Reichardt Resumen La Revolución Francesa Como Proceso Político
Reichardt Resumen La Revolución Francesa Como Proceso Político
Reichardt Resumen La Revolución Francesa Como Proceso Político
Se entenderán que los impulsos principales del proceso revolucionario son más las jornadas
protagonizadas por el pueblo que los acontecimientos relacionados con las constituciones.
Consiste, por una parte, en la movilización democrática del pueblo llano y, por otra, en la
constante competición pública de las fuerzas dirigentes y las agrupaciones políticas en torno
a la posición clave simbólica del verdadero portavoz popular de la nación: en cada ocasión
conseguía el poder el grupo que con mayor eficacia desenmascarar a sus oponentes como
“traidores del pueblo” y se presentaba a si mismo, del modo más convincente, como agente
Fiduciario del pueblo.
Intentos de reforma de finales del absolutismo y la pre revolución, entre junio de 1787 y
mayo de 1789
En la década de 1770 la situación se caracteriza por un crecimiento mantenido de la
población, unos puestos de actividad económica cada vez más escasos, una crisis de la
industria textil, un aumento de los precios con estancamiento de los salarios y, por último,
un endeudamiento creciente del Estado y un constante conflicto político interno entre la
corona y las aspiraciones de representación popular de los tribunales superiores
(parlements). En 1778, se hace un esfuerzo por liberar al estado absolutista de su crisis de
sistema. Sin quererlo, el propio Estados del Antiguo Régimen (Ancien régime) atiza el
debate político que lo pone claramente en tela de juicio y moviliza a los nuevos dirigentes,
que posteriormente lo suprimirán. En especial las asambleas provinciales, y sus órganos
subordinados, que en 1787 se establecen en las dos terceras partes del reino, cuya misión
consistía en endulzar el aumento de impuestos, pero que en cierto modo constituyen un
ensayo de la revolución constitucional de 1789: duplican la representación del tercer estado,
aconsejan conjuntamente sin separación estamental, reúnen “lista de agravios” de las
comunas en una encuesta y rinden públicamente cuenta de su labor en tomos impresos
donde recogen sus actas. Entre los portavoces del antiabsolutismo se cuenta el marques de La
Fayette, que al no conseguir estos intentos de reforma, detener el crecimiento del déficit ni la
pérdida de prestigio del estado (emprendidos sin entusiasmo y sin que Luis XVI ponga verdadero
interés en ellos), el primer ministro Lomenie de Brienne anunció en junio de 1788, la
convocatoria de los Estados Generales y la libertad para que se discuta públicamente su
forma y sus objetivos (desde 1614 no se habían vuelto a convocar Etat généraux)
Los diputados elegidos, solo se los invita a un sumiso asesoramiento del rey en una
situación de emergencia de estado. Dado que el reglamento electoral de enero de 1789
concede el voto a casi todos los francese varones, a partir de 25 años, que paguen
impuestos y tengan domicilio fijo, se prepara una amplia movilización política de ciudadanos
comprometidos. El sistema electoral del Tercer Estado se basa en elegir tres veces a sus
electores antes que estos puedan elegir de entre si a los diputados que envían a los
Estados Generales: primero a nivel local, luego a nivel de distrito y, por último, a nivel de
bailliage. El resultado son unos diputados del Tercer estado pertenecientes a élites
(abogados, notarios etc)
El 11 de Julio, el partido de la corte consigue que Luis XVI destituya al popular primer
ministro Necker, quien había impuesto la duplicación del número de diputados del Tercer
Estado. Para la población en general esto significa el comienzo del golpe de Estado. Su primera
reacción es la protesta del 12 de julio, el pueblo toma la bastilla llevando un busto de Necker en
señal de luto, pero una unidad de caballería al mando del príncipe disuelve la manifestación. La
segunda reacción del pueblo son rebeliones durante las noches del 12 y 13 de julio. La tercera
reacción consiste en la búsqueda febril de armas para prepararse contra el temido ataque del
ejército: los ciudadanos comunes saquean los establecimientos de los fabricantes de fusiles. El
13 de julio, el Tercer Estado forma inmediatamente una milicia ciudadana de 13mil hombres
(Garde nationale), este proceso en el que el pueblo se arma a si mismo no puede contenerse.
