Vid 1
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Y toda esta significación que tenemos de que es ser madre, que es ser
padre, que es ser hermano, que la fuimos experimentando. Por eso está
inconsciente y fantaseada, porque nosotros de la realidad percibimos
una parte, realmente no es la realidad, si no es una parte. Bien, y este
padre bueno tiene que suministrar amor al grupo de infantes, de niños
que demandan satisfacción plena inmediata. Todo tiene que ser
inmediato. Por eso también hay riesgo de que se lo devoren. Este padre
bueno no es necesariamente bueno, porque puede ser un líder político
abusador, puede ser un jefe delictivo de una banda en donde también
se lo admira. O sea, no tiene nada que ver con la bondad, sino que esta
admiración hace que haya una fantasía de padre bueno, lo que para
cada uno es un padre bueno. Y la metáfora es que el grupo se alimenta
y necesita cada vez más. Y la fantasía es vamos a ser el mejor grupo,
piensen en los mundiales, ahí se nota todo. O el líder padre bueno tiene
que ser el director técnico o el futbolista que más resalte. Y cuando
pasa eso, que todo queda en uno, el grupo pierde porque no se
distribuyen los roles.
Bien, y esta fantasía de ser el mejor grupo también implica que hay un
enemigo afuera, alguien que nos va a venir a arruinar esta fiesta.
Entonces, el líder es un personaje omnipotente, está relacionado, como
dije, con la hemago paterna, que puede ser una figura interna, siempre
es este líder emergente y externa, puede ser alguien que conduce las
masas, los políticos o alguien que está en el borde de esa situación, que
es el coordinador. Esto es fácil de ver, la verdad es que no es una teoría
tan compleja y es fácil de ver. Hay que empezar a entrenarse a observar
las noticias, los grupos, la gente que conocemos, ahí vamos a ir
pudiendo ver. Luego está el supuesto básico de ataque y fuga, que
también lo vemos mucho en la sociedad, en distintos países, en
situaciones políticas. Se fundamenta en la amenaza, claramente, de
atacar o huir. Y acá la imago paterna es la del padre terrible, al que le
tenemos miedo. Están presentes los miedos básicos, pichonianos, en
donde la pérdida y el ataque, en donde hay una ansiedad y un miedo
muy grande, pero también eso nos controla. Entonces, ahí sí hay un
enemigo interno adentro que se vuelve chivo emisario y que luego
cuando va afuera, va a ser ese sospechoso, va a ser ese peligro externo.
Este chivo de Miserio está ligado al enemigo externo y acá cito una
frase de Sartre que dice El grupo necesita en ciertas ocasiones de un
enemigo afuera y un sospechoso adentro. Esto él lo decía en relación a
la Revolución Francesa. Y piensa en esto, cuántas veces en el grupo
pasa algo, alguien empieza a hablar mal de alguien que no está o que
se fue, que se vuelve un problema y todos se quedan tranquilos, se lo
chiva. Pero esto también pasa en las grandes sociedades a nivel global.
Un país se vuelve el enemigo, los demás son todos buenos. Esta
cuestión de ataque y fuga la vemos permanentemente. Es muy del
humano, porque tiene que ver con ese tiempo en donde para sobrevivir
teníamos que justamente atacar y huir permanentemente. Y es una
instancia que es necesario superar, porque si no, no se puede crear nada
positivo. Luego tenemos el tercer supuesto básico, que es
emparejamiento, que tiene que ver con la pareja. Acá la imago presente
es la de la madre buena y el padre bueno. Y la fantasía es primaria, es
esta mamá papá, en donde la emago es cleniana, si él es discípulo, bien
es discípulo de Melani Klein, entonces trabaja mucho con esta teoría y
remite a los padres acoplados en el coito permanente.