CONCIENCIA1
CONCIENCIA1
CONCIENCIA1
La conciencia es una voz interior con la que Dios orienta a las personas
Proverbios 20:27
El espíritu que Dios ha dado al hombre es luz que alumbra lo más profundo de su ser.
(V. también Job 32:8.)
Isaías 30:21
Tus oídos oirán detrás de ti estas palabras: «Este es el camino, anden en él», ya sea
que vayan a la derecha o a la izquierda.
Juan 1:9
[El Espíritu de Jesús toca el corazón de toda persona:] Aquella luz verdadera, que
alumbra a todo hombre, venía a este mundo. (V. también Juan 14:6.)
Romanos 2:14,15
[Aun quienes no han aceptado a Jesús como su Salvador tienen conciencia del bien y
del mal. Es algo que el Señor ha dado a todas las personas.] Cuando los que no son
judíos ni tienen la Ley hacen por naturaleza lo que la Ley manda, ellos mismos son su
propia ley, 15 pues muestran por su conducta que llevan la Ley escrita en el corazón.
Su propia conciencia lo comprueba, y sus propios pensamientos los acusarán o los
defenderán.
2. Cada uno opta por hacer o no hacer caso de lo que le dicta su conciencia
Job 27:6
Mientras viva, no me reprochará mi corazón.
Hechos 24:16
Procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
2 Corintios 1:12
Nuestra satisfacción es esta: el testimonio de nuestra conciencia que en la santidad y
en la sinceridad que viene de Dios, no en sabiduría carnal sino en la gracia de Dios,
nos hemos conducido en el mundo y especialmente hacia ustedes.
1 Timoteo 3:9
Deben apegarse a la verdad revelada en la cual creemos, y vivir con conciencia limpia.
3. Cuando pecamos, sentimos remordimientos de conciencia
Job 15:20,21,24
Todos sus días el impío se retuerce de dolor. 21 Ruidos de espanto hay en sus
oídos. 24 La ansiedad y la angustia lo aterran, lo dominan.
Salmo 40:12
[El rey David dijo:] Mis iniquidades me han alcanzado, y no puedo ver; son más
numerosas que los cabellos de mi cabeza, y el corazón me falla.
Salmo 73:21
Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas.
Isaías 59:12
Nuestras rebeliones se han multiplicado delante de Ti, y nuestros pecados han
atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y
conocemos bien nuestros pecados.
Romanos 1:18,19
[Dios mueve a contrición a todos los hombres cuando obran mal.] Dios muestra Su ira
castigando desde el cielo a toda la gente mala e injusta, que con su injusticia mantiene
prisionera la verdad. 19 Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien,
porque Él mismo se lo ha mostrado.
4. Si no hacemos caso de la voz de la conciencia, a la larga nos volvemos
sordos a ella
Jeremías 6:15
¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han
avergonzado, ni aun saben tener vergüenza.
Romanos 1:21
Habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al
contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue
entenebrecido.
Efesios 4:17–19
Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ustedes ya no anden así como
andan también los gentiles, en la vanidad de su mente. 18 Ellos tienen entenebrecido
su entendimiento, están excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que
hay en ellos, por la dureza de su corazón. 19 Habiendo llegado a ser insensibles, se
entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezas.
2 Tesalonicenses 2:10–12
Los que se pierden […] no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto
Dios les enviará un poder engañoso, para que crean en la mentira, 12 a fin de que sean
juzgados todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en la
iniquidad.
1 Timoteo 4:2
Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.
Tito 1:15
Todas las cosas son puras para los puros, pero para los corrompidos e incrédulos
nada es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
2 Tesalonicenses 2:7
[En los postreros días, el Espíritu Santo dejará de punzar conciencias y de contener la
anarquía y la rebeldía de los hombres; entonces se desatará un infierno en la Tierra:]
Ya está en acción el misterio de la iniquidad [el espíritu del Anticristo]; solo que hay
quien al presente lo detiene [el Espíritu Santo], hasta que él a su vez sea quitado de
en medio.
5. Ejemplos bíblicos de remordimiento
Génesis 3:6–11
[Tras comer del fruto prohibido, a Adán y Eva les remordía la conciencia:] Cortó uno
de los frutos y se lo comió. Luego le dio a su esposo, y él también comió. 7 En ese
momento se les abrieron los ojos, y los dos se dieron cuenta de que estaban
desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera y se cubrieron con ellas. 8 El hombre y
su mujer escucharon que Dios el Señor andaba por el jardín a la hora en que sopla el
viento de la tarde, y corrieron a esconderse de Él entre los árboles del jardín. 9 Pero
Dios el Señor llamó al hombre y le preguntó: «¿Dónde estás?» 10 El hombre contestó:
«Escuché que andabas por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me
escondí». 11 Entonces Dios le preguntó: «¿Y quién te ha dicho que estás desnudo?
