Coco Oleaginosas
Coco Oleaginosas
Coco Oleaginosas
Facultad de Agronomía
INDICE
I. INTRODUCCIÓN................................................................................................2
V. COSECHA........................................................................................................33
VI. AGROINDUSTRIALIZACIÓN...........................................................................36
VII. BIBLIOGRAFIA…………..………………………………………………….......….38
I. INTRODUCCIÓN
El coco, fruto de la palmera Cocos nucifera, o palmera cocotera, ha sido muy útil a lo largo de
la historia humana de la navegación marítima debido a sus múltiples utilidades. Es una fuente
de alimentos ricos en calorías, agua potable, fibras para fabricar cuerdas y una cáscara dura
que puede ser convertida en carbón vegetal. Y además, hasta que se le necesite para alguna
de esas aplicaciones, sirve como dispositivo de flotación.
Con frecuencia se hace referencia a la palma de coco (Cocos nucifera L.) como el “árbol de la
vida”, debido a que tiene un gran valor como planta de uso múltiple, encontrándose en el 12avo
lugar de la lista de especies de plantas alimenticias más importantes para el hombre; además
de ser una de las más bellas (Figura 1). Desde hace miles de años se ha cultivado y su
dispersión es tan amplia que en la actualidad existe un fuerte debate sobre su centro de origen
geográfico. El cocotero es considerado la joya de los trópicos y es sin duda el cultivo arbóreo
más importante del mundo, con alrededor de 3,000 millones de hectáreas cultivadas, que
involucra a más de 13 millones de personas relacionadas directa o indirectamente con los
productos de esta planta (Borgtoff & Balslev, 1993). Pocas plantas tienen aplicaciones tan
variadas como la planta de coco. De la cubierta del fruto se saca fibra para diversos fines que
incluyen la fabricación de fibras textiles y de aislantes térmicos; la cáscara dura o endocarpio
se utiliza como combustible y frecuentemente como vasija o recipiente; de ella se obtiene
también un carbón de primera calidad. El agua de coco es una bebida agradable y refrescante;
la pulpa puede comerse directamente o bien se desmenuza y se deja secar; a menudo se
muele y se filtra a presión a través de un lienzo, después de haberle añadido agua, la leche de
coco resultante tiene un agradable sabor; pero los principales productos de la pulpa son el
aceite y la copra. De las inflorescencias se obtiene un jugo dulce que se procesa como azúcar,
o bien se hace fermentar para elaborar una bebida alcohólica. Las hojas y troncos son
empleados como materiales de construcción y combustibles; las hojas se usan para techos,
cestería y sombreros; los pecíolos y nervaduras sirven para cercos, bastones y escobas. El
aceite de coco, es empleado en la industria de oleoquímicos, en donde las propiedades
hidrofílicas e hidrofóbicas de los ácidos grasos y sus derivados son de particular importancia en
la fabricación de una gran variedad de productos tales como: surfactantes y espumas
estabilizadoras para detergentes, shampoos, cosméticos, compuestos farmacéuticos,
inhibidores de la corrosión, emulsificantes y plastificantes. El aceite de coco tiene también
demanda como alimento debido a que posee entre otras características, un elevado punto de
fusión, estabilidad y resistencia a la oxidación y por tanto, a la rancidez. Un sabor suave y
carencia de olor. Por ello puede ser empleado como aceite para freír; en productos lácteos
simulados
(helados, cremas para café, etc.), así como en la fabricación de galletas, margarinas, etc.
(Ohler, 1984; Persley, 1992). Se podrían enumerar muchos usos más, que la colocan en un
sitio privilegiado como “árbol de la vida” (Ohler, 1986)
1. HISTORIA
La historia del coco está tan
entrelazada con la historia de los
navegantes, que Kenneth M. Olsen,
biólogo especializado en evolución
vegetal, de la Universidad de
Washington en San Luis, no
esperaba encontrar una estructura
geográfica clara con respecto a la
genética del coco, cuando él y sus
colegas se dispusieron a examinar
el ADN de más de 1.300 cocos de
todo el mundo. Era fácil suponer que
ya no se percibiría ningún origen
específico, debido a lo muy
homogenizado que el coco se ha
vuelto por causa del transporte de
sus variedades de un sitio a otro por
los marineros a lo largo de la
historia.
Sin embargo, la investigación ha conducido a una sorpresa: Resulta que existen dos
poblaciones claramente diferenciadas de cocos, un hallazgo que sugiere que el coco
fue cultivado inicialmente en dos lugares distintos, uno en la Cuenca del Pacífico y el
otro en la del Índico. Lo que es más, la genética del coco también preserva un registro
de las rutas comerciales prehistóricas y de la colonización de América.
