La Regenta
La Regenta
La Regenta
en 1884 y 1885.1En palabras de su autor, «fue escrita como artículos sueltos» que
«según iba escribiendo iba mandando al editor». Gran parte de la crítica la ha
considerado la obra cumbre de Clarín y de la novela española del siglo XIX, la segunda
de la literatura española2 y uno de los máximos exponentes del naturalismo y
del realismo progresista.
La novela, cuya acción transcurre en Vetusta, una ciudad provinciana española tras
cuyo nombre enmascaró "Clarín" a la capital asturiana, Oviedo, solo pudo ser publicada
en Barcelona (Daniel Cortezo y Cía.) ya que constituyó un verdadero escándalo en su
momento, sobre todo en Oviedo. El obispo publicó en su contra una pastoral que
mereció una réplica de Clarín.3
Argumento
En una ciudad de provincias, Vetusta, vive Ana Ozores, de familia noble venida a menos,
casada con don Víctor Quintanar, regente de la Audiencia, del cual le viene el
apelativo de "la Regenta". Ana se casó con don Víctor en un matrimonio de
conveniencia. Bastante más joven que su marido, al que le une más un sentimiento de
amistad y agradecimiento que de amor conyugal, su vida transcurre entre la soledad y
el aburrimiento. Es una mujer retraída, frustrada por no ser madre y que anhela algo
mejor y desconocido.
El autor se sirve de la ciudad de Vetusta como símbolo de la vulgaridad, la incultura y el
fariseísmo. Ana Ozores es un personaje aquejado de aquella patología del espíritu que
se conoció como bovarismo. Desde otro punto de vista, Ana encarna la idealidad
torturada que perece progresivamente ante una sociedad hipócrita. Con estas fuerzas
en tensión, el escritor construyó un alegato cruel e inclemente de la vida provinciana
española, ceñida a sus clases dirigentes, en tiempos de la Restauración finisecular.
La Regenta es, sin duda, la obra maestra de Clarín y una de las novelas más
importantes de la literatura española. En ella se retrata en toda su complejidad una
ciudad de provincias, Vetusta (nombre tras el que se esconde Oviedo), en la que está
representada la sociedad española de la Restauración. Clarín somete a una irónica
crítica a todos los estamentos de la ciudad: la aristocracia decadente, el clero corrupto,
las damas hipócritas, los partidos políticos. Todo ello conforma una atmósfera social
asfixiante y opresiva, con la que choca la protagonista, Ana Ozores. Su temperamento
sensible y soñador la lleva a refugiarse en el misticismo; pero su confesor, el canónigo
, la decepciona cuando intenta aprovecharse de ella. Cae entonces en brazos de Álvaro
Mesía, un mediocre don Juan, con el que vivirá una relación amorosa que no resultará
ser más que un sucedáneo de sus ideales románticos. En el enfrentamiento entre Ana
y Vetusta, la primera acabará siendo vencida, y, en consecuencia, marginada. La
importancia de la presión ambiental y social, sobre la protagonista, acerca la novela a
las teorías del naturalismo.6
Miau
es una novela del escritor español Benito Pérez Galdós publicada en 1888, dentro del
ciclo de las "Novelas españolas contemporáneas". Enmarcada en el género realista,
satiriza el Madrid burocrático de finales del siglo XIX a partir de las vicisitudes vitales de
su protagonista, Ramón Villaamil, un competente exempleado del Ministerio de
Hacienda, al que una serie de intrigas han dejado cesante.
Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 10 de mayo de 1843-Madrid, 4 de
enero de 1920)1 fue un novelista, dramaturgo, cronista y político español.2
Se le considera uno de los mejores representantes de la novela realista del siglo XIX no
solo en España y un narrador capital en la historia de la literatura en lengua española,
hasta el punto de ser propuesto por varios especialistas y estudiosos de su obra como
el mayor novelista español después de Cervantes.3
Primero de todo explico el porqué del nombre de la obra.
