad, como el Tanganyka y el Malawi. Otros lagos, como el Victoria se hallan en mesetas o horst inter-rifts y tienen
profundidades muy someras. El famoso lago Natrón contiene una gran cantidad de carbonatos de Na-Ca-Mg disueltos, que
precipitan en las riberas en las épocas de verano. La zona volcánica de Toro-Ankole y el volcán Nyirangongo en el rift
occidental contiene las litologías más exóticas que se hallan sobre el planeta, incluyendo raras lavas melilíticas con el muy
raro mineral kalsilita (KAlSiO4). Los yacimientos en esta área son de tipo carbonatítico (Nb-T.R., Th, U, F, P, Ba, Sr), diamantes,
y evaporitas con sales alcalinas y magnesita. Es notable la estructura ramificada en uniones triples de este sistema de rifts.
Cuando la expansión alcance proporciones oceánicas, uno de los brazos de las uniones triples será abortado, mientras que
los otros dos coalescerán formando segmentos de una misma dorsal, la cual tendrá la forma de la zona de rifts, estando sus
segmentos cortados, pero no desplazados, por fallas transformantes casi ortogonales a ellos. Tomado y modificado de
SASSANO Y CÁRCANO (1988).
21
Fig. 16-11. Corte esquemático de un margen continental pasivo tipo “Atlántico” que se asoma a un océano
abierto con una dorsal centroceánica activa. La actividad sísmica y magmática ocurre a muchos miles de km del
continente, en cuyo margen sólo ocurren fenómenos de sedimentación y subsidencia isostática. El complejo
basamento continental conserva unidades formadas durante las etapas iniciales de rifting, como cuencas semi-
graben con clásticos continentales, flujos volcánicos bimodales e intrusiones máficas, que se hallan cubiertas
por la secuencia de golfo proto-oceánico integrada por lutitas negras, calizas y evaporitas, que a su vez está
cubierta por la secuencia de océano estrecho, caracterizada por una cuña clástica basal. En el borde del
continente se genera una plataforma continental progradante, que termina en un talud que grada hacia el
levantamiento continental, formado por cañones submarinos, turbiditas y slumps. En el borde del talud pueden
desarrollarse facies arrecifales o éste puede ser invadido por un delta progradante alimentado por un masivo
drenaje del continente. Los depósitos desarrollados en este marco son de tipo sedimentario, sedimentario-
exhalativo y teletermales, pudiendo tener enormes reservas. En la costa pueden acumularse placeres de playa
con metales pesados, o incluso diamantes.
(A) Evaporitas: los depósitos salinos en las secuencias miogeoclinales no sólo son importantes por sus
reservas de sales de Na y K, yeso y anhidrita, sino que los diapiros salinos o domos de sal que ellos forman
constituyen excelentes trampas para hidrocarburos (plataforma del golfo de México). Además, las soluciones
salinas calientes que éstos expelen durante su diagénesis profunda son esenciales para la formación de los
depósitos de Cu estratolimitados y de los depósitos teletermales de Pb-Zn-Ba-F en las plataformas
carbonáticas suprayacentes. Enormes espesores de evaporitas fueron depositados en cuencas restringidas
durante las primeras etapas de la separación de la Pangea y se hallan ahora como diapiros salinos debajo
de las secuencias plataformales de África y Sudamérica (la cuenca Pre-Sal del Brasil) (Fig.16-12).
(B) Fosforitas: son rocas sedimentarias que contienen más de 10% de fosfato de Ca (como dahlita o
hidroxi-apatito amorfo). Ellas aportan las 4/5 partes de la producción mundial de fosfatos, utilizados en la
industria de fertilizantes. Se conocen desde el Proterozoico Medio, pero son principalmente abundantes en
el Cámbrico y el Pérmico, y desde el Jurásico al Terciario Tardío. Consisten en material fosfático en forma
de precipitados bioquímicos o granos detríticos, como intraclastos, pellets, oolitas y material fósil esqueletal.
