Naturaleza y Método de La Pedagogía FINAL
Naturaleza y Método de La Pedagogía FINAL
Naturaleza y Método de La Pedagogía FINAL
Hoy en día se ha visto una gran confusión entre dos términos que han
influenciado bastante en el aprendizaje, los cuales son la educación y la
pedagogía, los cuales resaltan mucho, pero piden ser escrupulosamente
diferenciados
La primera mencionada significa la acción que ejercen hacia los niños los
padres y los maestros, la cual la mayoría de veces ha sido periódica y
duradera; De modo que abarca tanto el circuito formal (el sistema de
educación pública, por ejemplo) como el circuito informal (la educación en la
casa, en el taller, etc.). ya que no existe ningún instante en la vida social
donde ya sea un niño o un joven no tenga un contacto con sus mayores y
reciba una orientación educadora. Ya que esto no solamente nace de una
comunicación de educadores, sino de una experiencia ya basada en tiempos
anteriores por una enseñanza propiamente dicha. Y es que hay que tener en
cuenta que hay una educación que se da de manera inconsciente que no
acaba nunca, la cual se da cuando las palabras que dicen los mayores y los
actos que realizan de alguna u otra forma configuran de una manera regular
la manera de pensar de los niños.
Por otro lado, la pedagogía, no se define en si como actos, sino en teorías.
Dichas teorías tienen la manera de poder concebir la educación, mas no las
maneras de practicarla. A veces incluso se diferencian de las prácticas en uso
hasta el extremo de llegar en franca oposición con ella. La pedagogía de
Rabelais, la de Rousseau o la de Pestalozzi, están en oposición con la
educación de su tiempo (A ellos se les debe la invención y conocimiento de
nuevos problemas, nunca antes considerados, entre ellos, la educación de los
niños como seres religiosos y ciudadanos; la participación de los padres de
familia y las autoridades civiles en la formación; la importancia del lenguaje,
y el conocimiento de las ciencias para el desarrollo formativo; la importancia
dada a la naturaleza humana, la naturaleza divina y a la naturaleza. Estos
pensadores llamados humanistas no solo fueron críticos del modelo educativo
imperante, aportaron categorías, concepciones educativas y nuevas
interpretaciones que, a la postre, fueron las condiciones para la creación de
nuevas instituciones de educación y formación. Al modelo de la Iglesia
monacal opusieron el modelo del príncipe, al universalismo divino el
universalismo natural, al control del latín el florecimiento de la lengua vulgar,
a la formación religiosa como único camino espiritual opusieron). Así, la
educación no es más que la materia de la pedagogía.
Es lo que hace que la pedagogía, al menos en el pasado, sea discontinua,
mientras que la educación es continua. Es también cierto que ésta sólo
aparece en una época relativamente avanzada de la historia. No se la
encuentra en Grecia hasta después de la época de Pericles, con Platón,
Jenofonte, Aristóteles. Apenas sí ha existido en Roma. En las sociedades
cristianas, sólo en el siglo XVI produce obras importantes; y el vuelo que tomó
entonces se afloja en el siglo siguiente, para sólo recuperar todo su vigor en el
curso del siglo XVIII. Es porque el hombre no reflexiona siempre, sino sólo
cuando hay necesidad de reflexionar, y porque las condiciones de la reflexión
no se presentan siempre y en todas partes.
Es necesario tener en cuenta que, la naturaleza el método pedagógico será
interpretada de muy diferentes maneras , veamos:
I. Las cosas de la educación consideradas bajo determinado punto de vista,
pueden hacer el objeto de una disciplina que presenta todas las
características de las demás disciplinas científicas, esto es, ante todo lo que
resulta fácil demostrar .
Pero, para que se pueda dar el nombre de una ciencia a un conjunto de
estudios, es necesario que estos presenten los siguientes carácteres:
1. Hay que referirse a hechos sometidos a observación, pues una ciencia se
define por su objeto, por lo que se supone que ese objeto debe de existir, que
ese objeto puede ser señalado con el dedo, en cierta manera se puede señalar
el puesto que ocupa en el conjunto de la realidad .
