Guia de Valoracion de Las Competencias Parentales A Traves de La Observacion Participante

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IFIV

Instituto de Formacin, Investigacin e Intervencin sobre la violencia familiar y sus consecuencias

GUIA DE VALORACION DE LAS COMPETENCIAS PARENTALES A


TRAVS DE LA OBSERVACIN PARTICIPANTE

DR. JORGE BARUDY

MARYORIE DANTAGNAN

ltima versin Enero 2005

MATERIAL DE INVESTIGACIN PROHIBIDA SU REPRODUCCION PARCIAL O TOTAL SIN


LA AUTORIZACION DEL AUTOR

AGRADECIMIENTOS

La publicacin de la primera versin de esta gua nace de nuestra necesidad de cotejar el valor y
la utilidad de los instrumentos que ella contiene con las experiencias y prcticas de otros
profesionales. Pero, adems, es una forma de seguir contribuyendo a la mejora de nuestras
actividades al servicio de la infancia y de la defensa de la vida.
Asumo ser el responsable del proyecto, pero reconociendo que, como cualquier produccin
humana, ste se ha construido gracias a la colaboracin de mucha gente. Hay dos personas que
me permito mencionar, a saber, Jos Mari Lezana, cuya amistad y su ayuda en la trascripcin de
mis ideas han sido una preciosa ayuda en la realizacin de este trabajo. La otra persona es mi
esposa y colaboradora Maryorie Dantagnan, fuente de energa e inspiracin para las misiones
posibles e imposibles a las que me comprometo, adems de ser co-constructora de muchas de
mis ideas y de la escritura. Para ella un reconocimiento especial.

INTRODUCCIN
Esta gua tiene como finalidad evaluar las competencias de los parentales, considerando estas
como la fuente principal cuidados para asegurar la satisfaccin de las necesidades infantiles en
una familia
Nuestras experiencias de varios aos en programas de prevencin y tratamientos de las
consecuencias de los malos tratos nos fueron creando la consciencia que haba que aportar una
herramienta para evaluar las capacidades de los padres. En nuestro trabajo constatamos las
grandes dificultades que los profesionales tenan en ponerse de acuerdo debido la gran
diversidad de criterios que estn en juego. Esto, por ejemplo a la hora de tomar una medida, ya
sea para proteger a un nio a una nia o ya sea para decidir en casos de separacin de los padres
cual era la figura parental mas adecuada para otorgarle la custodia. Esta conflictividad que
siempre perjudicaba a los nios, nos motivaron para la elaboracin de esta gua para ayudar a
los profesionales de la infancia, en especial a los implicados en la proteccin infantil, en la salud
mental y en los tribunales civiles, de menores y de la familia. Es nuestra contribucin para que
cuando tengan que adoptar medidas que conciernen a los nios u organizar un plan de
intervencin para ayudar a las familias, puedan hacerlo basndose en lo que la investigacin
clnica y cientfica ha aportado.
Nuestras constataciones del sufrimiento de los nios cada vez que se intenta diagnosticar o
descartar la existencia de malos tratos y sus causas a travs de sus testimonios, reforzaron aun
mas este proyecto. Hemos sido testigos de verdaderos interrogatorios, para presionar a los nios
o nias a que sealen, el porque, el como y los nombres de los responsables de sus lesiones. El
centrar el diagnostico de los malos tratos solo, en lo que el nio o la nia muestran o dice en vez
de confrontar a los adultos nos parece una intervencin injusta y que a menudo revictimiza los
nios. El reconocerse por parte del nio como maltratado por sus padres, ya es psicolgicamente
muy difcil. Lo es aun mas, cuando el nio o la nia se da cuenta que se les obliga delatar a sus
propios padres. En este mismo sentido, cuando en los casos de separacin se le pide al nios o a
la nia que se pronuncie con quien le gustara vivir, se les somete a un dilema casi imposible de
resolver. Por lo tanto, es mas adecuado y ticamente mas justo para los nios y nias validar la
existencia de malos tratos a travs de una evaluacin de la calidad de los cuidados que los padres
o cuidadores prodigan a los nios. Lo anterior por ejemplo, debe ser el pilar bsico, a la hora de
decidir de dejar un nio en su medio familiar o al contrario, ofrecerle un medio de acogida. La
adecuacin de la medida es fundamental no slo para garantizar siempre la proteccin del nio
o de la nia, sino tambin y sobre todo su desarrollo.
Esta gua tiene tambin como propsito entregar elementos para contribuir a la reflexin de todas
las personas que se plantean, que es ser una madre o un padre adecuado. Al mismo tiempo
pretende servir para evaluar el grado de adecuacin de esta funcin fundamental, para prodigar
buenos tratos y asegurar un desarrollo sano a los nios y las nias.
Las fuentes que dan origen a esta gua son: nuestras propias experiencias clnicas y la de otros
profesionales con quien hemos tenido el privilegio de trabajar. Se suman a estas, el contenido de
conversaciones con padres y madres en el marco de diferentes actividades de promocin de
buenos tratos infantiles y el acceso a diferentes investigaciones que se refieren directa o
indirectamente al tema. Una de las investigaciones que ms nos ayudo en nuestro empeo es la
del grupo de Investigacin de Toronto Parenting Capacity Assessment Project, quienes
publicaron en noviembre de 1993 un primer modelo para evaluar competencias parentales. El

material de esta investigacin nos fue proporcionado generosamente, en unas jornadas sobre el
mismo tema en la ciudad de Quebec en 1998.

Esta gua pretende ser un aporte para contribuir al bienestar integral de nios que por desgracia
les toca vivir en el seno de familias cuyos padres por sus tragedias infantiles y la falta de apoyo
de su comunidad no desarrollaron las competencias para cuidarles, protegerles ni asegurarles un
desarrollo sano y que, adems, en muchas ocasiones les provocan daos irreversibles. Hacer
frente a la tarea de evaluar las competencias de estos padres, y a partir de datos objetivos,
proponer las mejores medidas para el nio y programas de rehabilitacin parental que parezcan
los ms adecuados, nos parece en la actualidad una muestra de valenta, pero sobre todo de
solidaridad con todos los implicados. Esta gua que proponemos, es una forma de organizar la
informacin para mejorar las capacidades de los profesionales a ayudar a los nios y a sus
padres. A los primeros para asegurarles el derecho a una vida sana en donde sean siempre bien
tratados, a los segundos para apoyarles en el adquisicin de competencias que por las injusticias
de la vida no pudieron adquirir. Un modelo de intervencin basado en la evaluacin de las
competencias parentales nos parece tambin un recurso fundamental para la prevencin. En
efecto, proporcionar recursos a los padres para que mejoren sus parentalidad, es al mismo tiempo
facilitar a los hijos, modelos ms sanos para la crianza de sus futuros hijos. Si a pesar de los
recursos proporcionados, los padres no pueden mejorar sus competencias, tenemos la posibilidad
de ofrecer a sus hijos una acogida familiar o residencial para asegurarles un desarrollo sano
como personas. Si adems se complementa el acompaamiento de estos nios con experiencias
familiares, esto podr facilitar la adquisicin de modelos de crianzas que podrn permitirles
superar en sus propias historias como padres, los que sus progenitores no pudieron mejorar. En
otra perspectiva, esta gua pretende ayudar para disminuir la intensidad y la duracin de los
perodos de inestabilidad en que muchos nios se encuentran a la espera de medidas de acogida
definitivas. Hemos conocido casos de nios que han pasado meses e incluso aos, entre el
momento en que se han detectado los malos tratos y en el que se han tomado las medidas para
protegerles.
Por lo tanto pretendemos, que las informaciones recogidas a travs de esta gua permitan
disminuir los perodos de inestabilidad y de peloteo en que muchos nios pueden encontrase.
El no disponer de instrumentos para recoger e interpretar las mltiples informaciones que se
disponen, puede ocasionar que los nios queden aparcados en instituciones de acogida
transitorias. Estas situaciones, dems de no permitir el nacimiento y la continuidad de los
vnculos de apego que necesitan, no siempre aseguran los cuidados que los nios necesitan para
desarrollarse. El caso mas dramtico es el de bebes que en vez de encontrase en el seno de una
familia , pasan meses o aos a la espera de una medida administrativa o judicial.
Por ltimo, nuestra gua se inscribe dentro de nuestro paradigma terico-prctico destinado a
promover el bienestar infantil a travs de los buenos tratos a los nios. Por esto, puede ser
considerado como un antdoto a los malos tratos familiares, pero tambin a la violencia
institucional y social.
La utilizacin de este instrumento se inserta en una filosofa cuyos objetivos fundamentales son:
Proporcionar la mejor proteccin posible a los nios y nias, para evitar un dao irreversible a
sus procesos de crecimiento y desarrollo. Esto tiene especial importancia en los bebs y lactantes
cuya vulnerabilidad a las carencias y al estrs de las situaciones de violencia les pueden
provocar daos irreparables.
Proteger las capacidades de los nios a apegarse de una forma selectiva a personas significativas.
Brindar relaciones de cuidados, de proteccin y educativas ya sea sustitutivas, complementarias
o de apoyo a las de sus padres biolgicos. Asegurando la continuidad de estas relaciones de los
nios con figuras significativas. Esto vale no slo para las relaciones con sus padres biolgicos,
sino que adems con otras personas de sus redes sociales como educadores de centro, padres de
acogida, etc. Lo nico que justifica una ruptura de vnculos es cuando estos daan u obstaculizan
el desarrollo y el bienestar infantil.

Reducir al mnimo los perodos en los cuales los nios y nias se encuentran en una situacin de
inestabilidad. Porque estos les impiden reconstruir un proyecto personal y la posibilidad de
reparar las heridas provocadas por los malos tratos.
Apoyar a los nios y nias en sus derechos a beneficiarse de todos los recursos educativos y
teraputicos indispensables, para la reparacin del dao sufrido por los malos tratos, as como
para la bsqueda de una relacin sana y funcional con sus progenitores.
Hacer todo lo posible por ofrecer a los padres los recursos educativos y teraputicos para la
rehabilitacin de sus competencias parentales.
Esta gua intenta que los profesionales de la infancia nunca pierdan de vista lo que henos
defendido a lo largo de varios textos de esta publicacin que el sufrimiento infantil es en gran
parte el resultado de la incompetencia del mundo adulto en satisfacer las necesidades de los
nios y nias, y en garantizarles sus derechos. Esta toma de conciencia nos parece fundamental
a la hora de comprender este sufrimiento y aportar la ayuda adecuada para superarlo.
El uso de instrumentos para evaluar las competencias parentales, permite la utilizacin de
criterios tcnicos a la hora de elegir las medidas ms adecuadas y oportunas para proteger a un
nio o a una nia vctima de malos tratos. Por lo tanto, estos procedimientos no slo aseguran
ms objetividad, sino que adems descargan al nio o a la nia de tener que delatar a sus padres.
Las resistencias a evaluar a los padres.
El integrar dentro de la metodologa de validacin, el examen de las competencias de los adultos,
ya sean padres biolgicos u otros cuidadores puede verse influenciado por lo que hemos llamado
los fenmenos auto-referenciales adultistas. Esto, en la medida que nuestras estructuras y
nuestras pertenencias al mundo adulto nos pueden despertar resistencias a la hora de examinar
las competencias de los padres. Para evitarnos los elementos conflictivos que pueden acarrear
estos exmenes podemos preferir seguir exigiendo a los nios que nos den la informacin
pertinente para poder ayudarles y protegerles.
Esta gua no pretende reemplazar otros modelos de validacin de la parentalidad, al contrario
pretende enriquecerse de ellos, al mismo tiempo que contribuir a una mejora all donde se estime
conveniente, Tampoco tiene que ser considerada como un instrumento infalible a travs del cual
se obtendrn respuestas exactas y clarividentes para la toma de decisiones. Este instrumento es
solo una gua para mejorar la metodologa de validacin o diagnstico, pero sobre todo un
nuevo pretexto para seguir conversando y compartiendo experiencias y prcticas.
El querer introducir esta gua de una forma precipitada en vuestras prcticas, puede ser
contraproducente, primero hay que asimilarla y luego acomodarla con lo que ya sabemos; slo
recin puede ser til para vuestras prcticas, para eso se necesita tiempo.
Bienestar infantil y competencias parentales.
El buen trato infantil es el resultado de un proceso complejo determinado por la interaccin de
diferentes niveles representados en la ecuacin, presentada en el texto precedente. En ella,
intentamos demostrar que el buen trato como resultado final es ms que la suma de los esfuerzos
individuales de los padres y de los miembros de una familia. El bienestar infantil es sobre todo
la consecuencia de los esfuerzos y recursos coordinados que una comunidad pone al servicio del
desarrollo integral de todos sus nios y nias.
En esta frmula se ve claramente que el bienestar infantil es la consecuencia del predominio de
experiencias de buen trato que un nio o nia tiene el derecho de conocer, para desarrollarse sana
y felizmente. Estos buenos tratos no slo corresponden a los que los padres son capaces de

ofrecer, sino tambin son el resultado de los recursos que la comunidad pone al servicio para
garantizar la satisfaccin de las necesidades infantiles y el respeto de sus derechos, as como para
apoyar y favorecer el desarrollo de competencias parentales. El bienestar infantil es producto del
buen trato que el nio recibe, y ste a su vez es el resultado de la disposicin de unas
competencias parentales que permitan a los adultos responsables responder adecuadamente a las
necesidades de los nios. Para que esto pueda producirse, deben existir, adems, recursos
comunitarios que ayuden a cubrir las necesidades de los adultos y de los nios. En nuestro
modelo, el bienestar infantil es, por lo tanto, una responsabilidad del conjunto de la comunidad.
En el caso de familias cuyos padres no poseen las competencias parentales y como consecuencia
daan a sus hijos, los organismo de proteccin de cada nacin tiene el deber de desarrollar, por
un lado programas especficos para rehabilitar las competencias parentales y por otro el de
evaluar las necesidades especiales de los nios daados por estas incompetencias. Esto, para
proporcionar no solo una proteccin adecuada sino que programas teraputicos para ayudarles a
recuperarse del dao sufrido.
Un modelo de bienestar infantil que considere como finalidad el buen trato y las competencias
parentales como uno de los pilares para conseguirlo, debera por tanto responder a dos desafos:
1. Cmo evaluar y generar cambios cualitativos y cuantitativos en las competencias de
las figuras parentales?
2. Cmo cubrir las necesidades especiales de estos nios, consecuencia de la
incompetencia de sus padres, adems de satisfacer sus necesidades habituales
inherentes a su desarrollo?
Estas preguntas incluyen otras muchas, entre otras:

Cules son las competencias parentales actuales?


Cules son las posibilidades de modificar esas competencias parentales?
Qu propuesta plantear si esas competencias parentales son irrecuperables?
Cul es el dao actual visible del nio?
Cul es el nivel de dao en los trastornos del desarrollo (dao invisible)?
Cul es la patologa social de la familia? Cmo se inserta la familia en las redes
sociales (nivel de apertura de sus fronteras: funcionamiento cerrado versus
funcionamiento catico)?

La gua para evaluar las competencias parentales que ofrecemos en este capitulo, es una forma
de buscar la informacin para responder a estas preguntas y a otras que se puedan ir presentando.

Validacin de la responsabilidad parental y subjetividad de los profesionales.


Esta gua de evaluacin de competencias parentales puede ser tambin considerada como un
instrumento para manejar los componentes subjetivos de los profesionales que tienen que
proponer y ejecutar las medidas de proteccin de un nio o una nia.
En efecto, nuestra experiencia nos ha conducido gradualmente a tomar consciencia de la
necesidad de encontrar un modelo de toma de decisiones que, entre otras cosas, pudiera
protegernos de nuestra propia subjetividad. Una de las ideas que ms ha contribuido a la mejora

de las intervenciones en el campo de lo social y tambin de lo teraputico es la de aceptar que los


evaluadores de los fenmenos y comportamientos humanos no son independientes de los
hechos observados. En otras palabras, cualquier diagnstico no slo informa de las personas o
sistemas estudiados, sino tambin de la vivencia del observador. Por lo tanto, el desafo a la hora
de evaluar las competencias de los padres de una familia es poder manejar los aspectos
subjetivos de la observacin. En este sentido, nuestra gua pretende ser un especie de mapa para
centrar la observacin en aquellos aspectos que nos parecen los ms relevantes para los nios.
Ayudndonos as a recordarnos de una forma permanente, que si evaluamos a los padres, es en
funcin de las necesidades de los nios. Esto para proponer las medidas que pudieran ser las
ms coherentes a largo y corto plazo.
Nadie puede desconocer que el contenido de los malos tratos infantiles moviliza en los
profesionales una cantidad importante de emociones, muchas de ellas contradictorias. Las danzas
emocionales provocadas por el contacto con los nios y luego por los contactos con los padres
despiertan en el profesional emociones y afectos difciles de manejar, lo que puede falsear
gravemente sus juicios clnicos. Por una parte, est el sufrimiento de los nios producto de los
malos tratos, por otra parte, el de los padres. Esto ltimo, resultado de sus frustraciones y de los
sentimientos de injusticia con la que viven las medidas de proteccin.
Estos contextos emocionalmente conflictivos pueden determinar por parte de los profesionales
una de las siguientes respuestas:
A) Una identificacin exagerada con los padres, a tal punto de transformarse en defensor de
estos, minimizando los efectos dainos sobre los nios de las incompetencias de estos padres.
Mientras ms alejado estn los profesionales de la vivencia de los nios, ms grande es el riesgo
de caer en esta actitud. Como ejemplo de esta situacin estn los casos de profesionales de
instancias administrativas y/o judiciales que influenciados por el discurso de los padres deciden,
sin conocer a los nios y en contra de las opiniones de otros profesionales que s han tenido
contactos significativos con stos.
El caso de psiclogos o psiquiatras que sobre identificndose con sus pacientes, les apoyan en
sus demandas de recuperar a sus hijos y oponerse a una medida de proteccin como una forma
de mantener o construir una alianza teraputica con ellos, es otro ejemplo de este mismo
fenmeno. En muchas ocasiones, los profesionales responsables de determinar las medidas de
proteccin de los nios estn tan influenciados con la idea de no provocar sufrimientos o la ira
de los padres que pueden optar por dejar a los nios en sus familias, aun en casos de malos tratos
graves. Con estas actitudes prolongan los sufrimientos de los nios y cierran las puertas a la
posibilidad de una crisis social constructiva que podra introducir cambios en las dinmicas
familiares de malos tratos. ( Barudy J. 1998)
Otra ilustracin de estos fenmenos de proteccin de los padres, es cuando se les hacen
exigencias de cambios que nada tienen que ver con una mejora de sus capacidades de madres o
padres. Es desgraciadamente demasiado habitual que se les pida cambios como mejorar la
higiene de la casa, hacer una terapia de pareja, encontrar trabajo, cesar el consumo de drogas o ir
al psiquiatra, como condicin para el retorno de los hijos a la familia. En todos estos casos
asistimos a una confusin sobre el sentido de la demanda, seguramente ligado a los aspectos
conflictivos que acarrean medidas que frustran los deseos de otros adultos. En algunos casos los
padres presentan mejoras en sus situacin social, en sus relaciones de pareja o en sus relaciones
con las drogas. Que esto ocurra no es extrao, en la medida que, por una parte, los padres estn
recibiendo ayuda, y por otra parte, que el factor que los descompensaban es decir, la presencia de
sus hijos, no existe, pues estn siendo cuidados por otros. Una toma de decisiones en este
contexto puede provocar el retorno de los hijos a la casa sin que sus padres hayan sido ayudados
en la mejora sus competencias parentales. La vuelta de los nios a casa, provoca con bastante

frecuencia una nueva descompensacin de los padres, con el consecuente nuevo alejamiento de
los hijos de su familia y un nuevo internamiento. La mayora de las veces esto se realiza en un
centro de acogida o familia diferente a la anterior. Esta dinmica se repite en algunos casos
varias veces, producindose lo que hemos llamado la dinmica del peloteo, cuya consecuencia
dramtica es la atrofia de las posibilidades de apego de estos nios con todas las consecuencias
nefastas en lo que se refiere a su identidad, confianza relacional, posibilidades de aprendizaje,
etc., y ms a largo plazo, trastornos en sus posibilidades conyugales y de parentalidad.
2) La identificacin negativa con uno o ambos padres. Estas vivencias son a menudo
responsables del riesgo de una amplificacin de las incompetencias de los padres con
posibilidades en los casos ms extremos de la existencia de una diabolizacin de estos. Esto
puede conducir a una retirada precipitada y en malas condiciones de los nios de su ambiente
natural. Acompaado de una gran dificultad a la hora de motivar a los progenitores de los nios
para que participen en proyectos de rehabilitacin parental y a la futura reintegracin de los
nios a la familia. Al mismo tiempo, estas actitudes negativas de los profesionales interfieren en
que las visitas se pasen de una manera constructiva para los nios. En los casos mas graves que
hemos conocido, directores de instituciones de acogida o padres a cogedores, influencian
negativamente la reconstruccin de una vinculacin sana de los hijos con sus padres biolgicos,
denigrndoles e incorporando a los nios en dinmicas de seduccin. Todo esto para obtener una
tutela permanente, apropiarse o adoptar a los nios, para resolver problemas personales, de
pareja, familiares o de protagonismo social
3) Una identificacin con los nios en contra de sus padres. El dolor de los nios maltratados,
sobre todo cuando son pequeos provoca una reaccin emocional de tristeza, rabia e indignacin
en cualquier profesional que trabaje en este campo. Esta reaccin emocional puede ser
considerada legtima e incluso til para la intervencin cuando sta es emptica con la realidad
del nio. Esto implica que los profesionales consideren la complejidad de la situacin, en la que
emergieron los malos tratos y sobre todo la necesidad y el derecho que tienen los nios a
mantener una vinculacin con los que les dieron la vida. Cuando esta reaccin emocional es de
piedad o de compasin excesiva y no emptica con el nio, las necesidades y sus vnculos
pasan a un segundo plano porque son reemplazados por estrategias de salvacin y/o castigos
hacia sus padres. Esta postura puede que resuelva el desajuste emocional del profesional, pero
perjudica una vez ms a los nios. El profesional a travs de un proceso proyectivo puede
suplantar al nio y operar desde sus propias percepciones y sufrimientos. Esto conlleva a un
nuevo proceso de cosificasin de stos y a una toma de decisiones que puede, entre otra cosas,
minimizar la importancia que para los hijos tienen sus padres y la pertenencia a una familia,
sumndose a su sufrimiento la angustia de una posicin de anomia forzada por los criterios y
representaciones de los interventores.
4) Una actitud negativa y culpabilizante hacia los nios. Los conflictos que conllevan los
diferentes niveles de intervencin para proteger a los nios, puede que conduzca a algunos
profesionales a olvidar que muchos de nios viven aos, en situaciones de malos tratos antes que
sean detectados y se les intente ayudar. En esos contextos, ellos no tienen otra alternativa que
sobrevivir adaptndose al abuso de poder y a la violencia. Cuando no reciben una ayuda precoz
y eficaz, pueden desarrollar estrategias de autodefensa como agredir a los dems o agredirse, o
presentar comportamientos disruptivos, dificultades de aprendizaje, precocidad o promiscuidad
sexual, etc., y/o cuando son mayores maltratar a su pareja y/o a sus propios hijos.
El dao producido por los malos tratos no slo se refiere a los diferentes traumatismos que el
nio sufre, sino tambin a obstculos importantes a sus procesos de crecimiento y desarrollo
como buenas personas. Por otro lado, en diferentes parte de este libro, hemos mostrado que el
sufrimiento y los traumatismos de los nios y las nias maltratados es la consecuencia de una
de las formas ms patolgicas y abusivas de la comunicacin humana.

La vctima no slo es maltratada, descuidada, abusada, sino que adems debera agradecer a
sus padres por el dao que le hacen y para colmo, asumir la culpa de lo que le ocurre. En esta
dinmica, las vctimas pueden sufrir un verdadero proceso de lavado de cerebro cuyo
contenido puede resumirse en las formulaciones siguientes: Te amamos, te maltratamos, es
normal, cllate, si te hacemos dao es por tu culpa, adems es por tu bien, te descuidamos,
pero como somos tus padres no puedes cuestionarnos, te abusamos sexualmente para ayudarte
a gozar de tu sexualidad. El nio o nia maltratada no solo es designada como culpable por sus
maltratadores , sino adems forzada a aceptar esta designacin, que en muchos casos acaba por
actuarla de una forma casi perfecta a travs de sus trastornos conductuales. Esto puede llevar a
que determinados profesionales de cualquiera de las reas de la intervencin, no sean capaces de
traducir esos trastornos como mensajes desesperados de sufrimiento y comuniquen con los
nios, reforzando la designacin familiar y social, que son ellos los que hacen sufrir a sus
padres y no el contrario. Es probable que estas representaciones se expresen por el poco inters
de algunos profesionales, por el sufrimiento infantil, se traducirn o por la toma de medidas que
no les protegen. O por consejos hostiles y punitivos a los padres, camuflados por discursos
pseudo cientficos, como la necesidad de lmites, o la restauracin de la autoridad. Esto actitud
esconde muchas, una dificultad de los profesionales en manejar sus emociones o en diferenciar el
manejo del caso de sus vivencias personales, ideologas o creencias.
La evaluacin de competencias parentales para garantizar una intervencin coherente
centrada en los nios y nias
A medida que fuimos avanzando y acumulando experiencias y conocimientos constatbamos los
mltiples desafos que implicaba la tarea de proteccin infantil. Porque sta implica entre otras
cosas una deteccin precoz valiente y comprometida del sufrimiento infantil , pero adems,
procedimientos de validacin o diagnstico de malos tratos. Estos deben tomar en cuenta no
slo el dao en los nios, sino que adems los recursos resilientes existentes para asegurar
realmente una mejora de las condiciones de vida para ellos. Puesto que nuestros conocimientos
emergen de una prctica de terreno, de experiencias en el terreno de la atencin a los nios y/o
familias, podemos sostener que hemos participado en verdaderos laboratorios de
investigacin-accin, no slo sobre el fenmeno del maltrato, sino sobre la coherencia y la
utilidad de nuestras intervenciones.
Cualquier intervencin destinada a ayudar a un nio(a) vctima de la violencia de los adultos en
su familia puede provocarle sufrimiento. Esto es casi inevitable en la medida que se est
interviniendo una parte importante de su mundo, su cuerpo familiar. Las acciones de
proteccin pueden compararse metafricamente a las intervenciones quirrgicas que un nio
debe sufrir a causa de un trastorno en su cuerpo. No porque las operaciones sean dolorosas son
necesariamente traumticas, si lo son es porque algn factor iatrognico, como la falta de un
acompaamiento psico-social adecuado, complica la elaboracin del sufrimiento de la
intervencin.
Desgraciadamente, en proteccin infantil son muchos los efectos iatrognicos que los nios (as)
pueden sufrir haciendo que el sufrimiento de la intervencin se transforme en un traumatismo
que se agrega a los traumatismos sufridos en la familia. Casi siempre las vctimas infantiles no
tienen la posibilidad de denunciar y corregir las incoherencias y las injusticias de las
intervenciones que intentan ayudarles. En general, estn a la merced de los adultos que intentan
ayudarles y en la mayora de las veces deben asumir la responsabilidad del dolor provocado por
los errores de los profesionales y la impotencia en que los viven. En relacin a esto, uno de los
objetivos teraputicos de las intervenciones de proteccin debiera ser el permitir que los nios
sean siempre sujetos de las intervenciones, teniendo la posibilidad de transformar las vivencias
traumticas en experiencias elaborables. Para esto deben ser ayudados a tomar consciencia, no
slo de las dinmicas abusivas intrafamiliares que les han hecho dao, sino tambin de las

incoherencias de los sistemas proteccionales y judiciales que tienen la responsabilidad de


ayudarles, as como de las malas prcticas de los profesionales.
Por lo tanto, otras de las motivaciones de nuestro inters por la evaluacin de las competencias
parentales ha sido la de poder tambin contribuir a disminuir los traumatismos provocados por
nuestras intervenciones, por lo menos a dos niveles:
Disminuir el peso de la responsabilidad atribuida a los nios de tener que denunciar a travs de
su relato o de sus comportamientos los malos tratos que estaban sufriendo por parte de
personas tan significativas sus propios padres- de los cuales son dependientes para mantenerse
vivos y desarrollarse sanamente. Es importante reconocer que una parte de las dificultades de la
validacin del maltrato infantil es consecuencia de las caractersticas singulares de las dinmicas
familiares y sociales en que ste se produce, no es menos cierto que a menudo los profesionales
no cuentan con la formacin adecuada, ni tampoco con la posibilidad de supervisin ni mucho
menos con un acompaamiento que evale el impacto de sus valoraciones. As, numerosas son
las situaciones en que este proceso de validacin es insuficiente a raz de que la mayora de los
casos de malos tratos no pueden objetivarse a travs de signos exteriores, y las vctimas, por el
tipo de relacin impuesta por sus padres que les maltratan no estn en condiciones de relatar
realmente lo que les ocurre en el seno familiar. Adems, con frecuencia los dems miembros de
la familia prefieren guardar silencio o negar la existencia de la violencia.
En este contexto de dificultades, los profesionales no slo deben contar con la formacin que los
haga legtimamente competentes, sino adems apoyados desde modelos terico-prcticos en el
ejercicio de sus funciones, tomando en consideracin que sus diagnsticos deben no solamente
permitir la toma de una decisin en lo que se refiere a la medida de proteccin ms adecuada,
sino tambin la prescripcin de un proyecto teraputico para reparar el dao en las vctimas as
como un programa de rehabilitacin de los padres basado particularmente en la recuperacin de
las competencias parentales. Como ya lo hemos sealado, las carencias actuales a este respecto,
traen como consecuencia numerosos casos de nios que permanecen largo tiempo en una
situacin de desatencin mientras los profesionales encargados de su proteccin encuentran los
elementos objetivos para validar la existencia de malos tratos. Por ello, son an muchos los
nios y nias que permanecen perodos prolongados en la situacin que les daa, sin recursos
para hacer frente a la violencia de sus padres. Cuando la medida de proteccin al fin llega y se
propone un alejamiento de la vctima de su respectiva familia, faltan espacios intermediarios de
conversacin para ayudarle a integrar que lo que se est proponiendo, que aunque llega
demasiado tarde, es una medida que lo reconoce como vctima de una situacin de violencia en
su familia y de una disfuncin del sistema social para ayudarle.
El nio(a) ingresa a menudo a los recursos de acogimiento con la vivencia y la representacin
que l o ella es culpable de los problemas en la casa o, lo que es ms grave, asumiendo la culpa
del sufrimiento de sus padres vctimas de un hijo/a malvado y/o mal agradecido. Es evidente que
esto refuerza los mecanismos de culpabilizacin utilizados por los padres abusadores as como
los procesos de designacin social de nio problema que por sus trastornos conductuales
consecuencia de los malos tratos- ha sufrido, por ejemplo, en la escuela. De esta manera, el
crculo vicioso se va cerrando alrededor de la vctima quien poco a poco puede ser percibida
como la responsable y culpable de lo que ha acontecido.
Desgraciadamente, no se han integrado con la suficiente prisa los conocimientos y experiencias
que la investigacin clnica ha proporcionado. Por esta razn, a la falta de recursos financieros
se suma la existencia de prcticas sociales educativas y teraputicas que no siempre responden
de una forma adecuada y coherente a las necesidades especiales de los nios vctimas de malos
tratos ni tampoco al imperativo de contrarrestar el dao bio-psicosocial provocado por estas
situaciones de violencia.