El origen de la planta sigue siendo, después de muchas décadas e investigaciones, un
tema de debate. En general, se ha aceptado que el coco se originó en la región India-
Indonesia y se distribuyó por todo el mundo a través de las corrientes oceánicas.
2. ETIMOLOGÍA:
Los portugueses al llegar a India le otorgaron el nombre de “coco” a este fruto por su
aspecto, parecido a una cabeza, comparándolo con las mascaras infantiles de
fantasmas para espantar a los mas pequeños… que también nos hizo recordar
pensamientos, frases y canciones .
El coco proviene del género “cocos” y
de la palabra “coco” que proviene del
latin coccus, que viene del griego
“kokkos” que significa GRANO y es el
fruto de las palmeras.
Es perteneciente a las palmeras de la
familia arecaceae, su nombre
especifico “nucífera” deriva del latín, y
significa portador de nueces.
Es monotípica, siendo su única especie
Cocos nucifera.
El término coco también puede referirse a toda la palma de coco o la semilla, o la fruta,
que, botánicamente, es una drupa, no una nuez.
Este género alguna vez tuvo muchas especies que fueron siendo independizadas de
este género, algunas hacia el género Syagrus, taxonómicamente hablando, las
especies más próximas son Jubaeopsis caffra de Sudáfrica y Voanioala gerardii de
Madagascar.
3. TAXONOMÍA
La palma de cocotero (Cocos nucifera L.) es un cultivo tropical perenne, que crece en
alrededor de 80 países. Pertenece a la familia Arecaceae y es la única especie del
género Cocos, cuya clasificación botánica es la siguiente:
Spermatophyta
SUPERDIVISIÓN
(plantas con semillas)
Magnoliophyta
DIVISIÓN
(plantas con flores)
Liliopsida
CLASE
Monocotiledoneas
Commelinidae
SUBCLASE
Commelínidas
ORDEN Arecales
FAMILIA Arecaceae o Palmae
SUBFAMILIA Arecoideae
TRIBU Cocoeae
SUBTRIBU Butiinae
GÉNERO Cocos
ESPECIE C. nuciferas
4. DESCRIPCIÓN BOTÁNICA
Cocos nucifera L. pertenece a la familia Palmae, que comprende un solo género. Su
número cromosómico es 2n = 32. Es una planta monopódica que mide 12 a 25 m de
alto. Su tallo esbelto y estipitoso crece más o menos torcido; a menudo es más ancho
en la base, donde puede tener alrededor de 80 cm de diámetro; la porción superior del
tronco raramente alcanza los 30 cm. Sus hojas se agrupan en el ápice formando un
penacho. Los pecíolos de 90 a 150 cm de largo se disponen en forma envolvente
dando la estructura fibrosa al tallo. Las frondas de las hojas tienen una longitud de 1.8
a 6 m; son pinnadas con foliolos de 60 a 90 cm de largo (Loria, 1993). Es una planta
monoica que tiene flores masculinas y femeninas reunidas en una inflorescencia que
se observa envuelta por una bráctea o espádice. El fruto es una drupa de tres caras, de
20 a 30 cm de diámetro, que pesa alrededor de 1.5 kg, con epicarpio brilloso,
mesocarpio fibroso de color castaño a rojizo y endocarpio lignificado o “nuez” que
encierra una sola semilla. El endospermo o reserva alimenticia de la semilla está
formado por una porción carnosa o albuminosa y un jugo lechoso dulce, denominados
respectivamente como carne y agua de coco. El endospermo carnoso seco se utiliza
para producir la copra, de la cual se extrae el aceite de coco. Los frutos requieren de 9
a 10 meses para madurar (Quero, 1994)
Sistema radical
El sistema radical del cocotero está compuesto de dos partes bien diferenciadas: el
bulbo radical y raíces.
Bulbo radical
Bajo el nivel del suelo, el tronco conserva la forma de un cono, pero ahora en forma
invertido, esto es el bulbo radial, de unos 30 centímetros de espesor, de toda su
superficie parten millones de raíces adventicias principales que tienen la particularidad
de guardar de una manera irregular la dirección que tenían al salir del bulbo.
Raíces
Estas son poco profundas, en gran cantidad y de algunos metros de longitud. Estas
raíces principales se encuentran en la parte subterránea del estípete, cuya profundidad
no pasa de 50 centímetros. La absorción de agua y de los nutrientes tiene efecto a
través de una zona de pocos centímetros de longitud.
Tronco o estípete
Este empieza a ser visible hasta los cinco o seis años después de la plantación.
Durante este periodo las hojas son muy pequeñas. Las principales características del
estípete son su diámetro y tamaño. Muy engrosado en la base, puede alcanzar hasta
un metro de diámetro, mientras que a los dos metros de altura tienen de 30 a 50
centímetros de diámetro, esto depende de las condiciones de suelo y clima.