¿Acaso has comido del fruto del árbol del que te dije que no comieras?»
Génesis 42:21
[Los hermanos de José] decían el uno al otro: «Verdaderamente hemos pecado contra
nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba y no lo
escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia».
Éxodo 9:27
El faraón mandó llamar a Moisés y Aarón, y les dijo: «Reconozco que he pecado. La
culpa es mía y de mi pueblo, y no del Señor».
1 Samuel 24:5,6
[Al rey David le pesó haber cortado el manto de Saúl en secreto:] Aconteció después
de esto que la conciencia de David le remordía, porque había cortado la orilla del
manto de Saúl. 6 Y dijo a sus hombres: «El Señor me guarde de hacer tal cosa contra
mi rey, el ungido del Señor, de extender contra él mi mano, porque es el ungido del
Señor».
2 Samuel 24:10
David se sintió culpable por haber hecho el censo de la población, y confesó al Señor:
«He cometido un grave pecado al hacer esto. Pero te ruego, Señor, que perdones
ahora el pecado de este siervo Tuyo, pues me he portado como un necio».
Esdras 9:6
[Esdras, sacerdote y escriba, confesó:] Dios mío, Dios mío, me siento tan avergonzado
y confundido que no sé cómo dirigirme a Ti. Nuestras faltas han sobrepasado el límite,
y nuestras culpas llegan hasta el cielo.
Mateo 26:75
Pedro se acordó de que Jesús le había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás
tres veces». Y salió Pedro de allí, y lloró amargamente. (V. también Marcos 14:72 y
Lucas 22:61,62.)
Mateo 27:3–5
Judas [Iscariote], el que había traicionado a Jesús, al ver que lo habían condenado,
tuvo remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los
sacerdotes y a los ancianos, 4 diciéndoles: «He pecado entregando a la muerte a un
hombre inocente». Pero ellos le contestaron: «¿Y eso qué nos importa a nosotros?
¡Eso es cosa tuya!» 5 Entonces Judas arrojó las monedas en el templo, y fue y se
ahorcó.
Juan 8:7,9
[Los escribas y fariseos que acusaron de adulterio a una mujer y estuvieron a punto de
matarla a pedradas:] [Jesús] les dijo: «El que […] esté sin pecado sea el primero en
arrojar la piedra contra ella». 9 Ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían
uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús,
y la mujer que estaba en medio.
Hechos 2:37,38
[La muchedumbre a la que el apóstol Pedro habló y dio testimonio de Jesús:] Al oír
esto, conmovidos profundamente, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles:
«Hermanos, ¿qué haremos?» 38 Entonces Pedro les dijo: «Arrepiéntanse y sean
bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus
pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo».
Hechos 9:5
[Saulo de Tarso, que persiguió a los cristianos y después se convirtió en el apóstol
Pablo:] Él dijo: «¿Quién eres, Señor?» Y le dijo: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues;
dura cosa te es dar coces contra el aguijón». [Es decir, le remordía la conciencia]. (V.
también Hechos 26:14.)
6. La salvación por gracia nos limpia la conciencia de remordimientos por
nuestros pecados anteriores
Romanos 8:1
Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan
conforme a la carne, mas conforme al Espíritu.
Hebreos 9:14
Por medio del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a Sí mismo a Dios como sacrificio sin
mancha, y Su sangre limpia nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte,
para que podamos servir al Dios viviente.
Hebreos 10:22
Acerquémonos a Dios con corazón sincero y con una fe completamente segura,
limpios nuestros corazones de mala conciencia y lavados nuestros cuerpos con agua
pura.
1 Juan 3:19–21
De esta manera sabremos que somos de la verdad, y podremos sentirnos seguros
delante de Dios; 20 pues si nuestro corazón nos acusa de algo, Dios es más grande
que nuestro corazón, y lo sabe todo. 21 Queridos hermanos, si nuestro corazón no nos
acusa, tenemos confianza delante de Dios.