Nuestra gua de evaluacin de las competencias parentales se inscribe en la necesidad de


redefinir las situaciones de malos tratos infantiles como una consecuencia de la incapacidad o
incompetencia de los adultos de brindar buenos tratos a sus cras. Por lo tanto, los malos tratos
infantiles emergen cuando no existen recursos suficientes para asegurar los buenos tratos que
cualquier nio se merece. En nuestro modelo el concepto de buen trato nos conduce al de
bienestar infantil, es decir, el resultado que resume el cmulo de aportes, situaciones e
experiencias que garantizan el desarrollo sano e integral de un nio o una nia.
VALORACIN DE LAS CAPACIDADES PARENTALES
Comenzar por este nivel es una forma de insistir en la necesidad de centrarse, por una parte, en
las necesidades de los nios, y por otra, en los recursos de los adultos a responder a estas
necesidades para asegurarles buenos tratos y, por ende, bienestar y un desarrollo sano. Este
examen est compuesto por la valoracin de los aspectos ms significativos de la parentalidad
organizados en 5 niveles:
NIVEL 1:
Caractersticas individuales de los padres:
A) Evaluacin de los acontecimientos de las historias familiares e infantiles de los padres
que influencian sus habilidades parentales.
B) Evaluacin de las capacidades empticas y de control de impulsos de los padres.
Area 1: Anlisis de la vivencia del evaluador/a en sus interacciones con los padres.
Area 2: Evaluacin de las capacidades empticas del adulto por medio del examen de sus
niveles de impulsividad y autocontrol.
C) Evaluacin de las capacidades a aceptar las responsabilidades de los padres en lo que
acontece a sus hijos.
D) Evaluacin de las caractersticas y
problemas personales que pueden afectar
positivamente o negativamente las habilidades parentales.
Area 1: Recursos personales que influencian las habilidades parentales.
Area 2: Trastornos y problemas de comportamiento que afectan las habilidades parentales.
Area 3: Efectos de los trastornos y comportamientos problemticos en su funcin parental.
E) Evaluacin del impacto de las caractersticas personales problemticas sobre las
competencias parentales.
NIVEL 2
Evaluacin de las caractersticas de las relaciones sociales de los padres con su comunidad
A) Examen de la participacin de los padres en su red natural, incluyendo su familia
extensa.
B) Examen de los niveles de cooperacin de los padres con la red institucional.
C) Deteccin de comportamientos antisociales de los padres.

NIVEL 3
Evaluacin de la capacidad de los padres de solicitar y beneficiarse de organismos y
profesionales.
A) Evaluacin de la capacidad de los padres a beneficiarse de la ayuda profesional.
B) Evaluacin del impacto de las intervenciones sobre la parentalidad.

NIVEL 4
Valoracin de la calidad de las relaciones de los padres con sus hijos.
A) Con nios recin nacidos a 12 meses.
B) Con nios pequeos de un ao a 2 aos y medio.
C) Con nios pequeos de dos aos y medio a 5 aos.
D) Con nios de cinco aos o ms
NIVEL 5
La observacin y evaluacin de las habilidades parentales actuales.
A) Observacin y evaluacin de las habilidades parentales con los bebs y nios hasta dos
aos.
Area 1: valoracin de la capacidad emptica y las habilidades para calmar los
bebs recin nacidos a 3 meses.
Area 2: valoracin de la capacidad para responder a las necesidades de apego de
nios entre dos y siete meses.
Area 3: valoracin de la capacidad para ayudar a los nios a diferenciar sus
sensaciones corporales y sus emociones.
Area 4: valoracin de la capacidad para estructurar el comportamiento de los
hijos, estimular sus iniciativas y facilitar la interiorizacin del
autocontrol.
B): Observacin y evaluacin de las habilidades parentales con nios de ms de dos aos.
C): Observacin y evaluacin de las habilidades parentales para satisfacer las necesidades
intelectuales y educativas de nios mayores de dos aos.

NIVEL 1:
Caractersticas individuales de los padres.

Introduccin:
Esta seccin es la que, sin ninguna duda, puede provocar ms dificultades al observador/a
porque se pide que use sus percepciones para examinar y evaluar a un o una otra semejante.
Pues la finalidad de esta parte del examen es determinar cules y cmo ciertas caractersticas
individuales de los padres pueden afectar sus posibilidades de ofrecer a sus hijos los cuidados
que necesitan y tienen derecho para desarrollarse sanamente.
La realizacin de esta parte del examen implica una reflexin a dos niveles:
La primera reflexin se encuentra en un nivel metodolgico. A este respecto, debemos tener
claro que nadie que estudia las caractersticas individuales de otra persona, tiene el derecho a la
arrogancia de pretender que sus juicios -resultado de sus observaciones- son neutrales y
objetivos. Diferentes estudios que, afortunadamente, han revolucionado las ciencias humanas,
han mostrado que el observador o la observadora forma tambin parte del fenmeno observado
(Maturana, H., Varela, F.,1984). Esto nos parece evidente cuando se trata de evaluar a un ser
humano por parte de otro ser humano. Por lo tanto, los resultados obtenidos a travs de los
instrumentos propuestos en esta seccin, son informaciones que no solo se refieren a la persona
examinada, sino que tambin hablan de la persona que ejerce de examinador(a). A este respecto
y para evitar que el resultado de estos exmenes se transforme en armas totalitarias para
estigmatizar seres humanos, los profesionales debern siempre tener la capacidad analizar
crticamente sus percepciones considerando que sus pertenencias sociales, familiares y culturales
en general no son las mismas que la de los sujetos examinados. Adems es indispensable que el
resultado de sus observaciones sean comunicadas y reflexionadas con otros profesionales y sobre
todo con las personas examinadas.
La segunda reflexin es para tener siempre en cuenta que este examen, como todos los dems
que componen este manual, tiene como finalidad asegurar a los nios y a las nias la satisfaccin
de sus necesidades y el respeto de sus derechos como personas. Los profesionales de la infancia
nunca deben olvidar que los sujetos de sus intervenciones son los nios y las nias.
El examinen de las caractersticas personales de las madres y de los padres, que pueden tener
una influencia importante en el trato que le dan a sus hijos no pone en tela de juicio su condicin
de personas. Lo que se trata de evaluar son las prcticas de estas personas como padres. Esto
para poder tomar las medidas destinadas a proteger a los nios, si estas prcticas les hacen dao
o no les proporcionan lo necesario para crecer sanamente, as como ofrecerles los recursos
teraputicos y educativos para reparar el dao de esas malas prcticas. En lo que se refiere a los
padres, ofrecerles la ayuda adecuada para fomentar cambios de esas prcticas, con el fin de
rehabilitar las funciones parentales.
El examinador(a) no debe olvidar nunca que el principio tico fundamental que debe animar sus
prcticas, es la del respeto incondicional de las personas y de sus derechos. Por lo tanto, deber
considerar que todas las personas son siempre seres humanos dignos de respeto, independiente
de sus prctica, Si estas personas hacen lo que hacen o no hacen lo que deben, es porque estn
determinados estructuralmente, no solamente por su organismo, sino sobre todo por el cmulo de

experiencias que constituyen sus historias de vida: Todo esto es lo que condiciona sus prcticas
sociales, y en lo que a nosotros nos interesa, sus prcticas como padres.
Para todos los padres implicados en situaciones de desproteccin y de maltrato, estas historias de
vida acumulan experiencias de carencias, maltrato y abusos sexuales durante sus infancias, no
slo dentro de sus familias, sino tambin en el sistema social, incluso en servicios e instituciones
que tenan la finalidad de ayudarlos y protegerlos como nios.
Esta seccin del manual permite una pequea puerta para entrar en las historias de vida de estos
padres y conocer los contextos que explican las incompetencias parentales y los malos tratos de
estos padres a sus hijos. El encontrar un sentido de estos comportamientos destructivos en los
contextos de vida de estas personas deber permitir adems a los profesionales de manejar ms
adecuadamente las emociones que estos comportamientos les provocan. Pero al mismo tiempo,
tener la ocasin para ofrecerles una relacin que permita a estos padres, sentirse quizs por
primera vez, respetados incondicionalmente como personas. Es en este sentido, este manual
puede ser considerado como un instrumento teraputico.
METODOLOGIA:
Esta seccin est compuesta por cinco partes: las cuatro primeras se refieren al estudio de ciertos
componentes de la historia personal de los padres, as como de ciertos rasgos derivados de estas
historias y que han influenciado sus prcticas parentales. La ltima pretende establecer cmo la
informacin obtenida a travs de los exmenes influencia concretamente a los nios. Los
aspectos que sern estudiados son los siguientes:
1-A: Estudio de los elementos de las historias infantiles y familiares de los padres que
pueden influenciar sus prcticas parentales.
1-B: Examen de las capacidades empticas y de control de impulso de los padres.
1-C: Evaluacin de las capacidades de los padres a aceptar las responsabilidades en lo que
acontece a sus hijos.
1-D: Evaluacin de las caractersticas y de los problemas personales de los padres que
pueden afectar positivamente o negativamente sus practicas parentales.
1-E: Evaluacin del impacto de los rasgos y problemas personales de los padres en sus
hijos.

Seccin 1-A
Estudio de los elementos de las historias infantiles y familiares de los padres
Metodologa:
Esta parte pretende explorar la historia personal de los padres para ayudarles a evocar
recuerdos infantiles y familiares. A travs de esto, se trata de reconstruir en ellos
experiencias como hijos, en lo que se refiere a los cuidados, la educacin y la proteccin
recibieron. Adems, se intenta explorar sus creencias para determinar el cmo creen ellos
sus experiencias en su familia de origen pueden estar afectando sus emociones y
comportamientos como padres.

sus
sus
que
que
sus

El instrumento que se propone es un cuestionario como gua para facilitar la conversacin con
los padres. Se trata que a travs del dilogo, el evaluador ofrezca un espacio relacional que
pueda permitir que la madre y el padre hablen separadamente de sus respectivas historias
familiares, evocando si es posible las experiencias de malos tratos fsicos, negligencia, violencia
psicolgica que hayan podido sufrir, as como de los abusos sexuales intra y extrafamiliares.
Adems de esto, se pretende ofrecer a los padres la posibilidad de reconocer y hablar de
experiencias dolorosas de prdidas y rupturas que hayan conocido.
La exploracin de los recuerdos que los padres conservan de sus experiencias con figuras de
apego tanto del mbito familiar como social puede tambin servir como elemento para entender
sus dificultades y ayudarles como padres.
Diferentes experiencias clnicas e investigaciones nos han enseado que los modelos de apego de
los padres con sus hijos que influencian sus modelos de crianzas estn influenciados de una
forma significativa por la percepcin que stos tienen de sus propias experiencias de apego, as
como de los modelos de buen o de malos tratos que conocieron. Los estudios de Main y col.
(1989,1990), muestran que dos madres de cada tres madres, los buenos o malos recuerdos de sus
vinculaciones o relaciones de apegos que conocieron en sus infancias, sirven para predecir las
caractersticas predominantes del apego que tienen o tendrn con sus hijos.
Por cada contenido significativo que los padres proporcionen de sus vidas, el examinador/a
deber pedirles que expliquen, cmo creen ellos que estas experiencias les afectan en el presente
en sus relaciones con sus hijos. Las respuestas a estas preguntas son indicadores interesantes para
evaluar el peso de los traumatismos infantiles en la prctica parental. Mientras ms conscientes
estn los padres del dao que sus propios padres les hicieron cuando nios, ms recursos tendrn
para intentar evitar hacerles el mismo dao a sus hijos. Al contrario, cuando idealizan sus
relaciones con sus padres negando el dao que les hicieron o cuando reconocen haber sufrido
malos tratos, pero niegan que esto les haya afectado, aumentan las probabilidades que estn o
hayan maltratado a sus hijos.
Las diferentes experiencias de malos tratos en la infancia de los padres que no han sido
elaboradas, constituyen factores de riesgo para los hijos, sobre todo cuando por falta de apoyo
teraputico, estos siguen secuestrados a las emociones provocadas por las experiencias del
pasado. La presencia y los comportamientos de los hijos reactiva en muchas ocasiones estas
emociones provocando diferentes tipos de malos tratos.
Por lo tanto, esta parte del examen pretende tambin evaluar las capacidades y recursos que los
padres poseen para manejar las consecuencias de sus propios malos tratos, protegiendo o no a
sus hijos de estos sufrimientos. La exploracin de las vivencias de los padres deber permitir
establecer los mecanismos fundamentales que stos han o estn utilizando, para manejar los
sufrimientos del pasado. La informacin recogida deber sealar si estos mecanismos son, por

ejemplo, del orden: de la negacin, la disociacin o del orden del perdn, la exoneracin y la
reconciliacin con resolucin de los conflictos.
Las conversaciones estructuradas con los padres podrn permitir al examinador/a, conocer las
fuerzas de resistencia y los recursos que estos padres han debido desarrollar para sobrevivir a
sus historias dramticas y penosas.
En este sentido, las preguntas se orientarn tambin a determinar el contenido positivo o
negativo de sus experiencias conyugales, as como la existencia o no de experiencias de apoyo
social, que puedan haber jugado un papel significativo en el desarrollo de estos recursos
positivos. Diferentes experiencias muestran que cuando un padre o una madre maltratado en su
infancia constituye con su pareja una relacin estable y sana, o que conocieron la solidaridad de
personas o grupos en sus redes naturales, tienen mayor posibilidad de reparar naturalmente su
traumatismo de infancia y ser padres adecuados.
Es importante volver a recordar que este examen debe realizarse siempre en un clima de respeto
incondicional y de apoyo emocional hacia los padres, y sobre todo, en esta parte darles el
tiempo necesario para que ellos puedan, no slo responder a las preguntas, sino elaborar las
emociones que puedan emerger de las respuestas.

Ficha Seccin 1-A

Seccin 1-A.- Estudio de las historias infantiles y familiares de los padres.


Nombre del nio/a:............................Ficha N:
Nombredelcuidador...................................
Fecha de la evaluacin:..........................
Nombre del examinador:...............................

Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.


1.- Si su padre estuviera aqu, qu dira de la situacin que est viviendo?

2.- Si su madre estuviera aqu, qu dira de la situacin que est viviendo?

3.- Mencione cinco palabras que describan su relacin con su madre cuando Ud. era pequeo:
Palabras elegidas:

Porqu eligi estas palabras:

4.- Mencione cinco palabras que describan su relacin con su padre cuando Ud. era pequeo:
Palabras elegidas:

Porqu eligi estas palabras:

5.- Si alguien que le hubiera conocido cuando era nio/a estuviera aqu: Que dira sobre la
forma en que sus padres lo trataban a Usted.? Podra decir que a usted no le cuidaban, le
pegaban, lo humillaban o que no le queran?

6.- Tiene Ud. recuerdos de que le hayan pegado si se portaba mal o cometa errores?
Quin le pegaba?
Cmo le pegaba?
Se acuerda de la edad que tena cuando esto ocurra?

7.- Cree usted que mereci o no las palizas que le dieron?

8.- Le amenazaban mucho con una paliza si no se portaba bien o desobedeca?


Quin lo haca ms frecuentemente?
Se acuerda a qu edad y hasta qu edad?

9.- Cree usted que el que le hayan pegado cuando era nio(a), le afecta en algo en su vida de
adulto?

10.- Cree usted que el hecho de que le hayan pegado tanto cuando nio(a), le ha ayudado en
algo en la vida?

Le ayuda ahora en la educacin de sus hijos?

Le crea problemas en la educacin de sus hijos?

11.- Sinti alguna vez que alguien de su familia o de fuera de ella le faltaba el respeto, se
exhiba o le manoseaba sexualmente?
SI

NO

12.- En caso de respuesta afirmativa:


Se acuerda quin fue?

Le cuesta hablar de aquello?

Qu edad tena?

Pudo compartirlo con alguien, si no Porque?

Cuntas veces ocurri?

Qu ocurri?

Alguien se enter?

Cmo reaccionaron los que lo supieron?

Si el autor fue uno de vuestros padres, Cul fue la reaccin del otro?

Qu le dijo o hizo ese abusador para obligarle a guardar el secreto durante tanto tiempo?

Cules son los riegos de contarlo ahora?

13.- Cmo le afecta en su vida de adulto/a el hecho de haber sido vctima de abuso sexual?

14.- Le internaron en un centro de acogida cuando era nio/a?


Se acuerda qu edad tena?
Supo por qu?
Cuntas veces?
Le abandonaron cuando era pequeo/a?
Se acuerda de cmo lo vivi cuando era nio/a?
Qu piensa de sus padres por esto?
Cmo lo trataron en el centro o en la familia en dnde le toc vivir?
Hubo alguien que fue muy importante para Ud. cuando estuvo en el centro?
Qu recuerdos tiene?
Qu rol desempea esa experiencia en su vida?

15.- Cmo le afecta en su vida adulta la experiencia de haber vivido siempre con su familia?

16.- Perdi o fue separado de alguien que Ud. quera mucho cundo era nio/a?
De quin se trata?
Qu edad tena Ud.?
Qu signific para su vida esta experiencia?
Cul fue la causa de esta prdida o separacin?
Cmo vivi y entendi lo que pasaba?
Qu piensa de los que le abandonaron?
Cul es el impacto de una experiencia como esta para un nio/a?
Quin se ocup de Ud. en ese momento?
Cmo reaccion a esa prdida?

17.- Cmo cree que le influencia esa experiencia para su vida de adulto?

18.- Cuando era nio/a:


Se senta amado/a.

SI

NO

Cree que sus padres deseaban que no naciera.

SI

NO

Senta que formaba parte de una familia.

SI

NO

Se senta aceptado/a y querido/a por lo que Ud. era.

SI

NO

Quiere hablar de esas experiencias?

19.- Piensa Ud. que vuestros padres se daban cuenta de que Uds. eran nios con sentimientos y
necesidades propias?

Me puede hablar ms de esto?

20.- Se recuerda si cuando nio(a) paso hambre o fro?

21.- Sus padres se preocupaban que usted fuera a la escuela y estudiara?

22.- Tena complejos cuando era nio(a) o adolescente? de qu tipo?

23.- Como se consideraba cuando era pequeo(a): alegre, triste, pobre, rico, simptico u otro?

20.- Como cree usted que todo lo que me acaba de contar le afecta en su vida actual de pareja y
en la relacin con sus hijos?
El hecho de haber sido golpeado/a?

El hecho de haber sido abusado/a sexualmente?

El hecho de que no la hayan cuidado cmo se mereca?

El hecho de haber sido separado/a de su familia y de haber vivido en un centro o en una


familia que no era la suya?

El hecho de haber sido abandonado/a?

El hecho de sentirse rechazado/a, no aceptado/a, no amado/a, cmo es?

21.- Qu piensa y qu siente por sus padres actualmente?

22.- Qu tipo de relacin tiene con sus padres?


Me puede dar detalles?

23.- Si tiene hermanos/as Suelen hablar de sus sufrimientos de nio/a?

Comentarios del entrevistador:

1.- Conociendo ahora un poco mejor a estos padres, en qu medida le parecen capaces de
establecer vnculos positivos con sus hijos:
-

Muy capaces

Medianamente capaces

Poco capaces

Lo ignoro.

2.- En qu medida pueden cuidar, proteger y educar convenientemente a sus hijos:


-

Muy capaces.

Medianamente capaces.

Poco capaces.

Lo ignoro.

Seccin 1-B.
Examen de las capacidades empticas y el control de impulso de los padres.

Introduccin:
La capacidad de una persona para manejar su mundo emocional ponindolo al servicio de una
finalidad altruista, es lo que se conoce hoy como inteligencia emocional. El ejercicio de la
parentalidad requiere este manejo emocional, por lo tanto, para ser una madre o padre
suficientemente adecuado hay que tener suficiente inteligencia emocional. Esto implica la
capacidad de poder reconocer las emociones, es decir, poder discriminar en qu registro
emocional se est funcionando, por ejemplo, el del miedo, la rabia, la tristeza, la alegra, etc.
Pero para poder manejar las emociones no basta discriminarlas, el sujeto deber tambin poder
aceptarlas como naturales, para luego canalizarlas constructivamente mediante comportamientos
y discursos que las apacigen. Esto forma parte a su vez del complejo proceso de conocerse a s
mismo y de tener una vivencia positiva consigo mismo, es decir, una autoestima elevada. Por lo
tanto, el aprendizaje del manejo constructivo de las emociones - elemento fundamental de la
inteligencia emocional - depende de la forma en que el nio/a es tratado por los adultos
significativos que le rodean. As, la forma en que los padres tratan a sus hijos jugar un papel
fundamental en este aprendizaje, en la medida que stos en sus interacciones con sus hijos estn
continuamente enviando mensajes de aceptacin o de rechazo sobre lo que el nio/a siente,
piensa o hace. Si la prctica parental es de buenos tratos el nio/a recibir principalmente
mensajes de aceptacin, entre otros, de su experiencia emocional y por lo tanto ms
posibilidades tendr de conocerse emocionalmente.
La empata es otro de los componentes de la inteligencia emocional y un recurso indispensable
para el ejercicio de una parentalidad sana. La empata es la capacidad de comprender las
emociones de los dems, y de poder responder en consonancia con estos sentimientos. En otras
palabras, la empata es la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, manejando sus propias
emociones e impulsos para enviar un mensaje de comprensin y de reconocimiento de la
legitimidad del otro.
Por lo tanto, la capacidad emptica de una madre o un padre est ntimamente relacionada con la
capacidad de reconocer, aceptar y manejar sus emociones, cuanto ms abiertos se hallen a
reconocer y aceptar sus propias emociones, mayor ser su destreza para comprender y manejar
las vivencias emocionales de sus hijos. El ejercicio de una parentalidad sana, est en estrecha
relacin con la adquisicin de esta capacidad. Esto es lo que permite a una madre o un padre no
solamente comprender o aceptar el mundo emocional de sus hijos, sino adems manejar sus
propias emociones e impulsos, para responder adecuadamente a las necesidades de sus hijos.
Diferentes investigaciones han mostrado la relacin estrecha entre el desarrollo de la empata y
la experiencia en la infancia temprana de una relacin de apego sano y seguro.

Varios autores, y principalmente Daniel Stern, se han interesado por los minsculos y repetidos
intercambios de comunicacin que tienen lugar entre los padres y sus bebs, en los procesos de
apego sano. Estas observaciones han mostrado que el aprendizaje fundamental de la empata
tiene lugar en esos momento de ntima proximidad.
Los ms fundamentales de todos esos momentos son aquellos en los que el nio/a constata que
sus emociones son captadas, aceptadas y correspondidas por el adulto. A este proceso, Stern lo
denomina de sintonizacin (Stern 1988). Es a travs de este proceso que la madre transmite a
su beb la sensacin de que ella sabe como l se siente. Un ejemplo de esto es cuando un beb
llora, y la madre lo toma casi de inmediato y lo consuela hablndole con un tono de voz y con
gestos en sintona con lo que le parece que es la emocin que produce el llanto, que puede ser la
tristeza, el miedo u otra emocin. Se trata de lo mismo cuando un beb emite suaves chillidos de
goce y la madre confirma su alegra hacindole cario, arrullndole o imitando sus sonidos.
Este tipo de interacciones en los que la respuesta de la madre se ajusta al nivel de excitacin
emocional del beb, proporciona al nio la reconfortante sensacin de hallarse emocionalmente
conectado y comprendido por su madre. Por lo tanto, es la continua exposicin a momentos de
armona o de desarmona emocional entre los padres -fundamentalmente la madre- y el beb lo
que permitir o no el desarrollo o de esta capacidad que hemos llamado empata. Es a travs de
la repeticin de momentos de sintona emocional que el nio desarrolla la sensacin de que los
dems pueden y quieren compartir sus emociones y sentimientos.
Esta sensacin ser la base para adquirir la habilidad recproca, es decir, la de adaptar sus
emociones y su comunicacin para ofrecer al otro una sensacin de aceptacin y comprensin.
Cuando un nio ha conocido una relacin de apego sano y seguro que le ha permitido vivir la
experiencia de sintonizacin, tendr todas las posibilidades de sentirse emocionalmente
comprendido y, por ende, desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro, es decir,
ser emptico. Esto, a su vez, ser la base de su altruismo que le permitir en su turno como
joven y como adulto manejar sus emociones, impulsos y pulsiones para no daar a nadie y, en el
caso de sus relaciones significativas, cuidar de los otros para ser cuidado.
Diferentes autores se han ocupado del desarrollo de la empata en el desarrollo infantil, cuando el
contacto relacional es de un apego sano y seguro y la interaccin emocional predominante es la
de sintonizacin. Ya los bebs se muestran afectados cuando oyen el llanto de otro nio. Esta
reaccin ha sido considerada como el primer signo de empata (Goleman D., 1996).
Otros ejemplos han sido citados que muestran que las races de la empata se encuentran en la
ms temprana infancia cuando los nios/as han conocido una historia de buenos tratos. Por
ejemplo, una nia de slo nueve meses que ha sido bien tratada, al ver caer a otro nio, le
pueden aflorar lgrimas de sus ojos y buscar refugio en el regazo de su cuidadora buscando
consuelo como si fuera ella misma quien se hubiera cado. Un nio entre quince y dieciocho
meses puede ofrecerle su peluche a su amigo que llora de tristeza u ofrecerle su chupete.
Despus del primer ao, cuando los nios bien tratados han afianzado la nocin de s mismos y
se viven como una entidad separada de los dems, tratan de calmar de un modo ms activo el
desconsuelo de otro nio ofrecindole su peluche u otro objeto importante para ellos. A la edad
de dos aos, los nios comenzarn a integrar que los sentimientos ajenos son diferentes a los
propios y as se vuelven ms sensibles a las indicaciones que les permiten conocer cules son
realmente los sentimientos de los dems. Es en este momento que pueden comenzar a controlar
sus impulsos, para ayudar a un nio que llora por algo que ha sucedido entre ellos, acercndose a
ste para consolarlo.