Lleva las señales de los puntos de inserción de las hojas desaparecidas en forma de
cicatrices. La distancia entre cicatrices es mayor cuando la palma es muy joven, y no
ha iniciado la producción de frutos. En esa época hay un mayor alargamiento del tallo
en la emisión de hojas nuevas, cuando la planta entra a producción la distancia
disminuye.
El tallo no se ramifica, y todas las hojas parten del ápice ya que solo tiene tejido
meristématico. El árbol no tiene cilindro de cambium. El tallo no sufre engrosamiento
secundario, el crecimiento transversal tiene lugar a temprana edad a consecuencia del
desarrollo de zonas meristemáticas.
Hojas
En una planta adulta el número de hojas va de 25 a 40. Las inferiores son colgantes,
las centrales más o menos horizontales y verticales las superiores, formando en
conjunto un inmenso abanico. Su longitud varia de dos a seis metros, inclinadas en un
extremo, distribuidas en forma de espiral, dispuestas para que cada una de ellas reciba
el máximo de luz.
Un ángulo de unos 140 grados separa dos hojas consecutivas y por lo tanto la
filotaxaris de cada hélice es de casi 2/5.
Las hojas se componen de pecíolo, raquis y las hojuelas.
El pecíolo varia de longitud, entre 75 y 40 centímetros aproximadamente. La base de
las hojas esta rodeada por masas de fibra que protegen las hojas tiernas, mientras sus
fibras internas se endurecen.
A lo largo de raquis, están distribuidas las hojuelas o folíolos de 20 a 30 de ellos, estos
son sésiles, lanceolados linealmente y angostos en la parte terminal, coriáceos con una
nervadura central de consistencia endurecida. La longitud de las hojuelas varia de 40 a
100 centímetros y la anchura de 1.5 a 8 centímetros. Hacia el ápice del raquis, las
hojuelas son más angostas y más cortas.
Los folíolos tienen ciertos mecanismos especiales que los adaptan al medio adverso,
ya sea para favorecer o retrasar la perdida de agua por transpiración, con relación al
abastecimiento de agua de la planta. La superficie de la hoja protegida por una gruesa
capa de cutícula que disminuya la transpiración y la protege del medio salino adverso.
Además existen células capaces de regular la cantidad de luz recibida por la superficie
al adaptar la posición de las hojas de manera oblicua a la incidencia de los rayos
solares.
Inflorescencias
El cocotero es una planta monoica, es decir con los órganos sexuales en distintas
flores, pero sobre el mismo individuo, las flores masculinas y femeninas reunidas en
una misma inflorescencia, conocida como espádice (Fremond, 1981).
El número de flores femeninas es mucho mayor que las masculinas. Las flores
femeninas son más grandes que las masculinas, globosas y están rodeadas de
brácteas (Robles, 1985).
Las flores masculinas se diferencian un mes después que las flores femeninas y se
abren un mes antes, por lo que tienen una vida más corta. Transcurre un año entre la
diferenciación de las flores femeninas y la apertura de la espata y un año entre la
apertura de la espata y la madurez de las nueces.
Floración
Fruto
Botánicamente el fruto del cocotero es una drupa. Posee una sola semilla, esta
constituido por un pericarpio liso, careo, mesocarpo fibroso y endocarpio pétreo.
Según la variedad el color, la forma y el grosor del fruto cambian. Cuando el fruto esta
maduro puede ser amarillo, verde o castaño; la forma puede ser redonda, ovoide-
globosa u ovoide triangular. El diámetro varia de 10 a 40 centímetros, incluyendo en
esto a la variedad y las condiciones del medio ambiente. El peso del fruto varia de 0.5 a
1.5 kg
Endocarpio 12%
Endospermo 28%
Agua 25%
Semilla
c) y por el embrión.
En las primeras fases del desarrollo del fruto, el saco embrionario esta lleno de
endospermo líquido. El fruto crece rápidamente y el saco embrionario aumenta el
volumen del endospermo líquido, que constituye el agua de coco, a medida que el fruto
va creciendo. E n unos seis meses la drupa alcanza su máximo tamaño y en este
momento comienzan los núcleos, que se encuentran suspendidos en el endospermo
líquido, a depositarse en la periferia del saco embrionario, comenzando por la parte
distal o sea opuesto al embrión. A medida que transcurre el tiempo se diferencian las
células, aumentando el espesor y la consistencia, resultando la “carne blanca” del coco
o endospermo maduro. El endospermo maduro es la fuente de aceite de coco al
depositarse grasa en sus espacios intercelulares, aumentando su contenido hasta la
madurez.