La mayoría de las fosforitas se asocian, a menudo, a secuencias de lutitas negras, ftanitas y dolomías. Las
reconstrucciones paleogeográficas muestran que muchas fosforitas antiguas se formaron en costas con una
zona superficial de aguas muy oxigenadas (Fig.16-13). La precipitación del fosfato puede resultar de su
acumulación por el fitoplacton, por precipitación directa en el fondo marino o, durante la diagénesis somera,
por precipitación intersticial y remplazo de granos carbonáticos (oolitas, en especial). La asociación de aguas
resurgentes con la circulación oceánica actual indica que la depositación de estos sedimentos es común en
las costas occidentales de los márgenes continentales con orientación norte-sur (oeste de U.S.A., Perú-
Chile, SW de Africa). En los márgenes con costas en sentido E-W la depositación de fosfatos será favorable
en las costas del hemisferio norte que se asomen hacia el sur (sur de la península Arábiga) y en las costas
de hemisferio sur que se asomen hacia el norte (NW de Australia).
(C) Lutitas negras metalíferas: estos sedimentos finos de ambiente reductor y sus equivalentes
metamorfizados (filitas carbonosas y esquistos grafíticos) comúnmente contienen cientos de ppm (partes por
millón) de ciertos metales, sobre todo: Ag, Ni, Cr, V, Mo, Cu, Pb, Zn y U. Con raras excepciones, como las
lutitas negras uraníferas de los Alpes Venecianos, estos depósitos no son económicamente explotables. Sin
embargo, estas lutitas en algunos países constituyen reservas potenciales, dependiendo en las mejoras en
las técnicas de extracción. Estos sedimentos se depositan en ambientes marinos pelágicos anóxicos,
generados por transgresiones marinas sobre plataformas continentales y llanuras costeras. En general estas
transgresiones depositan fosfatos en áreas marinas someras favorables y lutitas negras metalíferas en los
bajos topográficos, en vez de los sedimentos hidrogénicos ricos en Mn (nódulos de manganeso) formados
en ambientes oxidantes.
23
Fig. 16-12. Diferentes tipos de márgenes pasivos desarrollados de acuerdo a las condiciones iniciales del rifting
y el régimen climatológico de la zona de separación continental. Desde arriba hacia abajo: 1. Margen
caracterizado por secuencias clásticas plataformales y de talud, generado en climas templados. 2. Margen
dominado por crecimiento de arrecifes y plataformas carbonáticas, generado en zonas tropicales con escasez
de sedimentación clástica, en aguas claras y cálidas. 3. Margen dominado por un gran delta progradante,
generado en clima tropical con gran aporte de clásticos continentales. En este caso el basamento contiene una
meseta basáltica formada durante la etapa de valle rift inicial. 4. Margen controlado por diapirismo salino. Las
capas de sal son las evaporitas depositadas en la etapa de golfo proto-oceánico, en clima árido. A lo largo de un
mismo margen orientado N-S son posibles tramos de centenares a miles de km de largo caracterizados por uno
de los tipos aquí mostrados, u otras posibilidades menos comunes, no consideradas en esta figura. Además,
hay variaciones también en el tipo de basamento continental fracturado por el rifting inicial, por ejemplo, en (3)
ocurre una meseta basáltica, en (1) pueden ocurrir kimberlitas o carbonatitas, en (4) capas rojas y lutitas negras,
las cuales al madurar y compactarse expulsarán hidrocarburos que pueden ser entrampados por los diapiros
salinos, etc.
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(D) Menas de Fe oolíticas: consisten de capas de oolitas formadas por chamosita (Fe-clorita) en una
matriz del mismo mineral o de siderita (FeCO 3). Como se explicó en el Tema 11, estos sedimentos se
depositan en ambientes marinos someros, por precipitación del Fe derivado de la erosión del continente
adyacente. Por ende, en los márgenes pasivos se pueden hallar las condiciones ideales para su formación.