"Miau" es el mote que le ponen a Luisito Cadalso debido a que así es como se conoce
a sus tías y su abuela, "las Miaus", por el parecido de su fisonomía con la de un gato y
lo relamidas que son. Éste mote es ideado por la madre del Posturitas, compañero de
clase de Luisito, quien al oírselo a su madre comienza a llamar de la misma forma al
pequeño Cadalso. Miau trata básicamente la faceta burocrática de la España del siglo
XIX de forma realista, contando la historia de un niño que vive con sus tías y abuelos en
un piso de Madrid subsistiendo como buenamente pueden con el bajo sueldo del abuelo,
Ramón Villaamil (personaje pcpal.), única persona que lleva dinero a casa a costa de
trabajar en un puesto administrativo mediocre y a quien acaban de despedir de este, lo
que le lleva a pedir ayudas económicas a conocidos, quienes están ya hartos de sus
súplicas; dinero que por otra parte malgasta su mujer, doña Pura, en aparentar lo que
no es: que viven con lujos y comodidades. Don Ramón Villaamil: protagonista de la
historia. Es un hombre que estaba a punto de jubilarse de un trabajo en un puesto de la
administración hasta que es repentinamente despedido. A raíz de ello empieza a buscar
desesperado la colocación en cualquier puesto acudiendo a la ayuda de conocidos y
viejos amigos de la Administración. Es un hombre honrado de los que pocos quedaban,
razón por la cual seguía estancado en un puesto administrativo mediocre. Era objeto de
burla de sus compañeros de trabajo, que lo tomaban por loco demente y se reían de
sus planes de reformas económicas. Vivía con su hija, su mujer, su cuñada y su nieto.
Su mujer era doña Pura, una de las miaus. SPOILER: Termina suicidándose para
acabar con la perra vida que llevaba, al darse cuenta de que ha vivido como un infeliz
toda su vida.
Niebla
Niebla es una novela (nivola, según la denomina su autor) escrita por Miguel de
Unamuno en 1907 y publicada en 1914 por la Editorial Renacimiento que narra la historia
de Augusto Pérez y el problema existencial que vive al cuestionar su cotidianeidad y al visitar
a Unamuno, quien le dice que es un ente de ficción.
Para inicios del siglo XX, el positivismo comenzó a perder fuerza debido a que los principios
que se habían asentado como verdades absolutas comenzaron a ponerse en duda; Con
estos cambios en el pensamiento intelectual, el realismo y el naturalismo también perdieron
fuerza después de ser el modelo novelesco por excelencia hasta entonces. Los autores ya
no estaban interesados por captar el exterior que envolvía a los personajes, prefirieron
enfocarse en la interioridad del individuo, de ese sujeto que estaba en la búsqueda de su
propia verdad y que intentaba comprender su realidad. Esta nueva narrativa recibió el
nombre de modernismo.12
Augusto Pérez es una persona que tiene una vida muy rutinaria y tranquila. Al verse afectado
por el amor y por las pláticas que hace frecuentemente con su amigo Víctor Goti, comienza
a cuestionar cada uno de los aspectos de su vida: se pregunta si alguien sabe lo que es
amar, qué es vivir y cuál es la finalidad de la existencia, entre otros temas. Esos
pensamientos lo consumen en el momento en el que su novia Eugenia huye con otro hombre
después de que él abandona a Rosario, una muchacha que le planchaba la ropa, que le
había jurado estar con él y quererle siempre.
Al verse sin salida, decide buscar ayuda y se dirige a la casa de Miguel de Unamuno, un
reconocido escritor, con la idea de que podría decirle qué hacer. Los resultados son
inesperados cuando Unamuno se pronuncia su creador y le dice que es un ente de ficción
a quien, incluso, puede matar si lo desea. Augusto, en su defensa, dice que quizá Unamuno
también es el personaje “nivolesco” de alguien más y que ese ente terminará con su vida
cuando menos lo espere; y defiende su existencia al mencionar que él volverá a vivir cada
vez que alguien lea su historia, mientras que el autor vasco, en cambio, no lo hará.
De esta forma, Miguel de Unamuno intenta plasmar el encuentro de un creador con su
creación simulando la relación Dios-criatura; Niebla se construye alrededor de este tema
mediante el desarrollo de conceptos como la concepción de la vida y el destino.15
Los girasoles ciegos es un libro de relatos de 2004 del escritor español Alberto
Méndez ambientado en la Guerra Civil Española y compuesta por cuatro obras: «Si el
corazón pensara dejaría de latir», «Manuscrito encontrado en el olvido», «El idioma de los
muertos» y «Los girasoles ciegos».