5. CONDICIONES ECOLÓGICAS
CONDICIONES CLIMATICAS
El cocotero es una planta tropical, razón por la cual se encuentra distribuida entre los
paralelos de latitud 20º Norte y 20º Sur. Además en esta zona se encuentran las
condiciones climáticas más favorables. Los más importantes centros de producción se
encuentran dentro de los 15º a partir del Ecuador. La precipitación, la temperatura, la
insolación, la humedad atmosférica y el viento son los factores climáticos que más
afectan al cocotero (Robles, 1985).
Precipitación
Por otra parte si las precipitaciones son excesivas, el factor límitante es el drenaje, ya
que una excesiva cantidad de lluvia puede ser igualmente perjudicial a causa de la
reducción de la insolación y peligro de erosión por lavado de los elementos minerales
del suelo. Puede también impedir la buena fecundación o provocar un
empantanamiento del suelo, si no esta suficientemente drenado.
Temperatura
Altitud
Insolación
Humedad atmosférica
El coco prefiere climas cálidos y húmedos. Pero la humedad no puede ser excesiva
Cuando se presenta una humedad relativa menor al 60%, la planta de coco reduce la
apertura de estomas, también provoca la caída prematura de nueces. Es muy
importante que el clima sea marítimo, pues necesita la atmósfera salina de la costa de
mar. El cocotero es afectado por una humedad relativa baja acompañada por un
periodo prolongado de sequía (Robles, 1985).
Viento
El cocotero (excepto las variedades “enanas”) es una planta alógama, por lo tanto el
viento juega un papel importante en la diseminación del polen y en la fecundación de
las flores. A pesar de que el cocotero posee un sistema radical fuerte que le permite,
un anclaje potente, es susceptible de ser desarraigada por vientos de mucha violencia,
como ocurre en algunas partes por los tifones y huracanes (Robles, 1985).
CONDICIONES EDÁFICAS
Los suelos más recomendables para el cultivo comercial de cocotero son suelos
sueltos, profundos, bien drenados con un alto contenido de arena. Además el cocotero
tiene una gran adaptación a diferentes medios edáficos, dentro de zona tropical.
Las formaciones edáficas sobre las que se puede encontrar este árbol pueden ser de
tipo:
1. SELECCIÓN DE LA PLANTA.
Para seleccionar la planta es necesario
conocer cuál producto o productos son
demandados por el mercado o cuáles
son los que muestran un potencial
creciente. Para tomar esta decisión se
presentan las características de los
cultivares plantados en el país. En el
cocotero se reconocen dos grandes
grupos los gigantes o altos y los enanos,
entre los cuales existe una diversidad.
2. VARIEDADES
La descripción y clasificación de
variedades se basa en las características
del fruto, del propio árbol o de la
inflorescencia. Hay una gran diversidad
de tipos ecológicos que han dado origen
a:
a. Variedades alógamas (polinización
cruzada)
Son aquellas que sé autofecundan.
La polinización cruzada ha dado lugar a una gran variedad de combinaciones de
sus características, por lo que resulta difícil hablar de variedades. Fremond(1981),
las denomina gran cocotero.
En México son conocidas con el nombre de “alto”. El “alto de Atlántico”, “alto del
Caribe”, “alto del Pacífico”, etc.
Este grupo esta constituido por árboles de estípete esbelto y cuya fructificación se
da de 6 a 9 años des sembrada la nuez. Las formas alógamas cultivadas se
dividen en dos grupos.
1) Arboles que dan un gran número de cocos, de tamaño mediano y con débil
rendimiento de copra. Entre estas se encuentran el cocotero común de Africa de
Oeste, el de la Islas Seychelles, de la Nuevas Hebridas y el coco de las Islas
Laquedivas(India).
2) Arboles que producen un número mediano de grandes cocos, dando cada uno
de ellos un peso elevado de copra. Se cita al coco “Ramona”, el “Ko
Samul”(Tailandia), el de Haití, el “kapadam”(India) y el “San Blas”(Panamá)(IICA,
1989)
El terreno donde se cultivará debe estar libre de malas hierbas, siendo los métodos
recomendados los mecanizados por su bajo costo, sin embargo, sólo se pueden aplicar
en terrenos con poca pendiente.
El cocotero es sensible a largos periodos de encharcamiento, por tanto si tenemos una
capa de suelo endurecida se recomienda un paso de subsolador para mejorar el
drenaje interno y externo del suelo.
Destronconado:
Labores Mecanizas:
• Cada cinco surcos chequee y ajuste los sitios de siembra, haciendo nuevamente el
triángulo rectángulo que se forma con A, B, y C. En el caso de plantaciones grandes
(más de 20 Ha.) es preferible usar miras telescópicas o teodolitos, ya que los errores
en el trazo son muy grandes. Aunque personas con experiencia pueden realizar
labores de trazo de extensiones grandes con errores pequeños.
Para realizar un trazo se debe contar con un juego de 16 estacas de un metro y medio
de altura para alinear y la cantidad de estacas necesarias para estaquillar el área a
sembrar.