2. es necesario que dichos hechos presenten entre sí la suficiente
homogeneidad como para ser clasificados en una misma categoría. Pues si
esto no fuera así no habría una ciencia sino tanta ciencia diferente como
especies distintas por estudiar.
3. Finalmente, la ciencia estudia a dichos hechos para conocerlo y solamente
para conocerlo de forma puramente desinteresada, lo que nos limita a no
conocer y precisar más ampliamente En qué puede consistir el conocimiento
llamado científico.
Tengamos en cuenta que, la ciencia empieza en cuanto el saber, sea cual sea
éste, es investigado por sí mismo.
Teniendo en cuenta todos estos carácteres podremos decir que:
“No existe razón por la que la educación no se convierta en un objeto de una
investigación que cumpla todos esos requisitos y que presenten todas las
características de una ciencia”
Pues, es así como se evidencia que la vocación es un conjunto de prácticas, de
maneras de proceder, de costumbres, que constituyen hechos perfectamente
definidos y cuya realidad es similar a la de otros hechos sociales.
Es del todo a no creer que educamos a nuestros hijos según nuestros deseos,
pues no vemos impelidos a seguir las que se ponen en el medio social en el
cual nos desenvolvemos.
debemos tener en cuenta que nos vemos sometidos en una atmósfera de
ideas y de sentimientos colectivos que no nos es posible modificar a nuestro
antojo; y es precisamente, sobre ideas y sentimientos de este tipo que se
cimentan las prácticas educacionales, las cuales pueden hacer el objeto de
una sola ciencia, la ciencia de la educación.
II. Encontramos dos grupos de problemas, unos son relativos a la Génesis, los
otros al funcionamiento de los sistemas de educación. Todo esto se trata
simplemente de descubrir cosas presentes o pasadas, o de averiguar sus
causas, o de determinar sus efectos. Construyendo así lo que sería la ciencia
de la educación.
Las teorías que se han dado en llamar pedagogías son especulaciones de
índole totalmente distinta, en efecto ni persiguen la misma meta ni utilizan
los mismos métodos, Su objetivo no el de descubrir o de explicar lo que es o
ha sido, sino de determinar lo que debe ser. No nos dicen he aquí lo que
existe y la razón de su existencia, sino he aquí lo que hay que hacer.
Por eso mismo aclaramos diciendo que la pedagogía es algo diferente de la
ciencia de la educación. Y que por ello no nos basta con saber lo que es,
debemos indicar en qué consiste.
la conclusión parece imponerse, pues, generalmente no se concibe término
medio entre esos dos extremos y se da el nombre de arte a todos fruto de la
reflexión que no sea ciencia.
Se puede ser un buen educador y sin embargo no tener ninguna disposición
para las especulaciones de tipo pedagógico, el educador sabe hacer lo que
hace falta, sin por ello poder explicar siempre a las razones que justifican los
métodos que utiliza, por otra parte el pedagogo puede estar falto de toda
habilidad práctica pero estará perfectamente sustentado en la teoría.
Los escritos de platón y Aristóteles de Rousseau, Qué es un tratado de arte
político; no es menos cierto que no se le puede considerar como una verdad
científicas, ya que tienen por objetivo el no estudiar lo real sino el edificar un
ideal.
la pedagogía viene a ser una teoría práctica de clase. No estudia de forma
científica los sistemas de educación, pero reflexiona sobre estos con vistas a
proporcionar a la actividad de educador ideas que le orienten en su proceso.