En fases ms tardas de su desarrollo, si las condiciones familiares, sociales y culturales lo


fomentado, los nios pueden alcanzar un nivel ms avanzado de empata. En este caso,
capaces de percibir el malestar del otro, ms all de la situacin inmediata y comprender
determinadas situaciones personales o vitales pueden hacer sufrir a un semejante, lo
constituye la base del respeto por los que son ms dbiles y ms vulnerables que l.

han
son
que
que

Esta experiencia es, a la vez, la base del compromiso social con los ms pobres, los oprimidos,
los minusvlidos, etc., pero tambin de la capacidad de sentirse responsable de sus
comportamientos para controlarlos si stos pueden ocasionar dao a alguien subordinado y/o
dependiente de l. La empata as desarrollada, es lo que protege a la mayora de los adultos
humanos de hacerle dao a sus cras, facilitando dominios emocionales que les predispone a
cuidarles y protegerles.
Desgraciadamente las historias de vida y las historias familiares de la mayora de los padres que
maltratan a sus hijos no les predispusieron para que desarrollaran esta empata. Cuando los
padres son incapaces de sintonizar emocionalmente con sus hijos, es decir, presentan trastornos
de la empata, no controlan ni sus impulsos ni sus comportamientos, crea situaciones
especialmente abrumadoras para los nios.
Adems, si esto se repite continuamente el nio (a) tendr a su vez serias dificultades para
aprender a manejar sus emociones y desarrollar empata. Cuando los padres fracasan
reiteradamente en mostrar empata hacia una determinada gama de emociones de su hijo ya sea
la risa, el llanto, la necesidad de ser abrazado, etc.- ste dejar de expresar e incluso dejar de
sentir este tipo de emociones. Es muy posible que, de este modo, muchas emociones comiencen
a desvanecerse de su repertorio organsmico y, por ende, no sea capaz de reconocerlas en los
mbitos relacionales, y una vez adulto como padre o madre, no pueda tampoco reconocer y
respetar las emociones de sus hijos.
Por lo tanto, el costo de la falta de empata de los padres hacia sus hijos puede ser muy alto para
el desarrollo de competencias parentales. La mayora de los padres, que descuidan y maltratan a
sus hijos, son a su vez hijos de padres que presentaban trastornos de la empata. Carentes de esa
capacidad no pueden colocarse en el lugar de sus hijos como sujetos y por lo tanto carecen de
ese freno fundamental de sus pulsiones e impulsos. Sentir con otro es cuidar de l y en este
sentido lo contrario de la empata es la negligencia, los malos tratos en general, los abusos
sexuales. En esta perspectiva tambin podemos decir que la empata es el componente
emocional de la tica y tambin de la moral.
El hecho de poder ponerse en la piel de una posible vctima, el hecho de poder compartir la
angustia de quienes sufren, de quienes estn en peligro, es lo que no slo protege al sujeto de su
propia violencia, sino que adems le impulsa a ayudarle, cuidarle, protegerle. Por lo tanto, la
parentalidad sana y competente depende de esta capacidad emptica porque es la base del
altruismo familiar y social.
METODOLOGIA:
Esta parte del examen proporciona un marco de referencia para analizar las capacidades
empticas de los padres, as como los recursos que tienen para manejar su impulsividad en
funcin de la presencia de los nios y sus tareas como padres. Si estas capacidades son eficaces,
ellas permitirn al adulto colocarse en el lugar de sus hijos y encontrar una solucin interna o
negociada con ellos a los problemas que la parentalidad les plantea. Cuando esto no es posible,
los padres presentan una tendencia a reaccionar frecuentemente a las tensiones y al estrs

inherente a la funcin parental con reacciones impulsivas para controlar la situacin y/o
manifestaciones emocionales exageradas e imprevistas, expresin de un mal manejo de sus
sentimientos.

Para realizar esta parte de la evaluacin, examinaremos dos reas:

Area 1:
Area 2:

se refiere al anlisis de la vivencia del examinador/a en su interaccin con el


padre y la madre.
corresponde a la evaluacin de la capacidad emptica del cuidador/a a travs
del examen de su impulsividad y de su capacidad de controlarse.

Area 1: anlisis de la vivencia del examinador/a en su interaccin con el cuidador/a.

Metodologa:

Para realizar esta parte del examen, el examinador(a) dirigir de tanto en tanto su atencin a sus
vivencias provocadas por el dilogo con la madre o el padre. Si bien es cierto esto no mide
exactamente la empata de los cuidadores, es un indicador indirecto de aquella en la medida que
toda relacin es un proceso circular que da informaciones sobre las habilidades empticas de los
participantes en ella.
Se deber elegir cul de las descripciones propuestas corresponde ms fielmente a sus vivencias
en la interaccin con el padre y/o la madre.

Ficha 1-B, Area 1


Area 1: anlisis de la vivencia del examinador(a) en su interaccin con el cuidador(a).
Nombre del nio/a...........................Ficha N:.............
Nombre del cuidador:................................................
Fecha de la evaluacin:
Nombre del examinador:
Nota: aplicar este examen a todos los cuidadores.
I)

Tuve la sensacin de que la mayor parte del tiempo yo era transparente para mi
interlocutor, era como si no existiera o lo que yo dijera no tuviera ninguna
relevancia. En ningn momento pareci interesarle ni mi persona, ni cual era mi
papel, ni menos mi mandato, slo exista un solo interlocutor en la relacin: l o
ella.

II)

Mi interlocutor/a poda a veces comunicar conmigo mostrando inters por lo que


yo deca, e incluso ocasionalmente sintonizaba con mis afectos, pero slo si lo que
yo deca eran cosas que lo podan gratificar. Cuando se senta cuestionado/a o
incomprendido/a, lo que yo deca careca de inters para l o ella.

III)

Mi interlocutor/a se interesaba por mi persona e intentaba comprender mi


posicin, pero tena dificultades para expresrmelo a travs de sus palabras o de
sus gestos. Le faltaban habilidades para comunicarme lo que estaba pensando o
sintiendo de lo que yo le transmita.

IV)

Me sent cmodo con estas personas, al principio un poco tenso/a. Ellos me


transmitieron rpidamente que comprendan y aceptaban mi papel. A pesar de
nuestras diferencias, me sent respetado/a como persona durante todo el tiempo, al
mismo tiempo las dificultades de estas personas me han conmovido. Tengo ganas
de apoyarles.

Comentarios y observaciones:
Conclusiones: Esta persona provoc en m las vivencias resumidas en la premisa: I, II, III, IV.
Interpretacin de los resultados:
Si su vivencia ha sido parecida en lo anunciado en la posibilidad I, puede ser un indicador de
que su interlocutor presente un trastorno grave de empata. Es probable que no pueda
colocarse en el lugar del otro. Si usted como adulto ha vivido esto imagnese cmo puede ser
para los nios. Despus de considerar los factores ligados a la entrevista, que pueden
explicar en parte lo ocurrido, confronte estos resultados con las informaciones recogidas en
otras secciones del examen.
Si su vivencia corresponde a lo anunciado en la posibilidad II, es probable que su
interlocutor/a tenga una gran dificultad a ser emptico porque su historia personal la
condiciona a interpretar lo que usted dice o muestra slo en funcin de sus propias
experiencias emocionales, tanto del presente como del pasado. Confronte sus experiencias

con los resultados de otras secciones del manual y si existen otros elementos que confirman
su vivencia e intente imaginar cmo puede ser la de los hijos de esta persona.
Si su vivencia corresponde a la posibilidad III, es probable que su interlocutor/a tenga
capacidades empticas suficientemente adecuadas, pero que su historia de socializacin no le
permiti desarrollar habilidades para comunicar con el otro, ni para actuar para calmar las
emociones del otro, sobre todo cuando stas son de preocupacin, temor, sufrimiento o de
rabia. Al comparar sus vivencias con los resultados de otras exploraciones, ponga atencin si
esto le ocurre tambin con sus hijos.
Si su vivencia corresponde a la posibilidad IV, y los interlocutores no han descuidado ni
hecho dao intencionalmente a sus hijos, lo ms probable es que sus interlocutores no tengan
ningn problema con la empata. Es casi seguro que su principal problema es de ser pobres
y/o excluidos sociales y/o de ser vctimas de una catstrofe humanitaria/natural. Todo esto
les impide, por una falta de recursos materiales, responder a las necesidades de sus hijos.

Area 2 : evaluacin de la capacidad emptica del cuidador(a) a travs del examen de su


impulsividad y de su capacidad de controlarse.
Metodologa:
Esta rea pretende evaluar la capacidad de control de un padre o de una madre en lo que se
refiere a sus emociones, pulsiones e impulsos en presencia de sus hijos. La lista de preguntas
presentadas a continuacin estn destinadas a explorar su capacidad de controlarse en el contexto
de una relacin con un nio, as como sus habilidades para manejar la tensin y el estrs
inherentes al desempeo de las funciones parentales.
Los padres con poca capacidad de controlarse tienen tendencia a explotar, o a pasar al acto en
una situacin de tensin o estrs. Su falta de empata y sus escasas habilidades para manejar las
emociones que la situacin les provoca, les conducen a encontrar una salida inmediata a lo que
les molesta.
Por esta razn, por ejemplo, cuando un hijo pequeo llora y el padre o la madre no soporta su
llanto, en vez de intentar comprender por qu el nio llora y proponer una solucin al problema
que lo hace llorar, le pega o lo amenaza para hacerle callar. Sus dificultades le impide tambin
pensar en pedir ayuda a alguien para encontrar otra alternativa que la de actuar con violencia.
Esta falta de control est muy a menudo asociada a malos tratos fsicos y psicolgicos.
Instrucciones:
Esta rea comprende nueve situaciones a explorar mediante preguntas que el evaluador debe
responder, con base en la informacin que recoge de la observacin y del dilogo con los padres.
Las preguntas ponen el acento en la o las reacciones racionales o irracionales de los padres
cuando se sienten molestados por sus hijos. Adems, orientan a explorar si el adulto puede o no
contar con el apoyo de otro adulto en su entorno inmediato que le ayude o podra ayudarle a
controlarse. O al contrario, si sus dificultades a controlarse estn en relacin con la presencia de
otro adulto que aumenta su irritacin. Las preguntas pueden parecer simples, pero el examinador
deber usar su creatividad para obtener la informacin.

El plantear las preguntas directamente no siempre es la mejor frmula, por lo que se propone al
investigador crear situaciones que le permitan observar el comportamiento parental en vivo y/o
de preguntar a travs de ejemplos o situaciones tipos.

Ficha 1-B, Area 2


Area 2: evaluacin de la capacidad emptica del cuidador a travs del examen de su
impulsividad y de sus capacidades de controlarse
Nombre del nio/a.....................................Ficha N:
Nombre
del
cuidador:..................................................
Fecha de la evaluacin:..................................................
Nombre del examinador:.........................................
Nota: aplicar este examen a todos los cuidadores.
Use las anotaciones siguientes para cada una de las preguntas formuladas:
1 = Siempre, 2 = Generalmente, 3 = A veces, 4 = Raramente, 5 = Nunca, 6 = No lo s
--- a) El adulto se siente a menudo desbordado, a punto de explotar o de pasar al acto?.
--- b) Cuando el adulto est molesto con el nio/a o los nios acta de una forma
automtica sin reflexionar?.
--- c)El adulto es capaz de reconocer sus sentimientos antes de actuar?.
--- d) El adulto puede considerar la posibilidad que alguien le ayude antes de actuar?
--- e) El adulto puede considerar diferentes alternativas de solucin para lo que lo
lo perturba antes de actuar?.
--- f) El adulto puede contar de una manera regular con alguien que le ayude o le apoye
(cnyuge, sus padres, sus hijos mayores, amigo/a, terapeuta o un trabajador social)
cuando lo necesite para mantener el control?
--- g) El adulto se relaciona con alguien en su vida cotidiana que le irrita y por su
presencia o sus actuaciones le hace disminuir sus capacidades de controlarse?.
--- h) El adulto participa de una relacin permanente en donde su cnyuge se descontrola
regularmente arrastrndolo a l, quien tambin pierde el control?.
--- i) Cuando el adulto est molesto o tenso por el comportamiento de uno o de varios de
sus hijos en qu medida este padre o esta madre se paraliza siendo incapaz de
enfrentarse a la situacin?.
--- j) El adulto se controla mejor o peor que hace tres o seis meses?. Cul es la causa del
cambio?.

Comentarios y observaciones:

Conclusiones:

Discusin de los resultados:


a)

El objetivo de las preguntas a), b), c), d estn destinadas a hacerse una idea del tiempo
que pasa entre el estmulo que molesta al adulto y el momento que responde
impulsivamente. La respuesta es un indicador de su capacidad para controlarse, es decir,
del tiempo que se da para mentalizar la situacin, reconocer sus emociones y elaborar la
respuesta ms adecuada para enfrentar el problema que provoca su molestia.
Si la forma de reaccionar corresponde a lo enunciado en las alternativas a) y b) podemos
estar en presencia de un adulto con muy pocas capacidades de control, con poca empata
y con un riesgo de hacer dao a sus hijos.
Si los comportamientos de los adultos corresponden a las premisas c), d), e), estamos en
presencia de un padre o una madre con capacidad control y, por tanto, con empata y
capacidad educadora.

b)

Las preguntas f), g), h), exploran la presencia o ausencia de apoyo social, a travs de
personas que pueden ayudar o empeorar el control de los impulsos.
Si lo observado corresponde a lo postulado en f), estamos en presencia de un padre o
una madre que posee recursos relacionales que le ayudan a controlarse en caso de
conflictos o dificultades con sus hijos. La capacidad de pedir ayuda y encontrarla para
evitar daar a alguien es un buen indicador de habilidades relacionales y, por ende, de
habilidades parentales. No es el caso si lo observado corresponde al postulado g). Si
corresponde al postulado h) podemos afirmar que estamos confrontados probablemente
con alguien con pocas capacidades a enfrentar el estrs relacional, con riesgos de
dejarse contaminar por las reacciones de los otros y perder el control daando, as, a sus
hijos. Esta situacin est presente a menudo, por ejemplo, cuando existe un conflicto de
pareja.

c)

Si lo observado corresponde al postulado i), estamos en presencia probablemente de un


padre o de una madre que se paraliza en situaciones de problema o de conflictos con sus
hijos. Es probable que corresponda a un adulto con recursos empticos, pero carente de
modelos de actuacin, es decir, se paraliza porque no sabe cmo hacer frente a los
problemas y/o tiene miedo de daar a sus hijos, como consecuencia de su propia historia
de maltrato. A diferencia de los padres impulsivos donde el origen de sus problemas es
la falta de empata, estos padres presentan ms posibilidades de cambio si se les
proporciona la ayuda necesaria.

d)

El postulado j) permite verificar si el adulto posee la plasticidad necesaria para aprender


a controlarse. Este punto es incluido en el examen, con el objetivo de evaluar la utilidad
de una intervencin.

Seccin 1-C.
Examen de las capacidades de los padres a aceptar la responsabilidad en lo que acontece a
sus hijos.
Introduccin:
Determinar la capacidad de un padre o una madre de aceptar sus responsabilidades en lo que
acontece a sus hijos es un desafo, pero muy til para la finalidad de esta gua. A menudo el
examinador/a se enfrentar con incoherencias entre las manifestaciones de sufrimiento de los
nios, las explicaciones de los padres y lo que stos estn dispuestos a hacer, para superar sus
problemas y mejorar el trato a sus hijos.
Por otra parte, el sentido de responsabilidad de un adulto, es una caracterstica individual
resultado de procesos complejos donde la calidad del vnculo con sus propios padres, la empata,
la educacin recibida, la confianza en s mismo y la autoestima, juegan papeles fundamentales.
Por lo tanto, la evaluacin del sentido de responsabilidad de un padre o de una madre, nos
permite examinar otro aspecto importante de las habilidades parentales, dndonos tambin
informacin sobre otros aspectos de la personalidad del adulto. Una dimensin importante de las
habilidades sociales, y por ende la parental, es la capacidad de una persona de reflexionar sobre
s mismo y sobre las consecuencias de sus actos sin adoptar una actitud defensiva. En este caso,
se trata de la capacidad de aceptar la responsabilidad de las consecuencias que los
comportamientos como adultos puedan tener en los hijos y sobre todo, de querer reparar cuando
estos comportamientos daan o han daado a los nios.
La evaluacin de esas capacidades puede dificultarse por el contexto mismo del examen, puesto
que los padres son examinados por alguien que representa una autoridad y que debe
determinar si son o no buenos padres. Este contexto de por s puede incitarles a una negacin de
sus responsabilidades, adems a menudo esta posicin est reforzada por el papel que juegan
los abogados de los padres u otros profesionales identificados con ellos.
Cuando las circunstancias del examen son vividas como menos amenazadoras es ms probable
una mayor aceptacin de la responsabilidad. An en estas condiciones hay que mantener una
cierta prudencia, ya que ellos pueden aceptar la responsabilidad verbalmente mientras que sus
comportamientos y sus actitudes niegan esta aceptacin. Tambin puede darse el caso contrario,
es decir, padres que no pueden admitirlo delante de un tercero, pero en sus actos muestran que
tienen y aceptan la responsabilidad en sus dificultades y malos tratos.
Metodologa.
El examen del sentido de la responsabilidad nos permite entre otros:
1)

Estimar en qu medida el padre, la madre o ambos, son capaces de asumir las


responsabilidades de sus actos sin echarle la culpa a los dems, por ejemplo, a sus vecinos,
profesionales, o a sus propios hijos.

2)

Explorar si los padres pueden tener en cuenta los sentimientos y puntos de vista de los
dems, o sencillamente los rechazan o los niegan. En este sentido que esta parte es una
continuacin del examen anterior sobre la empata.

3)

Establecer el nivel de victimismo de estas personas, es decir, su obstinacin a verse


ellos como vctimas, mostrando slo preocupacin por las molestias y la humillacin que la
intervencin les significa sin entender el significado de ayuda que puede tener para sus hijos.

4)

Examinar si la madre o el padre estn motivados, aunque sea escasamente, a


reflexionar sobre sus actos y a aceptar una intervencin para ayudarles. Es poco probable que
si los padres o cuidadores son incapaces de reconocer la existencia de problemas a nivel de su
funcin parental, acepten la ayuda que se les quiere ofrecer. Lo ms probable que si ellos no
pueden reconocer sus dificultades tampoco puedan reconocer que necesitan ayuda. El hacerlo
confirmara que tienen problemas.
Instrucciones:
Esta parte del examen est compuesta de una serie de enunciados. El examinador/a debe elegir el
enunciado que refleja ms fielmente la capacidad del cuidador de aceptar la responsabilidad de
sus actos.
Se presentan en total ocho enunciados que se refieren a la forma en que el cuidador acepta o no
su responsabilidad, a la motivacin para modificar sus actos y a su tendencia o no de culpar a los
dems.
Reflexionando sobre los resultados de este examen, el examinador/a debera concluir respecto a
los recursos de estos padres en lo que se refiere el sentido de responsabilidad.
Fuera de los enunciados, se dispone de un espacio para hacer los comentarios que estime
convenientes.

Ficha 1-C

Examen de las capacidades de los padres a aceptar la responsabilidad en lo que acontece a


sus hijos.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: aplicar este examen a todas las personas adultas implicadas, especialmente a los padres.
Considerar cul de estos enunciados se aplica a lo que usted percibe sobre el sentido de
responsabilidad de su interlocutor, en relacin a sus hijos. Para explorar esto, puede facilitar
conversaciones especficas sobre lo detectado o sucedido y/o completar con antecedentes de
otros profesionales u de otras situaciones en las que usted halla intervenido directamente.
Puede elegir por lo menos un enunciado, pero tambin ms de uno, para describir la actitud de
la persona evaluada.
Evale al cuidador en relacin a los enunciados elegidos usando la puntuacin siguiente:
1= Siempre, 2 = Generalmente, 3 = A veces, 4 = Raramente, 5 = Nunca, 6 = No lo s
a)

Asume sus responsabilidades de una forma pertinente y tiene capacidades de modificar


sus actitudes y sus comportamientos.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

b) Asume sus responsabilidades de una forma pertinente y puede modificar su


comportamiento, pero no sus actitudes.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

c)

Acepta sus responsabilidades de una forma pertinente y puede modificar sus actitudes,
pero no su comportamiento.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

d) Niega verbalmente su responsabilidad, pero modifica efectivamente sus actitudes y


comportamientos en respuesta a una intervencin.

Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

e)

Acepta verbalmente una responsabilidad, pero es incapaz de modificar sus actitudes y su


comportamiento.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

f)

Acepta la responsabilidad total de sus actos, muestra pesar y arrepentimiento. En ningn


momento muestra que sus hijos tengan algo de culpa en lo que est pasando.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

g) Puede admitir deficiencias, incompetencias y problemas en su funcin parental, pero


proyecta la responsabilidad en los dems (Ejemplo: los abuelos, suegros, los vecinos, la
escuela, el servicio de proteccin infantil, etc.).
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

h) El adulto rechaza verbalmente toda responsabilidad y muestra que no est dispuesto ni es


capaz de modificar sus actitudes o sus comportamientos como respuesta a una
intervencin.
Evaluacin = 1, 2, 3, 4, 5, 6
Comentarios =

Discusin de los resultados:

Los postulados a) y h) corresponden a los dos polos extremos en lo que se refiere al sentido de
responsabilidad de los padres. El a) refleja una capacidad para aceptar la responsabilidad,
recurso fundamental para el ejercicio de la parentalidad.
Al contrario, el postulado h), seala una incapacidad de aceptar la responsabilidad y es un
indicador que generalmente acompaa la incompetencia parental crnica, severa y muy a
menudo irreversible.
Entre estos dos polos se sitan niveles intermedios tanto a lo que se refiere a la negacin de la
responsabilidad, como en la utilizacin de mecanismos proyectivos para echarle la culpa a los
dems. Estos postulados reflejan grados diferentes de incompetencias parentales, as como
permiten hacer una hiptesis para el pronstico de posibilidades de recuperabilidad e
irrecuperabilidad de stas.
Conclusiones:

Seccin 1-D

Caractersticas personales y/o trastornos mentales de los padres o cuidadores que pueden
afectar sus competencias parentales.
Introduccin:
Esta parte debe permitir conocer los principales recursos de los padres, que contribuyen a sus
competencias parentales o a su mejoramiento, pero tambin los trastornos de su personalidad
susceptibles de daar la eficacia de sus desempeos parentales. Es importante tratar de evaluar,
en qu medida los trastornos mentales de una persona afectan concretamente sus competencias
parentales en relacin a un hijo o a un grupo de hijos determinados.
Este punto es particularmente importante en la medida que nuestras experiencias y la de otros
investigadores muestran que no existe una relacin lineal entre la competencia parental y la
capacidad mental de una persona.
Ciertas personas que aparecen como muy perturbadas juegan un rol parental asombrosamente
eficaz, mientras que otras que parecen no tener ningn problema mental pueden ser padres muy
destructores.
Sin embargo, con el fin de evitar cualquier polarizacin en los puntos de vista, debemos recordar
que un padre o una madre por su enfermedad mental y/o como consecuencia de su tratamiento,
puede verse alterado en sus habilidades para satisfacer las necesidades esenciales del desarrollo
de sus hijos. As por ejemplo, la separacin por un ingreso en un hospital psiquitrico, o los
efectos de una crisis psictica con agitacin o un repliegue sobre s mismo a causa de una
depresin pueden afectar significativamente a los nios. Por lo tanto, a la hora de evaluar el peso
de los trastornos y los problemas de comportamiento de los padres para el ejercicio de la
parentalidad debemos de considerar lo siguiente:
a) La enfermedad mental no siempre altera de una manera grave las habilidades
parentales.
b) En general, el impacto de una enfermedad mental de uno o ambos padres en la
calidad de sus competencias parentales depender:
Del tipo de enfermedad, es decir, de sus sntomas y de su diagnstico.
La presencia o ausencia del otro padre, capaz o no de compensar los
efectos de la enfermedad y del tratamiento del padre afectado.
La edad y el estado del desarrollo de los nios; por ejemplo, lo que
perturba a un beb, o a un nio pequeo, puede ser mucho menos daino para un
adolescente, que ya puede comprender que los comportamientos extraos de su
padre o de su madre no son culpa de l.
c) A la hora de evaluar los efectos de una enfermedad mental, es importante considerar
tambin la dimensin histrica, la manera que estos trastornos han afectado la
relacin padres e hijos a lo largo del tiempo. Por lo tanto, la evaluacin deber indicar
si los comportamientos problemticos o los trastornos mentales han estado siempre
presentes, o si aparecen en forma cclica como consecuencia de una crisis o
descompensacin de los padres.
Metodologa:

Esta parte del examen est organizada en tres reas:


rea 1: recursos personales que influencian las habilidades parentales. Esta rea
nos permitir conocer ms de cerca los recursos positivos de la persona, sus
conocimientos, sus experiencias y sus prcticas que juegan o pueden jugar un
papel positivo en el ejercicio de la parentalidad.
Area 2 :trastornos y problemas de comportamiento que afectan las habilidades
parentales. Esta rea refiere a la exploracin de los diversos comportamientos
y discursos que pueden afectar la funcin parental de una forma negativa.
Area 3: efectos de los diferentes trastornos de la personalidad de los padres en sus
competencias parentales.
Instrucciones:
Todos los tpicos que conforman esta parte del examen pueden ser ms o menos accesibles a una
observacin directa. Algunos podrn ser observados directamente por el examinador/a y otros
debern ser recogidos de informes de otros profesionales que tratan a los padres. Como el
examinador/a lo podr constatar al usar este examen, existe una serie de enunciados descriptivos
que sern ms fcil de constatar, como explosiones de clera, abuso de drogas o alcohol, prdida
de conocimiento etc. Mientras otros enunciados, tales como: comprensivo, baja autoestima o
deseos de cambiar para solucionar sus problemas, son caractersticas mucho ms difciles de
estimar, lo que su presencia o ausencia pueden ser inferidos directamente de otras informaciones.
Como en cualquier proceso diagnstico, mientras ms se recurra a juicios personales, ms grande
es la necesidad de apoyar esos juicios con el mximo de informaciones concomitantes y otras
verificaciones.
Esto debera ser una base metodolgica para cualquier evaluacin, si no se tiene acceso a las
personas implicadas, el examinador/a debe ser extremadamente prudente en sus afirmaciones e
incorporar en su reflexin sobre su mtodo de trabajo las investigaciones sobre autoreferencia y
representacin social. Adems, el examinadora debe recordar en todo momento que se est
evaluando una situacin personal nica y singular. Los prejuicios o ideas generales sobre cmo
un trastorno puede afectar las competencias parentales, deben ser revisadas a la luz de los
conocimientos sobre representaciones sociales y construccin de la realidad.
Por ejemplo, es frecuente que se generalice y se afirme que las personas con dficits intelectuales
tienen o tendrn problemas insolubles para ejercer su funcin parental. Esto no es
necesariamente as, aunque por sus dificultades los padres tienen derecho a ser apoyados en su
parentalidad.
Por otra parte, como los hemos sealado anteriormente, cuando se trata de evaluar el impacto
real de la enfermedad mental en la funcin parental y el dao que sta podra provocar en el
desarrollo de los nios, el examinador deber entrevistar a los padres, observarlos en su
cotidianeidad con sus hijos y/o dejarse asesorar por otras personas, como profesionales de la
salud mental, que pueden tener ms competencias.