(E) Formación bandeada de Fe: rocas corrientes en terrenos arqueanos y proterozoicos (cintornes de
rocas verdes) hoy completamente metamorfizadas. Puesto que no se conocen equivalentes modernos, se
sugieren como ambientes de formación lagos intracontinentales o lagunas costeras y barras con amplias
llanuras supratidales, o incluso exhalaciones hidrotermales submarinas.
(F) Placeres de playa: concentraciones económicas de minerales pesados pueden ocurrir en las costas
de los márgenes pasivos. Numerosos depósitos de circón, rutilo, ilmenita y monacita son conocidos y
explotados en las costas SW de Africa, sur de la India y del este del Brasil y Australia, sin contar las ricas
arenas diamantíferas de las costas de Namibia y Sudáfrica. Claramente es necesaria la presencia de rocas
madre adecuadas en el continente adyacente, un drenaje hacia el océano y la presencia de corrientes
litorales que concentren los minerales en depósitos de anteplaya.
Fig.16-13. Asociación observada en las costas actuales entre aguas resurgentes, frías y cargadas de nutrientes y
plancton, con horizontes de fosforitas, diatomeas y el misterioso fenómeno de las mareas rojas. Nótese una
importante zona de resurgencia situada al norte de Venezuela en la región de Carúpano, donde periódicamente
tambien se observan mareas rojas. Se observa claramente que la zona de resurgencia más importante del
mundo se halla en las costas de Chile y Perú. Otras explicaciones en el texto. Tomado de Mitchell y Garson
(1988).
(G) Depósitos teletermales de Pb-Zn en plataformas carbonáticas (tipo Valle del Mississippi):
descritos detalladamente en el Tema 14. Son gigantescos depósitos sedex de blenda, galena, barita y
fluorita asociados a rocas carbonáticas levemente plegadas y afectadas por disolución cárstica subaérea. Se
conocen grandes cuerpos de mena en U.S.A. (Valle del Mississippi, estados Missouri, Illinois y Kansas, de
edad Cámbrico y Carbonífero) y en la zona alpina del norte de Africa (montes Atlas, Marruecos; isla de
Cerdeña, Italia; y en Polonia, edad Triásico).
Lo que caracteriza a los márgenes pasivos actuales o antiguos es una marcada variación de facies a lo
largo de su rumbo. Puesto que estos márgenes, sobre todo aquellos orientados N-S, tienen miles de km de
longitud es casi seguro que abarquen varias zonas climáticas. La zona inicial del rifting era tan larga como el
margen generado por la separación y estuvo bajo regímenes climáticos distintos, que pueden variar de
zonas templadas, a desérticas y tropicales, en las cuales ocurren procesos sedimentarios enteramente
diferentes.
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En climas templados las plataformas contienen clásticos finos a gruesos, en climas áridos es posible la
depositación de evaporitas, en climas tropicales pueden desarrollarse grandes deltas o en su ausencia,
extensas plataformas carbonáticas y arrecifes. La Fig. 16-12 muestra algunos de los diferentes tipos de
márgenes continentales pasivos que pueden generarse. Es importante recordar que todos estos tipos de
márgenes pueden estar presentes simultáneamente en diversos tramos de un mismo margen pasivo. Toda
esta complejidad aumenta notablemente cuando el continente pasivo se aproxima a una zona de subducción
y el margen pasivo se involucra en una colisión continental. Aquí podrá ser deformado, plegado y
sobrecorrido en el cinturón de corrimientos ante-país (foreland) y hasta sufrir metamorfismo regional,
fenómenos éstos que harán mucho más difícil su interpretación. Precisamente debido a la orogénesis y el
levantamiento de antiguos márgenes pasivos han quedado expuestos basamentos con secuencias iniciales
de rifting y golfo proto-oceánico (sobre todo en los Alpes) que han permitido formular los modelos propuestos
para el proceso de separación continental.