III. ahora bien, la pedagogía así entendida está expuesta a una objeción,
cuya gravedad no puede disimularse. No hay duda que una teoría práctica es
siempre posible y legítima cuando puede apoyarse sobre una ciencia
constituida e indiscutible, de la cual vaya a la aplicación. En este caso las
nociones teóricas que deducen las consecuencias practicas estas tienen un
valor científico que se comunica con las conclusiones dadas. Vemos como la
química aplicada es una teoría práctica que no es más que el desarrollo activo
de las teorías de la química pura. Pero una teoría práctica no vale más que lo
que valen las ciencias de donde saca sus nociones fundamentales. una vez
sentadas estas ideas nace un interrogante pertinente a nuestro caso ¿ sobre
que ciencia se debe apoyar la pedagogía? Para responder Debería haber
primero la ciencia de la educación. Porque, para saber lo que debe ser la
educación, haría falta, antes que nada, saber cuál es su naturaleza, cuáles
son las diferentes condiciones de que depende, las leyes según las cuales ha
evolucionado en la historia. . Pero la ciencia de la educación no existe más
que en estado de proyecto. Quedan, de una parte, las otras ramas de la
sociología, que podrían ayudar a la pedagogía a fijar el objeto de la
educación con la orientación general de los métodos. Pero la sociología es
una ciencia que está naciendo; sólo cuenta un número reducido de
proposiciones establecidas. La misma psicología, aunque se haya constituido más
pronto que las ciencias sociales, es objeto de toda clase de controversias; no hay
cuestiones psicológicas sobre las que no se sostengan todavía las tesis más
opuestas. Por lo tanto, ¿qué pueden valer unas conclusiones prácticas que se
apoyan en datos científicos, a la vez tan inseguros y tan incompletos? ¿Qué
puede valer una especulación pedagógica que carece de todas las bases, o
cuyas bases, cuando no faltan por completo, carecen de tal punto de solidez?
Por otra parte el arte del educador esta hecho de instintos y costumbres que
ha ido tomando casi de manera instintiva, es necesario que la inteligencia
debe prevalecer en el, esto es muy cierto, pero es indispensable la presencia
de la reflexión por que como bien sabemos hoy en dia ya muchas
comunidades sean civilizadoy con esto trae mucha diversidad individual o
individualidad en cada persona y en aula se va encontrar con esta pluralidad
de pensamientos por ende el método de la uniformidad debería ser
reformado y llegar al niño con diferentes métodos según los temperamentos
y la estructura de cada inteligencia.
. Por otro lado, según se avanza en la historia, la evolución social se hace más
rápida; una época no se parece a la precedente; cada tiempo tiene su
fisonomía. Sin cesar surgen necesidades nuevas, ideas nuevas; para poder
responder a los cambios incesantes que sobrevienen así en las opiniones y en
las costumbres, hace falta que la educación misma cambie, y, por
consiguiente, que se mantenga en un estado de maleabilidad que permita el
cambio.
Ahora bien, el único medio de impedir que la educación caiga bajo el yugo de
la costumbre hay que mantenerla despierta con la educación, cuando un
educador se da cuenta de lso métodos que utiliza este puede juzgarlos a su
criterio si cumplen con su objetivo y si son necesario cambiarlos, asi, la
reflexión rompe esa rutina que nos da obstáculos para los progresos
necesario
hay que agregar, no obstante, que la pedagogía tiende cada vez más a
transformarse en una función continua de la vida social. La Edad Media no
tenía necesidad de la pedagogía, era aquella una época de conformismo,
todos pensaban de la misma manera como si estuvieran en un molde. las
disidencias individuales eran raras. Así, la educación era impersonal; el
maestro, en las escuelas mediables se dirigía de manera colectiva a todos sus
estudiantes sin tener encuenta la idea de acomodar su acción a la naturaleza
de cada uno.
Por estas razones razones tenía menos necesidad de ser guiado por el
pensamiento pedagógico. Pero con el Renacimiento todo cambia: las
personalidades individuales se separan de la masa social, al mismo tiempo, el
desarrollo histórico se acelera; una nueva civilización se constituye. Para
responder a todos estos cambios, la reflexión pedagógica se despierta, y,
aunque no siempre haya brillado con el mismo resplandor, no volverá ya, sin
embargo, a apagarse por completo.