Mientras que las tropas reales se retiran, en la mañana del 14 de julio 7mil sublevados
procedentes de las clases sub burguesas penetran en el cuartel de los Inválidos en el Campo de
Marte, se arman de fusiles y cañones, y prosiguen al grito de “A la Bastille”, la prisión estatal del
suburbio de Saint-Antoine, donde suponen que hay depósitos de pólvora. Los asaltantes celebran
su conquista y se dirigen triunfalmente, con los presos liberados, hacia el ayuntamiento, en la
plaza de Greve. Le cortan la cabeza al gobernador de la bastilla, Launay, y al presidente del
gremio de comerciantes de París, sospechosos de traición al pueblo. Estas las pinchan en picas y
se las lleva por las calles como sangrientos trofeos, quedando expuestas por varios días.
El pueblo creó una nueva conciencia de su fortaleza y creo el tipo de héroe popular
revolucionario juvenil. Ya no son los príncipes los que andan los ejércitos, sino los guerreros
plebeyos.
La toma de la Bastilla fue un símbolo de la caída del despotismo. Se ponen de moda los
panfletos revolucionarios, por otra parte, todos los testimonios encontrados en la fortaleza
que se consideran apropiados para confirmar la imagen terrible del despotismo bastillano:
desde reales órdenes de detención y documentos policiales, pasando por las narraciones
de los presos y las inscripciones murales, hasta las revelaciones relativas a instrumentos de
tortura y al “hombre de la máscara de hierro” (ideas obsesivas colectivas se superponen a los
hechos) La necesidad de demoler la Bastilla es la tarea de hacer desaparecer el odiado
“monumento a la tiranía”
En el verano de 1789, se impusieron tres fuerzas principales: como poder tradicional, la
monarquía dinástica, a la que el gobierno seguía estando subordinado, pero que tenía un
poder limitado; la Asamblea Nacional, portadora de la revolución constitucional moderada; y
los burgueses y los pequeños burgueses de París, portadores de la revolución popular de la
ciudad, de carácter más radical. El juego de fuerzas se complicaba aún más debido a los
campesinos sublevados que, en julio de 1789, asustaron al gobierno y al parlamento con el
pánico masivo del Grande Peury con un primer asalto a los palacios de los señores
feudales.
Las consecuencias de la toma de la Bastilla: Como señala Reichardt, la importancia del asalto
ala prisión real de la Bastilla tuvo un efecto ante todo simbólico (sólo fueron liberados
sietepresos), que no sólo significó un ataque directo a una institución real sino que también
puso demanifiesto la reticencia del Ejército real a reprimir a la población parisina. Asimismo,
llevó a quela asamblea de electores de París se constituye a sí misma como "comuna" y
asumiera elgobierno de dicha ciudad
Cnsiguen la promesa del rey de abastecer a parís de pan, y que de aprobación a los acuerdos de
4 de agosto. A la mañana siguiente, unas sublevadas matan a dos guardias y cuelgan sus cabezas,
por lo que la familia real se muda a parís.En consecuencia Luis XVI, obligado a mostrar
exteriormente lealtad a las Constituyente, ahora está en su palacio de París, más expuesto que
antes, y expuesto de modo más inmediato, a la presión de la calle. Por otro lado, la
constituyente el 12 de octubre se traslada desde Versalles a la sala de las Tullerías. Sin embargo
se encuentra sometida a la presión de los sublevados, por lo que Mounier abandona su
mandato en señal de protesta y los diputados acuerdan el 21 de octubre, establece
la Ley Marcial: las fuerzas del orden pueden abrir fuego contra las reuniones
populares que no se disuelvan al recibir la orden de hacerlo. Además, establece un
tribunal especial, Comité de recherches,para la persecución de los hechos
delictivos del 5 y 6 de octubre. A pesar de que no llega a producirse ninguna
sentencia, aumentan los comentarios públicos sobre las crecientes tensiones entre la
revolución constitucional y popular.
