Barrio Abajo
Barrio Abajo
Barrio Abajo
Muy pronto este puerto se convirtió en el más importante del país y gracias a esto su
desarrollo fue más acelerado en comparación con otras ciudades. Entonces se deduce que la
historia del barrio abajo está estrechamente relacionada a las actividades comerciales, las
actividades industriales, el transporte de pasajeros, la navegación fluvial, la construcción,
los talleres de ferrocarril y la estación Montoya y la Aduana, ayudaron al desarrollo de la
ciudad.
Podemos interpretar que el barrio abajo no fue fundado si no que se originó debido a un
proceso invasivo que se dio debido a la necesidad de empleo por parte de habitantes de
poblaciones aledañas ( Mompox, Cartagena, Ciénaga, Santa Marta) , que al ver el auge
económico que se presentaba en la ciudad, decidieron habitarla, pero además de ser un
barrio de obreros, este sector recibió una gran cantidad de población extranjera (Europa,
África, Asia y América) que llegaba con la intención de invertir su dinero y que con el
tiempo construyeron grandes imperios empresariales (industria naviera, actividad férrea y
portuaria, zapaterías, textilerías, ferreterías, tiendas, etc.) con la ayuda de la población
criolla, y gracias a esa mezcla sociocultural y a la construcción de edificaciones
emblemáticas (La Estación Montoya y la Aduana de Barranquilla) el barrio abajo obtuvo su
identidad propia.
Es importante aclarar que el barrio abajo recibe su denominación de barrio como elemento
urbano de la ciudad en el año 1857 con un documento expedido por el concejo de
Barranquilla donde se sectorizaban los tres primeros barrios de la ciudad, los cuales de
manera geográfica y muy simple le dieron los nombres de; barrio Abajo Del Rio, barrio
Arriba Del Rio y barrio Centro.
La decadencia del Barrio Abajo se da en el año 1916 cuando se iniciaron una serie de
estrategias de desarrollo de la ciudad de Barranquilla, pero en las cuales no se tenía en
cuenta el barrio abajo que para ese entonces había logado fortalecerse económicamente,
mejorar los servicios públicos y demarcar sus usos del suelo definidos en zonas mixtas,
comerciales, industriales y las zonas residenciales que dejaron de ser óptimas y llamativas
para la clase alta y media. Toda esta situación se agravó cuando se desbordó el Rio
Magdalena dejando una gran cantidad de familias damnificadas que se vieron obligadas a
trasladarse y a ocupar varias manzanas de unos terrenos vecinos y de esta manera se originó
el sector llamado “la Cueva de Montecristo”, que en la actualidad se conoce como el barrio
Montecristo.
Otro elemento importante que influyó en la decadencia del Barrio Abajo fue el proyecto de
la urbanización el Prado que empieza a ejecutarse en el año 1922 por Karl Parrish, este
proyecto tenia mejores condiciones arquitectónicas, mejor condición de servicios, contaba
con servicio de alcantarillado a diferencia del barrio abajo. Por lo tanto, muchas de las
familias más importantes de la clase alta y media del barrio abajo decidieron irse a vivir al
barrio el Prado y pues el Barrio Abajo quedo solamente habitado por la clase trabajadora y
obrera de la ciudad
En la década de los años 90, el incremento de los precios de los servicios públicos y los
cambios de estratificación hicieron que un gran porcentaje del sector industrial y comercial
salieran del sector, lo cual provoco que el uso de antiguas naves industriales como bodegas
incrementara, generando así una gran desocupación de predios, dañando la estética del
barrio y afectando su seguridad.
El barrio empezó a formarse de manera espontánea con un crecimiento predio a predio que
no obedecía ningún plan urbanístico, pero si encontraba agrupado por manzanas
rectangulares, sus cuadriculas fueron formadas desde las orillas del rio y caños al noroeste
y al norte hasta la calle del dividivi actual calle Murillo, hasta ahí llegaba la ciudad, para el
año 1897 el barrio contaba con 70.81 hectáreas aproximadamente.
