Todos alguna vez hemos visto
relámpagos que intentan de alguna manera, darle fin a esa idea de amaneceres
radiantes y atardeceres en compañía. Gigantes tenebrosos que pretenden aplacar
la ilusión de una sonrisa que deslumbra desde cualquier punto luminoso, sombras
que luchan por eclipsar la cautivadora
luna nocturna, y el sol de nuestros días.
Tú y yo no somos la excepción….
Nuestro amor ha tenido que
batallar en más de una oportunidad, y si siempre hemos resultado victoriosos,
¿qué te hace pensar que ésta vez yo no esté dispuesta a luchar de tu mano para enfrentar la adversidad?
El viento ha venido a
sacudirnos más de una vez, tratando de robarnos la idea de libertad y de
sembrarnos la duda de un amor imposible, irreal. Sin embargo, ¿cuántas veces no
hemos burlado esos intentos fallidos?
¿Por qué está vez sentimos que
se tambalea el mundo a nuestros pies?
Mientras sigas de mi mano, yo
seguiré reinando en tu alma, y tú guiarás cada paso de mi vida.
Aférrate
a mí. Si no me sueltas, yo no te dejo ir.