La germinación se inicia con la toma de agua por la semilla y termina con el comienzo
de la elongación del eje embrionario.
Debido a que una semilla no germina hasta haber absorbido cierto grado de humedad,
la sequedad de la cubierta cuando está madura produce inactividad, por lo que una
práctica común para mejorar la germinación del coco es cortar parte del dorso de la
cáscara, en el extremo del tallo del fruto por encima del poro germinativo, a pesar de
las ventajas que tiene este método no es empleado por los viveristas en Baracoa.
La selección de la plantilla de siembra es uno de los pasos cruciales del éxito de una
plantación de frutales en general. El cocotero no es la excepción. La plantilla a sembrar
debe estar libre de plagas y enfermedades. La edad debe ser superior a los cuatro meses
de germinada o una altura mayor a un metro. En general una plantilla se considera apta
para el transplante cuando tiene una hoja pinnada.
Las plantillas, de preferencia, deben ser de la misma edad para obtener mejor uniformidad
en el inicio de la cosecha, además otras labores como la fertilización se hacen menos
laboriosas.
2. Preparación de la Planta.
Para prevenir el ataque de hongos la planta debe ser sumergida en una solución que
contenga un fungicida, por ejemplo, Daconil a razón de un litro por 200 Lt de agua.
Para evitar daños ocasionados por el ataque de plagas del suelo, es recomendable la
aplicación de insecticidas – nematicidas como el Furadan, Volatón, Bayfidan u otros en
la dósis que se recomienda para cada producto. En general no debe tener contacto con
la planta.
El fertilizante se debe mezclar con la tierra que servirá para rellenar el hoyo de
siembra.
4. Transplante.
Una vez que el hoyo de siembra esta listo, se procede al transplante o siembra
definitiva de la plantilla. El primer paso es medir la profundidad a que será sembrada la
plantilla, para ello se toma como referencia dos pulgadas del cuello de la planta. La
profundidad dependerá de la edad de la planta, entre más vieja es más profunda debe
ser sembrada. Después, se procede a rellenar parcialmente el hoyo hasta la
profundidad de siembra. Luego, se alinea la planta con el surco y se rellena
completamente el hoyo.
Dentro de los cuidados que se deben tener durante la siembra están: compactar
siempre la tierra usada para rellenar el hoyo, para evitar bolsas de aire que favorecen
la pudrición de raíces; con este mismo fin se debe evitar que se forme un canal
alrededor del hoyo producto de la falta de tierra para rellenar; además, en sitios donde
el drenaje externo es lento o se producen encharcamientos se debe formar un pequeño
montículo alrededor del tallo; otra medida
importante es el control de malezas en un
radio no menor de un metro durante la
siembra.
5. Fertilización
fertilización del cultivo de cocotero esta determinada por el nivel de producción, la edad
de la planta, el contenido y disponibilidad de nutrientes del suelo, el tipo de cocotero, la
densidad de siembra, el tipo de riego, y la fuente de fertilizante disponible en el
mercado. En el caso de plantaciones nuevas, para determinar la cantidad de fertilizante
por planta, el primer paso, es el muestreo y análisis de suelo. Cuando el cultivo se
encuentra desarrollado, el análisis de suelo se completa con análisis foliares para
determinar deficiencia de elementos en especial menores.
La época de aplicación del fertilizante también es variable. Cuando el cultivo se maneja
en condiciones de secano, en los suelos arenosos o de textura gruesa, el nitrógeno
debe aplicarse en tres fracciones durante la época lluviosa. En suelos arcillosos y
francos que pueden retener más nutrientes se puede generalizar la aplicación dos
veces al año, una al inicio y otra a la finalización de la época lluviosa. En el primer año
el fertilizante debe incorporarse al suelo en una franja de 15 centímetros a un metro de
ancho y separada a un radio de 50 cm de la planta. En los siguientes años el radio
aumenta hasta alcanzar 2 metros.
Rangos Críticos de Nutrientes en las Hojas para el Cocotero (en porcentaje de Materia Seca)
6. RIEGO.
Las decisiones que se deben tomar para regar cualquier cultivo son: cuándo,
cuánto y cómo regar.
Cuándo regar, se determina conociendo las características meteorológicas
locales, especialmente la precipitación y evaporación. La humedad del suelo es
otro factor que determina la frecuencia de riego.
La cantidad de agua se determina al calcular el consumo de agua que pierde el
suelo por evaporación directa y por transpiración del cultivo. Es imposible
explicar estos cálculos en esta guía, sin embargo se aclaran los factores y
valores necesarios para su cálculo por expertos en riego. Estudios de riego
realizados en la India con el cocotero tipo gigante, reportan requerimientos de
agua mayores cada año, hasta que el cocotero alcanza la fase productiva.