Se describen en esta sección depósitos muy importantes formados en ambientes intracontinentales, pero
con marco tectónico incierto debido a su antigüedad o al registro fragmentario de las rocas donde están
contenidos, generalmente de edad Proterozoico. A menudo sus relaciones de campo y texturas iniciales
están oscurecidas o destruidas completamente debido al metamorfismo subsiguiente que, en algunos casos,
alcanzó la facies de anfibolita.
(A) Depósitos de vetas de U, tipo discordancia: son depósitos de uranio, como uraninita o pechblenda,
situados debajo de discordancias angulares entre sedimentos marinos de Proterozoico Temprano a Medio y
sedimentos no-marinos del Proterozoico Tardío. La mena se presenta en vetas carbonáticas unos cientos de
metros debajo de la discordancia y, localmente, en las areniscas fluviales suprayacentes. Además de uranio
se acumulan sulfuros con As y Se combinados con Fe, Cu, Pb, Co, Ni, Bi y Mo. También puede haber
notables concentraciones de Ag y Au. Son típicos de la cuenta de Athabaska, en Canadá.
(B) Conglomerados de cuarzo con Au y U (tipo Rand): los depósitos de U en conglomerados de
cuarzo, de edad Neoarqueano a Proterozoico (2.800-2.300 Ma), se conocen en Canadá (lago Elliot),
Sudáfrica (Witwatersrand), Brasil (Jacobina) y Australia occidental y comprenden la ¼ parte de las reservas
mundiales probadas de U. El uranio, asociado a pirita, ocurre por encima de una discordancia angular en la
base de una espesa secuencia de sedimentos clásticos marinos someros o continentales. Algunos de estos
depósitos fueron afectados por metamorfismo de alta temperatura, como el Rand de Sudáfrica, cuyos
conglomerados con U y Au alcanzan la facies de la anfibolita, a 600°C y sufrieron una removilización de
algunos elementos, que posiblemente ayudó a su concentración. El distrito minero del Witwatersrand, de
Sudáfrica es notable no sólo porque contiene grandes reservas de uranio, sino porque produce el 50% del
Au mundial, sus galerías alcanzan más de 3,5 km de profundidad y se proyecta llevarlas a 4,5 km.
La colisión del arco 4 con el continente 2 da comienzo a la etapa de acreción continental. Detrás de la
zona de sutura se forma un cinturón de napas de corrimiento ante-país (foreland), donde es posible la
generación de granitos anatécticos con Sn-W-U. Al oeste del cinturón de napas se forma una cuenca ante-
país donde es posible la acumulación de U-V en areniscas (tipo Meseta del Colorado) y la formación de
depósitos de Cu estratolimitados y capas de carbón.
Del mismo modo, la subducción hacia el oeste debajo del margen oeste de 2 resulta en el cierre de la
cuenca remanente y la colisión de los dos grandes bloques continentales 1/2 (Fig.16-14,E-F). La presencia
del gran arco externo en 2 inhibe la acreción y subsiguiente emplazamiento de ofiolitas, pero éste puede ser
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levantado y erosionado rápidamente, dejando expuestas rocas metamórficas de alta P/T con jadeita y
nefrita; o puede ser sobrecorrido por las rocas del arco magmático o por napas ante-tierra continentales,
dejando así una sutura críptica. Igualmente, en la ante-país (foreland) de 1 se genera un cinturón de napas
de corrimiento que involucran secuencias plataformales y antiguas secuencias de rift, donde pueden ser
expuestos numerosos depósitos previamente formados, como de Pb-Zn teletermales, ferrolitas, Cu
estratolimitado, fosforitas y evaporitas, el yeso de éstas últimas actuaría como horizonte lubricante en las
suelas de los corrimientos. Es frecuente en estos cinturones de corrimiento la inclusión de napas de rocas
del basamento antiguo, con mineralizaciones producidas en ciclos orogénicos muy anteriores o durante el
Precámbrico (con posibles mineralizaciones de Au, Ni, Cu en cinturones verdes o de Fe-Mn en los
cinturones granulíticos), así como fragmentos del propio manto superior subcontinental (lherzolitas
granatíferas), como ocurre en los Alpes Noroccidentales (la llamada Línea Insúbrica). En 2 la antigua
cuenca retro-arco compresiva se transforma en cuenca de entro-país (hinterland) y los corrimientos pueden
continuar. Como resultado de la colisión, el rift presente en 1, que antes se extendía hacia el océano,
termina ortogonal al cinturón colisional, constituyendo un aulacógeno (Fig. 16-14 F).