Ficha 1-D, Area 1


Area 1: Recursos personales que influencian las habilidades parentales.
Nombre del nio/a:..................................Ficha N:
Nombre del cuidador:................................................
de la evaluacin:....................................................
Nombre del examinador:......................................

Fecha

Nota: aplicar este examen a todos los cuidadores.


Marcar con una cruz los comportamientos que coinciden con lo observado en la persona
estudiada, usando: S , No o NS (no se sabe)
SI

NO

NS

a) Organizada/o
b) Reflexivo/a
c) Flexible
d) Capaz de resolver problemas
e) Habilidades para comunicar
f) Habilidades para negociar
g) Comprensivo(a)
h) Con deseos de cambiar para resolver sus problemas
i) Decidido(a)
j) Autocontrol
k) Humor estable
l) Optimista
m) Sentido del humor
n) Responsable

Comentarios del examinador sobre la manera que las caractersticas encontradas (sealadas por
SI) influencian las competencias parentales:

Ficha 1-D, Area 2

Area 2: Trastornos mentales y problemas de comportamiento que afectan las competencias


parentales.
Nombre del nio/a:.......................................Ficha N:
Nombre del cuidador:.............................................
de la evaluacin:.......................................................
Nombre del examinador:..............................................

Fecha

Nota: aplicar este examen a todos los cuidadores.


Marcar con una cruz los comportamientos que coinciden con lo observado en la persona
estudiada.
Usar: S , No o NS (no se sabe)
1) Depresin:

SI

NO

NS

a) Constantemente desdichado(a), triste, solo(a), abatido


b) Aptico(a), encerrado(a) en s mismo(a)
c) Cansancio y prdida de energa
d) Prdida de motivacin y entusiasmo
e) Trastornos del sueo
f) Mal apetito y prdida de peso
g) Piensa o habla de suicidio
h) Sentimiento de culpa intenso y persistente
i) Tentativas de suicidio
j) Ideas suicidarias a repeticin
k) Sentimiento de impotencia y de desamparo
Comentarios: cmo los problemas detectados (sealados por SI), afectan la competencia
parental:

2) Trastornos del humor


a) Cambios repetidos y marcados del humor
b) Irritabilidad creciente
c) Agitacin

SI

NO

NS

d) Anormalmente eufrico
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales del examinado(a).

3) Ansiedad

SI

NO

NS

a) Ansiedad generalizada
b) Permanentemente inquieto(a)
c) Obsesiones, rumiaciones
d) Comportamientos compulsivos o existencia de rituales
e) Preocupaciones anormalmente fuertes
f) Crisis de pnico
g) Fobias: miedos absurdos o inquietudes fijas
h) Claustrofobia: pnico en los espacios cerrados
i) Agarofobia: pnico en los espacios abiertos
j) No puede abandonar su casa sin panicar
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales del examinado(a):

4) Comportamientos agresivos:
a)
b)
c)
d)

SI

NO

NS

Crisis de clera
Prdida de control debido a la rabia
Violencia verbal
Violencia fsica

Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales de los examinados:

5) Superioridad y perfeccionismo:

SI

NO

NS

a) Crticas constantes y exageradas hacia los dems


b) Expectativas excesivas y rgidas en relacin a s
mismo y a los dems
c) Dominante y controlador(a)
d) Susceptible, hipersensible a las crticas
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales de los examinados:

6) Abuso de alcohol y drogas:


a)
b)
c)
d)
e)
f)

SI

NO

NS

Abuso de alcohol (bebedor/a excesivo/a sin


dependencia orgnica)
Alcohlico/a: dependencia orgnica
Dependencia a medicamentos (ansiolticos, codena,
Rohypnol, otros)
Dependencia a drogas suaves
Dependencia a drogas duras
Antecedentes familiares de alcoholismo o de
toxicomanas.

Comentarios: cmo los problemas detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales:

7) Ideas delirantes, alucinaciones y/o


delirio de persecucin:

SI

NO

NS

Conviccin exagerada e inalterable de:


a) ser perseguido(a)
b) que los dems hablan de l o ella
c) ser espionado/a
d) recibir mensajes especiales
e) recibir rdenes de fuentes inverosmiles y
misteriosas
f) poseer poderes grandiosos
g) or voces que los otros no pueden escuchar
h) ver cosas que los otros no pueden ver
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan las competencias
parentales de los examinados:

8) Trastornos de juicio:

SI

NO

NS

a) Indecisin extrema
b) Repeticin de decisiones intiles e inapropiadas
c) Falta de decisiones tiles e imprescindibles
d) Juicios e hiptesis ilgicos a propsito de las
intenciones de un nio o de los nios.
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados por SI) afectan la competencia parental
de los examinados:

9) Sntomas fsicos o neurolgicos suplementarios:

SI

NO

NS

a) Hambre permanente
b) Anorexia (prdida significativa de peso, cese de la
menstruacin)
c) Bulimia (ingestin excesiva de los alimentos con
vmitos repetidos)
d) Desmayos, prdida de consciencia
e) Crisis convulsivas
f) Amnesia, trastornos de memoria
Comentarios: cmo los trastornos detectados (sealados en la columna SI) afectan las
competencias parentales de los examinados.

10) Trastornos relacionales consigo mismo


y con los dems:

SI

NO

NS

a) Relaciones interpersonales intensas, pasionales de


corta duracin, inestables
b) Incapacidad de mantener relaciones amables
c) Intensamente egocntrico(a) y manipulador(a)
d) Utiliza a los dems sin ningn respeto
e) Autoestima muy baja
f) Necesidad insaciable de afecto y atencin
g) Incapacidad de reconocer sus propias emociones y
sentimientos
h) Dependiente y pasivo(a) frente a los dems
i) Exageradamente independiente de los otros

Comentarios: cmo los trastornos detectados (anotados en la columna del SI) afectan las
competencias parentales de los examinados.

11) Ausencia aparente de inteligencia:


SI

NO

NS

a) Comprensin limitada
b) Incapacidad de predecir los acontecimientos y preveer
los peligros
c) Capacidad limitada para aprender
d) Juicio limitado
e) Otras caractersticas a sealar
Comentarios: cmo los trastornos detectados afectan la competencia parental de los examinados:

Ficha 1-D, Area 3


Area 3: Efecto de los diferentes trastornos de la personalidad de los padres en sus
competencias parentales

Nombre del nio/a:


................................... Ficha N:
Nombre del cuidador.:...................................................
de la evaluacin:...............................................
Nombre del examinador:....................................

Fecha

Nota: esta rea est destinada a revisar los efectos de los trastornos sealados en el rea 2,
sobre las habilidades parentales. Es importante diferenciar, por ejemplo, aquellos trastornos
que son crnicos de aquellos que se presentan en forma de crisis peridica.
La ficha del examen est estructurada de tal manera que si los trastornos son crnicos y
permanentes se debe responder solamente a las preguntas que comienzan con la letra a). Al
contrario, si se presentan en forma de crisis se debe responder a las preguntas que comienzan
con (a) y con (b).

1. Los trastornos de esta persona son de evolucin crnica y permanente?.


2.

Cunto tiempo hace que los trastornos detectados en el rea 2 afectan las competencias
parentales?.
En el caso que los trastornos se presenten durante crisis peridicas cuntos meses han
durado?.

En el ltimo ao? ________ meses


En los ltimos cinco aos? ________ meses
3. Si el adulto (padre, madre u otro cuidador) tuvo necesidad de ser hospitalizado, indicar fechas
y duracin de cada una de ellas.
Fechas:

Duracin:

4) De qu manera los trastornos crnicos y permanentes le afectan sus posibilidades de


participar en un programa de desarrollo de habilidades parentales?.

5) De qu manera los trastornos cclicos de los padres afectan sus posibilidades de participar en
un programa de desarrollo de habilidades parentales?.
Durante las crisis?

Entre las crisis?

6) Cul es el impacto de los trastornos del adulto en el o los nios?.


3

Sobre los nios:

Cmo comprende cada nio los trastornos de sus padres?

Todos los hermanos y hermanas reaccionan de la misma manera?


Si no es el caso explique:

7) En el caso de los padres con trastornos cclicos cmo reaccionan los nios?
Durante las crisis?

Entre las crisis?

8.Cul es el impacto de los trastornos del adulto en su cnyuge?

9.Existe en el hogar otro adulto capaz y disponible para compensar los efectos de los
trastornos del padre afectado en los nios?.

10) El adulto afectado recibe tratamiento por sus trastornos? Si.... No.....
Qu tipo de tratamiento?
Cul es el impacto de este tratamiento en las competencias parentales?

11) El adulto con trastornos en forma de crisis ha recibido tratamiento? Si ..... No....
Si recibi tratamiento de qu tipo?

Cul es el impacto de este tratamiento para las competencias parentales?


12) Qu efecto tienen en la actualidad los trastornos crnicos y permanentes del adulto en sus
competencias parentales?

13) Qu efecto tienen actualmente los trastornos cclicos del adulto en sus competencias
parentales?
Durante las crisis?
Entre las crisis?

Resumen: Teniendo en cuenta las informaciones que se han podido obtener, el examinador/a
deber intentar proyectarse en el futuro para establecer en qu medida los trastornos de los
padres han afectado o afectarn el desarrollo de estos nios.

NIVEL 2:
Caractersticas de las relaciones sociales de los padres con su comunidad.

Introduccion:
Diferentes investigaciones han mostrado la relacin entre salud mental y pertenencia a redes
sociales. El ejercicio de una parentalidad suficientemente adecuada est tambin condicionada
por las posibilidades que tengan los padres de participar en redes sociales donde puedan recibir y
aportar a sus miembros tanto ayuda material como apoyo psico-socioemocional. Por lo tanto, un
modelo integral de bienestar infantil, debe integrar la idea que un nio en su familia y sta en la
colectividad, podrn evolucionar sanamente si pertenecen a una comunidad capaz de aportar
recursos para satisfacer las necesidades de los nios al mismo tiempo que sostiene y apoya los
recursos parentales de las familias (Barudy, J. 1998,1999).
As, por ejemplo, cuando los apoyos sociales, ya sean materiales o psico-socioafectivos,
estn suficientemente presentes, stos pueden servir para manejar el estrs y la tensin que
enfrentan los padres. Si una familia no dispone de apoyos sociales, ya sea por su dinmica
interna o por la pobreza material y/o humana del entorno en que vive, o no est en condiciones
de utilizar los apoyos disponibles, le faltar un importante tampn para hacer frente a los
problemas y aliviar tensiones ms crnicas.
Por otra parte, nuestras experiencias as como la de otros programas nos han permitido descubrir
la estrecha relacin que existe entre malos tratos infantiles y la falta de apoyo social. En general,
los padres que maltratan a sus hijos estn insertos en redes familiares y sociales empobrecidas y
disfuncionales. Sus relaciones con su entorno pueden ser caticas, o al contrario, rgidas y
estereotipadas.
Los fenmenos migratorios pueden jugar un papel en la emergencia de esta disfuncionalidad.
Para una familia las migraciones implican una ruptura de sus contextos significativos que le dan
sentido a los hechos de su cotidianeidad y son fuente de apoyo social. Por lo tanto la migracin
implica siempre un riesgo de una restriccin de las redes sociales de una familia. Mientras ms
inhspita se presente la sociedad de acogida ms grande es la posibilidad que las familias se
encierren en s mismas cerrando sus fronteras familiares, lo que puede producir una

amplificacin del estrs y las tensiones intrafamiliares al disminuir las posibilidades de recibir
apoyo e informacin del medio social.
Por otra parte, tambin el fenmeno migratorio puede facilitar una abertura total de las
fronteras familiares, como una forma de sobrevivir y asimilarse en un medio que se impone
como socialmente y culturalmente superior. Este fenmeno facilita la confusin en el
funcionamiento familiar, a menudo con un conflicto importante de costumbres y valores entre
las generaciones. Esto se traducir en un funcionamiento familiar catico, en el cual los
miembros de la familia especialmente los ms vulnerables no dispondrn de suficiente apoyo
socio-afectivo intrafamiliar, pero tampoco de una red social de pertenencia, crendose una
situacin de anomia, que es lo que caracteriza a muchas familias cuyos padres presentan una
parentalidad deficiente.
Por lo tanto, no es raro encontrar en las familias en cuyas historias trangeneracionales los
adultos decidieron emigrar, la existencia de madres y padres ejerciendo la parentalidad en una
situacin de marginalidad y aislamiento social.
Lo anterior es vlido no slo para las familias que cambian de continente o de pas, sino que
tambin a las que conocen un proceso de migracin interna, es decir, a la de una regin a otra en
el mismo pas (migracin del sur hacia el norte, y del campo a la ciudad).
La realidad de vivir en redes sociales pobres y disfuncionales es tambin parte de la vida de
muchas familias que conocen un proceso de transculturacin, como son aquellas pertenecientes a
minoras tnicas, por ejemplo, familias de raza gitana en Espaa o familias de origen indgena
en Amrica Latina.
METODOLOGIA:
Esta seccin est destinada a estudiar el cuerpo social y familiar de los padres. En otras palabras,
los componentes del s mismo social o yosocial. Se trata de evaluar la presencia o ausencia de
fuentes de apoyo social para la parentalidad, tanto en la familia de origen como en la red social
cercana (amigos, vecinos, compaeros/as de trabajo), como en la red familiar nuclear (cnyuge,
hijos, hermanos), como en la familia extensa (abuelos, tos, primos, hermanos/as, etc.).
Esta seccin por lo tanto evala la disponibilidad de apoyos sociales y comunitarios y la
capacidad de los padres de recurrir y apoyarse en estas fuentes y al mismo tiempo de participar
en ellas para dar apoyo a otras familias. En parte se evala la capacidad de los adultos a
participar en dinmicas de autoayuda.
Como decamos anteriormente, el aislamiento social, el ostracismo y la alienacin con respecto a
la comunidad son factores que influyen negativamente en la parentalidad, pues no permiten ni el
apoyo social ni la posibilidad de cambiar creencias y modelos educativos nocivos para los hijos.
Ciertas familias muestran una marcada tendencia a la desconfianza y a la hostilidad frente a sus
vecinos y a los profesionales de las instituciones sociales. Otras, al contrario, los fagocitan
aprovechndose de todo lo que se les pueda aportar, pero sin ser capaces de retribuir con
reconocimiento o aportes concretos.
Es importante a la hora del examen que el investigador/a tenga presente que estas reacciones
pueden ser crnicas, es decir, una forma de funcionamiento familiar resultado de una transmisin
transgeneracional o actual, consecuencia de una situacin de crisis por acumulacin de factores
de estrs y/o de migracin. En este sentido, es importante leer las informaciones recogidas en
esta seccin a la luz de las obtenidas en la parte de esta gua que se ocupa de estudiar el medio
ambiente familiar.
Esta seccin pretende examinar los tres componentes fundamentales de la participacin a su red
social de una persona, en este caso los padres.

2-A: La participacin de los padres en su red social natural, incluyendo su


extensa.

familia

2-B: La participacin en la red institucional y la relacin de los padres con sta.


2-C: Los comportamientos antisociales de los padres: violencia extrafamiliar y
criminalidad.

FICHA 2 -A:
Examen de la participacin de los padres en su red social natural, incluyendo su familia
extensa:
Nombre del nio:

N de Ficha:

Nombre y parentesco del cuidador:


(madre, padre, cuidador u otro)
Fecha del examen:
Nombre del examinador/a:
Nota: Utilizar una ficha separada para cada adulto examinado. El examen debe realizarse
de preferencia en las conversaciones con los padres si no a travs de:
1) Fuentes de apoyo social disponibles para los padres:
S
a) Familia extensa
b) Amigos
c) Vecinos
d) Grupos sociales (religiosos, clubs, centros de
tiempo libre, etc.)
e) Grupos de autoayuda
f) Otros (precisar)
Comentarios: sealar lo que crea pertinente para la evaluacin.

No

NS

2)

Grupos o redes a los cuales los padres solicitan apoyo:


S

No

NS

a) Familia extensa
b) Amigos
c) Vecinos
d) Grupos sociales (religiosos, clubs, centros de
tiempo libre, etc.)
e) Grupos de autoayuda
f) Otros (precisar)
Comentarios: sealar lo que sea pertinente para la evaluacin.

3)

Influencias positivas sobre los nios y/o sobre las competencias parentales:
S
a) Familia extensa
b) Amigos
c) Vecinos
d) Grupos sociales (religiosos, culturales,
deportivos)
e) Grupos de autoayuda

No

NS

f) Otros (precisar)
Comentarios: sealar lo que sea pertinente para la evaluacin.

4) Sealar de qu manera las diferentes fuentes de apoyo social influyen positivamente (las
sealadas por S en el punto 3) en los esfuerzos de los padres, o al contrario, la manera que
las diferentes fuentes (sealadas por No en el punto 3) influyen de una manera negativa.
a) Familia extensa:

Influencias positivas:
-

Influencias negativas:
b) Amigos/as:

Influencias positivas:
Influencias negativas:
-

c) Vecinos/as:

Influencias positivas:
Influencias negativas:
d) Grupos sociales (religiosos, culturales, deportivos, etc.):
Influencias positivas:
Influencias negativas:
-

e) Grupos de autoayuda:
Influencias positivas:
Influencias negativas:
f)Otros grupos sealados:
Influencias positivas:

Influencias negativas:
-

FICHA 2 -B:
Examen de los niveles de cooperacin de los padres con la red institucional
Nombre del nio:

N de Ficha:

Nombre y parentesco del cuidador:


(madre, padre, cuidador u otro)
Fecha del examen:
Nombre del examinador/a:
Nota: Evaluar la cooperacin de cada cuidador (padre, madre,) con las instituciones sociales
y viceversa.
Utilizar la siguiente nomenclatura:
1 = Generalmente poco cooperativo/a
2 = A veces poco cooperativo/a
3 = Cooperativo/a
4 = Muy cooperativo/a
5 = No se sabe
Para los fines de este examen se entiende por un comportamiento poco cooperativo con las
instituciones sociales aquellos caracterizados por:
a) Conflictos frecuentes
b) Exigencias extremas
c) Sumisin exagerada

d) Rompimientos repetidos de acuerdos y contratos


Revisar la actitud de cada cuidador en relacin a las siguientes instituciones sealadas.
Indicar en caso de 1) generalmente poco cooperativo y 2) a veces poco cooperativo en qu
consiste la falta de cooperacin. Trate tambin de evaluar la actitud de la institucin. Ejemplo, si
un padre es generalmente poco cooperativo con conflictos frecuentes y ruptura de acuerdos, y la
institucin es cooperativa, marcar de la manera siguiente:
Actitud del padre: 1)a y d
Actitud de la institucin escuela: 3

Examen cuidador 1:
Actitud de la Institucin:

Actitud del cuidador:

Trabajo:
Escuela:
Servicios Sociales:
Servicio de Proteccin :
Polica:
Servicios de Salud:
Centro de Salud Mental:
Otros (precisar)

Examen cuidador 2:
Actitud de la Institucin:

Actitud del cuidador:

Trabajo:
Escuela:
Servicios Sociales:
Servicios de Proteccin Infantil:
Polica:
Servicios de Salud:
Centro de Salud Mental:
Otros (precisar):

FICHA 2 C
Deteccin de comportamientos antisociales de los padres.
Nota: Escriba las informaciones ms relevantes. Usar una ficha por cada cuidador.
Cuidador 1:
Antecedentes de violencia extrafamiliar:
Tipo de actos violentos: (fsicos, sexuales, psicolgicos)

Con qu frecuencia: (usar nomenclatura sealada)

Violencia hacia quien (mujeres, hombres, ancianos, nios)

Antecedentes de criminalidad:
Tipo de delitos:

Con qu frecuencia:

Tipo de vctimas: (mujeres, hombres, ancianos, nios)

Pertenencia a una banda organizada:

Condenas y permanencias en prisin:


Comentarios:

NIVEL 3
Evaluacin de la capacidad de los padres de solicitar y beneficiarse de los servicios y de la
ayuda profesional.

Introduccin:
Esta seccin est destinada a determinar la historia de las relaciones de los padres con los
servicios institucionales y/o profesionales.
A diferencia de la seccin anterior que serva para determinar la presencia o ausencia de fuentes
de apoyo social a travs del examen de la calidad de las alianzas sociales, esta seccin entrega
instrumentos para comprender la forma en que los padres utilizan los recursos profesionales
existentes en su comunidad.
Muy a menudo, los padres que requieren una valoracin de las competencias parentales para
determinar si sus hijos necesitan proteccin, han recibido o reciben atencin de muchos y
diversos organismos y profesionales.
Muchas veces, stos han entregado a los padres sus puntos de vista sobre el origen de los
problemas familiares y han indicado diferentes formas de tratamiento. Poder comprender la
forma en que los padres han percibido tales lecturas y la forma que han seguido los tratamientos
indicados, nos permite obtener indicadores importantes para evaluar la capacidad parental, tanto
en lo que se refiere a sus capacidades para utilizar estos servicios, como de sus posibilidades de
introducir cambios a partir de la ayuda ofrecida.
Esta seccin entrega tambin informacin sobre las posibilidades de los padres de participar en
una alianza teraputica y de la existencia o no en el mbito profesional de recursos y
competencias (tcnicas, estrategias, actitudes) para facilitar estas alianzas. Por lo tanto, la
informacin recogida permite tambin evaluar la adecuacin de las intervenciones profesionales.

Esta seccin est compuesta de dos partes:


3-A: Evaluacin de la capacidad de los padres a beneficiarse de la ayuda profesional.
3-B: Evaluacin del impacto de las intervenciones clnicas sobre la parentalidad.

FICHA: 3-A
Evaluacin de las capacidades de los padres de solicitar y beneficiarse de los servicios y de
la ayuda profesional
Nombre del nio:

.............................

N Ficha:...........
Nombre y parentesco del cuidador:
Fecha de la evaluacin:
Nombre del examinador/a:
Nota: Usar una ficha por cada cuidador.
Servicios y organismos:

Servicios y organismos:

Fechas:

2.
3.
4.
5.

Nombre del Servicio/Profesional evaluador:


1) Momento de la demanda de ayuda
Pasado:

Presente:

(Fechas)

(Fechas)

2)Demanda voluntaria.......

Demanda obligada.....

3) Duracin de la ayuda/ intervencin :


5
4) Frecuencia de la atencin / intervencin:
5) Evaluacin del impacto de esta ayuda / intervencin:
G

(Marcar con una cruz lo que corresponda)


Cuidador

Profesional

Muy til
til
Poco til
Perjudicial
Muy perjudicial
Dificultad de evaluar
H 6) Cambios positivos o negativos resultado de la atencin / intervencin.
Visin del cuidador:
1.
2.
3.
Visin del profesional:
1.
2.
3.
I

7) Evaluacin de la alianza teraputica. (Marque con una x lo que corresponde)


a) - Asistencia puntual y regular a las sesiones.
- Asistencia irregular, impuntual o anulaciones frecuentes de las sesiones.

- Sin informacin.
b) - Sinceridad y confianza en la relacin con el profesional.
- Desconfianza y actitudes defensivas con el profesional.
- Sin informacin.
c) -

Demostraciones de motivacin y cooperacin.

- Muestras de resistencia, hostilidad y/o tendencia a manipular al profesional y a su


servicio.
-

Sin informacin.

d) - Acepta las indicaciones y realiza las tareas encomendadas entre las sesiones.
J

No acepta indicaciones o hace como s, y no cumple ni las indicaciones ni las


tareas encomendadas. Rompe con el contrato de colaboracin.

- Sin informacin.
e) - Proporciona con buena voluntad todas las informaciones que permiten al profesional
ayudarle/a.
K

- Muestra reticencia de entregar informacin, sobre todo en lo que se refiere a hablar


de s mismo y sus comportamientos.
- Sin informacin.

f) - Est interesada/o en reflexionar sobre sus problemas y las responsabilidades


personales en la produccin de stos.
L

- Mala disposicin a reflexionar sobre sus actuaciones en los problemas.

M - Sin informacin.
g) - Existencia de resultados visibles de las sesiones de ayuda.
N - Ausencia de resultados visibles de las sesiones de ayuda.
O - Sin informacin.
5) Resultados de la evaluacin de la capacidad de construir una alianza teraputica, tomando en
cuenta las relaciones del cuidador con todos los servicios examinados. (Marque una)
Excelente

______

Buena

______

Con lmites ______


Mediocre

______

No se sabe ______
9) Evaluacin de la calidad de la ayuda y de los servicios recibidos por los padres.
P

a) - Adecuacin de la frecuencia y duracin de las sesiones o visitas en relacin a la


gravedad de la situacin.
- Sesiones poco frecuentes e irregulares en relacin a la gravedad y complejidad del
caso.

- Sin informacin.
b) - Respeto de las fechas y horas de las visitas/sesiones. Pocas anulaciones.
R

- Anulaciones frecuentes de las sesiones o visitas de los profesionales. (trabajador


social, terapeuta, mdico, etc.).

- Sin informacin.

c) - Los profesionales fueron competentes para ahondar en las sesiones y/o visitas todo
tipo de temas, an los ms conflictivos y difciles.
T

- Los profesionales no ahondaron los temas conflictivos y difciles en las sesiones


y/o visitas.

- Sin informacin.

d) -

La ayuda fue adecuada.

La ayuda fue inadecuada.

W -

La ayuda provoc aun ms dao y sufrimiento.

Sin informacin.

En los dos prximos enunciados responder por S o por No.


e) - Las citas propuestas fueron slo en la oficina del profesional aunque encuentros
fuera de la oficina tambin hubieran servido.
f) - La ayuda y el apoyo profesional tom en cuenta las realidades culturales, tnicas,
sociales y lingusticas.
Evaluacin general del funcionamiento y de la calidad de los servicios ofrecidos a los padres:
(Marque una)
Y
Z Excelente:
AABueno:
BB Limitado:

CC Mediocre:
DDSin informacin:

FICHA: 3 B
Evaluacin del impacto de las intervenciones institucionales y profesionales sobre la
parentalidad.
a) Teniendo en cuenta los antecedentes, Los padres estn en condiciones de ocuparse de sus
hijos para satisfacer sus necesidades sin una intervencin o apoyo permanente de los
profesionales?
S

______

No

______

Sin informacin ______


Explicar por qu:

b) Los padres necesitan una ayuda permanente de uno o de varios organismos para hacer frente
a las exigencias cotidianas de la parentalidad?
S

______

No

______

Sin informacin ______


Explicar por qu:

c) Segn su opinin Es realista suponer un cambio de los comportamientos parentales, a pesar


de las intervenciones precedentes, si se agregan nuevas intervenciones?
S

______

No

______

Sin informacin ______


En el caso de s, explicar y proponer nuevas intervenciones.

d) Considerando lo evaluado Cree usted que es adecuado modificar la situacin de los nios?.
S

______

No

______

Sin informacin ______


Explique el por qu de su respuesta:

NIVEL 4
VALORACION DE LA CALIDAD DE LAS RELACIONES CON SUS HIJOS.