El manejo de las plagas y enfermedades debe ser integral. Entre los métodos de manejo
están los culturales como: el control de malezas hospederas, el drenaje de las áreas que
se encharcan favoreciendo la incidencia de enfermedades fungosas, la siembra a
distanciamientos adecuados, evitar las lesiones por labores de manejo del cultivo, el uso de
trampas, la limpieza de la copa cuando se cosecha, entre otros. El control biológico
también es recomendable, ya que disminuye los efectos nocivos al ambiente que producen
métodos de control basados en el uso de pesticidas.
Cuando las plagas o enfermedades han alcanzado poblaciones o incidencias de daño que
sobrepasan el nivel económico de daño se hace necesaria la aplicación de pesticidas. Las
principales plagas y enfermedades del cocotero y su manejo se presentan en el siguiente
cuadro:
Las plagas más comunes son el picudo, el ácaro, las escamas y otros insectos; entre
ellos se consideran de suma importancia la chicharrita pálida, Myndus crudus, por ser
el vector de la enfermedad Amarillento Letal del Cocotero.
De los insectos asociados al cocotero, se han catalogado 737 especies, de las cuales
solo un pequeño número de insectos (coleópteros y lepidópteros) son perjudiciales.
Cuando existe ataque de insectos que afectan el follaje, se deben aplicar piretrinas
sintéticas como Permetrina en dosis 1 a 1.5 mililitros de producto comercial por litro de
agua. Las hormigas arrieras se deben controlar con Parathión Metílico PH al 2%, en
aplicaciones directas al insecto o con cebos envenenados comerciales como el Mirex.
Las aplicaciones de insecticidas en el vivero, sólo deben realizarse cuando se esté
completamente seguro que la plaga representa un problema. (Domínguez Castillo, et.
al. 1999).
Principales Plagas
Orden : Coleóptera
Familia : Curculionidae
Distribución.
El picudo negro constituye la principal plaga del cocotero en América y Las Antillas, se
distribuye geográficamente en toda la
región intertropical y Sudamericana; en
Argentina se han localizado regiones donde
el anillo rojo no está presente.
Daños.
Control.
La trampa tipo CSAT para la captura de R. palmarum, puede construirse con los
siguientes materiales de plástico de color
amarillo:
Trampa para Atrapar Picudos
• Una huacal No. 5 como protector para
lluvia.
1. Se perfora el fondo de la cubeta tratando de que coincida con la boca del bote
(pozolero), para que éste entre a presión.
Clase : Acari
Orden : Acariformes
Familia : Eriophyidae
El ácaro del cocotero Eriophyes guerreronis Kefer en estado adulto mide cerca de 220
micras de largo por 45 de ancho, su forma es alargada, es de color cremoso traslúcido
y posee dos pares de patas, junto a la región de la cabeza, el aparato bucal, presenta
pequeños estiletes con los que succiona los líquidos para alimentarse.
Biología y hábitos.
Daño.
El ácaro del cocotero por su pequeño tamaño, vive en espacios reducidos y coloniza
los cocos tiernos, penetrando entre cépalos.
Durante el primer mes de crecimiento del fruto, las brácteas se encuentran fuertemente
comprimidas impidiendo la entrada del ácaro, pero cuando el fruto crece se produce
suficiente espacio entre las brácteas para que penetre el ácaro y se alimente de la
superficie meristemática del fruto (Howard y AbreuRodríguez, 1991: En Howard, et. al.
2001).
El primer síntoma del ataque es una mancha triangular blanquecina con la base al nivel
de los pétalos, suficiente para afectar significativamente el desarrollo del fruto, ya que
si las condiciones ambientales son de escasa humedad relativa y poca humedad del
suelo, las grietas microscópicas causadas al alimentarse pueden causar la caída del
fruto o impedir su desarrollo normal, quedando deformes o momificados con la
consecuente disminución de la copra. El coco para venta como fruta llega a perder su
valor comercial.
Este ácaro causa pérdidas del 10-30 por ciento de la producción (Hall y Espinosa,
1981. En: Domínguez. 1999), su presencia en las plantaciones puede identificarse por
los manchones oscuros y fisuras en la epidermis del coco. Debido a las lesiones que
provoca, se le conoce comúnmente como “ roña del cocotero”.El ácaro también puede
atacar plantas jóvenes y en vivero.
Control.
Este control no es muy recomendable para palmeras adultas que alcanzan hasta 30
metros de altura, porque se dificulta y encarece la aplicación de plaguicidas; además,
el control no es muy eficiente debido a que los ácaros se encuentran albergados en las
brácteas y el producto no hace contacto con el insecto (Elizondo, 1981. En: Domínguez
1999). A su vez la elevada tasa de reproducción de los ácaros provoca infestaciones
permanentes, obligando a elevar la frecuencia de aplicaciones de acaricida, esto
aumenta los costos de producción.