La inversión de polaridad de subducción luego de la colisión del arco 4 con el continente 2 produce una
nueva subducción hacia el oeste, resultando en una eventual colisión 2/3, donde la ubicación de los
cinturones de corrimiento de antepaís puede estar controlada por la presencia del rift abortado generado
anteriormente (ver Fig.16-14B).
Se ha producido una SUTURA TERMINAL. Los tres continentes y un arco volcánico han sido recombinados
en un nuevo supercontinente, el cual muestra marcadas diferencias con el supercontinente inicial. La
formación de cuencas graben post-colisionales (intramontanas) permite la acumulación de U en areniscas, la
depositación de evaporitas y posibles horizontes carboníferos (Fig.16-14G). Si el continente formado se
estaciona sobre plumas del manto, es posible iniciar un nuevo ciclo orogénico de rifting y deriva continental.
1. Los graben post-colisionales formados luego de colisiones arco/continente pueden dar origen a centros
de expansión, sin la necesaria intervención de plumas del manto. Los graben post-colisionales formados
a raíz de colisiones continente/continente pueden o no dar origen a centros de expansión, sin la
intervención de plumas del manto.
2. Los ciclos orogénicos raramente finalizan con colisiones arco/continente, sólo se estabilizan con
megacolisiones continentales, que den lugar a suturas terminales. Es posible demostrar que antes de la
Pangea del Triásico, existió, por lo menos, otra Pangea diferente durante el Neoproterozoico: Rodinia. La
preservación de numerosos aulacógenos formados en el Proterozoico prueba que el ciclo orogénico ya
actuaba de modo similar al actual hace más de 2.000 Ma. El rifting neoproterozoico de Rodinia dio lugar a
la deriva de masas continentales, las cuales fueron suturadas durante varias orogénesis colisionales
durante el Paleozoico (Uraliana, Apalachiana, Caledoniana y Hercínica), para dar origen a la Pangea del
Pérmico-Triásico. Esta comenzó un ciclo de desintegración durante el Mesozoico, que continúa en la
actualidad en la zona de los rifts africanos y el mar Rojo, y en China y Siberia (lago Baikal).
3. De acuerdo a esto la orogénesis ha alcanzado su clímax en el Himalaya, con suturas terminales, pero en
la región del Mediterráneo e Indonesia debe continuar el ciclo de colisiones arco/continente y
continente/continente hasta que África y Europa alcancen la sutura terminal con el cierre total del mar
Mediterráneo y hasta que Australia haya chocado con el sureste de Asia. Al mismo tiempo es posible la
evolución de los rifts africanos, formando un nuevo océano dentro de la actual placa africana. Atendiendo
a los movimientos actuales de las placas Pacífica y Americana, es casi imposible que una masa
continental llegue a entrar en colisión con las actuales zonas de subducción, el continente más próximo
es Australia y se halla a más de 10.000 km de la costa de Perú.
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SUMARIO Y CONCLUSIONES
METALOGÉNESIS Y MARCO TECTÓNICO GLOBAL
1. El estudio de los marcos tectónicos requiere una revaluación del registro geológico en términos de:
Dada la naturaleza cambiante y no-permanente de los límites de las placas y de sus uniones, cada región
del planeta ha estado en marcos tectónicos diferentes a lo largo de su historia geológica. Antiguos márgenes
continentales y zonas de subducción yacen hoy en día en el interior de los bloques continentales y
secuencias de rift-margen pasivo y ofiolitas se hallan a grandes alturas en los cinturones orogénicos.
2. Debido a la destrucción de la litosfera oceánica formada en las dorsales, se halla tan solo un registro muy
fragmentario de los antiguos márgenes de placas y solamente en los bloques continentales.