INTRODUCCION:
Uno de los requisitos fundamentales para asegurar el buen trato de los nios es que los vnculos
de los padres con sus hijos sean sanos. La existencia de relaciones sanas entre padres e hijos
dependen en buena parte del como se produjeron los procesos de apego. Numerosos autores a
partir de Bowlby (1969,1973,1980) han insistido en la importancia de un apego sano como un
factor de prevencin de los diferentes tipos de maltrato infantil, (Lpez, F. 1993; Barudy, J.
1997; Cyrulnik, B. 1993.
En el marco de nuestro modelo consideramos al apego como el vnculo que se establece entre el
nio y sus progenitores, a travs de un proceso relacional que para la cra es primeramente
sensorial durante la vida intrauterina (reconocimiento del olor, la voz de los progenitores.......),
pero que apenas ocurrido el nacimiento rpidamente se impregna segn la reaccin del adulto de
una afectividad que puede ser positiva o negativa segn los contextos y las experiencias de vida
sobre todo infantiles- de la madre y secundariamente del padre. El apego es lo que produce los
lazos invisibles que crean las vivencias de familiaridad caracterizada por los sentimientos de
pertenencia a un sistema familiar determinado. En otras palabras el apego une a padres e hijos en
el espacio y en el tiempo, lo que se manifiesta sobre todo durante la infancia por la tendencia a
mantener una proximidad fsica, y cuya expresin vivencial o subjetiva cuando este apego es
sano, es la sensacin de seguridad. (Ortiz, M.J. 1993, Barudy, J 1998). El establecimiento del
apego permite, no slo que el nio discrimine a partir de un momento de su desarrollo a
familiares y extraos, sino tambin que disponga de una representacin interna de sus figuras de
apego, como disponibles, pero separada de s mismo pudiendo evocarlas en cualquier

circunstancia. Por esta razn el nio o nia reaccionar normalmente con ansiedad ante la
separacin o la ausencia de su figura de apego (principalmente la materna o su substituta)
calmndose y mostrando alegra en el reencuentro. La interiorizacin de una figura estable y
disponible, pero separada de s mismo le permite al nio o a la nia de utilizarla como base de
seguridad para explorar su entorno y los extraos. Es esta seguridad la que facilitar la
diferenciacin necesaria para llegar a ser un adulto capaz de ofrecer en su turno una vinculacin
de apego sano a sus propias cras.
Un apego sano evoca sentimientos de pertenencia a una relacin en donde el nio se siente
aceptado y en confianza. Los padres por quienes el nio siente un apego seguro son
interiorizados como la fuente de seguridad que permitir a ste explorar su entorno
construyendo poco a poco su red psico-socio afectiva. Cuando esta relacin de apego se ha
construido sanamente la separacin del nio de sus padres provocar en ste signos de ansiedad
acrecentados acompaados de una demanda de reunirse con ellos.
Es a partir del primer ao de vida del nio que podemos considerar si las diferentes fases del
proceso de apego han permitido o no una vinculacin selectiva a las figuras parentales,
asegurndole adecuadamente la seguridad de base que tendr como corolario el desarrollo
paulatino de la confianza necesaria para explorar su mundo, as como para relacionarse con otras
personas.
El apego es por lo tanto fundamental para el establecimiento de la seguridad de base a partir de
la cual el nio llegar a ser un sujeto social capaz de vincularse y aprender en la relacin con los
dems. La calidad del apego tambin influenciar la vida futura del nio en aspectos tan
fundamentales como, el desarrollo de su empata para manejar impulsos, deseos y pulsiones, la
construccin de un sentimiento de pertenencia a travs del desarrollo de sus capacidades de dar y
de recibir, la formacin de una consciencia tica, as como el desarrollo de recursos para manejar
situaciones emocionalmente difciles como las separaciones, prdidas y rupturas.
Adems, sabemos que si un nio o nia no ha tenido la posibilidad de establecer un apego
primario o selectivo de calidad en el curso de su primer ao o a lo mximo en los dos primeros
aos de vida, l o ella tendrn siempre lagunas en el mbito de sus comportamientos sociales
que podrn daar gravemente sus capacidades de vincularse positivamente a los dems as como
a obtener buenos resultados en los procesos de aprendizaje especialmente en el mbito escolar.
Como lo hemos expuesto en otros trabajos, existe una relacin directa entre trastornos del apego,
conyugalidad y parentalidad incompetente. As, a partir de nuestras investigaciones clnicas
hemos podido argumentar que todas las formas de violencia intrafamiliares tienen como base un
trastorno del apego. (Barudy y col. 1998,1999).

Apego y parentalidad
La existencia de competencias parentales est en estrecha relacin con las experiencias de apego
que los padres conocieron en sus infancias. Estas son la base que segn su contenido les
permitirn una vinculacin constructiva o destructiva con sus cras. Si las experiencias de apego
fueran siempre constructivas ellas permitiran que cada sujeto desarrolle capacidades no solo
para hacer frente a las vicisitudes de la existencia sino para asegurar una parentalidad sana a sus
descendientes. Por otra parte los estudios sobre resiliencia, es decir, de la capacidad de una
persona de mantener un desarrollo suficientemente sano, a pesar de las dificultades, conflictos e
incluso traumatismos que le hayan tocado vivir, muestran que uno de los factores ms relevante
en el desarrollo de esta, es de haber conocido por lo menos una experiencia de apego
suficientemente sana (Guedeney A.,1998, Altimir et col., 1999). Uno de los indicadores ms
significativos de resiliencia del sufrimiento que se hubiera podido vivir en la infancia, es la de
ser en el presente padres suficientemente competentes.

Parentalidad y trastornos del Apego


Segn las consecuencias para el nio, la clnica de los trastornos del apego distingue dos formas
de apego: el apego seguro y el inseguro en este ultimo se distinguen dos modalidades: el apego
inseguro ansioso-ambivalente y el apego inseguro evitativo. Un tercer tipo de trastorno del apego
fue descrito con posterioridad y corresponde al apego inseguro desorganizado( Main y Solomon
1990). Los diferentes tipos de apego pueden evidenciarse a partir de la edad de un ao, a travs
del procedimiento conocido como el de la Situacin extraa (Ainsworth y Bell 1970, 1978).
Este procedimiento consiste en observar la manera en que el nio organiza su conducta con
relacin a sus figuras parentales especialmente la materna, durante una serie de episodios ms o
menos estresantes de corta duracin inducidos por los investigados en donde se asocian: una
situacin desconocida, un encuentro con una persona desconocida y una separacin corta de su
madre. La distincin que se ha hecho entre apego seguro e inseguro, fluye por una parte de la
capacidad del nio para utilizar la figura de apego como base para explorar su entorno y, por otra
parte, de su forma de reaccionar frente a una persona extraa y ante el retorno de su madre
despus de una corta separacin.
El apego seguro:
Los nios que presentan un tipo de apego seguro, llamados nios del grupo B, se alejan de la
madre para explorar la sala y los juguetes despus de un corto perodo de familiarizacin; no se
inquietan ostensiblemente por la separacin, pero su exploracin disminuye momentneamente.
Cuando la madre regresa, la reciben con alegra, buscando activamente la interaccin con ella y
tornando progresivamente a la conducta de exploracin.
El apego seguro es aquel que evoca sentimientos de pertenencia, de aceptacin de s mismo y de
confianza de base. En este caso, las figuras de apego son una fuente de seguridad a partir de la
cual el nio o la nia obtiene la confianza para establecer relaciones sanas y atreverse a explorar
el medio ambiente. Los nios que tienen un apego seguro son hijos de padres suficientemente
competentes. Estos sobre todo las madres corresponden a adultos disponibles de tal manera que
cuando, por ejemplo sus hijos lloran o buscan la proximidad, ellas se muestran acogedoras,
ofreciendo enseguida un contacto al nio.
El apego inseguro:
Para el apego inseguro, los investigadores distinguieron dos tipos de comportamientos: los que
corresponden al modelo de apego ansioso-ambivalente y los que corresponden al modelo de
apego .
A) Los nios con apego ansioso-ambivalente tienen miedo de las personas desconocidas,
ejercen una exploracin mnima de su entorno, aun antes que su madre abandone el cuarto; la
presencia de sta despus de una corta ausencia no los calma, y manifiestan una actitud
ambivalente. Pueden reaccionar hacia su madre con clera, rechazando el contacto o la
interaccin y enseguida buscar ansiosamente el contacto.
Los padres de los nios que presentan esta modalidad de apego presentan diferentes grados de
incompetencias parentales, por lo que producen discursos y comportamientos negligentes tanto
en el mbito de los cuidados corporales como en los psico-socioafectivos. As y en general las
madres y los padres de los nios ansiosos-ambivalentes no responden adecuadamente a las
seales de los nios a travs de las cuales manifiestan sus necesidades, pero en general no les
pegan ni les rechazan activamente. Por otra parte, estos nios han sufrido a menudo

separaciones y rupturas precoces con personas y elementos significativos de su entorno, lo que


explica tambin el carcter ansioso y desconfiado de sus modelos relacionales.
B) Los nios con un modelo de apego evitativo tienden a evitar y/o a rechazar el contacto con
sus padres. As por ejemplo estos nios tienden a ignorar o esquivar a su madre, tanto antes
como despus de la separacin, presentan mas seales de miedo y de desconfianza delante de sus
progenitores que delante de personas extraas o no muestran ninguna diferencia significativa en
sus comportamientos en presencia de sus madres o de desconocidos. Pueden dar tambin la
apariencia de ser indiferentes y fros frente a los intentos del adulto de establecer relacin con
ellos.
Los padres de hijos con este modelo de apego, presentan en general diversos tipos de
incompetencias muy a menudo severas y crnicas. As por ejemplo las madres de estos nios
huidizos y rechazantes no slo son insensibles a las comunicaciones y demandas del nio, sino
que adems impiden o bloquean activamente los esfuerzos de ste para acceder a ellas.
En las familias maltratadoras en las que los padres por sus incompetencias golpean y rechazan
psicolgicamente a sus hijos, encontramos con ms frecuencia nios con apego de este tipo
huidizo y rechazante. Los comportamientos evitativos corresponden a menudo a una estrategia
defensiva del nio para afrontar las amenazas de golpes, insultos y rechazo de sus padres.
Desgraciadamente, estas reacciones no siempre lo protegen, porque son interpretadas por los
padres como signos de rechazo y de agresin. Los padres responden entonces con ms violencia
estableciendo de esta manera una espiral trgica de consecuencias lamentables para el nio.
C) Los nios que presentan un trastorno de apego desorganizado, presentan modelos
relacionales caracterizados por el carcter catico de estos, es decir, son cambiantes y adems
indiscriminados; esto ltimo quiere decir que estos nios con la misma facilidad que se apegan
a una persona, se desapegan de ella para apegarse de otra, pero siempre de una manera
superficial y muchas veces sin tomar realmente en cuenta las necesidades del otro.
El contenido de las experiencias traumticas de estos nios, sumado con mltiples experiencias
de separaciones y rupturas, les ha predispuestos a desarrollar modelos de vinculaciones
predominantemente utilitarias con el mundo adulto, con el fin de protegerse de la frustracin y
la vulnerabilidad frente el poder de los adultos.
Nios y nias que han sido vctimas de lo que llamamos el sndrome del peloteo" presentan a
menudo este modelo de apego. Se trata de infantes y jvenes que han sufrido las consecuencias
de un proceso de proteccin con idas y venidas entre su familia de origen y diferentes recursos
de acogimiento- familiar y/o institucional- y que por lo tanto se les han atrofiado sus
posibilidades de apegarse de una manera estructurada y profunda con personas significativas de
su historia. Los nios que presentan este modelo se relacionan con los adultos de una forma
desorganizada y cambiante. As, por ejemplo, en presencia de sus progenitores o cuidadores
pueden presentar por momentos signos de agitacin o lo contrario, de inmovilidad, o mostrar
signos visibles de miedo y desconfianza y luego presentar comportamientos agresivos y
provocadores. Tambin puede ocurrir que por momentos el nio presente comportamientos de
evitacin evidentes, para luego presentar comportamientos provocadores y agresivos. Estas
manifestaciones hablan de una relacin adulto-nio profundamente perturbada, en donde los
padres presentan diferentes tipos de incompetencias severas y crnicas. Esto corresponde a lo
que frecuentemente se observa en familias cuyos padres producen simultneamente diferentes
tipos de maltrato. Las nias y nios abusados sexualmente por tiempos prolongados y al interior
de sus familias pueden tambin presentar este modelo de apego. Esto puede explicarse por la

confusin relacional que los abusadores inducen en sus vctimas, provocndoles sentimientos de
impotencia, traicin, sexualizacin traumtica y estigmatizacin ( Finkelhor y Browne 1985).
Todo lo anterior sirve para explicar el por qu estudiar la calidad de las relaciones que los padres
ofrecen a sus hijos, Este estudio ser consagrado al examen de la calidad del apego tanto en los
momentos de equilibrio como en los momentos en que el nio est ansioso por alguna
circunstancia. Las pautas del examen que se proponen se nutren de la informacin recogida del
estudio de la constitucin de los modelos relacionales entre padres e hijos tal como han sido
sealados por la teora y la investigacin sobre el apego.
Determinar la naturaleza de estos procesos nos dar un cmulo de informaciones clnicas no slo
sobre el contenido de las relaciones parento-filiales, sino tambin cmo stas favorecen o no al
desarrollo sano de un nio o de una nia. El apego es una de las experiencias fundamentales que
determinarn los modelos relacionales futuros entre padres e hijos, por lo tanto, su contenido es
un indicador de primer orden de competencia parental. As, por ejemplo, cuando un nio en
edad preescolar presenta repetidamente comportamientos de miedo, resistindose a acercarse de
uno o los dos padres, lo ms probable es que estamos frente a un indicador de trastorno del
apego y por lo tanto de una vinculacin de mala calidad entre este nio/a y sus progenitores.
Esto a su vez seala la existencia de una incompetencia parental.
METODOLOGIA:
Esta parte del examen consiste en observar y evaluar las caractersticas predominantes de la
relacin cuidador-nio/a. Se trata de evaluar las reacciones corrientes y habituales del nio en
una situacin familiar y confortable para l. Por lo tanto, se trata de evaluar la reaccin de un
nio o nia de preferencia en su entorno natural. En lo que respecta a los bebs hasta de un ao,
las observaciones se centrarn de preferencia en las reacciones de stos a su entorno. En los
nios a partir del ao, interesa principalmente evaluar la manera en que el nio y el cuidador
(madre/padre) interactan, sobre todo en situaciones en donde stos intentan responder a las
necesidades del nio o cuando el nio est frustrado y /o contrariado.
Para proceder a esta evaluacin es importante que el profesional conozca el desarrollo normal de
un nio/a en sus diferentes edades. Este conocimiento es necesario sobre todo porque los bebs
y lactantes evolucionan y cambian de una forma muy rpida en el primer ao de vida. As por
ejemplo, lo que es normal al mes o al segundo mes constituir un signo de perturbacin grave al
cuarto u octavo mes. En lo posible, la evaluacin deber ser el resultado de varias observaciones,
o si esto no es posible deber intentarse por lo menos, el comparar lo observado con lo registrado
en informes de otros observadores fiables. En esta primera parte de la evaluacin se propondrn
pautas diferentes de examen segn la edad de los nios: En esta seccin se entregan elementos
para investigar las caractersticas predominantes- tanto en el mbito cuantitativo como
cualitativo- de la relacin entre el cuidador (madre y/o padre) y el nio/a. Una parte importante
de este examen est orientada a una estimacin clnica de la calidad de la vinculacin entre
padres e hijos.
El examen considerar diferentes aspectos segn la edad de los nios:
4-A) Pautas para la valoracin de la calidad de las relaciones de padres con bebs de
0 a 12 meses.
4-B) Pautas para la valoracin de la calidad de las relaciones de los padres con sus
hijos de 12 meses hasta dos aos y medio.

4-C) Pautas para la valoracin de la calidad de las relaciones de los padres con sus
hijos de dos aos y medio hasta cinco aos.
4-D) Pautas para la valoracin de la calidad de las relaciones de los padres con sus
hijos de ms de cinco aos.

4-A) Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con bebs de 0 a12


meses.
Metodologa:
Esta parte del examen est dirigido a examinar a travs de una observacin participante los
comportamientos de los lactantes como indicadores de la calidad de la relacin de sus padres con
ellos. A diferencia de los nios a partir de un ao, aqu no utilizaremos la observacin directa y
orientada de los procesos de apego, pues ste est todava en vas de formacin. Podemos hablar
aqu de una observacin indirecta de este proceso a travs de los indicadores indirectos que nos
entrega la observacin de los bebs. Es importante que el o la profesional que se ocupe de
realizar esta parte del examen, tenga conocimientos sobre el desarrollo apropiado de los
lactantes en los diferentes momentos de su primer ao de vida. Por otra parte, es muy til que la
persona que realiza la formacin pueda gozar de la ayuda de una persona con ms
conocimientos en casos de dudas. Como ejemplo, si es un educador/a que realiza la observacin
puede ser asesorada por un o una psicloga infantil con experiencia. El examen de los
comportamientos del beb requiere mucha agudeza por parte del observador/a, porque todo va
demasiado rpido. As, lo que es normal a los dos meses de edad puede indicar una perturbacin
grave a los cuatro o a los ocho meses de edad.
Para este examen se propone observar comportamientos que corresponden a seis de las reas
ms predominantes del desarrollo de un beb:
Area 1. La reaccin del beb a su entorno en los estados de vigilia.

Area 2. El seguimiento visual.


Area 3: La desviacin de la mirada.
Area 4. El ofrecer los brazos.
Area 5. Los signos de sufrimiento en presencia de un adulto significativo.
Area 6. La capacidad a vocalizar y/o a reaccionar a las vocalizaciones de otras personas.

Ficha 4-A
Examen de la calidad de las relaciones de padres con bebs de 0 a 1 ao.
Nombre del beb: ................................................Expediente Nmero: .............................................
Nombre del cuidador y parentesco con el beb: .....................................................................
Nombre del examinador: ..................................................
Fecha del examen: ...............................................................
Area 1:
Examen de los estados de vigilia y las reacciones a la estimulacin del beb.
La falta de inters o de reaccin a una estimulacin que podra ser normal para un beb de das o
de algunas semanas, puede ser un ndice de una relacin gravemente perturbada entre los padres,
principalmente la figura de apego, y el beb.
Parmetros a observar:
1.- El beb no muestra casi ningn inters o reaccin a su entorno.
2.- Cuando est acostado se mantiene inmvil, parece
desinteresado y desconectado de lo que le rodea.
3.- No explora su cuerpo ni su entorno.

SI

NO

NS

Area 2:
El seguimiento visual
La capacidad de un beb de seguir con la mirada los movimientos de un adulto es una de las
primeras manifestaciones conductuales de sus capacidades relacionales.
La existencia de este comportamiento depende de los procesos maturativos del beb, as como de
la presencia de una madre y/o de u padre que interacta frecuentemente y adecuadamente con el
pequeo/a. Cuando el beb participa de una relacin suficientemente sana, la capacidad de seguir
con la mirada al adulto que interacta con l o con ella est cada vez ms presente a medida que
se acerca a su primer ao de vida.
Parmetro a observar:
SI

NO

NS

1. El beb evita seguir visualmente al adulto que le cuida


(madre o padre).

2. El beb evita seguir visualmente cualquier adulto

Area 3:
Desviar la mirada
Todos los bebs desvan a veces la mirada, aun en los casos que exista una buena relacin con
sus cuidadores. Los padres competentes aprovechan este cambio para adaptar sus interacciones
con el beb. Cuando el desviar la mirada se transforma en algo permanente, esto puede ser
revelador de trastornos de la relacin de los cuidadores con el beb.
Parmetro a observar:
SI

NO

NS

1. El beb desva la mirada cada vez que uno de


los padres entran en su campo visual

2. El beb desva la mirada cada vez que cualquier


persona entra en su campo visual.

Area 4:
Ofrecer los brazos para que lo tomen.
El beb tiende los brazos para que lo tomen a partir de los 6 meses. Este comportamiento da
informacin sobre el desarrollo de la capacidad del beb para reconocer a sus padres, de la
calidad del apego existente, as como de la capacidad de los padres a responder de una forma
adecuada a las demandas del beb. Es importante observar no slo lo que pasa en el momento,
sino tambin que hace el nio o nia antes de ofrecer sus brazos. La ausencia de esta conducta es
un indicador de un trastorno severo de la relacin padres-hijos.
Parmetro a observar:
SI

NO NS
1. El beb ofrece sus brazos a su madre para que le tome.

2. El beb ofrece sus brazos a su padre para que le tome.

3. El beb ofrece los brazos al examinador para que lo tome.

4. El beb se arrima al adulto que lo toma.

Area 5:
La existencia de signos de sufrimiento y de miedo del beb en presencia de su madre y/o su
padre.
Es un indicador de un trastorno importante de la relacin de los cuidadores con el beb. Es
importante anotar el contexto en el cual estas reacciones se observan:
Parmetro a observar:
1. El beb muestra signos evidentes de tensin y de miedo
en presencia de su madre.
2. El beb muestra signos evidentes de tensin y de miedo
en presencia de su padre.

SI

NO

NS

3. Cuando su madre/padre se le acerca.


4. El beb muestra signos evidentes de tensin y de miedo
en presencia de cualquier adulto.

Area 6:
Ausencia de vocalizacin espontnea o de reaccin espontnea o de reaccin a la
vocalizacin de otras personas.
Un estmulo sonoro humano deber llamar la atencin de un beb a partir de la primera semana
de vida, siempre que ste no tenga hambre, no est cansado o molesto por otra causa. Por otra
parte, los bebs comienzan a balbucear y a veces gritar espontneamente a partir del segundo
mes de vida. Estas vocalizaciones son raramente espontneas durante el primer mes, pero a partir
del tercer mes son cada vez ms frecuentes y en respuesta a los estmulos de los dems. La
ausencia de vocalizaciones una vez descartada la sordera, es un indicador importante de la
existencia de un trastorno del desarrollo del beb, lo ms probable por falta de estimulacin de
sus cuidadores.
Parmetro a observar:
SI

NO

NS

El beb reacciona a los estmulos sonoros


(no existe sordera)

El beb reacciona a las vocalizaciones de su madre.

El beb reacciona a las vocalizaciones de su padre.

El beb reacciona a las vocalizaciones de otras


personas.

El beb vocaliza espontneamente.

Comentario:
A partir de los diferentes aspectos examinados, cules son las conclusiones a propsito de los
niveles de estrs y de inseguridad que existen entre los cuidadores (padre/madre u otro) y el
beb?

4-B: Valoracin de la calidad de las relaciones de los padres con hijos de edades
comprendidas entre un ao y dos aos y medio.
Metodologa:
El instrumento de examen en esta seccin 4-B ser la observacin directa de la relacin de los
padres con sus hijos dirigiendo nuestra atencin a los comportamientos infantiles frente a
diferentes situaciones creadas por el examinador/a. Para esto se observara el comportamiento de
los nios en situaciones que pueden se asimiladas a la situacin extraa propuesta por
Ainsworth y Bell (1970) que fue descrita anteriormente. Lo observado ser comparado con una
lista de premisas propuestas y el resultado permitir hacerse una idea de la calidad del apego y
por ende el tipo de relacin padre/s- hijos.
Los diferentes pasos de este examen tienen como eje la observacin participante de las
reacciones de los hijos a sus padres en una situacin donde stos se sientan cmodos. Se debe
realizar como mnimas dos sesiones de observacin, para evitar sacar conclusiones de
situaciones atpicas. Se trata de reunir en un local adecuado al nio con uno de sus padres
(primero la figura principal de apego, generalmente la madre, luego el otro), y el profesional
examinador.
Fases del examen:
1) Antes de la separacin: encuentro de todos los participantes.
En el primer momento se renen todos los implicados (madre/padre, nios) para permitir que el
infante se adapte a la situacin, se hacen las primeras observaciones sobre la relacin entre el
nio/a y su progenitor/a, la relacin con el extrao (investigador) y con el entorno (capacidad de
exploracin). Se eligen y subrayan las descripciones propuestas en los cuadros que mejor
coincidan con lo observado.
2) El momento de la separacin:
Se solicita al progenitor/a o su sustituto/a abandonar la sala dejando al nio/a, solo/a con el
examinador. Se observan las reacciones del nio/a en el momento de la partida.
3) El momento del retorno del progenitor (donde todos se reencuentran):
Como en la primera fase, en esta segunda y tercera
propuestas que mejor correspondan con lo observado.

tambin se eligen las descripciones

Nota:
Antes de concluir un resultado definitivo se debe repetir por lo menos una vez ms el examen, de
preferencia otro da, para estar seguro que las descripciones de los comportamientos elegidos
correspondan realmente al modo corriente de interaccin padres e hijos. Por otra parte, hay
que ser capaz de comparar sus propias observaciones con las de otros observadores vlidos,
por ejemplo padres de acogida, educadores, profesionales de salud e incluso otros miembros de
la familia.

Intrucciones:
En los cuadros que siguen se proponen diferentes descripciones de comportamientos posibles
que pueden caracterizar la interaccin entre los padres y sus hijos. Estos comportamientos
han sido agrupados en cuatro grupos (I,II,III,IV). El o la examinadora deben marcar con una
cruz las descripciones que les parezcan las ms coincidentes con sus observaciones.
Sumando el nmero de descripciones seleccionadas en cada seccin se obtiene aquella que al
contar con el nmero ms elevado de descripciones marcadas, indica el modelo
predominante de relacin padres- nios/as.
Se comparan los resultados con lo descrito al final de los cuadros.

Ficha 4 B, 1
Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios de edades comprendidas entre 1 ao y 2 aos y medio
Nombre del nio/a .......................................... Ficha N.............................. Fecha del Examen .......................................................................
Nombre del cuidador y parentesco con el nio...........................................
Nombre del examinador/a ...........................................................
1) Antes de la separacin
Grupo I

Grupo II

Grupo III

Grupo IV

El progenitor/cuidador y el nio El nio parece preocupado por lo El nio muestra poca atencin a El nio/a muestra inquietud o
estn relajados y cmodos el uno
que hace su cuidador/a, y explora
su cuidador/a y/o presenta signos
llama a su cuidador/a si este se
con el otro. Parecen sentir algo
poco su entorno.
evidentes de temerle.
aleja, pero si se acerca lo rechaza.
singular el uno por el otro.
El nio se "pega" a su cuidador/a Se
aleja rpidamente de su En medio de un acceso de clera
El nio explora libremente su
y es incapaz de despegarse de l,
cuidador/a, explorando el entorno,
o de llantos, el nio/a se queda
entorno, mirando de vez en
incluso poco a poco.
"Como si no tuviera miedo de
inmvil y/o impide que se le
cuando a su cuidador(a).
Ignora o rechaza al examinador, o
nada".
acerquen
El
nio solicita activamente
se aleja de l.
El nio se muestra ms sociable Los comportamientos del nio/a
apoyo y consuelo de su progenitor El nio presenta comportamientos
con el examinador que con su
son hiperactivos y caticos,
cuando est contrariado.
inmaduros y o regresivos en
cuidador/a.
evitando
el
contacto
por
El nio pide y le gustan los
presencia de su cuidador(a).
El
nio
se
muestra
momentos o
pudiendo ser
contactos
fsicos
con
su
extremadamente solcito con el
invasivos.
cuidador/a.
examinador
buscando
y El
nio/a
se
sienta
El nio es ms sociable con su
gustndole los contactos fsicos
impasiblemente en las rodillas de
cuidador/a
que
con
el
con l o ella, pero no as con su
su cuidador/a largo tiempo,
examinador.
cuidador/a.
evitando el contacto visual e
El nio busca con preferencia
Busca principalmente ayuda de su
ignorando sus gestos amistosos.
ayuda de su cuidador/a que del
examinador en lugar de hacerlo El nio/a desva frecuentemente
examinador.
de su cuidador/a.
la mirada cuando su cuidador/a se
El nio reacciona con inters a las
dirige a el/ella, si este insiste el
seales del examinador, pero
nio puede reaccionar de una
antes mira o se acerca a su
forma imprevisible.
progenitor/cuidador/a.
TOTAL:
TOTAL:
TOTAL:
TOTAL:
Grupo I
Grupo II
Grupo III
Grupo IV

78

Ficha 4 B, 2
Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios de edades comprendidas entre 1ao y 2 aos y medio
Nombre del nio: ...........................................................Examinador/a:................................................
2) En el momento de la separacin.