Orden : Coleóptera
Familia : Diaspidae
Daño.
Síntomas.
Las hojas atacadas se tornan de color amarillento, y según sea la intensidad puede
llegar a secarlas. Posteriormente sé necrósan y se forman manchas de color café.
Cuando están en estado larval se cubren con una capa cerosa blanca de manera que
se notan pequeños puntos blancos sobre las hojas. La fructificación viene es escasa.
Las hojas más dañadas son las más viejas.
Orden : Coleóptera
Familia : Scolytidae
Plantas hospederas.
Daño.
Destruye los tallos del cocotero al hacer galerías. Por lo general ataca palmas que ya
sufren alguna debilidad o están en vías de secarse, es decir atacan palmas que
presentan condiciones vegetativas anormales, se empeora el estado, y si el ataque es
fuerte ocurre la muerte de la planta.
Control
Principales Enfermedades
Agente causal.
4. Las hojas muertas cuelgan del tallo, las palmas del cogollo son las últimas en morir y
caen después de las palmas colgantes; de esta forma la palmera queda totalmente
defoliada con la apariencia de un poste telefónico.
El lapso desde la infección de micoplasma hasta la caída del penacho es de tres a seis
meses. El amarillamiento letal puede confundirse fácilmente con: la pudrición del
cogollo producida por el hongo Phytophthora palmirova Butler, deficiencias
nutricionales, ataque de insectos o nemátodos, y daños ocasionados por rayos de
tormentas, y anillo rojo.
Distribución.
El amarillamiento letal del cocotero se reportó por primera vez en Jamaica, en 1981.
Sin embargo, la descripción más antigua por sintomatología proviene de las Islas Gran
Caimán en 1834. Se reporta más tarde en Cuba, Haití, Bahamas y República
Dominicana. En 1955 se encontró en Key West, Florida, E.U.A., en 1971 en Miami,
E.U.A., en 1977 en Islas Mujeres, México y en 1996 en Honduras.
Control.
Agente causal.
Sintomatología.
Daños.
Control.
Está basado en el control del insecto vector, por lo tanto las medidas fitosanitarias se
enfocan a reducir las poblaciones de R. palmarum, de acuerdo a las recomendaciones
anteriores.
V. COSECHA
La cosecha es la actividad final del proceso de producción del cultivo de cocotero. Se ha
encontrado que desde el momento de la fecundación del ovario hasta los ocho meses, se
forma el 32.1 por ciento de copra, a los nueve meses el 55.7 por ciento, a los 10 meses el
77.7 por ciento, a los 11 meses el 94.1 por ciento, momento en que el fruto ha alcanzado
su madurez fisiológica. De los 11 meses en adelante, el tejido de la envoltura fibrosa se
deseca, se vuelve rojizo y más coriáceo, debido a una rápida deshidratación, lo que
ocasiona la desaparición simultánea del agua de coco, acompañada por una pérdida de
peso, tan grande, que una nuez de coco que a la edad de seis a nueve meses pesaba de 3
a 4 kilogramos, en la madurez pesa de 1.5 a 2 Kg aproximadamente. Los intervalos de
cosecha dependerán del destino que se les dé a los cocos. Para consumo en fresco se
cosecha a intervalos de 2 a 3 meses y para producción de copra la cosecha se realiza cada
4 meses, aunque si se colecta el fruto caído, se realiza mensualmente.
Consumo en fresco.
Para este fin, se sugiere cosechar los frutos del sexto al octavo mes, después de la
apertura de la inflorescencia, momento en el cual contiene el máximo de agua y el mejor
sabor. Para ello, un operario con experiencia, sube a la palmera llevando una soga de
naylon o de henequén y un machete. La soga se pasa las palmas y de un extremo de ella
se amarra el racimo; otro operario sostiene la soga tensa mientras se corta el racimo,
realizado lo anterior, el racimo se baja lentamente hasta el suelo evitando que los cocos se
desprendan. La permanencia de los cocos en el racimo es un atractivo comercial y en la
mayoría de los casos puede determinar el precio. La venta de cocos para consumo en
fresco es la mejor forma de explotación, ya que se obtienen ingresos mayores en relación a
la producción de copra. Según datos de la Dirección General de Economía Agropecuaria,
del Ministerio de Agricultura y Ganadería, El Salvador importa de Guatemala más de $
500,000 de coco fresco al año.
Producción de copra.
En la mayoría de los casos, los productores se limitan a recoger el fruto caído de la planta,
pero si esta actividad no se realiza periódicamente, la nuez germina y la cantidad de copra
se reduce, debido a que el haustorio o manzana comienza a consumirla; por lo anterior, lo
recomendable es bajar los cocos que hayan alcanzado su madurez fisiológica. La cosecha
de cocos para la producción de copra de buena calidad, consta de las siguientes
actividades: tumba de coco de la palmera, colecta y acarreo de cocos al partidero, partido
de coco y extracción de albumen del fruto y secado de la copra verde.
