Dramaterapia
Dramaterapia
Dramaterapia
Al final, la obra no tiene por qué presentarse en público. Los espectadores pueden
ser las mismas personas que han conformado el grupo. En cualquier caso, la
situación ideal sería que la obra se representase ante un mayor número de
receptores. Pueden ser personas seleccionadas, elegidas de entre espectadores
ocasionales, familiares de alguien del grupo, otro grupo de otra institución, o
personas que asistan por su propia iniciativa.
La dramaterapia permite trabajar con los problemas y los sentimientos que nos
atormentan en unos límites seguros de imaginación creativa. Además, tiene en
cuenta las necesidades individuales de cada participante, algo importantísimo.
En este caso, las habilidades dramáticas no son tan relevantes, al igual que ocurre
con la fototerapia. El objetivo es experimentar situaciones que faciliten un
crecimiento interior y enriquezcan nuestro autoconocimiento. El respeto mutuo, la
sinceridad y la confianza aumentan la sensación de seguridad hasta que los
participantes se sienten preparados para abrirse y empezar su proceso curativo.
Con el tiempo, les será totalmente posible aceptar sus sentimientos y los de la
gente que nos rodea.
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