Grupo I
El nio/a no se inquieta o lo hace
levemente en el momento de la
separacin de su cuidador/a.
Si el nio/a se inquieta busca
espontneamente el contacto con
su cuidador/a buscando seguridad
y explicaciones.

Grupo II
El nio/a se inquieta, llora o se
enoja al presentir la partida de su
madre o padre
Cuanto este parte, el nio/a busca
a su cuidador/a con signos
desesperados.

Grupo III
El nio/a muestra diferentes
grados de indiferencia a la partida
de su cuidador/a.
El nio/a parece relajado y
presenta ms inters en lo que
pasa en la sala despus de la
partida de su cuidador/a.

El nio/a puede llorar sin


consuelo mostrando signos de
rabia, miedo e impotencia

El llanto del nio/a aumenta


cuando el examinador/a intenta
consolarlo.

Grupo IV
Cuando el cuidador/a se va, el
nio/a se asla. Puede mantenerse
as, aunque parezca que tiene
miedo o est contrariado.
El nio/a puede acercarse a su
examinador/a, pero de repente se
detiene y/o comienza "una
rabieta.
O bien se muestra postrado y
deprimido,
mantenindose
a
distancia .
El nio/a puede distraerse solo y
luego de un largo periodo de
juego donde el nio pareca
satisfecho, de repente llora, o
muestra una mezcla de rabia y de
pena sin motivo aparente.

El nio/a se acerca a su
examinador/a, para alejarse antes
de tocarlo sin motivo aparente.
TOTAL:
Grupo IV

TOTAL:
Grupo I

TOTAL:
Grupo II

TOTAL:
Grupo III

34

Ficha 4 B, 3
Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios de edades comprendidas entre 1ao y 2 aos y medio
Nombre del nio: .............................................................
3) Al regreso del cuidador/a.
Grupo I

El nio/a acoge de una


manera positiva, a su
cuidador/a que vuelve.

Grupo II

Si el nio/a mostr pena en


el
momento
de
la
separacin, ahora esta
alegre y en contacto con su
cuidador/a que ha vuelto.

La reaccin del nio/a es


ambivalente a la vuelta de su
cuidador/a.
Tiende los brazos, pero si el
cuidador/a lo toma, el nio
quiere bajarse. Se apega a su
cuidador/a al tiempo que la
empuja o la rechaza.

Grupo III

El nio/a es incapaz de
consolarse a pesar que su
cuidador/a ha vuelto y/o
rechaza
ser
consolado
manifestando signos evidentes
de rabia.

TOTAL:
TOTAL:
Grupo I
Grupo II
Interpretacin de los resultados de la seccin 1 B.

El nio/a ignora a su
cuidador/a que ha vuelto
El nio/a vuelve a parecer
inquieto y temerosos despus
de la vuelta de su cuidador/a.
El
nio/a
provoca
al
cuidador/a que ha vuelto.
El nio/a responde con
cautela a las invitaciones de
cuidador/a.

TOTAL:
Grupo III

Grupo IV
1. Signos de Petrificacin.
El nio/a interrumpe su actividad normal o su
comportamiento agitado y se queda inmvil
durante 20 segundos o ms (no se mueve y/o su
rostro se muestra vaco y/o fijo).
2.- Signos visibles y directos de desconfianza.
Muestra desconfianza y miedo intenso a la vuelta
de su cuidador/a, cuando le llama o se le acerca.
Muestra de temor en el rostro cuando su
cuidador/a lo toma en sus brazos.
Huye de su cuidador/a cuando ste vuelve.
Su actitud es de hipervigilancia y de alerta
permanente, sobre todo si ste/a se coloca
detrs de l.
3.-Signos de desorganizacin y desorientacin.
Presenta sus brazos al examinador para que lo
tome cuando su cuidador/a vuelve.
Se tapa la cara o coloca sus manos cerca o
delante de su rostro.
Acompaa a su cuidador/a a la puerta,
sonriendo como si se despidiera.
Reacciones afectivas confusas, desordenadas,
(se aleja, re, llora, est confuso, se acerca).
TOTAL:
Grupo IV

35

Interpretacin de resultados ( Estas tres hojas que siguenhojas pueden ir en vertical)


1) Una mayora de puntos para el grupo I: si la mayora de las observaciones corresponden a lo enunciado en la columna I esto indica con muchas
probabilidades que el tipo de vinculacin entre los padres o cuidadores corresponda a lo que hemos llamado: apego seguro (tipo B). Esto supone una
relacin cuidador- nio/a positiva y por lo tanto un indicador de competencias parentales suficientemente adecuadas, de las que resultar un
desarrollo suficientemente sano para el nio/a.
2) Una mayora de puntos para el grupo II: si la mayora de las observaciones corresponden a lo enunciado en la columna II, esto indica que el tipo de
vinculacin ms probable sea la que hemos denominado: apego inseguro, ansioso-ambivalente (tipo C). Esto supone que el o los cuidadores han
estado con mucha frecuencia preocupados, ansiosos, as como presentan dificultades para manejar la agresividad y/o presentan trastornos depresivos.
Por estas y otras razones es probable que hayan sometido a sus hijos a momentos de separacin. Esto ha contaminado sus relaciones con sus hijos y por
lo tanto, afectado negativamente la constitucin de los vnculos de apego de estos. En este caso la relacin es menos sana porque conlleva ms riesgo
de tensiones para el nio y por ende de trastornos de su desarrollo. Los padres involucrados en este tipo de apego pueden presentar problemas en el
ejercicio de su funcin parental. Ellos pueden presentar grados moderados de incompetencia parental en general y en forma transitoria. Los nios
vctimas de este tipo de apego inseguro ansioso-ambivalente no presentarn todos problemas graves pero, un porcentaje podr presentar una tendencia a
comportamientos ansiosos y/o de oposicin con sus padres o adultos de su entorno, as como presentar una cierta ambivalencia con ellos.
3) Una mayora de puntos para el grupo III: si la mayora de las observaciones coinciden con los postulados de la columna tres estamos en presencia
de un: apego inseguro de tipo evitativo(tipo A). Esto significa probablemente que los padres o los cuidadores han descuidado gravemente y
crnicamente a sus hijos, lo que ha llevado a estos a replegarse sobre s mismo y desarrollar una modelo relacional caracterizado por el miedo y la
desconfianza. Adems, se puede suponer la existencia constante de tensiones en las relaciones familiares, con una alta probabilidad de violencia
conyugal y/o de maltrato fsico y psicolgico de los hijos.
Este modo de apego es un indicador de dificultades e incompetencias en el ejercicio de la funcin parental. Los padres o cuidadores presentan en estos
casos grados moderados y a veces severos de incompetencia parental, a menudo de evolucin crnica.
Puede ser que algunos nios confrontados a este modo de vinculacin no manifestarn trastornos importantes, pero la mayora de ellos presentaran
diferentes formas de sufrimiento infantil manifestado por entre otros: comportamientos agresivos y provocadores, dificultades de aprendizaje, retrasos
del desarrollo y dificultades de relacin.
4) Una mayora de puntos para el grupo IV: si la mayora de las observaciones coinciden con los postulados de la columna cuatro, estamos en
presencia de un modo de relacin adulto nio/a catico y desorganizado que corresponde a lo que ha sido descrito como: apego desorganizado.

36

La existencia de este tipo de patrn supone que el o los cuidadores presentan problemas graves en la relacin con sus hijos, seguramente los descuidan
y/o les maltratan fsicamente y/o psicolgicamente. Por lo tanto, este tipo de apego es un indicador de incompetencia parental severa y lo ms probable
crnica. Todos los nios vctimas de este tipo de apego presentan trastornos importantes en su desarrollo as como diferentes manifestaciones actuales
de sufrimiento. Estos nios corresponden a generalmente a hijos de padres que a su vez presentan mltiples problemas y carencias y que su vez
conforman familias multiproblemticas y multicarenciales.
Son estos nios los atendidos frecuentemente por los servicios de proteccin infantil y cuando son detectados tardamente y/o ayudados
inadecuadamente presentarn problemas afectivos, de aprendizaje, comportamentales y relacionales crnicos y graves, que en muchas ocasiones y
sobre todo en la pre-adolescencia y en la adolescencia se expresarn por trastornos psicopatolgicos severos (depresin, psicosis, consumo de drogas,
sociopatas, psicopatas, perversiones sexuales, etc.).
Resultados de la valoracin :

Nombre del nio/a:..................................................................


Nombre examinador/a:................................................................

Total de puntos obtenidos:


1) Grupo I =.............
2) Grupo II=.............
3) Grupo III=............
4) Grupo IV=.............

37

Comentarios:

38

4-C) Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios de edades


comprendidas entre 2 aos y medio y cinco aos.
Metodologa:
El instrumento de examen en esta seccin 4-C ser la observacin directa de la relacin de los
padres con sus hijos dirigiendo nuestra atencin a aquellos comportamientos infantiles que por
su contenido nos pueden permitir evaluar la calidad de los aportes que los padres entregan a sus
hijos que por sus edades estn adquiriendo niveles progresivos de autonoma.
Las diferentes etapas de este examen tienen tambin como eje la observacin participante
dirigiendo la atencin a los comportamientos que presentan los nios en las interacciones
naturales con uno o los dos padres. La observacin deber permitir evaluar la capacidad de los
padres a asegurar una relacin de apego estable y de calidad a sus hijos, a lo largo del tiempo. En
otras palabras evaluar la plasticidad estructural de los padres, es decir las formas como stos se
adaptan a los cambios que se van produciendo por el crecimiento de los nios y el desarrollo de
mayor autonoma.
Para organizar la observacin se propone el examen de cinco reas relacionales:
a) La regulacin de la distancia: es decir la forma en que el nio define la relacin con
sus padres, para mantenerse junto a ellos, al mismo tiempo que se permite explorar
el mundo que le rodea.
b) La orientacin del cuerpo: se trata de observar como el nio utiliza su cuerpo para
asegurarse una relacin de proximidad con sus progenitores, o al contrario para
protegerse a travs de la postura corporal de una probable amenaza de estos.
c) El contenido y la forma de los dilogos de los nios con sus padres : el cmo y el
contenido de los dilogos espontneos de los nios con sus padres son indicadores
tiles para evaluar la seguridad y confianza que los padres estn aportando a sus
hijos.
d) El clima o ambiente emocional: ste es un indicador importante de la tendencia
general de los padres a tratar bien a sus hijos o al contrario, el hacerles dao. El
ambiente emocional, nos seala la tendencia al afinamiento o al desafinamiento
afectivo existente entre los padres y sus hijos.
e) Las reacciones de los nios en el reencuentro con sus padres despus de momentos de
separacin: stas indican el grado de seguridad de base que los padres han podido o
no procurar a sus hijos a partir de sus competencias .
Intrucciones:
En los cuadros que siguen se proponen diferentes descripciones de comportamientos posibles
que pueden caracterizar la interaccin entre los padres y sus hijos. Estos comportamientos
han sido agrupados en cuatro grupos (I,II,III,IV). El o la examinadora deben marcar con una
cruz las descripciones que les parezcan las ms coincidentes con sus observaciones.
36

Sumando el nmero de descripciones seleccionadas en cada seccin se obtiene aquella que al


contar con el nmero ms elevado de descripciones marcadas, indica el modelo
predominante de relacin padres- nios/as.
Se comparan los resultados con lo descrito al final de los cuadros.

37

Ficha 4 C, 1
Valoracin de la calidad de la relacin entre los padres/cuidadores y nios/as entre dos aos y medio y cinco aos.
Nombre del nin@ ..............................................Ficha N.............
Nombre del cuidador(a) y parentesco con el nin@: ................

Grupo I
El nio muestra un contacto
espontneo y relajado con su
cuidador/a.
El nio/a se relaciona sin
agresividad con sus padres.
El nio/a se aleja si algo le
interesa,
pero
vuelve
espontneamente o si su
cuidador/a lo llama.
Ausencia
de
provocadoras.

TOTAL:
Grupo I

conductas

Fecha del examen ....................................


Nombre del examinador/a .................................................

1) Regulacin de la distancia.
Grupo II
Grupo III
El nio/a se relaciona de una El nio/a se mantiene casi en
forma ambivalente con sus
permanencia alejado de su
padres, por momentos los
cuidador/a.
invade y por otros los rechaza. El nio/a se muestra reticente
para acercarse a sus padres
El nio/a, se demora en
cuando le llaman.
obedecer o hace lo contrario de El nio/a se acerca a ellos bajo
lo que le piden sus cuidadores.
amenaza y con miedo.
El nio/a se muestra al El nio/a se acerca a su
principio
alejado
del
cuidador/a
por
motivos
examinador/a,
para
luego
interesados. (por ejemplo si
repetir el mismo patrn que
ste le ofrece un bombn).
con sus padres.
El nio/a se acerca con ms
facilidad al examinador/a que a
sus padres.

TOTAL:
Grupo II

TOTAL:
Grupo III

Grupo IV
El nio/a presenta un modelo de relacin
inestable y cambiante, puede acercarse y
alejarse de sus padres sin motivo aparente.
El nio/a se muestra indiferente a la
proximidad y al contacto.
El nio/a se acerca a su cuidador/a de una
forma hostil y dominadora.
El nio/a
provoca y hostiga
frecuentemente a sus padres.

Ausencia de timidez incluso con personas


desconocidas.

El nio/a casi nunca reclama a sus


cuidadores si tiene alguna dificultad, como
puede ser arreglar un juguete o si se le
pierde algo.
El nio/a se las arregla solo en caso de
necesidad y/dificultad
TOTAL:
Grupo IV

38

Ficha 4 C, 2
Valoracin de la calidad de la relacin entre los padres/cuidadores y nios/as entre dos aos y medio y cinco aos.
Nombre del nio/a.....................................................................................................

Examinador/a: ................................................

2) Orientacin del cuerpo


Grupo I

El cuerpo del nio/a se orienta


frecuentemente
hacia
su
cuidador/a.
El nio/a se inclina hacia su
cuidador/a cuando ste interacta
directamente con l/ella.

Grupo II

La orientacin del cuerpo del


nio/a puede oscilar segn las
circunstancia, desde una evitacin
moderada de su cuidador/a hasta
una inclinacin permanente hacia
l o ella.

Cuando la ocasin se presenta, el


nio/a puede disponer su cuerpo
para quedar cara a cara, muy
cercano a su cuidador/a.

TOTAL:
Grupo I

Grupo III

TOTAL:
Grupo II

Con la orientacin de su cuerpo,


el nio/a muestra que elude la
mayor parte del tiempo a su
cuidador/a.

Grupo IV

Aunque el nio/a se encuentra


cara a cara con su cuidador/a, l o
ella orientan su cuerpo en todos
los sentidos menos en direccin a
la de ellos.

Cuando est frente a su


cuidador/a, el cuerpo del nio/a se
orienta hacia ellos para responder
a sus demandas.
Cuando los padres se alejan. La
orientacin del cuerpo tambin se
aleja de ellos.

TOTAL:
Grupo III

TOTAL:
Grupo IV

39

Ficha 4 C, 3
Valoracin de la calidad de la relacin entre los padres/cuidadores y nios/as entre dos aos y medio y cinco aos.
Nombre del nio/a.....................................................................................................

Examinador/a: ........................................................

3)Contenido y forma de los dilogos de los nios con sus padres.


Grupo I

El nio/a inicia y mantiene una


interaccin a travs del lenguaje
corporal (gestos, actitudes,) y
la palabra.
Sus palabras son personales,
naturales, a veces ntimas.
Invita a su cuidador/a a
incorporarse al dilogo que
sostiene con otros nios o adultos.
El nio/a en los dilogos con sus
cuidadores muestra inters por las
actividades,
pensamientos
y
sentimientos de stos.

Grupo II

El nio/a presenta una tendencia a


sollozar cuando habla con sus
cuidadores.
El nio/a habla sin interrupcin a
su cuidador/a.
Las palabras y los gestos del
nio/a pueden ser negativas,
irritar a sus padres y a veces ser
claramente hostiles.
Las palabras y los gestos
utilizados
por
el
nio/a
concentran permanentemente la
atencin de los padres.
El nio/a habla de sus fantasas
con sus padres con exageracin
y/o dramatizando su contenido.

El nio/a habla con facilidad de


su mundo imaginario y de sus
fantasas con sus padres.

TOTAL:
Grupo I

Grupo III

El nio/a habla y gesticula muy


poco en presencia de su
cuidador/a.

Grupo IV

El nio/a comienza raramente el


dilogo con sus padres.
Cuando el nio/a se atreve a
contar algo a sus padres sus
palabras son impersonales y a
menudo desprovistas de afectos.
El nio/a casi nunca le pide a su
cuidador/a que le cuente un
cuento o que juegue con l o con
ella.
El nio/a nunca habla de sus
fantasas y deseos con sus padres
ni comparte su mundo imaginario.

TOTAL:
Grupo II

TOTAL:
Grupo III

El nio/a dialoga con sus


cuidadores/as usando palabras y
gestos inadecuados para su edad.
Sus dilogos son amenazantes,
culpabilizadores y/o dominantes.
El nio/a presenta una tendencia a
rechazar el dilogo con sus
cuidadores.
En ocasiones el nio/a se presenta
exageradamente hablador.
A menudo hablan en monlogos.
No se interesan por el contenido
ni los afectos expresados por sus
padres.
El discurso y los gestos del nio/a
cuando habla con sus padres
aparecen como incoherentes e
incongruentes.
El nio/a comparte sus fantasas,
pero
stas
son
extraas,
tenebrosas y/o desorganizadas.

TOTAL:
Grupo IV
40

Ficha 4C, 4
Valoracin de la calidad de la relacin entre los padres/cuidadores y nios/as entre dos aos y medio y cinco aos.
Nombre del nio/a.....................................................................................................

Examinador/a: ........................................................

4) El clima o ambiente emocional

Grupo I
Cuando los nios estn con sus
padres se respira un ambiente
emocional agradable sano.
Los afectos circulan libremente,
el ambiente no es ni muy
animado, pero tampoco apagado.

El ambiente
confortable.

es

calmado

Los afectos de los nios estn en


concordancia con los de sus
cuidadores.

Grupo II
El clima emocional entre padres e
hijos tiende hacia los extremos.
Por momentos existe una armona
casi idlica, en otros la tensin
relacional es enorme.
El nio/a est irritable, negativos
y presenta berrinches.
El nio/a presenta una falsa
alegra, sus sonrisas parecen
artificiales, destinadas a contentar
a sus cuidadores.
El nio/a en presencia de sus
padres est a menudo en estado
de alerta como si temiera ser
abandonado por stos.

Los desacuerdos entre los nios y


los cuidadores se negocian con un
mnimo de contrariedad.

TOTAL:
Grupo I

TOTAL:
Grupo II

Grupo III
El clima emocional es tenso y
fro.
En presencia de sus padres el
nio/a es desconfiado y est a la
defensiva,
El nio/a intenta controlar por
todos los medios la expresin de
sus afectos.
Si el cuidador/a le fuerza el
contacto,
el
nio/a
puede
reaccionar con nerviosismo (risas,
agitacin,), como si no se
sintiera cmodo.
El ambiente emocional mejora
cuando el nio/a no est en
presencia de sus padres.

TOTAL:
Grupo III

Grupo IV
Los afectos del nio/a no
corresponden a aquellos del
cuidador/a.
El nio/a acta como si buscara
mejorar el ambiente y el humor de
su cuidador/a.
El nio/a hace lo posible por
alegrar el ambiente o a "enfriarlo"
con un comportamiento negativo.
El nio/a es hostil como si
intentara dominar y/o castigar a
sus cuidadores.
El nio/a se muestra inquieto,
excitado, provocador, por lo que
el ambiente es tenso y confuso.
El nio/a est depresivo, confuso
y/o receloso.

TOTAL:
Grupo IV

41

Ficha 4 C, 5
Valoracin de la calidad de la relacin entre los padres/cuidadores y nios/as entre dos aos y medio y cinco aos.
Nombre del nio/a.....................................................................................................

Examinador/a: ........................................................

5) Las reacciones de los nios en el reencuentro con sus padres despus de una separacin.
Grupo I

El nio/a acoge a su cuidador/a


con alegra manifiesta.
El nio/a se muestra interesado y
contento con lo que su cuidador le
dice o trae.
El nio/a cuenta espontneamente
a su cuidador/a lo que ha hecho
durante su ausencia.
Si sus padres deben irse de nuevo
el nio/a presenta signos de
tristeza, pero se calma si los
padres o la persona que se queda
con l/ella le explican el por qu y
cundo volvern.

TOTAL:
Grupo I

Grupo II

La reaccin del nio/a es


ambivalente en el momento de
encontrarse.
El nio/a muestra primero alegra,
luego llora y/o se pone agresivo.
El nio/a se pega al cuidador/a
que ha vuelto y se niega a
separarse de l o ella.
Cualquier ocasin le sirve al
nio/a para llamar la atencin del
padre que ha vuelto.
El nio/a se descompensa, llora
desconsoladamente y/o presenta
una crisis de clera si sus padres
se vuelven a marchar.

TOTAL:
Grupo II

Grupo III

Pasa un buen rato antes que el


nio/a mire a su cuidador/a
despus de volver a verle.
El nio/a parece asustado desde la
vuelta del cuidador.
El nio/a parece petrificado desde
la vuelta del cuidador/a.
Los movimientos del nio/a se
mantienen en un nivel mnimo
desde la vuelta del cuidador/a.
El nio/a interacta con el
examinador como buscando su
proteccin.
El nio/aparece mucho ms
relajado si sus padres vuelven a
partir.

TOTAL:
Grupo III

Grupo IV

El nio/a se excita, presentando


comportamientos
disruptivos,
caticos e incoherentes en el
momento del contacto con el
cuidador/a que vuelve.
El nio/a se retrae, se encierra en
s mismo y/o no habla.
El nio/a se comporta como si sus
padres que vuelven o que lo
visitan son unos desconocidos.
El nio/a no cambia sus
comportamientos si sus padres
vuelven a partir.

TOTAL:
Grupo IV

42

Interpretacin de los resultados de la seccin 4C


1) Una mayora de puntos para el grupo I: si la mayora de las observaciones corresponden a lo
enunciado en la columna I esto indica con muchas probabilidades que el tipo de vinculacin
entre los padres o cuidadores corresponda a lo que hemos llamado: apego seguro (tipo B). Esto
supone una relacin cuidador- nio/a positiva y por lo tanto un indicador de competencias
parentales suficientemente adecuadas, de las que resultar un desarrollo suficientemente sano
para el nio/a.
2) Una mayora de puntos para el grupo II: si la mayora de las observaciones corresponden a
lo enunciado en la columna II, esto indica que el tipo de vinculacin ms probable sea la que
hemos denominado: apego inseguro, ansioso-ambivalente (tipo C). Esto supone que el o los
cuidadores han estado con mucha frecuencia preocupados, ansiosos, as como presentan
dificultades para manejar la agresividad y/o presentan trastornos depresivos. Por estas y otras
razones es probable que hayan sometido a sus hijos a momentos de separacin. Esto ha
contaminado sus relaciones con sus hijos y por lo tanto, afectado negativamente la constitucin
de los vnculos de apego de estos. En este caso la relacin es menos sana porque conlleva ms
riesgo de tensiones para el nio, y por ende de trastornos de su desarrollo. Los padres
involucrados en este tipo de apego pueden presentar problemas en el ejercicio de su funcin
parental. Ellos pueden presentar grados moderados de incompetencia parental en general y en
forma transitoria. Los nios vctimas de este tipo de apego inseguro ansioso-ambivalente no
presentarn todos problemas graves pero, un porcentaje podr presentar una tendencia a
comportamientos ansiosos y/o de oposicin con sus padres o adultos de su entorno, as como
presentar una cierta ambivalencia con ellos.
3)Una mayora de puntos para el grupo III: si la mayora de las observaciones coinciden con los
postulados de la columna tres estamos en presencia de un: apego inseguro evitativo (tipo A).
Esto significa probablemente que los padres o los cuidadores han descuidado gravemente y
crnicamente a sus hijos, lo que ha llevado a estos a replegarse sobre s mismo y desarrollar una
modelo relacional caracterizado por el miedo y la desconfianza. Adems, se puede suponer la
existencia constante de tensiones en las relaciones familiares, con una alta probabilidad de
violencia conyugal y/o de maltrato fsico y psicolgico de los hijos.
Este modo de apego es un indicador de dificultades e incompetencias en el ejercicio de la
funcin parental. Los padres o cuidadores presentan en estos casos grados moderados y a veces
severos de incompetencia parental, a menudo de evolucin crnica.
Puede ser que algunos nios confrontados a este modo de vinculacin no manifestarn trastornos
importantes, pero la mayora de ellos presentaran diferentes formas de sufrimiento infantil
manifestado, entre otros, por: comportamientos agresivos y provocadores, dificultades de
aprendizaje, retrasos del desarrollo y dificultades de relacin.
4) Una mayora de puntos para el grupo IV: si la mayora de las observaciones coinciden con
los postulados de la columna cuatro, estamos en presencia de un modo de relacin adulto nio/a
catico y desorganizado que corresponde a lo que ha sido descrito como: apego desorganizado.
La existencia de este tipo de patrn supone que el o los cuidadores presentan problemas graves
en la relacin con sus hijos, seguramente los descuidan y/o les maltratan fsicamente y/o
43

sexualmente y/o psicolgicamente. Por lo tanto, este tipo de apego es un indicador de


incompetencia parental severa y lo ms probable crnica. Todos los nios vctimas de este tipo
de apego presentan trastornos importantes en su desarrollo as como diferentes manifestaciones
actuales de sufrimiento. Estos nios corresponden a generalmente a hijos de padres que a su vez
presentan mltiples problemas y carencias y que su vez conforman familias multiproblemticas
y multicarenciales.
Son estos nios los atendidos frecuentemente por los servicios de proteccin infantil y cuando
son detectados tardamente y/o ayudados inadecuadamente presentarn problemas afectivos, de
aprendizaje, comportamentales y relacionales crnicos y graves, que en muchas ocasiones y
sobre todo en la pre-adolescencia y en la adolescencia se expresarn por trastornos
psicopatolgicos severos (depresin, psicosis, consumo de drogas, sociopatas, psicopatas,
perversiones sexuales, etc.).