- Primera derrota: 1939 o Si el corazón pensara dejaría de latir
La historia comienza con la rendición del protagonista Carlos Alegría, oficial del ejército
nacional, ante los republicanos, cuando las tropas golpistas están entrando en Madrid. A
continuación es apresado y trasladado hasta la Capitanía General, siendo así encerrado en
una celda. Mientras estaba en la prisión, la Capitanía fue abandonada por los republicanos
y tomada por los nacionales. Cuando lo encontraron, se reconoció como un traidor, siendo
condenado a muerte. Fue llevado con otros presos a ser fusilado. Carlos se da cuenta de
que está vivo, que la bala solo le ha herido la parte superior de la cabeza sin romperle el
cráneo, y que ha sido enterrado con el resto de cadáveres en una fosa común. Con esfuerzo
consiguió salir, y caminó en busca de ayuda. Más tarde fue encontrado tirado en medio del
campo por una mujer, donde lo curó y alimentó, pero no lo trasladó por miedo a que la viesen
con él. Cuando tuvo las suficientes fuerzas, se dirigió a su pueblo natal, Somosierra, donde
fue apresado otra vez.
Segunda derrota: 1940 o Manuscrito encontrado en el olvido
En este capítulo se narra, a través de relatos escritos en un cuaderno, como un joven poeta
y una chica intentan huir de los vencedores hacia las montañas asturianas durante la guerra
civil. Ella está embarazada de 8 meses y da a luz en mitad del camino sin poder sobrevivir.
El joven no sabe cómo encargarse del niño. Al principio lo deja llorar desconsoladamente,
pero poco a poco se va encariñando con él, y cuidarlo se convierte en su único objetivo.
Para alimentarse consigue robar dos vacas, las cuales les proveen de alimento, y les
protegen del frío, ya que llega el invierno. A medida que se quedan sin comida va matando
a las vacas, y al no tener el suficiente calor, el niño se muere. El joven, débil y cansado se
deja morir. Este diario íntimo fue encontrado en la primavera de 1940, junto a una vaca
muerta y dos cadáveres humanos a medio descomponer, por un pastor que lo dio a conocer.
Tercera derrota: 1941 o El idioma de los muertos
Esta vez, se narra la historia de Juan Senra, un detenido que consigue sobrevivir unos días
más en la cárcel mintiéndole al capitán Eymar. Éste, le hacía preguntas sobre su hijo, con
el que compartió bando en la guerra e inventa una historia donde el joven traidor se convierte
en el héroe que quieren sus padres. Durante los días que estuvo en la cárcel se hizo amigo
de un joven llamado Eugenio, con el que hablaba de cualquier cosa. También coincidió con
un ex capitán del bando nacionalista, que se había rendido ante los republicanos y que tenía
una cicatriz en la frente, como resultado de una bala (Carlos Alegría). Con ambos mantiene
una bonita relación. Después de un tiempo, Carlos Alegría consigue arrebatarle un arma a
uno de los carceleros y se suicida. Un par de días después, llaman al joven Eugenio, y es
condenado a muerte. Finalmente Juan, asqueado por la impostura y por la desolación que
sentía al haber perdido a sus dos compañeros decide contarle toda la verdad a Eymar: su
hijo había sido un cobarde, un criminal y que había sido fusilado justamente. Al día siguiente,
Juan es condenado a ser fusilado.
Cuarta derrota: 1942 o Los girasoles ciegos
Esta historia se nos cuenta desde tres puntos de vista: un narrador omnisciente, Lorenzo y
el Padre Salvador. Comienza con una confesión de un cura, y poco a poco se van
desarrollando los distintos acontecimientos de la historia. Un niño, llamado Lorenzo, es
alumno del hermano Salvador. Este niño vivía en una casa con su madre y con su padre, al
cual mantenían escondido entre miedos y silencios dentro de un armario, ya que lo creían
muerto. Esta narración se une con la otra en la que la mujer embarazada huyo con el joven
poeta: La muchacha era la hermana de Lorenzo, Elena, de la que hacía ya mucho tiempo
que no tenían noticias creyendo que había conseguido huir. El hermano Salvador se
comenzó a fijar en Lorenzo a raíz de que no quería cantar el cara al sol; fue entonces cuando
el hermano Salvador conoció a la madre de Lorenzo, y poco a poco se fue obsesionando
con ella. Salvador le hacía muchas preguntas a Lorenzo relacionadas con su madre y con
su padre, del que siempre decía que había muerto. Llegó un momento en el que la
familia planeó una huida a Marruecos, vendiendo los muebles, la cubertería… e hicieron
saber al colegio que el niño no podría ir más con la excusa de que estaba enfermo. Salvador,
al enterarse, fue a la casa con el pretexto de ver al niño, pero cuando vio que éste no
molestaba, se abalanzó sobre la madre. Entonces, salió el padre de su escondite y
forcejearon. Al haber sido descubierto, el padre abrió una ventana y se arrojó al vacío.
Tertulias Literarias
Española II