El volumen total de las ofiolitas emplazadas en zonas de subducción o colisión es ínfimo (del orden de
0,001%) si se compara con el volumen de la placa oceánica que ha venido siendo subducida durante 100-
200 Ma en dicha zona de subducción. Las irregularidades topográficas elevadas del fondo marino, como
islas oceánicas o montes marinos, escarpes de fallas transformantes y zonas de fractura o mesetas
submarinas, que poseen una raíz isostática y alcanzan espesores corticales de 12-25 km, son las que tienen
los mejores chances de ser emplazadas como fragmentos ofiolíticos, debido a que el gran grosor de su
corteza subyacente impide que sean subducidas. Estas irregularidades al llegar a una trinchera pueden
bloquear provisoriamente el proceso de subducción, desactivar parcialmente el arco volcánico y hasta
disminuir el ángulo de subducción, produciendo indentaciones o “cusps” en el arco volcánico.
3. Las asociaciones petrotectónicas claves para dilucidar la historia geotectónica de una región son:
La distribución actual de estas rocas es el resultado de los complejos movimientos de las placas,
migración de uniones triples y colisiones pasadas. Existen varios tipos de uniones triples, definidas por la
intersección mutua de tres tipos iguales o diferentes de límites de placas en un sólo punto. La geometría de
cada tipo de unión triple determina el modo como cada uno los límites involucrados evolucionará en el futuro.
4. Cada marco tectónico tiene un potencial intrínseco para la metalogénesis y la formación de recursos
energéticos, determinados por los tipos de series ígneas emplazadas, los tipos de cuencas generadas y el
gradiente geotérmico que actuó durante el metamorfismo en el mismo. En los límites de placas divergentes
se tiene que:
a) La secuencia inicial de rift/golfo proto-oceánico puede generar valiosos depósitos sedimentarios,
sedimentario-exhalativos, teletermales o evaporíticos, pero sobre todo se caracteriza por la variada
asociación metalógénica relacionada con intrusiones y extrusiones no-orogénicas, como complejos
gabroides estratiformes, complejos alcalinos, carbonatitas, kimberlitas y basaltos tholeíticos de
inundación.
b) Durante la subsidencia de los márgenes pasivos generados se forman muy variados depósitos
sedimentarios y diagenéticos que son preservados debajo de inmensos espesores de sedimentos
plataformales y de talud. En esta etapa es posible la maduración, migración y entrampamiento de los
hidrocarburos debido al soterramiento de las rocas madre (lutitas negras) depositadas en las etapas
iniciales del rifting, a su vez que se generan trampas estructurales de diversos tipos. Los marcados
cambios de facies sedimentarias en las secuencias plataformales pueden dar lugar a importantes
trampas estratigráficas en discordancias y secuencias de on-lap/off-lap. Las secuencias evaporíticas
soterradas y los niveles lutíticos sobrepresionados son involucrados en diapirismo, formando domos y
anticlinales de sal o de barro. Los sedimentos costeros pueden albergar ricos placeres de playa, con
Sn, Au, Ti, T.R., Zr o Fe.
5. LOS SISTEMAS ARCO-TRINCHERA CONTIENEN LAS DOS ASOCIACIONES PETROTECTÓNICAS MÁS FÉRTILES PARA LA
METALOGÉNESIS y contienen, además, varios tipos de cuencas con potencial metalogénico.
a) Las rocas ígneas y metamórficas de los arcos magmáticos contienen una profusión de menas
metálicas y no-metálicas originadas por procesos endogénicos ígneos, metamórficos, metasomáticos,
neumatolíticos e hidrotermales, o por el metamorfismo de yacimientos previos.
b) Los complejos de subducción contienen fragmentos ofiolíticos que pueden encerrar una amplia
gama de depósitos hidrogénicos, vulcanogénico-hidrotermales, magmáticos y metasomáticos
formados en dorsales centroceánicas, o posiblemente en islas oceánicas o arcos volcánicos primitivos
submarinos.
c) Las cuencas ante-, intra-, inter- y retro-arco contienen una amplia gama de depósitos sedimentarios
y sedimentario-exhalativos, así como aluvionales (placeres), siendo también áreas claves para la
acumulación de hidrocarburos, carbones y menas radioactivas.