“La negativa del Rey a aprobar la declaración de derechos del hombre y del ciudadano y
laabolición de privilegios: El traslado de Luis XVI y de toda la familia real, desde el palacio
deVersalles hasta la ciudad de París, no sólo sometió a la Corona a la creciente presión de
unamovilizada población parisina. También implicó que la propia Asamblea Nacional dejará
defuncionar en Versalles, para pasar a hacerlo en el escenario parisino, mucho más expuesta a
laspresiones de la movilización callejera.”
El 20 de junio, la familia real huyó en dirección a la frontera del Reino. Como justificación, Luis
deja tras de sí un manifiesto en el que enumera los menoscabos infligidos a la majestad del Rey.
Junto a su impotencia en las cuestiones constitucionales, la merma incesante de su influencia
sobre el ejército y el gobierno, y el desorden general, Luis declara especialmente insoportables la
publicística revolucionaria y las sociétés populaires. El intento de fuga del rey, que fracasa en
Varennes proporciona un nuevo empuje a la Revolución.
La constituyente sigue llevando la voz cantante bajo la divisa “La Nation, La Loi, le Roi”
(lema electoral de la revolución constitucional moderada) “Ciudadanos, la Asamblea
Nacional Constituyente culminó felizmente, el 3 de septiembre de 1791, la obra de la
constitución. El dia 14 de este mes, el Rey acepto y firmo solemnemente el documento
constitucional.” El consejo de París organiza una fiesta en la que el protagonismo de los
mandatarios electos y la pompa militar relegan al pueblo al papel de espectador. El alcalde
subió al Altar de la Patria, leyó la proclama y mostró a la ciudadanía el libro de la
Constitución. Los gritos de los espectadores ¡Viva la Nación!. “La revolución ha llegado a su
momento final. “Es la hora de dotar a la Constitución, mediante el restablecimiento del
orden, del respaldo que ahora más necesita”
Ahora los distritos electorales, en vez de reunirse sólo para la elección, se reunían más a
menudo por propia iniciativa, para leer la prensa, discutir las nuevas leyes, y elevar
peticiones a la Commune y a la Legislative. Estos adquirieron tal auge de autoconciencia y
audiencia pública, que se convirtieron en importantes aliadas de las sociedades populares,
debilitadas tras la masacre del Campo de Marte. Las sociedades recuperaron en marzo una
reforzada actividad, y por presión de los cordeliers publicaron de nuevo el periódico radical
revolucionario. Al mismo tiempo, diputados de la izquierda volvieron a la política y
aumentaron la fuerza de sus formulaciones entre los jacobinos.
“Se constituye una asamblea legislativa, que declara la guerra a las monarquías absolutas de
Europa: Como señala Reichardt, una vez en vigencia la Constitución de 1791, fue
necesariorealizar elecciones para definir a los integrantes del nuevo poder legislativo (que
compartiría lasoberanía con el Rey). Sin embargo, esas elecciones llevaron a que la Asamblea
Legislativa (talel nombre del nuevo cuerpo) estuviera compuesta por diputados de mayor
radicalidad política.Para gran parte de estos legisladores, declarar la guerra contra Austria y
Prusia era necesariopara mantener a salvo la revolución, de la amenaza de esas potencias
extranjeras, pero tambiénde los que acusaban de "enemigos" del pueblo francés.”