(V. también Remordimiento y condenación)
7. Obrar en contra de la propia conciencia contraviene la fe y es pecado
Romanos 14:1–7
Reciban bien al que es débil en la fe, y no entren en discusiones con él. 2 Por ejemplo,
hay quienes piensan que pueden comer de todo, mientras otros, que son débiles en la
fe, comen solamente verduras. 3 Pues bien, el que come de todo no debe
menospreciar al que no come ciertas cosas; y el que no come ciertas cosas no debe
criticar al que come de todo, pues Dios lo ha aceptado. 4¿Quién eres tú para criticar al
servidor de otro? Si queda bien o queda mal, es asunto de su propio amo. Pero
quedará bien, porque el Señor tiene poder para hacerlo quedar bien. 5 Otro caso: Hay
quienes dan más importancia a un día que a otro, y hay quienes creen que todos los
días son iguales. Cada uno debe estar convencido de lo que cree. 6 El que guarda
cierto día, para honrar al Señor lo guarda. Y el que come de todo, para honrar al Señor
lo come, y da gracias a Dios; y el que no come ciertas cosas, para honrar al Señor
deja de comerlas, y también da gracias a Dios. 7 Ninguno de nosotros vive para sí
mismo ni muere para sí mismo.
Romanos 14:22,23
La fe que tú tienes, tenla conforme a tu propia convicción delante de Dios. 23 Todo lo
que no procede de fe, es pecado.
Romanos 7:22,23
En el hombre interior me deleito con la ley de Dios, 23 pero veo otra ley en los
miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace
prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.
1 Timoteo 1:19
…manteniendo la fe y buena conciencia. Por desecharla, algunos naufragaron en
cuanto a la fe.
8. Mantener nuestra conciencia limpia ante Dios nos da mayor convicción y nos
permite sobreponernos a las circunstancias y no hacer caso del qué dirán
Proverbios 28:1
Huye el impío sin que nadie lo persiga; mas el justo está confiado como un león.
Hechos 4:19,20
[Los apóstoles Pedro y Juan obedecían la voz de su conciencia.] Pedro y Juan les
respondieron: «Dígannos, entonces: ¿debemos obedecerlos a ustedes antes que a
Dios? 20 ¡Nosotros no podemos dejar de hablar de todo lo que hemos visto y oído!» (V.
también Hechos 5:29.)
Hechos 23:1
Pablo, mirando fijamente al Concilio, dijo: «Hermanos, hasta este día yo he vivido
delante de Dios con una conciencia perfectamente limpia».
Romanos 9:1
Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu
Santo.
Romanos 14:22
¡Dichoso aquel que usa de su libertad sin cargos de conciencia!
1 Timoteo 1:5
El propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, de buena
conciencia y fe no fingida.
Hebreos 13:18
Oren por nosotros, pues confiamos en que tenemos una buena conciencia, deseando
conducirnos honradamente en todo.
9. Aunque nuestra conciencia nos permita hacer algo, debemos tener en cuenta
la fe de los demás
Romanos 14:14–20
Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo;
pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es. 15 Porque si por causa de
la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con
tu comida a aquel por quien Cristo murió. 16 Por tanto, no permitan que se hable mal
de lo que para ustedes es bueno. 17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida,
sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. 18 Porque el que de esta manera sirve a
Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres. 19 Así que procuremos lo que
contribuye a la paz y a la edificación mutua. 20 No destruyas la obra de Dios por causa
de la comida. En realidad, todas las cosas son limpias, pero son malas para el hombre
que escandaliza a otro al comer.
1 Corintios 8:9–13
Tengan cuidado, no sea que esta libertad de ustedes de alguna manera se convierta
en piedra de tropiezo para el débil. 10 Porque si alguien te ve a ti, que tienes
conocimiento, sentado a la mesa en un templo de ídolos, ¿no será estimulada su
conciencia, si él es débil, a comer lo sacrificado a los ídolos? 11 Por tu conocimiento se
perderá el que es débil, el hermano por quien Cristo murió. 12Y así, al pecar contra los
hermanos y herir su conciencia cuando esta es débil, pecan contra Cristo. 13 Por tanto,
si la comida hace que mi hermano caiga en pecado, no comeré carne jamás, para no
hacer pecar a mi hermano. (V. también 1 Corintios 10:28–32.)
10. Es importante que un cristiano se conduzca bien para tener la conciencia
limpia
Romanos 13:5
[Conviene obedecer las leyes.] Es preciso someterse a las autoridades, no solo para
evitar el castigo, sino como un deber de conciencia.
2 Corintios 4:2
Hemos rechazado proceder a escondidas, como si sintiéramos vergüenza; y no
actuamos con astucia ni falseamos el mensaje de Dios. Al contrario, decimos
solamente la verdad, y de esta manera nos recomendamos a la conciencia de todos
delante de Dios.
Hebreos 13:18
Oren por nosotros, que estamos seguros de tener la conciencia tranquila, ya que
queremos portarnos bien en todo.
1 Pedro 3:16
Pórtense de tal modo que tengan tranquila su conciencia, para que los que hablan mal
de su buena conducta como creyentes en Cristo, se avergüencen de sus propias
palabras.