Para 1930 se inicia un programa de pavimentación de las calles de la ciudad, para ese
entonces las calles eran nombradas por los habitantes.
En el año 1937 se cambiaron los nombres de las calles y las carreras, adoptando el sistema
americano de numeración que se usa actualmente.
Las calles tenían aproximadamente 5 o 6 metro de ancho y los andenes eran de 50
centímetros de alto y eran construidos en cemento.
Hacia 1942 el barrio fue dividido en dos con la ampliación de la avenida María y la calle
Murillo.
Para los años veinte y treinta del siglo XIX, se empezaron a reemplazar las casas de paja
por viviendas más sólidas y resistentes y con mejor orientación. Generalmente las viviendas
eran de un piso, con cuatro alcobas, un patio de gran tamaño, gallineros, bateas de madera,
cocina y los baños que eran ubicados en los patios.
Varias de las casonas de las personas más importantes del barrio las dividían en pequeños
apartamentos o pequeñas habitaciones, este tipo de viviendas son conocidas como Los
Pasajes, aquí residían alrededor de 10 familias, cada familia disponía de una sola
habitación, y debían compartir zonas como baños, cocina y tendederos, pero había otro tipo
de apartamentos que contaban con dos habitaciones, baño y cocina, pero por supuesto su
costo de arriendo era más alto. Los Pasajes más importantes en el barrio Abajo son: el
pasaje de Alberto Marulanda, el pasaje Santandereana de Rosa de Porras, pasaje Nube
Blanca, entre otros.
El barrio contaba con dos tipos de escuelas en ese entonces: las escuelas caseras, que era
donde enviaban a los niños y ahí aprendían las letras, las vocales y luego eran enviados a
los colegios públicos donde cursaban primaria y secundaria. Las escuelas caseras más
reconocidas en el barrio fueron: la de la Sra. Lola Ujueta, quedaba en la calle la felicidad
entre la aduana y rosario, el colegio de las tres hermanas Arrieta, ubicado en la calle
Cisneros entre la aduana y sabanilla, Colegio mixto preparatorio de las hermanas Bacca
localizado en la calle primavera entre felicidad y robles.
Entre los colegios públicos para varones ubicados en el barrio encontramos la Escuela
Tercera ubicada en su momento en los años 40 y 50 en lo que hoy es la casa del Carnaval,
para las niñas encontramos la escuela Cartagena de Indias que funcionaba en una casa ya
demolida que dio cabida al teatro Amira de la Rosa.
En el barrio también podíamos encontrar teatros, los más destacados eran el teatro Apolo
del exgobernador Alberto Osorio, teatro Las Quintas de propiedad Federico Falquez y
Alberto Chewin, teatro el Rialito propiedad de Inesita Ojeda.
También se encontraba la iglesia del Sagrado Corazón que albergaba también a los fieles
del barrio el Rosario.
Luego de realizar el anterior análisis basándonos en el texto “Desarrollo Urbano del Barrio
Abajo Patrimonio Olvidado” del autor Jorge Mario Vivas Pertuz, más lo aprendido durante
el recorrido por el barrio, logramos concluir que el Barrio Abajo es de gran importancia
para la historia de Barranquilla y cuenta con un gran valor histórico por su testimonio y a su
vez un valor de antigüedad ya que muchas de sus edificaciones han sobrevivido al tiempo
pero también conservan tiempo, lo que hace que el barrio sea una pieza autentica de la
ciudad de Barranquilla, Además las características estéticas de edificaciones como la
Aduana, la Estación Montoya, la mansión Dugand, entre otras, hacen que este tenga un
valor artístico agregado.
Todos esos factores inmateriales como prácticas culturales y folclóricas, que se han
transmitido de generación en generación en los habitantes del barrio, han mantenido la
identidad y la memoria de éste, pero en cuanto a los factores materiales, somos testigos de
las trasformaciones de algunas viviendas, salones de baile, entre otras edificaciones de gran
importancia en la memoria del barrio que han pasado a ser para uso de industrias y talleres,
generando en los barrio abajeros un sentimiento de romanticismo al ver como la imagen y
memoria de su barrio se pierde.