6. La orogénesis que acompaña a los cinturones colisionales expone rocas profundamente enterradas de los
márgenes pasivos y activos involucrados, raíces de arcos volcánicos intermediarios, partes del basamento
continental antiguo (Paleozoico/Pre-C) y, a veces, hasta fragmentos del manto superior subcontinental.
Así ricos depósitos formados en rifts, aulacógenos, márgenes pasivos y sistemas arco-trinchera,
además de los generados en el propio cinturón colisional y aquellos característicos de terrenos
precámbricos, pueden ser expuestos a la superficie. De este modo podrán sufrir procesos de
meteorización y erosión que darán lugar a importantes yacimientos lateríticos, supergénicos y de
placer. La formación de estos depósitos residuales y supergénicos está determinada por el régimen
climático en que se encuentre el marco tectónico en un momento dado de su proceso de deriva.
Lateritas con bauxita se hallan ahora en la zona mediterránea, la cual actualmente no goza de un
clima tropical, debido al desplazamiento hacia el norte de Eurasia a partir del Cretácico.
Asimismo, las cuencas sedimentarias conteniendo variados recursos energéticos (HC, carbones y U-
Ra-V) y depósitos polimetálicos estratiformes o estratolimitados son expuestas a niveles donde
pueden ser aprovechables.
Sin embargo, demasiados levantamiento y erosión pueden ser contraproducentes, puesto que tienden
a eliminar las rocas supracorticales, epizonales, profusamente mineralizadas, dejando basamentos
meso-catazonales prácticamente estériles.
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10. La evidencia de regímenes tectónicos pasados se basa en analogías entre asociaciones petrotectónicas
Cenozoicas, cuyo marco tectónico se conoce con cierta precisión, y asociaciones antiguas, cuyo marco
tectónico podrá ser inferido a partir de detallados estudios geológicos regionales, que incluyen:
15. El MODELO GEOTECTONICO así estructurado permite, para una región dada:
a) Conocer con cierto detalle la historia geológica de la región.
b) Designar en las cuencas áreas favorables para la exploración y búsqueda de recursos energéticos:
hidrocarburos, carbones o elementos radioactivos.
c) Delimitar las zonas metalogénicas para la prospección de menas.
d) Delimitar áreas favorables para la explotación de energía geotérmica.
e) Determinar el riesgo geológico de la región.
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A, aulacógeno; BACB, cuenca retro-arco compresiva; BAEB, cuenca retro-arco extensional; BAMB, cinturón magmático
retro-arco; CR, levantamiento continental; CS, plataforma continental; FB, cuenca antepaís o foreland; FR, rift abortado;
FTB, cinturón de napas de antepaís; G, fosas y graben; HB, cuenca trans-país o hinterland; HD, domo epirogénico de
punto caliente; HM, margen de transpaís; IB, cuenca intracontinental; IR, rift intracontinental; LIC, cadena de islas
oceánicas; MA, arco magmático; MB, cuenca marginal; OA, arco externo no-magmático; OAT, cuenca ante-arco; OB,
cuenca oceánica; OIA, arco volcánico intraoceánico; OR, dorsal centroceánica; PT, traza de punto caliente
intracontinental; RB, cuenca remanente; RRT, falla transformante dorsal-dorsal; S, zona de sutura; TE, cuenca
transtensiva o pull-apart; TF, falla transformante. Plutones: puntos, complejos alcalinos; asteriscos, carbonatitas; cruces,
granitos peralumínicos o leucogranitos; equis, diorita-granodiorita C-A; barras cortas gruesas, ofiolitas obducidas; flechas
punteadas, centros de expansión; flechas; plumas del manto y respectivos puntos calientes.
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