Sistema Límbico
Sistema Límbico
Sistema Límbico
Proviene del latín “limbus”, término que significa “frontera”, “margen” o “límite”. Fue acuñado en
1878 por el médico francés Paul Broca, que ya hablaba de “el gran lóbulo límbico” para referirse a
la zona ubicada hacia el borde inferior de la glándula pineal.
En 1949 Paul McLean hablaba de “cerebro visceral” e incluye dentro del sistema más estructuras,
aunque de forma muy difusa. -En 1952 se amplía el concepto y se habla ya de “Sistema límbico” o
“Cerebro límbico”.
El sistema límbico es un conjunto de estructuras corticales que forman un borde curvilíneo o anillo
alrededor del tálamo, se extiende desde la corteza cerebral hasta alrededor del tálamo están
vinculadas entre sí por numerosas vías aferentes y eferentes, es responsable de la vida emocional y
partícipe de la formación de la memoria.
En los cortes sagitales a nivel de la línea media puede visualizarse el cuerpo del trígono, que se
extiende, posteriormente hasta la cara inferior del cuerpo calloso y anteriormente hasta el agujero
de Monro, a lo largo de la cara inferior del septum lucidwn.
La circunvolución del cuerpo calloso, se puede visualizar rodeando al cuerpo calloso. Si existe
agenesia del cuerpo calloso también está ausente esta circunvolución. El cuerpo del fornix se
puede ver por debajo del septum pellacidwn en cortes sagitales de línea media. En planos
coronales a nivel del tercer ventrículo, los ecos en forma de C del giro hipocampal se usan como
marca de distancia.
Funciones del sistema límbico
Sistema límbico y las emociones.
Cuando hablamos de emociones, a algunas personas les recorre cierta sensación de rechazo. Se trata
de una asociación que aún perdura desde los tiempos en que se veían como algo oscuro, que nublan
la razón y la inteligencia. Ciertos grupos defendían que las emociones nos rebajan a la altura de los
animales. Y quizás tenían razón, ya que las emociones son algo básico, pero nos permite sobrevivir.
Las emociones han sido definidas como reacciones interrelacionadas que resultan de estados de
premio y castigo. Los premios, por ejemplo, favorecen reacciones (satisfacción, confort, bienestar,
etc.) que atraen a los animales hacia estímulos adaptativos.
Se observan respuestas de ira a estímulos mínimos tras la extirpación del neocortex. La destrucción
de varias áreas del hipotálamo, como los núcleos ventromediales y núcleos septales, también
produce ira en animales. La ira también puede generarse a través de la estimulación de zonas más
amplias del cerebro medio. Por el contrario, la destrucción bilateral de la amígdala produce sosiego.
Como se puede suponer, la memoria es otra función esencial para la supervivencia. Aunque existen
otros tipos de memoria, la memoria emocional es la que se refiere a estímulos o situaciones que son
vitales. La amígdala, la corteza prefrontal y el hipocampo intervienen en la adquisición, el
mantenimiento y la extinción de memorias fóbicas, como, por ejemplo, el miedo a las arañas, que
está instaurada en nuestra especie para facilitar la supervivencia.
El sistema límbico también controla las conductas del comer y el apetito, así como el sistema
olfativo.
Implicaciones clínicas
1- Demencia
2- Ansiedad
Los trastornos de ansiedad son el resultado de anomalías a la hora de regular la actividad de la
amígdala. Se ha descrito extensamente el circuito del miedo, el cual incluye la amígdala, la corteza
prefrontal y la corteza circulada anterior (Cannistraro, 2003).
3- Epilepsia
Epilepsia como consecuencia de una alteración en el sistema límbico. La epilepsia del lóbulo
temporal es la más común en adultos y sucede por esclerosis en el hipocampo. Parece que este tipo
de epilepsia se debe a una disfunción a nivel del sistema límbico.
4- Trastornos afectivos
Hay estudios que muestran variación en el volumen del sistema límbico en trastornos afectivos
como el trastorno bipolar y la depresión. Estudios funcionales han revelado actividad menor en la
corteza prefrontal y la corteza cingulada anterior en los trastornos afectivos. El cingulado anterior es
el centro para la integración atencional y emocional, e interviene en el control de las emociones.
5- Autismo
El Autismo y el síndrome de Asperger conllevan una alteración en aspectos sociales. Estructuras del
sistema límbico, como el giro cingulado y la amígdala, están alteradas en estas enfermedades.
Roxo, M.; Franceschini, P.R.; Zubaran, C.; Kleber, F.; and Sander, J. (2011).
The Limbic System Conception and Its Historical Evolution.
Morgane, P.J., y Mokler, D.J. (2006). The limbic system: contiuing resolution.
Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 30: 119–125