Resultados de la valoracin:
Nombre del nio/a:..................................................................
Nombre examinador/a:................................................................
Total de puntos obtenidos:
1) Grupo I =.............
2) Grupo II=.............
3) Grupo III=............
4) Grupo IV=.............
Comentarios:

44

4-D) Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios mayores de


cinco aos.
Valoracin de las relaciones familiares
Introduccin:
A partir de los cuatro o cinco aos, las caractersticas predominantes de las relaciones entre los
nios y sus padres (o substitutos), estn a menudo influenciadas por un conjunto de actitudes y
comportamientos resultado de las interacciones cotidianas que se han producido durante aos
entre los diferentes miembros de la familia. Las modalidades de adaptacin del nio/a a las
diferentes situaciones de malos tratos es un ejemplo de los factores que pueden determinar el
contenido aparente de las relaciones familiares. Por ejemplo, un nio de cinco aos o ms
puede querer estar o volver con su madre o su padre, a pesar que stos lo han maltratado
gravemente. Esto debe entenderse ms bien como una manifestacin de sus necesidades de
apego y pertenencia y en ningn caso, como un indicador de competencia parental.
Para tratar de examinar el contenido real de la calidad de la relacin que los padres o cuidadores
ofrecen a sus hijos mayores de cinco aos, propondremos una lista de preguntas destinadas a
facilitar un proceso de conversacin con los nios, para explorar las vivencias de stos hacia sus
cuidadores ms significativos.
Es importante que el examinador o examinadora recuerde siempre que la finalidad de esta gua
de evaluacin es ser un instrumento que facilite realizar un examen clnico de forma
estructurada y coherente. Por lo tanto, los resultados obtenidos con estas listas de preguntas son
solamente una aproximacin a la vivencia del nio o de la nia, con relacin a sus padres (y/o
cuidadores) en un momento determinado y en un contexto determinado. La informacin
obtenida sumada a otras, nos permiten acercarnos al mundo del infante protegindonos del
riesgo de nuestras interpretaciones adultistas. Como todos los instrumentos que forman parte de
esta gua, esta lista de preguntas es una herramienta clnica que nos ayuda a plantear hiptesis
que deben ser comparadas con otras informaciones que la gua nos ha entregado, as como con
toda otra informacin sobre el nio/a y su contexto de vida.
Por ltimo, debemos recordar que los nios que examinaremos se encuentran por su situacin, en
una posicin de inestabilidad, por lo que pueden cambiar a menudo sus sentimientos en relacin
de sus cuidadores, segn sus expectativas, ilusiones, mentiras de sus cuidadores e incluso de los
profesionales, presiones y chantajes de todo tipo, etc.
El examinador/a debe tener siempre en cuenta que los nios pueden haber vivido durante aos
bajo las amenazas de sus progenitores que les obligaban a guardar silencio y mantener en secreto
lo que pasaba en la familia, al mismo tiempo que, a travs de los mensajes acusadores y
culpabilizantes, les hacan responsables y culpables de los malos tratos.

Metodologa:
La metodologa del examen consiste en presentar al nio/a una serie de preguntas donde ste/a
debe elegir en diferentes situaciones a las personas que l considera estn ms cerca de l, tanto
desde un punto de vista positivo como negativo. Las respuestas aisladas no permiten concluir
con absoluta certeza la vivencia real del nio hacia esas personas, sino que nos da pistas para
nuestras hiptesis.

Nunca insistiremos demasiado sobre la necesidad que el examinador comprenda y conozca las
dificultades relacionales en que los nios se encuentran. Esto implica una formacin y un trabajo
personal para aceptar el horror invisible e impensable de los diferentes tipos de maltrato, as
como de las diferentes manifestaciones del sufrimiento infantil provocado por estas experiencias.
El nio/a slo tendr posibilidades de acercarse a la realidad de lo vivido si se les ofrece una
relacin de seguridad basada en la autenticidad, la empata y el respeto. En esta parte del
examen como en todas las otras, los resultados dependen de la calidad de la relacin que el
investigador/a es capaz de ofrecer as como de la posibilidad de contar con el tiempo necesario
pare este examen. Por esto el examen debe realizarse por lo menos ms de una vez.
Instrucciones:
Esta parte del examen tiene como objetivo explorar la calidad y la fuerza del vnculo de nios
de cinco aos o ms con sus diversos cuidadores con quienes se han relacionado en su vida; en
especial sus progenitores, pero tambin otros miembros de su familia y/o vecinos, educadores,
animadores de tiempo libre etc. Se debe realizar el examen ms de una vez y cada vez que el
nio sea acompaado por un cuidador diferente (padre, madre, educador etc.).
Para este efecto se ofrecern al nio/a una lista de preguntas que deber responder siguiendo el
procedimiento siguiente:
1)

Pregunte al nio quin hace parte de su familia.

2)

Asegrese que ningn cuidador/a significativo sea excluido.


3) Escriba por los menos dos de los cuidadores hasta una mximo de 6, en la ficha del
examen.
4) Explique al nio/a que se le har una serie de preguntas que deber responder con el nombre
de uno de los adultos ya anotados. Presentar como ejemplo: si yo te pidiera que me digas
quien dice las cosas ms divertidas, quien diras t que es: tu mam, tu pap, tu to, el
marido de tu mam, tu abuela, la mam de la familia de acogida, etc. Como idea para
prevenir el cansancio y el aburrimiento de los nios es usar pequeos muecos que
representen los cuidadores ms significativos ( pap, mam, abuela, madre acogedora,
educador, etc.) .
5) Haga al nio/a las diferentes preguntas propuestas en la ficha siguiendo el modelo
propuesto. Las preguntas precedidas por un nmero estn dirigidas a obtener informacin
sobre la calidad de la relacin. Las preguntas precedidas por una letra estn destinadas a
provocar una discontinuidad en el interrogatorio para prevenir que el nio responda
mecnicamente.
6) Agrupe las respuestas obtenidas.
7) Anote los resultados e interprtelos con las precauciones sealadas en la introduccin.
46

Ficha 4-D
Valoracin de la calidad de la relacin de los padres/cuidadores con nios mayores de
cinco aos.
Nombre del nio(a): .................................................................. N de Ficha ...................
Nombre del cuidador que lo trae, .....................................................................................
Parentesco con el nio(a) ............................. Fecha del examen: .................................
Nombre del examinador (a): .............................................................................................
Valoracin de las relaciones familiares:
Cuidadores evaluados:................................................................................................
A) Quin hace la compra en tu familia?
B) Quin tiene el pelo ms largo en tu familia?
1. Con quien te gustara jugar?
2. Quin no sabe lo que ms te gusta comer?
3. Con quien te sientes bien?
4. Quin te da pena cuando lo ves?
5. Con quien te dan ganas de estar cuando estas triste y no te sientes bien?
6. De quin te gustara vengarte si pudieras?
7. Quin es el ms gentil?
8. Quin es el que te escucha cuando t tienes alguna cosa que decir?
C) Quin es el ms fuerte en tu familia?
9. Quin te da pena?
10. Quin se enoja contigo?
11. A quin le gusta hacer cosas contigo?
12. Quin no te quiere?
13. Si tu debieras memorizar una poesa difcil para la escuela, quien tomara el tiempo
de ayudarte?
14. A quin te gustara ver no tan seguido
D) Quin no toma leche en tu familia?
15. Quin est demasiado ocupado para jugar contigo?
16. Quin respeta las promesas que te hace?
47

17. Con quin te diviertes ms?


18. Quin te da ms rabia?
19. Quin se queja de ti?
20. Quin te hace feliz?
21. Quin te gusta mucho?
22. Con quin te gustara jugar?
E) A quin le gustan mucho las hamburguesas en tu familia?
23. Quin no es amable contigo?
24. Con quin te sientes seguro?
25. Quin se fija en ti?
26. Quin no sabe nunca como t te sientes?
27. Quin es la persona que te explica mejor las cosas?
28. Quin te gustara que te acostara y te arropara antes de dormir?
29. Quin no te quiere?
30. Quin no te ayuda cuando lo necesitas?
F)Quin mira ms la televisin en tu familia?
31. A quin no le gusta abrazarte?
32. Cundo tienes problemas con tus tareas A quin le puedes pedir que te ayude?
33. Cundo alguna cosa t molesta A quin puedes t dirigirte?
34. Quin te da miedo?
35. Quin debera dejarte tranquilo?
36. Cundo tienes miedo, por ejemplo si tienes una pesadilla (sueos malos) A quin le
cuentas?
37. Quin t molesta mucho?
38. Con quin te gustara pasar juntos mucho tiempo?
EE G) Quin es el ms hablador en tu familia?
FF H) A quin le gustan ms las fresas en tu casa?
Resultados

Sentimientos Positivos

Sentimientos Negativos

Papa
Mama
Abuela
Educador
Otros

48

NIVEL 5
La observacin y evaluacin de las habilidades parentales actuales

Introduccin:
Esta seccin ofrece un modelo para observar e interpretar de una forma metdica el contenido de
las respuestas de los padres a las necesidades actuales de sus hijos. Las diferentes partes del
examen permiten evaluar entre otros la calidad de la relacin observada, a travs de:
a) La disponibilidad afectiva y la adecuacin de las expectativas de los cuidadores.
b) Las capacidades de poner lmites a sus hijos de una forma constructiva y eficaz.
c) La reaccin del nio a estos lmites.
d) La observacin de las formas en que padres e hijos se influencian emocionalmente.
e) Las capacidades de los padres a responder a las necesidades intelectuales y educativas de
los nios.
En otras palabras, esta seccin de la evaluacin pretende ayudar al evaluador a hacerse una idea
de los recursos y debilidades de las competencias parentales actuales, al mismo tiempo de
estimar como stas estn afectando al nio/a. El examinador/a podr, si sigue las fichas de
evaluacin propuestas, registrar sus observaciones de una manera sistemtica y ordenada.
No siempre es fcil comprender lo que pasa realmente entre los padres y sus hijos. An cuando
la observacin sea directa, por ejemplo en la consulta, en el hogar, o durante una visita, siempre
hay dificultades a la hora de entender y dar un sentido a todo lo que pasa. Siempre pasan
muchas cosas, por lo tanto el desafo es saber elegir qu interacciones padres-hijos son
importantes y cules no. As como saber cul es el significado de ellas y de qu manera el
contexto de observacin influencia lo que est pasando.
Esta seccin se divide en 3 partes, segn la edad de los nios. Las diferentes preguntas estn
dirigidas a evaluar la pertinencia de la competencia parental actual.

5-A: Examen de habilidades parentales actuales con bebs y nios menores de dos aos.
5-B: Examen de habilidades parentales con nios de dos aos y ms.
5-C: Examen de las habilidades parentales de satisfacer las necesidades intelectuales y
educativas de sus hijos mayores de dos aos.

49

Seccin 5-A
Observacin y evaluacin de las competencias parentales actuales con bebs y nios hasta 2
aos.
Metodologa:
Esta parte examina las competencias parentales con nios de 0 a dos aos. El evaluador observa
la aptitud del cuidador a satisfacer, aspectos esenciales de las necesidades emocionales de los
nios considerando cuatro reas:
Area 1: Valoracin de la empata y de las habilidades para calmar a los bebs de 0 a 3
meses.
Area 2: Valoracin de las habilidades parentales para responder a las necesidades de
apego de los nios entre dos y 7 meses.
Area 3: Valoracin de las habilidades parentales para ayudar a los nios a diferenciar las
sensaciones corporales y las emociones entre los 3 y 10 meses.
Area 4: Valoracin de las habilidades parentales para estructurar el comportamiento de
los nios, estimular sus iniciativas y facilitar la interiorizacin del autocontrol
comportamental para nios entre 9 meses y 2 aos.
Cada categora corresponde a un trecho de edad precisa, existiendo la posibilidad que exista una
superposicin entre varias edades. El conjunto de estas categoras da cinco escenarios posibles
de comportamiento de los cuidadores, por lo que el examinador deber elegir (sealando con
una cruz) aquellos que describan mejor la respuesta observada del cuidador.
Luego se anotar la descripcin que mejor corresponda a lo observado en la parte pertinente al
final de la plantilla, si el observador considera que lo observado est entre dos escenarios elegir
el nmero que est entre ambos. Ej. Si la descripcin est entre 1 y 3, le corresponder el 2.

Area 1: valoracin de la capacidad emptica y de las habilidades parentales para calmar a


los bebs de 0 a 3 meses.
Metodologa:
Este examen evala la capacidad de empata y las destrezas de los padres para calmar a su beb,
facilitando as el desarrollo de las capacidades de autocontrol de ste.
Por lo tanto, se observar o se reunirn las informaciones a travs de fuentes indirectas sobre la
capacidad del cuidador (madre, padre, etc.) de darse cuenta de las vivencias desagradables de su
beb, para intervenir impidiendo que ste sea inundado por sensaciones corporales intensamente
desagradables, como el hambre, la sed, el fro, la ausencia de contacto fsico u otras sensaciones
desagradables.
Instrucciones:
50

Para guiar su observacin:


a) Elija el escenario que mejor corresponda con la manera que el cuidador/a se ocupa de su
nio(a) observado por usted mismo o por informantes fidedignos.
b) Escriba el nmero correspondiente al escenario al final de la seccin. Si, por ejemplo, cree
que los comportamientos parentales se sitan entre 5 y 7, anotar 6.
c) Si el cuidador/a presenta un comportamiento cambiante, por ejemplo, a veces su
comportamiento corresponde a los enunciados en el escenario 1, pero a veces como en el 9
(Anotar principalmente 1, pero a veces 9).

Ficha 5A, Area 1


51

Area 1: examen de la capacidad emptica y de las habilidades parentales para calmar a los
bebs de 0 a 3 meses.
Nombre del nio/a: ...................................................................
Ficha N:
Nombre del cuidador: ...............................................................
Fecha de la evaluacin:
Nombre del examinador:........................
Escenarios a elegir:
1) Raramente disponible para calmar al nio.

Distante, encerrado/a en s mismo, muy deprimido/a, preocupado/a, etc.

No se acerca al nio y no capta su inters:


3) Disponible de una manera irregular. Puede calmar al nio/a por perodos cortos, o
cuando el nio(a) est poco irritable:

Utiliza formas variadas (voz, mirada, mecerlo o tomarlo, etc.) u otras


formas de respuestas afectivas para reconocer la individualidad del beb.

Se interesa en el beb de una manera intermitente.

Logra captar la atencin del beb, fuera de los momentos de comida.


6) Logra habitualmente calmar al beb haciendo una interpretacin adecuada de las
seales del nio y respondiendo adecuadamente.

Utiliza formas variadas, voz, mirada, mecerlo, tomarlo u otras formas de


respuesta afectivas, reconociendo la individualidad del nio/a.

Se acerca al beb haciendo un gesto o usando un objeto (sonajero) para


captar su inters.

Capta la atencin del nio de una forma relajada y concentrada: ayuda al


nio a servirse de su vista, a tocar, a escuchar y a moverse para explorar el cuerpo
del cuidador y del mundo exterior.
7) Trata de calmar al beb, pero no lo entiende.

Muy inoportuna/o.

A veces sobre-estimulante .

Capta el inters del nio, pero lo excita o lo distrae con estmulos


numerosos y/o demasiado intensos.
Demasiado estimulante o extremadamente catica/o.

Agobia frecuentemente al beb con estmulos demasiado intensos y


numerosos.

Obstaculiza la capacidad de autocontrol del nio/a.


Resultado: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 (Anotar el grupo que corresponde a los
comportamientos observados)
Comentarios:

52

Area 2: examen de la capacidad parental para responder a las necesidades de apego de los
nios entre dos y siete meses.
Metodologa
En la seccin anterior se insisti en la importancia de un apego sano y continuo para asegurar los
buenos tratos que el nio/a necesita para desarrollarse sanamente. En esta parte volvemos a
interesarnos en este aspecto fundamental, pero centrando nuestra atencin en la calidad de las
respuestas parentales a la demanda de apego del nio/a. Las informaciones obtenidas aqu deben
cotejarse con las obtenidas en la seccin 1. Si existen demasiadas discordancias, habr que
proceder a un nuevo examen, y si el caso lo requiere, solicitar la ayuda de otro/a examinador/a
ms experimentado.
Para tener una idea lo ms objetiva posible de las capacidades de los padres a vincularse
emocionalmente a sus hijos pequeos (a apegarse) se ha elegido observar y describir la
capacidad del cuidador de responder afectivamente al beb en los momentos en que ste est
llorando o parece triste, as como su capacidad de ofrecer a su cra afligida apoyo donde pueda
obtener consuelo.
Instrucciones
Para guiar su observacin proceda de la misma manera que en el rea anterior:
De los cinco escenarios hay que elegir aquel que mejor corresponda con lo observado. Para esto
hay que sealar con una cruz el postulado propuesto que mejor coincida con la observacin.
Puede, como en la categora anterior, que lo observado se encuentre entre dos escenarios, en este
caso se deber anotar usando un nmero que est entre los dos. Por ejemplo: si creemos que la
conducta del cuidador se sita entre el escenario 5 y 7, hay que anotar 6.
Tambin en caso de existir comportamientos cambiantes, sealar las dos tendencias por medio
de los dos nmeros, por ejemplo: principalmente 2, pero ocasionalmente 8.

53

Ficha 5-A, Area 2


Area 2: examen de la capacidad parental para responder a las necesidades de apego de los
nios entre dos y siete meses.
Nombre del nio/a:............................................................
Ficha N:
Nombre del cuidador:........................................................
Fecha de la evaluacin:
Nombre del examinador:........................................
Escenarios a elegir:
1) Raramente disponible desde el punto de vista afectivo (ausencia de calor).

Reacciona de una forma automtica y sin inters.

No mira ni toca al beb, no le sonre y no le habla.


3) Inters afectivo irregular.

Reacciona a veces, mirando al nio(a) o hablndole, le puede dar un beso


o acariciarlo un poco. Puede limitarse a una sola forma de contacto, como solo
mirarle o solo hablarle.

Los escasos contactos afectivos pueden desaparecer si el cuidador(a) est


estresado.
5) Apego ptimo.

Vnculos afectivos profundos que se manifiestan por sonrisas, miradas,


caricias, palabras, etc.

El afecto se mantiene an en momentos en que el nio(a) esta llorando o


irritado(a), lo que le transmite un mensaje de aceptacin incondicional.

La afectividad no est alterada por los cambios de humor, el estrs o la


fatiga del cuidador.
7) Afectividad excesiva con relacin al nio(a).

El cuidador(a) se muestra excesivamente interesado(a) por el nio, pero


est muy ansioso y le sobreprotege.
. Ej.: le sonre o le acaricia en exceso.
. Ej.: presenta una inquietud permanente con relacin al nio(a).
9) Vnculos afectivos caticos y desestructurados.

Afectos invasivos e inoportunos.

Comportamientos afectivos (caricias, besos, abrazos, manoseos, etc.)


exagerados y que no toman en cuenta el estado de nimo ni el humor del beb.
Resultados:
1 2 3 4 5 6 7 8 9
Comentarios:

54

Area 3: examen de la capacidad parental para captar y responder adecuadamente a las


sensaciones corporales y emociones de sus hijos con edades entre tres y diez meses
Metodologa
Esta rea evala la capacidad del cuidador a comunicar con su beb de tal manera de ayudarle a
diferenciar sus necesidades corporales como el hambre y la sed, as como a discriminar sus
deseos y necesidades emocionales: necesidad de proximidad, necesidad de ayuda, necesidad de
contacto fsico, etc.
Instrucciones:
Para guiar su observacin proceda de la misma manera que en el rea anterior:
De los cinco escenarios hay que elegir aquel que mejor corresponda con lo observado. Para esto
hay que sealar con una cruz el postulado propuesto que mejor coincida con la observacin.
Puede, como en la categora anterior, que lo observado se encuentre entre dos escenarios, en este
caso se deber anotar usando un nmero que est entre los dos. Por ejemplo: si creemos que la
conducta del cuidador se sita entre el escenario 5 y 7, hay que anotar 6.
Tambin en caso de existir comportamientos cambiantes, sealar las dos tendencias por medio
de los dos nmeros, por ejemplo: Principalmente 9, pero ocasionalmente 2.

55

Ficha 5-A, Area 3


Area 3 : examen de la capacidad parental para captar y responder adecuadamente a las
sensaciones corporales y emociones de sus hijos con edades entre tres y diez meses
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Fecha de la evaluacin:

Ficha N:
Nombre del examinador:

Indiferencia a los mensajes comunicados por el nio.


No reconoce en nada y no responde de ninguna manera las seales del nio como
miradas, vocalizaciones, o cuando extiende sus brazos.

sonrisas,

3) Respuesta intermitente o limitada.

Reacciona adecuadamente solo ocasionalmente.

Reacciona slo a una seal del beb ( a su sonrisa, pero no a las miradas,
etc.).

Interpreta de una forma totalmente errnea los mensajes del nio(a). Ej.:
los mensajes de afirmacin, el llanto, la demanda de comida, etc.
5) Reaccin ptima.
Interpreta toda la gama de seales que el nio(a) comunica, respondiendo
con empata y de manera coherente:
Interpreta adecuadamente los mensajes del beb.

Reacciona bien a las seales emocionales del beb (miedo, clera, placer,
tristeza, etc.).

Estimula una dependencia agradable.


Mantiene una actitud de aceptacin y de comprensin a las protestas y afirmaciones del
beb.
Las respuestas son en general coherentes, conectadas con el estado de nimo del nio(a) y se
mantienen a pesar de los cambios del estado de nimo del cuidador.

7) Las reacciones del cuidador son exageradas, frecuentes e inadecuadas, con una
interpretacin errnea de las seales del nio(a).
En los momentos de ansiedad el cuidador(a) tiende a confundir sus propias emociones y
sentimientos con los del beb:
Esta tendencia se limita a ciertos estados afectivos del cuidador/a.
A ciertas emociones expresados por el beb.
A un estado de tensin, preocupacin o estrs del cuidador.
Puede reaccionar adecuadamente a las sonrisas del beb, pero reacciona de una forma
excesiva e inadecuada cuando el nio llora, obligndole a comer.

56

9) El cuidador interpreta mal todas las seales del beb y reacciona de una forma
excesiva e inadecuada.

Presenta regularmente una reaccin excesiva, inoportuna y catica.

Incapacidad permanente de interpretar las seales del beb y de responder


con empata.

Incoherencia extrema en sus reacciones.


Resultados: 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Comentarios:

57

Area 4: examen de las capacidades parentales para estructurar el comportamiento de hijos


entre 9meses y dos aos.
Metodologa
Esta parte del examen est destinada a evaluar las habilidades de los padres para estimular las
iniciativas de sus hijos, al mismo tiempo que sus capacidades para lograr que estos integren las
reglas necesarias para los comportamientos sociales. Una de las funciones relevantes de la
parentalidad es lograr que los nios a medida que se van desarrollando estructuren sus
comportamientos a fin de poder explorar y adaptarse a su entorno actuando en ste de una forma
constructiva. En otras palabras el nio /a debe aprender a comportarse adecuadamente,
respetndose a s mismo, a su entorno natural, as como su entorno humano. Permitir a los hijos
la integracin de las reglas indispensables para su buen funcionamiento social requiere
competencias singulares por parte de los padres o cuidadores. Por lo tanto, cuando estas
habilidades estn presentes son indicadores importantes de competencia parental y de buen trato.
Instrucciones:
Para explorar esta rea de competencias parentales, se utilizar la metodologa ya propuestas
para el estudio de las otras reas. El examinador dispone de una serie de postulados debiendo
seleccionar aquellos que mejor corresponden con la manera que los padres estudiados intentan
educar a sus hijos. Si las observaciones corresponden a escenarios intermedios, como en los
casos anteriores, anotar el nmero intermedio que corresponde. Tambin en caso de existir
comportamientos cambiantes, sealar las dos tendencias por medio de los dos nmeros, por
ejemplo: principalmente 8, pero a veces 2.

58

Ficha 5-A. Area 4


Area 4: Examen de las capacidades de los cuidadores para estructurar el comportamiento
de los hijos entre 9meses y dos aos.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Fecha de la evaluacin:

Ficha N:
Nombre del examinador:

Escenarios a elegir:
1) No disponible para ayudar a la estructuracin del comportamiento.

No est cerca del nio cuando ste lo/a necesita para aprender a estructurar
sus comportamientos. Ej.: la madre o el padre no interviene o hace como si el
nio/a no necesita de l.

No acepta ninguna iniciativa del nio/a aunque sean oportunas.


3) Acta estructurando la conducta de su hijo/a, slo cuando se siente bien.

Reacciona de una forma educativa solo en temas que le son gratificantes y


que no le suponen estrs.
-Ejemplo: comenzar a jugar, juegos interactivos si le gustan, ensendole
afectuosamente a su hijo/a, pero si ste no le entiende a la primera, se enoja y/o
suspende la actividad.

Apoya selectivamente las iniciativas de su hijo o hija, que le convienen o


interesan:
-Ejemplo: puede apoyar a su hijo varn en actividades deportivas, pero no
interesarse si el nio le pide ayuda para armar un lego.

La actuacin educativa del padre/madre o cuidador se interrumpe si estn


enojados, tristes o estresados.
5) Actuacin ptima.

Puede actuar de una manera compleja y organizada, ayudando al nio/a a


progresar en la estructuracin de su comportamiento.
Puede ayudar a sus hijos a estructurar sus comportamientos ligados a situaciones
tan diversos como la rabia, los celos, las separaciones, el egosmo, el respeto de s
mismo, el respeto de las normas., la excitacin sexual.

Puede ensear al nio/a incluyendo con creatividad y oportunidad,


diferentes temas aprovechando las preguntas y la curiosidad del nio, as como las
situaciones que se crean en las interacciones con ste. Puede incluir, por ejemplo,
temas tan diversos como: las relaciones con la naturaleza, los sentimientos, la
muerte, la sexualidad, la diferencia de gnero, el abuso de poder de los ms
fuertes, etc.

El cuidador tiene recursos para enfrentar el estrs.


59


Acepta y respeta los sentimientos de sus hijos frente a, por ejemplo, la
frustracin, situaciones que le atemorizan, etc.

Es capaz de acompaar a sus hijos en sus iniciativas, con disponibilidad y


autoridad.

Admira y refuerza positivamente las iniciativas de sus hijos permitiendo


que dirijan la interaccin por momentos, pero siempre poniendo lmites claros
para ayudar al desarrollo del autocontrol.

Permite los movimientos de separacin, pero se muestra siempre


disponible. Sabe cundo y cmo intervenir si el nio lo desea y necesita
8) Reacciona de una forma ligeramente o moderadamente incoherente, cuando los
comportamientos del nio son complejos.

Las reacciones del cuidador se hacen confusas y ligeramente


desorganizadas cuando el nio debe de realizar una actividad compleja.
. Por ejemplo, el nio quiere pasar de un juego a otro y no puede.
. El cuidador cambia de actividad demasiado rpido, lo que confunde y
desorganiza al nio.

El cuidador/a presenta una tendencia a controlar excesivamente al nio/a


bloqueando sus iniciativas.

El o la cuidadora presentan comportamientos ansiosos e inoportunos.


9) El/La cuidador(a) presenta reacciones caticas o extremadamente dominantes a los
comportamientos del nio(a).

El comportamiento del cuidador/a es totalmente catico e incoherente


confundiendo y desorganizando las conductas del nio/a.

El o la cuidadora no dejan ninguna posibilidad de iniciativa al nio/a.

Utiliza fcilmente la fuerza fsica, incluso los golpes para ejercer el


control, muchas veces innecesarios.

Tendencia a dominar y tomar siempre la iniciativa en casi todas las reas


de comportamiento del nio/a.

Resultado: 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Comentarios del evaluador:

60

Seccin 5-B
Observacin y evaluacin de las habilidades parentales actuales con hijos de 2 aos o ms.
Metodologa:
Este examen est destinado a observar y evaluar el desempeo parental con nios mayores de
dos aos. Algunos aspectos de este examen tambin son validos para completar el estudio de las
habilidades de padres de nios entre 0 y 2 aos.
El estudio est organizado, en seis reas que corresponden cada una al examen de los requisitos
bsicos que los padres deberan poseer para asegurar el desarrollo y la salud de sus hijos
pequeos.
Estas reas son las siguientes:
1) Capacidad de responder a las necesidades bsicas de los nios.
2) Vinculacin y respuesta afectiva de los padres. Adecuacin de roles.
3) Actitud con relacin al nio/a.
4) Capacidad de los padres a ver al nio como una persona diferente a ellos.
5) Educacin del nio. Capacidades de socializacin.
6) Resumen y resultados de las competencias parentales actuales: recursos parentales
que pueden sustentar una posibilidad de cambio.
Instrucciones:
En cada rea se proponen una serie de postulados. El examinador/a deber comparar el resultado
de sus observaciones con lo propuesto y elegir el postulado que est ms cerca de lo que se ha
observado. Para las reas 1 y 6, el examinador deber de responder con un S un NO o una D
(discutible, cuando no se est seguro). Para las Areas 2, 3, 4 y 5, se presenta una lista de las
diferentes habilidades que componen una parentalidad suficientemente sana. El examinador/a
deber determinar en qu medida estos modos fundamentales de la competencia parental estn
presentes y en qu grado.
Para cada modo presentado, el examinador deber responder eligiendo:
1 = Siempre

2 = Generalmente

3 = A veces

4 = Raramente

5= Nunca

6 = No lo s

El examinador/a podr completar cada rea con los comentarios que estime pertinente. Se
recomienda anotar todas aquellas observaciones que apoyen o contradigan la impresin que
estos padres pueden haber dejado a otros profesionales y que hayan determinado ciertas medidas.
Esto es fundamental en caso de los litigios que tienen que dirimirse en los tribunales.

