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Existen diversos tipos de envases los cuales se clasifican de diversas formas, de acuerdo a la relación /
contacto con el producto. En este Tip de Packaging de CENEM aprenderemos sobre las diferentes cualidades
que caracterizan envases según su clasificación.
Los envases a lo largo de su historia han ido alcanzando una importancia en las sociedades por los beneficios
aportados y en particular a los alimentos. Por eso se le ha llegado a llamar “el vendedor silencioso”. Sin
envases y embalajes sería imposible que la mayoría de los productos comercializados fuesen distribuidos en
un mercado cada vez más amplio.
Un envase primario es aquel que está directamente en contacto con el producto. Contiene el producto, y
además lo protege. En el punto de venta se trata de una unidad destinada al consumidor o usuario final, ya
sea recubriendo al producto por completo o de manera parcial, pero de tal forma que no pueda modificarse el
contenido sin abrir o modificar dicho envase. Es la unidad de venta.
Mientras, un envase secundario o colectivo es aquel que contiene uno o varios envases primarios,
otorgándole protección para su distribución comercial. Las cajas dispensadoras que contienen varias unidades
de producto pueden ser un ejemplo, aunque también aquellos diseños que te permiten transportar al cliente
una o varias unidades de producto. Estos envases además de ayudar al traslado de producto y en muchas
ocasiones también son utilizados para ofrecer el producto al público.
El envase terciario o embalaje es la cobertura que da mayor protección y poder de manipulación a las
mercancías envasadas. Su función es perfeccionar las condiciones para el almacenamiento, transporte y
llegada a destino de los productos en óptimo estado. Habitualmente se dice que el embalaje es “el envase del
envase”. En este caso, la caja que contiene a todas botellas de vino para ser transportados a los comercios es
el embalaje.
En algunas ocasiones un envase puede asumir todas las funciones, en este caso el envase primario deberá
ser lo suficientemente fuerte para sostener el producto y ser capaz de soportar los rigores del embarque y la
transporte.
Si consideramos que el packaging es quizás el elemento que hace más perdurable la imagen de marca de un
producto, en los distintos envases se deben considerar aspectos como su funcionalidad, sostenibilidad,
reutilización, sin olvidar el atractivo de su diseño, por ser fundamentales para agregar valor al producto
contenido en él.