“La difusión de ideas de la Ilustración entre las clases populares: Como es posible advertir en
eltexto de Reichardt, la sustitución de la Monarquía por una República se explica por diversos
factores, que van desde la resistencia de Luis XVI a las decisiones de la Asamblea
Legislativa(o,de otro modo, la resistencia de la Asamblea Legislativa a compartir la soberanía
con Luis XVI),la creencia ampliamente extendida entre las clases populares de que todos los
problemasenfrentados por Francia hacia 1792 eran obra de un "complot aristocrático" al que
había que poner fin, y, no menos importante, la radicalización del poder legislativo luego
de las elecciones de septiembre de 1792, pueden señalarse como factores convergentes que
explican dicho cambio de régimen. En cambio, no es convincente atribuir el reemplazo de un
régimen monárquico por uno republicano al triunfo de ideas con las que estaba familiarizado sólo
unpequeño sector de la población francesa.”
Girondins contra Montagnards o “la revolución devora a sus hijos” (agosto de 1792 a
junio de 1793)
En las elecciones parlamentarias solo participó una de las parte de quienes podían hacerlo.
Entre los 749 diputados de la convención (nombre que adoptó el nuevo parlamento) ya no
había enemigos de la revolución, sino únicamente patriotas. Mas de 400 eran hombre
nuevos que habían ascendido desde los cargos electivos de los departamentos. La derecha
revolucionaria moderada la formaban 150 girondinos. Mientras que la izquierda
revolucionaria radical (Robespierre) contaba con solo 100 diputados, y la voz popular les dio
el nombre de la Montagne. Pero la mayoría de los diputados independientes formaban la
llanura o el pantano que se sentaban en la parte baja del salón y cuyo voto era cambiante.
La primer disputa fue sobre que habría que hacer con Luis XVI luego de su definitiva
destitución. El 11 de diciembre se abrió el proceso contra Luis. La postura girondina era que
solo se lo condenara a prisión perpetua, mientras que los revolucionarios radicales optaron
por la pena de muerte. Finalmente Luis muere en la guillotina, considerada como símbolo
del terror revolucionario. De este proceso los Girondinos salen debilitados.
En consecuencia, estalló una lucha entre los Girondinos y los Montagnards. Los girondinos
fueron expulsados paulatinamente, mientras que, en el bando contrario, Robespierre había
buscado conexiones con el movimiento popular urbano, para que con su ayuda puedan
vencer a los mayoría girondina en la convención.
“El 2 de junio, los líderes de la comuna de París logran la movilización de 80mil miembros de
laGuardia Nacional rodeando el Parlamento : En efecto, para los impulsores de la movilización
dela Guardia Nacional parisina, los girondinos, un sector moderado del Parlamento, debían
serexpulsados del cuerpo y ejecutados en carácter de "traidores" de la República.”
Sans-culottes y jacobinos: de la democracia de base al terror legal (junio de 1793 a julio
de 1794)
Meses siguientes transcurrieron bajo el signo de un acuerdo que tenía las características de
una paz civil. Los revuelos del verano de 1793, demuestran que para ese entonces la
república estaba seriamente amenazada en su existencia y solo podía salvarse mediante el
más extremo esfuerzo de todas las fuerzas revolucionarias. Por esto, la convención acordó
una serie de medidas sociales a favor del pueblo, el cual tenía que llevar la carga principal
de la guerra en dos frentes. Iban desde el reparto de los bienes de los emigrantes entre los
campesinos con escasas tierras, pasando por la supresión de los derechos feudales
efectivos, hasta la amenaza de pena de muerte para comerciantes que acapararon
mercancías y hasta el establecimiento de almacenes de grano y tahonas públicas en el
departamento.
El ultimo gran dia de lucha de la Revolución, cada vez más radicalizada, nuevamente miles
de sans-culottes rodean el parlamento exigiendo que se escuche la voz del pueblo.
Robespierre considera necesario entrar más claramente en el requerimiento de la sección
Unite “La convención Nacional debe mostrarse digna de un pueblo semejante y lo hará”.