61

Ficha 5- B, Area 1.
AREA 1: Examen de la capacidad de satisfacer las necesidades bsicas de los nios.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Fecha de la evaluacin:

Ficha N:
Nombre del examinador:

Nota: Responder con "SI", "NO" "D" (discutible), a cada punto. Aplicar el examen a cada
cuidador.
a).- Alimentacin adecuada: ____
b).- Vestimenta adecuada:

____

c).- Alojamiento adecuado: ____


d).- Cuidados mdicos adecuados: ____
e).- Higiene adecuada: ____
f). Seguridad adecuada, por lo menos
con uno de los padres: ____
g). Si el nio/a tiene necesidades
especiales, se le proporcionan los
cuidados adecuados: ____

Comentarios.
Observaciones particulares:

62

Ficha 5- B, Area 2.
AREA 2.- Examen de la capacidad de vincularse y responder afectivamente a sus hijos.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.


Esta rea consta de dos sub-reas. En cada una de ellas se solicita al examinador/a que responda
eligiendo entre:
1= Siempre 2= Generalmente 3= A veces 4= Raramente 5= Nunca 6= No lo s.
Sub-rea 2a : Examen de las capacidades de vinculacin y de respuestas afectivas de los
padres o cuidadores.
a). El adulto tiene contactos fsicos adecuados con el nio/a:
b). El adulto reacciona cuando el nio/ busca el contacto:
c). El adulto reacciona con un tono emocional adaptado cuando el nio busca el contacto:
d). El nio reacciona cuando el adulto le ofrece un contacto:
e). El adulto comunica al nio/a su placer por estar juntos:
f). El nio comunica al adulto su placer por estar juntos:
g). El adulto permite el juego espontneo:
h). El adulto molesta o controla el juego del nio:
i). El adulto responde con precisin a los mensajes del nio:
j). El adulto responde a las peticiones y preguntas del nio:
k). El adulto atiende al nio/a:
l). El adulto deja al nio dirigir una situacin de juego:
m). El adulto conoce las necesidades sociales del nio:
n). El adulto permite al nio participar en actividades de grupo:
Comentarios / Observaciones:

63

Sub-rea 2b.- Examen de la adecuacin de roles.


a).- El adulto rivaliza con el nio/a:
b).- El adulto pide a sus hijos ayudas inapropiadas para sus edades:
c).- El adulto considera al nio/a como a un igual:
d).- El adulto responde a las preguntas y peticiones del nio de una forma adecuada a su
madurez:
e).- El adulto apoya y motiva al nio/a:

Comentarios / observaciones:

64

Ficha 5- B, Area 3.
AREA 3.- Examen de la actitud de los padres hacia sus hijos.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.


El examinador(a) debe responder eligiendo una de las formulas abajo propuesta:
1= Siempre.

2= Generalmente 3= A veces

4= Raramente

5= Nunca

6= No lo s.

a).- El adulto se muestra amable y afectuoso con el nio/a:


b).- El adulto se interesa poco en el nio/a:
c).- El adulto est generalmente irritable con el nio/a:
d).- El adulto muestra hostilidad y/o agresividad con el nio/a:
e).- El adulto rechaza al nio:
f).- El adulto es generalmente muy crtico en relacin al nio/a:
g).- El adulto muestra las cualidades positivas del nio/a:
h).- El adulto es exigente con el nio/a y/o lo humilla:
i).- El adulto tiene expectativas rgidas, irracionales y/o inapropiadas para la edad del
nio/a:
Comentarios / Observaciones:

65

Ficha 5- B, Area 4.
AREA 4.- Examen de la capacidad de los padres/cuidadores de concebir al nio/a como un
sujeto con vida propia.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.


El examinador(a) debe responder eligiendo una de las formulas abajo propuesta:
1= Siempre.

2= Generalmente.

3= A veces. 4= Raramente

5= Nunca.

6= No lo s.

a).- El adulto reconoce que las necesidades del nio no son idnticas a las suyas:
b).- El adulto es incapaz de poner sus necesidades a un lado, para responder a las
necesidades del nio:
c).- El adulto reconoce que el nio/a posee sus propias razones para actuar como lo hace:
d).- El adulto exige una relacin exclusiva/posesiva con el nio/a:
e).- El adulto necesita del nio/a para satisfacer sus propias necesidades:
f).- El adulto justifica el comportamiento del nio atribuyndose la causa:
g).- El nio/a justifica el comportamiento del adulto atribuyndose la causa:
h).- El adulto interrumpe constantementeal nio/a, o habla en su lugar:
i).- El adulto atribuye al nio/a motivaciones totalmente inadecuadas:
j).- El adulto permite al nio/a ver a sus amigos y/o contactos en el exterior de la familia:
Comentarios / Observaciones:

66

Ficha 5- B, Area 5.
AREA 5.- Examen de la capacidad de los padres para socializar a sus hijos.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.


El examinador(a) debe responder eligiendo una de las formulas abajo propuesta:
1= Siempre

2= Generalmente 3= A veces

4= Raramente

5= Nunca.

6= No lo s.

a).- El adulto establece lmites apropiados al nio/a:


b).- El adulto mantiene los lmites fijados:
c).- El adulto corrige a sus hijos si estos transgreden los lmites y las normas con sus
conductas:
d).- El adulto es flexible a la hora de reaccionar frente al nio:
e).- El adulto negocia con xito con el nio/a:
f).- El adulto ayuda al nio/a a afrontar las consecuencias de sus actos de una manera
coherente:
g).- El adulto engaa al nio/a a la hora de resolver un conflicto o una dificultad:
h).- El adulto proporciona explicaciones adaptadas a la edad del nio/a en relacin a las
consecuencias de sus actos:
i).- El adulto tiene una profunda conviccin de que es fundamental castigar fsicamente a
los nios para educarles:
J).- El adulto tiene una profunda conviccin de que es legtimo humillar a los nios hijos
para que aprendan a respetar a los adultos
Comentarios / Observaciones:

67

Ficha 5- B, Area 6.
AREA 6.- Resumen de los recursos o carencias de los padres
pronstico.
Nombre del nio/a:
Nombre del cuidador:
Nombre del examinador:

para establecer un

Ficha N:
Fecha de la evaluacin:

Nota: Esta categora debera ayudar al examinador/a a enumerar cules son las debilidades y
cuales los recursos potenciales que posee el adulto como cuidador de sus hijos.
Esta seccin deber permitir establecer las primeras hiptesis sobre la gravedad de las
incompetencias que presentan los padres o cuidadores, as como su pronstico de
reversibilidad.
Aplicar el examen a cada cuidador, respondiendo con "SI", "NO" "D" (discutible) a cada
punto.
Los examinados presentan:
a).- Capacidad de responder a las necesidades de base de sus nios (rea 1):
b).- Capacidad de responder a las necesidades especiales de sus nios (rea 1):
c).- Es afectuoso/a, es decir, es caluroso/a, sensible (Sub-rea 2A):
d).- Asume un rol parental adecuado (Sub-rea 2B):
e).- Tiene una actitud positiva hacia el nio (rea 3):
f).- Tiene capacidad para ver al nio como un sujeto diferente (rea 4):
g).- Muestra una capacidad de juicio y una destreza adecuada (Sub-reas 2A, 2B; y rea
5):
h).- Es competente en su funcin de educador (rea 5):
i).- Es flexible y polivalente en sus competencias en lo que se refiere a la educacin de
sus hijos (rea 5):
Comentarios / Observaciones:

Conclusiones:

68

Seccin 5-C
Observacin y examen de las habilidades parentales actuales para satisfacer las
necesidades intelectuales e educativas de hijos mayores de dos aos.
Metodologa:
Distinguir las necesidades intelectuales de sus hijos es una difcil tarea porque implica, entre
otras cosa, que los padres han podido, en su infancia, realizar satisfactoriamente sus propios
derechos de acceso a la educacin y a la cultura. Por lo tanto, esta parte es menos importante
para el examen de las competencias parentales. Pero puede ser un instrumento til a la hora de
aceptar que las competencias intelectuales y culturales denuncian ms claramente que otros
factores, el rol de las desigualdades sociales en la gnesis de una parte de las incompetencias de
la funcin parental.

69

Ficha Seccin 5-C


Seccin 2-C : Observacin y examen de las habilidades parentales actuales para
satisfacer las necesidades intelectuales e educativas de hijos mayores de dos aos .
Nota: Aplicar este examen a todos los cuidadores.
El examinador(a) debe responder eligiendo una de las formulas abajo propuesta:
1= Siempre 2= Generalmente 3= A veces 4= Raramente 5= Nunca
6= No lo s.
a).- El adulto conoce las necesidades intelectuales de sus hijos en lo que se refiere a su
edad y a su estado de desarrollo:
b).- El adulto procura una estimulacin intelectual adecuada a sus hijos:
c).- El adulto intenta estimular adecuadamente el lenguaje de sus hijos:
d).- El adulto proporciona a los nios materiales para sus actividades y fomenta
actividades cognitivas para sus hijos:
e).- El adulto reconoce las dificultades intelectuales y/o de aprendizaje del lenguaje
de sus hijos:
f).- El adulto tiene capacidad para proporcionar y/o obtener ayuda para estimular
cognitivamente a sus hijos:
g) El adulto tiene recursos para facilitar el desarrollo del lenguaje o para apoyar
a sus hijos en sus problemas escolares:
h).- El adulto presenta una actitud cooperadora con la escuela, en lugar de una actitud
negativa o desinteresada:
i).- Asiste a las reuniones de padres convocadas por los maestros de sus hijos:
j).- Hace caso de las indicaciones o mensajes enviados desde la escuela:
k).- Se preocupa de los deberes escolares de sus hijos, apoyndole y/o pidiendo
ayuda si es necesario:
Observaciones:

Comentarios y conclusiones:

70

PRESENTACION DE LOS RESULTADOS DE LA EVALUACION DE LAS


COMPETENCIAS PARENTALES
El resultado de la evaluacin debe de ser una sntesis del conjunto de informacin obtenida a
travs de los exmenes propuestos en las diferentes secciones y reas de esta gua, sin olvidar
nunca que esta informacin constituye un todo con otros elementos obtenidos de las
evaluaciones clnicas tanto de los diferentes sujetos participantes del problema, como de los
sistemas (familia, red social, instituciones) implicados.
La recoleccin adecuada de la informacin permite una base de datos suficientes para apoyar un
juicio razonable sobre las competencias parentales.
Es importante recordar que el resultado de esta evaluacin est destinado, por una parte a:
1) Proponer las medidas ms adecuadas para asegurar la satisfaccin de las necesidades de los
hijos de estos padres.
2) Ayudarlos a ellos mismos a desarrollar las habilidades que les faltan para el ejercicio de una
parentalidad competente.
Los datos obtenidos deberan permitir sacar un nmero importante de conclusiones destinadas a
cumplir dichas finalidades.
Presentacin de los resultados.
El instrumento de evaluacin fundamental empleado en este examen es la observacin del
examinador. Esta observacin es participante en la medida que ningn examinador puede
considerarse ajeno a los procesos que observa, por lo tanto, la fuente principal de informacin es
la experiencia del examinador en relacin a lo observado. Dado que sus observaciones son
cotejadas con otras fuentes de informacin y con la observacin de otras personas, stas son
vlidas y operacionales para los objetivos de esta gua de evaluacin. Como adems la finalidad
de la evaluacin es contribuir al bienestar infantil a travs de la promocin de buenos tratos,
hemos elegido la frmula siguiente para presentar los resultados.
A) Situacin muy preocupante para el nio.
B) Situacin preocupante.
C) Situacin parcialmente preocupante.
D) Situacin no preocupante: padres con recursos suficientes.
E) Informaciones contradictorias y poco concluyentes.

Esta nomenclatura deber ser utilizada para comunicar los resultados de todas las partes del
examen que constituyen las secciones y las reas. El resultado final ser una apreciacin del
conjunto de los resultados obtenidos:

71

A) SITUACION MUY PREOCUPANTE PARA EL NIO/A.


Esta situacin corresponde a aquella que resulta de datos que indican que los padres evaluados
presentan una incompetencia parental severa y crnica. Es decir, las diferentes valoraciones
indican que existe para los hijos, uno o ms de los siguientes factores agresivos:
1. Un riesgo real para la seguridad de los hijos en la actualidad que se expresa por malos tratos
fsicos, negligencia y/o violencia psicolgica y sexual.
2. Deficiencias severas en el ejercicio de la parentalidad caracterizadas por incapacidad y
obstculos mayores por parte de los padres para relacionarse con sus hijos asegurndoles la
satisfaccin de sus necesidades y un desarrollo sano.
3. Factores relevantes que afectan negativamente la salud mental de los nios en su vida actual.
4. En lo que se refiere a los padres, los resultados muestran que stos presentan un cmulo de
caractersticas individuales, actitudes y comportamientos que influencian negativamente sus
competencias parentales; adems muestra que estos padres se relacionan muy mal con su red
social y son totalmente dependientes de los profesionales para asegurar cuidados a sus hijos,
y que existen pocas posibilidades de una mejora significativa a mediano plazo.
Ejes para la intervencin
A nivel de la intervencin, es importante distinguir si los padres evaluados, pertenecen a uno de
estos dos grupos de padres, segn su capacidad de establecer una relacin teraputica y
aprovechar la ayuda profesional:
a) Padres que son permeables a las ayudas profesionales y capaces de establecer una alianza
teraputica, con los cuales se puede esperar una recuperabilidad parcial de sus competencias
parentales.
b) Padres que son impermeables a las ayudas profesionales e incapaces de establecer una alianza
teraputica. Con ellos se debera considerar la hiptesis de que presentan una incompetencia
parental irreversible.
Contenidos de la intervencin
a) Padres permeables a la ayuda profesional:
En estos casos se trata de estructurar un programa a largo plazo que debera estar constituido por
lo menos con los proyectos siguientes:
1. Un proyecto socio-educativo
suficientemente adecuada.

para

el

aprendizaje

de

una

parentalidad

2. Un proyecto de tutelaje y apoyo permanente de la familia por parte de los


trabajadores familiares con el objetivo de completar a los padres en el ejercicio de la
parentalidad (Lezana J. M. 1999).
3. Un proyecto de acogimiento institucional y/o familiar de los nios, mientras se

desarrolle el proyecto educativo y teraputico de los padres. ste debe de ser


mantenido en el tiempo como recurso complementario a la vida familiar en momentos
de crisis o como lugar de vida permanente asociado con visitas de los padres
biolgicos. Esto siguiendo el modelo de Co-parentalidadoParentalidad
Comunitaria o de Tribalizacin (Barudy J. 1998,1999).
72

4. Un proyecto reparativo de apoyo teraputico para los nios. Las experiencias


infantiles resultado de las incompetencias parentales que se expresan por los
diferentes tipos de malos tratos, deben ser considerados como traumatismos para los
nios, por lo tanto es necesario ofrecerles una ayuda psicoteraputica como
complemento al trabajo educativo y al de estimulacin necesario para recuperar un
desarrollo infantil normal.
Como hemos mencionado anteriormente, nuestras experiencias nos han demostrado
que para muchos nios, a sus traumatismos familiares se agregan otros provocados por
las intervenciones profesionales inadecuadas. Nos referimos aqu, por ejemplo, a la
deteccin tarda del sufrimiento, a la demora en la toma de medidas para proteger a los
nios, a las rupturas de vnculos resultado de un internamiento intempestivo, sin
preparacin ni acompaamiento posterior. Esto ltimo es parte de lo que hemos
llamado el Sndrome del peloteo, que corresponde a los cambios abruptos del lugar
de vida del nio/a provocados, por ejemplo, por razones administrativas o por
exagerada identificacin con los discursos adultistas de los padres. Sencillamente por
falta de integracin en los Servicios de Proteccin de instrumentos que, como los
propuestos en esta gua, permiten fijar criterios tcnicos para tomar las medidas de
proteccin evitando el subjetivismo de la ignorancia.
5. Programas teraputicos para los padres. Como ya hemos sealado al estudiar las
caractersticas individuales de los padres, las incompetencias parentales son una de
las expresiones ms dramticas de historias de vida de adultos que acumulan en su
infancia y adolescencia experiencias de negligencia, malos tratos fsicos, separaciones
y rupturas, as como abusos psicolgicos y sexuales. A estas experiencias traumticas
en el rea familiar, la mayora de ellos fueron vctimas de la indiferencia social que
no permiti que fueran detectados como nios maltratados y protegidos como ahora
se intenta hacer con sus hijos. El ofrecer recursos teraputicos a estos padres no es
solamente una necesidad en funcin de los derechos de los nios a gozar de una
parentalidad sana, sin tambin es un derecho que tienen estos padres en la medida
de la deuda social que se tiene con ellos por no haberles ayudado cuando nios.
b) Padres impermeables a la ayuda profesional.
Para este segundo grupo la intervencin debe centrarse en los proyectos que a continuacin se
detallan:
1. Proyectos de acompaamiento de los padres biolgicos para mantener la vinculacin
con sus hijos a travs de visitas y prevenir el traumatismo del abandono en los hijos.
Cuando las visitas no sean indicadas o no se produzcan por dificultades de los padres,
es importante co-construir con los nios un relato sobre su historia familiar, y una
explicacin sobre el por qu de su situacin, que lo libere del peso de la confusin y de
la culpabilidad. Este proyecto debe mantenerse en el tiempo y en l deben implicarse
todos aquellos que jugarn un rol substitutivo de la funcin parental (educadores de
centros, padres de acogida, etc.).
2. Proyecto de Acogimiento Familiar Permanente, Adopcin Solidaria, o Acogimiento
institucional familiarizante para los nios. Una vez constatada la irrecuperabilidad de
las competencias parentales. El desafo es ofrecer a los nios una parentalidad social
permanente capaz de reconocer la importancia de los vnculos biolgicos
determinados por la consanguinidad y la herencia, no slo la biolgica, sino la
73

narrativa. Las personas que pueden jugar este papel son miembros de la familia
extensa o padres de acogida o profesionales de centros de acogida.
Se trata de ofrecer a los nios los cuidados parentales de personas que puedan
ofrecerle lo necesario para asegurarles un desarrollo sano a travs de una pragmtica
parental que satisfaga sus necesidades y que al mismo tiempo respete su pertenencia
biolgica a otra historia. Estos padres sociales son complementarios a los padres
biolgicos, y para poder cumplir su funcin deben ofrecerse como figuras de apego
familiarizantes. Esto quiere decir que debern ser capaces de vincularse realmente
con los nios en un compromiso compatible con lo que hemos llamado altruismo
social o solidaridad vinculante. Esto implica ser capaces de ofrecer una relacin de
apego de calidad y a largo plazo que signifique un compromiso con el futuro de estos
nios, hasta que puedan adquirir la autonoma necesaria para integrarse como jvenes
adultos en su comunidad.
Diferentes experiencias positivas existen en este sentido, tanto en lo que se refiere a
programas de acogimiento familiar permanente como en microcentros con estructuras
familiarizantes, algunos de ellos trabajan en colaboracin con familias de apoyo, que
apadrinan a los nios acogidos y, a veces a sus padres, para ofrecerles apoyo psicosocio-afectivo complementario a lo que se les aporta en el centro y en sus familias de
origen.
Este modelo de la parentalidad social o tribalizacin se ejerce de una forma
comunitaria a travs de diferentes personas que son capaces de ofrecer vnculos
familiarizantes a los nios. Siempre en un clima de respeto y de solidaridad con las
dificultades y sufrimientos de los padres biolgicos que no les permiten
desgraciadamente ejercer la funcin parental de sus hijos.
3. Programas de apoyo teraputicos para los nios con una doble finalidad:
a)

La reparacin del dao provocado por sus experiencias de maltrato familiar e


institucional.
b)
Un acompaamiento que les permita equilibrarse en esta complicada
situacin de doble o mltiples pertenencias (a su familia biolgica, centro de
acogida, padres de acogida, familias, amigos, etc.). As como elaborar las
separaciones y facilitar los procesos de duelo tanto de las prdidas reales, como
de los proyectos imaginarios que los nios elaboran.

B) SITUACION PREOCUPANTE PARA EL NIO/A


Esta situacin corresponde a aquella en que las informaciones recolectadas nos llevan a postular
que los padres examinados presentan grados moderados de incompetencias parentales y que se
presentan en formas peridicas.
En general, y sobre todo en los perodos de descompensacin, la situacin famliar est
caracterizada por:
Riesgos moderados para la seguridad de los nios en el presente. En los momentos de
descompensacin de uno o de los dos padres, estos pueden maltratar fsicamente a sus hijos,
descuidarles o someterlos a diferentes grados de violencia psicolgica.
1. Deficiencias moderadas en el ejercicio de la parentalidad, que pueden agravarse en los
perodos de descompensacin (crisis conyugal, alcoholismo, descompensacin psiquitrica,
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etc.) al punto que las necesidades bsicas de los nios no son aseguradas, con el riesgo de
trastornos en sus desarrollos.
2. Riesgos moderados para la salud mental de los nios.
3. En relacin a los padres, estos presentan una cantidad significativa de caractersticas
individuales, actitudes y comportamientos que les impiden ejercer plenamente sus funciones
parentales. Esto puede agravarse en los perodos de descompensacin.
Pero a diferencia de los padres del primer grupo estos presentan mejores relaciones con sus
redes naturales, tanto familia extensa como su red social, adems presentan actitudes ms
abiertas hacia la ayuda profesional y tienen recursos para establecer una alianza teraputica.
Por tanto, son padres abiertos y colaboradores con las intervenciones de ayuda, pero que
presentan una tendencia a vinculaciones de dependencia crnica con servicios y
profesionales para poder ejercer la funcin parental. Con intervenciones apropiadas pueden
adquirir niveles adecuados de autonoma, pero siempre necesitan apoyo exterior, sobre todo
en los perodos de descompensacin.
Contenidos de la intervencin
Las familias que tienen padres con las caractersticas enumeradas requieren un programa con
proyectos similares al del grupo que presentaba incompetencias severas y crnicas, pero que son
permeables a la ayuda profesional. La duracin de estos programas debe considerarse de uno a
cuatro aos para esperar resultados favorables.
Programa de intervencin:
1. Proyecto socio-educativo para una parentalidad competente.
2. Un proyecto de acompaamiento familiar a apoyo a la parentalidad a travs de
trabajadores familiares especialmente en los periodos de descompensacin.
3. Acogimientos peridicos y temporales de los hijos, sobre todo en periodos de
descompensacin de los padres (acogimiento familiar y/o institucional) o para prevenir
las descompensaciones.
4. Apoyo teraputico para los nios para la reparacin del dao sufrido en la misma
ptica de lo anunciado anterirmente, pero sumndole un nuevo eje de trabajo que
facilite a los hijos comprender los problemas y enfermedades de sus padres, para que
entiendan el por qu estos pueden ser competentes slo cuando estn compensados.
5. Atencin medico psiquitrica para los padres. Las finalidades de apoyo teraputico
para estos padres son las mismas que las enunciadas para los grupos anteriores, pero
sumndole un tratamiento psiquitrico especfico para los trastornos mentales de estos
padres.
C) SITUACION PARCIALMENTE PREOCUPANTE PARA LOS NIOS/AS
Aqu la informacin aportada permite formular como hiptesis que existen ya sean factores
preocupantes en uno o varios de los exmenes realizados, que pueden dificultar la parentalidad
y/o una situacin de crisis familiar que compromete las capacidades parentales de los padres.
En los dos casos podramos hablar de familias con padres transitoriamente incompetentes, que
conservan niveles importantes de autonoma para el ejercicio de la parentalidad, y que slo son
dependientes en momentos de crisis. Estos padres estn insertos en redes sociales y familiares
suficientemente sanas y cuando lo necesitan estn abiertos a colaborar con los profesionales y los
organismos de ayuda.
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En relacin a los nios, en primer lugar no conocen grandes riesgos para su seguridad. Segundo,
los padres tienen una capacidad para relacionarse con sus hijos y llegan a satisfacer sus
necesidades. Tercero, no existen riesgos para la salud mental de estos nios.
Mientras ms numerosos sean los factores preocupantes y/o ms intensa sea la crisis familiar,
mayor deber ser la prudencia de los examinadores, pudiendo ser necesario nuevas evaluaciones
para asegurarse si la parentalidad ejercida responde a las condiciones mnimas, capaces de
satisfacer las necesidades de los nios y evitar el dao de sus desarrollos.
Contenidos de la intervencin para familias con padres transitoriamente incompetentes:
Estos padres necesitan y tienen derecho a un programa en el que se consideren por lo menos los
proyectos siguientes:
1. Proyecto de apoyo a la parentalidad: se trata de apoyar a los padres a superar las
dificultades y problemas que le dificultan una parentalidad suficientemente
competetne. O en el caso de una situacin de crisis (Catstrofes naturales, guerras,
inmigracin clandestina, acumulacin de estresores intrafamiliares), aportar apoyo
socio-afectivo y materiales para que puedan mantener o recuperar sus competencias
parentales. Un ejemplo de apoyo pueden ser la ayuda de trabajadores familiares y/o
de grupos de autoayuda.
2. Proyectos de apoyo a la familia: dirigidos a apoyar el equilibrio familiar o a
recuperarlo si ste se ha pedido. Esto a travs de aportes como, por ejemplo, el de la
colaboracin de un trabajador familiar y de los recursos del entorno, aportando l o
ella misma apoyo social, y en tanto observador/a participante, garantizar el buen trato
a los nios.
3. Proyecto de Acogimiento temporal de los nios: Este acogimiento tiene como
objetivo garantizar a los nios los cuidados que necesitan y la proteccin mientras
dura la crisis. Al mismo tiempo descargar temporalmente a los padres de las tareas
parentales, para que puedan destinar toda su energa y sus recursos a superar la crisis
y/o a encontrar una solucin a sus problemas.
4. Proyecto de acogimiento teraputico para los nios. A diferencia de las situaciones
descritas anteriormente, aqu se trata de proporcionar apoyo psicolgico mientras dure
la crisis familiar. Esto para que los nios puedan ser ayudados a comprender lo que
est pasando en su contexto familiar y puedan simbolizar la realidad elaborando las
dificultades sin sentimientos de culpa o de desamparo.
En general las intervenciones pueden durar entre 3 a 12 meses.
D) SITUACION NO PREOCUPANTE: PADRES CON SUFICIENTES RECURSOS
En este caso las diferentes secciones de la gua nos han permitido constatar que tanto la madre
como el padre poseen competencias parentales suficientemente adecuadas para ejercer la
parentalidad de una forma autnoma, pero en interdependencia con los miembros que conforman
su red social.
Este resultado se obtiene cuando se evalan las competencias de padres que son examinados no
con el propsito de tomar una medida de proteccin respecto a sus hijos, si no porque desean
asumir una funcin de padres de acogida y/o se proponen para adoptar un nio/a.

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Tambin se puede obtener con mayor frecuencia cuando se examinan padres que estn en litigio
por la custodia de sus hijos.
Los resultados no tienen porqu ser totalmente perfectos, pero ellos sealarn cales son los
recursos manifiestos de estos padres para ocuparse de sus hijos y cales son los puntos ms
dbiles que pueden, sobre todo en momentos de estrs, obstaculizar la funcin parental.
E) INFORMACIONES CONTRADICTORIAS Y POCO CONCLUYENTES
Si los resultados son contradictorios y confusos es probable que no se ha podido obtener
informacin suficiente para la evaluacin. Esto puede ocurrir con algunas secciones y cuando
ocurre en todas es probable que el evaluador/a le falte competencia y no haya podido crear las
condiciones relacionales para obtener la informacin. En todos los casos, es mejor repetir la
aplicacin de esta gua, esta vez con un profesional que tenga ms experiencia y que pueda
ensear al que tiene menos.

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