Arte y Educación Ambiental
Arte y Educación Ambiental
Arte y Educación Ambiental
AMBIENTAL
Julio-Agosto 2017
Esta publicación no hace necesariamente suyas las opiniones y criterios expresados por sus colaboradores.
Queda autorizada la reproducción de este artículo, siempre que se cite la fuente, quedando excluida la realización de obras
derivadas de él y la explotación comercial de cualquier tipo.
El CENEAM no se responsabiliza del uso que pueda hacerse en contra de los derechos de autor protegidos por la ley.
El Boletín Carpeta Informativa del CENEAM, en el que se incluye este artículo, se encuentra bajo una Licencia Creative
Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0
El arte como herramienta para la educación ambiental
2
Centro Nacional de Educación Ambiental
1. INTRODUCCIÓN
3
Centro Nacional de Educación Ambiental
La observación, la contemplación del paisaje desde una mirada artística, favorece una percepción
holística del paisaje como un todo del que formamos parte. Es necesario cambiar nuestro punto de vista
antropocéntrico como meros observadores del paisaje y pasar a reconocernos como un elemento más
del mismo, en el que estamos inmersos y con el que nos comunicamos de una forma plurisensorial. Si
interiorizamos la sensación del que se siente observado y si de esa sensación se despierta una
sensibilización que permita recuperar y mantener el sexto sentido del asombro (R. Carson),
conseguiremos iniciar el camino del descubrimiento afectivo de nuestro entorno.
4
Centro Nacional de Educación Ambiental
paseo por el bosque refuerza en nuestro organismo la disponibilidad de serotonina, también llamada
hormona de la felicidad, al tiempo que produce la reducción de cortisol, la hormona del estrés. El efecto
reparador de conseguir un reposo cerebral mediante el mero disfrute en la naturaleza refuerza el
sistema inmunitario.
Lamentablemente, encontramos mayoritariamente que el acercamiento a la naturaleza se convierte en
otra extensión de nuestro acelerado ritmo de vida. El paisaje no es el medio hostil que los medios de
comunicación y que sus malos comunicadores nos muestran, y tampoco un espacio exterior al que no
podamos acceder sin las garantías de las condiciones meteorológicas perfectas, ni sin la obligatoria
uniformidad de equipamiento de catálogo de moda de ropa, de calzado o de un sinfín de artilugios para
no perderse en esa aparentemente inhóspita naturaleza.
Es lamentable que la naturaleza se viva como un medio más de consumo, en el que busquemos
únicamente un espacio para desarrollar una intensa actividad al aire libre.
La mirada artística es una mirada apasionada, y es la pasión la que nos hace reconectarnos e
implicarnos con nuestro paisaje y nuestra comunidad. En un proceso artístico en la naturaleza, se
pueden identificar algunas de las siguientes fases:
- Descubrimiento del entorno (recorremos el espacio, paseamos y nos desplazamos por él)
- Observamos y contemplamos el espacio de una forma distinta
- Recolectamos y recogemos elementos
- Clasificamos y separamos
- Amontonamos y colocamos
- Entrelazamos y unimos
- Dejamos huella
- Habitamos y ocupamos el espacio
Estas acciones, que parten del descubrimiento sensorial y del aprendizaje cinestésico, nos permiten
analizar los elementos del entorno, sus interrelaciones, sus problemas ambientales, promoviendo el
conocimiento profundo de nuestro entorno.
El arte y la educación ambiental son dos puertas al asombro, a la maravilla por el entorno natural y
social que nos rodea, y ésta es la puerta a la pregunta y por tanto al aprendizaje significativo. Debemos
alimentar nuestro sentido innato del asombro, y para ello debemos estar atentos, dejarnos asombrar,
preguntarnos…
El arte nos permite percibir y conocer de una forma nueva nuestro entorno y sus problemas
socioambientales. La mirada artística nos permite descubrir nuevos elementos e integrar otros puntos de
vista. Paul Klee decía que “el arte hace visible lo invisible”.
Marta López Abril, Mario Vega y Lucia Loren
5
Centro Nacional de Educación Ambiental
Los procesos de participación comunitaria deben integrar distintos conocimientos, no solo los científicos,
sino también los saberes tradicionales que surgen de la experiencia y del vínculo con el territorio.
No debemos olvidar que todo proceso comunitario de análisis de problemas ambientales y de búsqueda
de soluciones es complejo y que lleva implícito una cierta dosis de incertidumbre.
6
Centro Nacional de Educación Ambiental
BIBLIOGRAFÍA
HEIKE FREIRE. (2011) Educar en verde. Ideas para acercar a los niños y niñas a la naturaleza.
Ed. Grao.
CORRALIZA, JOSÉ A.; COLLADO, SILVIA (2012) Naturaleza y Bienestar infantil. A Coruña.
Hércules de Ediciones y Fundación As Salgueiras.
CUADERNOS DE PEDAGOGÍA Nº 439. Noviembre 2013. Tema del mes: Educar con la
naturaleza. pp 48-74.