Líder Supremo de la Revolución y de la República Islámica, Ali Khamenei ha sido claro y contundente: el principal responsable de los crímenes perpetrados contra Irán es Donald Trump, que tiene manchadas de sangre sus manos por los asesinatos cometidos contra ciudadanos iraníes
Dax Toscano Segovia, Al Mayadeen
Shaitán ha vuelto a intervenir en Irán, si bien nunca ha dejado de hacerlo desde el triunfo de la Revolución Islámica el 11 de febrero de 1979 cuando el corrupto y autoritario Sha, Reza Pahlavi, fue defenestrado del poder tras las masivas movilizaciones efectuadas bajo la conducción política y espiritual del Ayatolá Ruhollah Khomeini.
Las manifestaciones pacíficas iniciaron a finales de diciembre de 2025, cuando comerciantes del Gran Bazar de Teherán salieron a las calles para protestar frente a la inestable situación económica y la creciente inflación que llegó al 50 por ciento, cuyo resultado fue un encarecimiento en los precios de los productos.
El escenario está más complicado debido a las sanciones impuestas contra la República Islámica por EEUU y sus aliados, con el apoyo de la ONU, desde hace 47 años, las cuales se endurecieron debido a la decisión de Irán de producir energía nuclear con fines pacíficos, lo cual no es del agrado de los mandatarios estadounidenses, ni de su aliado incondicional, el sionismo israelí.
A todo esto, hay que añadir que, en el mes de junio de 2025, la entidad criminal de “Israel” lanzó, con el apoyo de la administración Trump, un ataque militar contra varias ciudades en Irán y ejecutó actos terroristas que provocaron el martirio de varios comandantes militares del ejército y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como de científicos, mujeres y niños cuyo saldo fue de mil 500 personas asesinadas, además de cuantiosos daños a su infraestructura.