Se optó, por el terror legal para evitar nuevos brotes de linchamientos ilegales por parte del
pueblo, tales como los que se habían producido en septiembre de 1792. No obstante, al
adoptar de este modo la Convención y su Comité de Salud Pública al movimiento
revolucionario radical, le quedaban la punta. El mismo 7 de septiembre, en que parecieron
ceder ante las exigencias de los sans-culottes, detuvieron a Jacques Roux, lo que fue una
primera señal de que la última Journée révolutionnaireera, en realidad, una victoria pírrica
que iniciaba un cambio en el proceso revolucionario.
El comité de salud pública, que le pertenece a Robespierre, prepara una ley que la
convención aprueba inmediatamente. Comienzan a contemplar medida para el bienestar
público. Ponen en práctica el terror revolucionario, para la investigación y detención de
sospechosos. Robespierre, justificó el Gobierno Revolucionario como “guerra de la libertad
contra sus enemigos” necesaria para el “bien del pueblo”. Esta fue una dictadura en nombre
del “bien común” y de la “virtud”, las fuerzas revolucionarias volvieron a tomar rumbos
diferentes.
Frente a esto, el pueblo toma con más fuerza la palabra, y los sans-culottes rodean el
Parlamento para que se acepten sus medidas economicas y politicas: “considerando el
hechos de que el Gobierno, de manera inhumana, deja morir al pueblo de hambre, de que
se comporte de manera arrogante, injusta y tiránica, cuando provoca detenciones
arbitrarias. Así el pueblo acuerda dirigirse en masa a la Convención Nacional para exigir de
ella pan, la destitución del GR, la proclamación y entrada en vigor inmediata de la
Constitución democrática de 1793, la liberación de los ciudadanos detenidos por haber
pedido pan y por expresar libremente su opinión, y la convocatoria de las asambleas
primarias para renovar todas las autoridades”. Pero estos son rodeados y desarmados por
el Ejército, para luego ser condenados a muerte o detenidos.
En el curso de 6 años de revolución había adquirido “el pueblo” demasiada conciencia
democrática como para hundirse ahora de nuevo y sin más en la pasividad política.
Uno de los rasgos de la Revolución Francesa radica en la emergencia de una “cultura política
denuevo tipo” que giraba en torno al “pueblo”. Esa cultura consiste , por una parte, en
lamovilización democrática del pueblo llano y, por la otra, en la constante competición pública
delas fuerzas dirigentes y las agrupaciones políticas en torno a la posición clave simbólica
delverdadero portavoz de la nación: en cada ocasión conseguía el poder el grupo que con
mayoreficacia desenmascarara a sus oponentes como “traidores del pueblo” y se presentaba a
símismo, del modo más convincente, como agente fiduciario del pueblo. Lo que busca
señalarcon esta afirmación, es que el pueblo representaba una figura simbólica a la que cada
partedaba el sentido y la forma que creía verdadera, desacreditando los sentidos que otros
buscabandar a dicha figura. Para Reichardt, la principal novedad que introduce la Revolución
Francesaestá ligada a la aparición de la idea del "pueblo" (o "nación") como la fuente exclusiva
de lasoberanía. Mientras que en la sociedad de Antiguo Régimen la soberanía radica en la figura
delRey, con la Revolución Francesa se instala la idea de que la soberanía descansa únicamente
enla "nación", imaginada como el conjunto de todos los ciudadanos libres e iguales entre sí,
ycomo una entidad superior inclusive a la del monarca. Sin embargo, dado que el "pueblo"
notiene un cuerpo material -como sí lo tiene el Rey-, queda indefectiblemente sujeto a
unacompetencia (siempre abierta) en torno a quién puede hablar en nombre del pueblo. Las
luchaspolíticas que Reichardt muestra a lo largo del proceso revolucionario, giran así en torno a
esadisputa fundamental.