Tumba de cocos.
La tumba de cocos de la palma se recomienda cada tres meses, con esta práctica la
germinación de cocos es nula y la palma se mantiene en buen estado de sanidad, no hay
proliferación de roedores y aumenta su rendimiento hasta en un 10 por ciento en
comparación con la colecta de nueces (Domínguez et al., 1993). La tumba de cocos se
puede realizar de dos formas:
Subiéndose a la palma. Un operario sube a cada una de las palmas y tumba los cocos
que hayan alcanzado su madurez; la experiencia del tumbador de cocos y la utilización de
aperos específicos para subir, debe comprobarse para evitar cosechar cocos inmaduros y
accidentes. Hay que recordar que tanto los híbridos como los enanos malasinos inician
producción cuando la planta tiene uno o dos metros de tronco lo cual facilita la recolección
durante tres a cuatro años.
Los cocos se parten longitudinalmente con una hacha, cada mitad se apoya en una base
de madera en forma de cono que se clava en el suelo cerca del montón de cocos y con una
cuchilla o espátula especial se extrae el albúmen, (copra verde o carne) y se depositan en
costales de yute (henequén).
Secado.
El secado se puede realizar al sol, en patios con piso de concreto, o bien en secadoras de
aire caliente tipo Samoa. Durante el secado, el albumen, pierde entre el 40 y 45 por ciento
de humedad. El porcentaje de humedad aceptable en la copra obtenida es de 7 a 10 por
ciento. Secado al sol. Es el más utilizado ya que los costos son mínimos. Se recomienda
para plantaciones de cocotero que no exceden de 10 hectáreas. Consiste en extender la
copra verde en los pisos de cemento y exponerla al sol durante tres días, para tener el
albúmen transformado en copra. La desventaja de este método de secado es que lo
afectan los cambios de las condiciones ambientales, ello ocasiona que en temporada de
lluvias se prolongue el secado hasta por ocho días; por lo anterior, cada secadero debe
poseer un cobertizo movible, construido de madera y lámina de zinc, así durante la noche o
en presencia de lluvias, la copra se amontona y se cubre. Secado con aire caliente. El
secado de la copra verde en secadoras de aire tipo Samoa, que también son utilizadas en
cacao y otros cultivos agrícolas, se recomienda cuando las plantaciones exceden las 10
hectáreas, ya que los volúmenes de producción son grandes y es difícil su manejo en
secadoras al sol. Estas secadoras tienen una capacidad de secado de dos toneladas de
copra en 30 a 36 horas; para instalarlas se requiere una infraestructura especial, que
consiste en una nave con paredes completas y techo firme, sus dimensiones pueden variar
según la capacidad planeada. Dentro de ésta, se encuentra una construcción en forma de
cajón de 2 a 3 metros de ancho, 5 metros de longitud y 2.5 metros de profundidad. A los 2
metros de profundidad, existe un falso fondo de malla metálica que soportará el albúmen, y
los 50 centímetros que quedan entre éste y el fondo verdadero, servirá para la circulación
del aire caliente proveniente de una maquinaria metálica que contiene un quemador a base
de diesel o gasolina, un ventilador eléctrico y conductos que llegan a la cámara formada
entre el falso fondo y el fondo. La capacidad del quemador es variable, de ello dependerán
Bajo condiciones de baja humedad relativa y con ventilación, la copra bien seca, puede
almacenarse hasta un año, después de este tiempo presenta acidez mínima de 1 por
ciento. Cuando el secado no es adecuado y se obtiene copra de 8 a 12 por ciento de
humedad no tolera almacenamiento y la acidez del aceite puede subir hasta el 8 por ciento.
La norma general es presentar al mercado una copra con 65 a 69 por ciento de aceite
sobre materia seca, y una acidez menor del 4 por ciento.
VI. AGROINDUSTRIALIZACIÓN
Por las condiciones de mercado los productos del cocotero con mejores posibilidades para
agroindustrializarlo es el agua de coco. A continuación se presenta el flujo por etapas del
proceso de conservación de agua de coco.
VII. BIBLIOGRAFIA
Disponible: http://scielo.sld.cu/pdf/ctr/v39n4/ctr14418.pdf
10. Miguel Tizapa Poctzin (1999) – Principales plagas y enfermedades del cocotero
Disponible:
http://repositorio.uaaan.mx:8080/xmlui/bitstream/handle/123456789/3679/T11001%
20TIZAPA%20POCTZIN,%20MIGUEL%20%20%20MONOG.pdf?sequence=1